La lactancia materna es un alimento completo que aporta los nutrientes que el bebé necesita para un desarrollo y crecimiento saludables. La superioridad de la leche materna sobre cualquier otro alimento para la nutrición y desarrollo del bebé durante los primeros meses de vida ha quedado bien demostrada en numerosos estudios científicos.
Sin embargo, existen determinadas situaciones en las que la madre no puede amamantar o no desea hacerlo. Y es que no siempre es fácil, sobre todo cuando se ha dado el pecho porque, en general, el cuerpo sigue produciendo leche mientras dura la lactancia con el fin de garantizar la alimentación del recién nacido.
Sin embargo, hay ocasiones en las que el bebé ya no quiere pecho y hay que pasar a otra alimentación, o bien se tiene que comenzar el destete por su edad. Son solo algunos de los casos en los que es necesario cortar la leche materna si el cuerpo no lo hace de forma natural.
Es muy importante seguir una serie de pasos, como no cortar la producción de forma radical, para no sufrir complicaciones. Con todo, ante el mínimo problema, lo mejor será acudir a un especialista para que nos dé las indicaciones médicas adecuadas.
La lactancia materna se puede cortar por distintas razones:
- Cuando la lactancia está contraindicada por razones médicas para la madre o para el recién nacido.
- Después de dar a luz un feto fallecido o después de un aborto.
- Problemas con la lactancia -sensación de poca leche o dolor en las tomas-.
- Búsqueda de un destete.
- Existencia de una sobreproducción.
- Vuelta al trabajo.
Otro de los supuestos en los que se indica este medicamento es aquel relacionado con la hiperprolactinemia, esto es, cuando se produce un aumento de la hormona prolactina en sangre, “incluyendo ausencia de la menstruación (amenorrea), menstruaciones muy espaciadas en el tiempo (oligomenorrea), ciclos menstruales en los cuales no hay ovulación (anovulación) y secreción de leche en el pecho no asociada con el periodo de lactancia (galactorrea)”, matizan desde la AEMPS.
Está indicado también en pacientes con determinadas patologías como tumores de hipófisis secretores de la hormona prolactina (adenomas hipofisarios - micro y macroprolactinomas) o cuando se produce un incremento de la hormona prolactina sin causa conocida (hiperprolactinemia idiopática).
La forma de evitar que se produzca la “subida” de la leche es mediante la cabergolina (conocida como la pastilla “para cortar la leche”), un medicamento que ingerido inmediatamente después del parto provoca la retirada de la misma.
Métodos para Cortar la Producción de Leche Materna
Existen varios tratamientos clínicos para cortar la leche materna:
Pastillas para Cortar la Leche Materna
En general, es el tratamiento más utilizado porque es una de las maneras más rápidas de cortar la leche materna, aunque puede llegar a ser un poco agresivo. Así pues, solo se recomienda en aquellos casos que no forman parte del destete natural, o bien si la mujer tiene algún problema de salud. Lo más habitual es que se emplee el medicamento Dostinex, que es el más usado cuando se precisa cortar la leche de golpe, o la Cabergolina, cuya acción en el organismo se centra en reducir la prolactina en la sangre, dificultando así el aumento de la producción de leche.
La cabergolina parece que solo hace algo de efecto si la madre lo toma justo después del parto. A pesar de haber tomado la medicación es muy habitual que, una vez en casa, la madre tenga una subida de leche espectacular.
Cuando la madre ya ha tenido la subida de leche, la medicación no tiene ningún efecto. Por esa razón, no se debería recomendar tomarlas cuando la madre ya ha empezado a lactar.
Es importante tener en cuenta que la cabergolina no es eficaz si se toma cuando han pasado las primeras semanas tras dar a luz. El motivo no es otro que el hecho de que el nivel de prolactina ya habrá subido y la producción de leche se va regulando en función de la succión del bebé.
La cabergolina no debe administrarse, tal y como señalan desde la Asociación Española de Pediatría, “a la vez que los antagonistas de la dopamina (D2), como fenotiazinas, butirofenonas, tioxantenos o metoclopramida, ya que este hecho podría reducir la acción del fármaco sobre la disminución de la prolactina”.
Según indica la ficha técnica del medicamento, la cabergolina tampoco debe asociarse con otros alcaloides ergóticos ni con antibióticos macrólidos (por ejemplo, eritromicina), ya que los efectos adversos podrían aumentar.
Importante: Solo un médico puede recetar la pastilla para cortar la leche, por lo que antes de ir a la farmacia deberás pasar por él o ella.
Vitaminas para Retirar la Leche Materna
Otro de los tratamientos médicos más empleados para cortar la leche materna urgente es tomar vitamina B6, cuya ingesta se realiza principalmente por vía oral a través de pastillas o cápsulas. La clave está en que esta vitamina frena la producción de prolactina plasmática, que es la hormona vinculada con la leche materna.
Inyecciones para Dejar la Lactancia Materna
El médico también puede prescribir inyecciones para cortar la leche materna. En este caso, son de estrógenos.
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Remedios Naturales
Además de los tratamientos médicos que hemos comentado anteriormente para cortar la leche materna, existen otros remedios naturales que son de ayuda, aunque no tienen base científica. Sin embargo, se han utilizado desde hace muchos siglos, pues son consejos que pasan de generación en generación dentro de las familias.
- Té de salvia: Beber el té de salvia es una de las maneras naturales de cortar la leche materna, porque es un estrógeno natural que frena la producción. La forma de tomarlo es sencilla, pues solo tienes que preparar un té como una infusión normal. Además, en muchas herboristerías y tiendas naturistas lo puedes encontrar con la bolsita preparada y lista para hacer la infusión con tan solo calentar el agua. Se recomienda tomar 1 taza de té tres veces por día. Tendrás el mismo efecto del té si tomas 2 goteros enteros de la tintura.
- Compresas frías: Colocar compresas frías o bolsas de hielo cubiertas con algún paño sobre los pechos también te puede ayudar a cortar la leche materna. La clave está en que ayuda a bajar la inflamación, que es habitual que se produzca tras el parto y durante las primeras semanas del postparto al aumentar el tamaño del pecho por la mayor afluencia de sangre a las mamas y de líquido linfático, a lo que se suma la propia leche materna.
- Hojas de col: Realmente, no hay muchas investigaciones que corroboren la eficacia de poner hojas de col sobre los pechos. Sin embargo, hay personas que lo han probado y dicen que funciona. La clave está en coger las hojas de repollo o col (mejor si previamente han estado en la nevera) y colocarlas sobre los senos, evitando el pezón.
Consejos Complementarios
Aparte de los tratamientos y remedios naturales que te hemos comentado para cortar la leche materna, aún puedes seguir otra serie de consejos complementarios que son de gran ayuda:
- Quitar las tomas de forma gradual: Este método es más natural y respetuoso para las mamas, aparte de evitar que puedan aparecer problemas, como la congestión de la mama o la mastitis. Quitar las tomas siempre tiene que hacerse progresivamente, de manera que quites una un día y esperes cuatro días hasta quitar otra, y así sucesivamente hasta que ya no quede ninguna. En pocos días, el pecho dejará de producir leche. Lo ideal es ir separando las tomas o las extracciones poco a poco en el tiempo y de forma progresiva hasta que notes que las subidas de leche han desaparecido. De lo contrario, si la leche se acumula en los pechos, acabarás con un dolor importante que puede derivar, incluso en una mastitis.
- No sacar leche: Para cortar la lactancia no es bueno utilizar los aparatos para sacar leche materna, ya que con estos sistemas se aumenta la producción. Pues como te decía, se trata de que cada vez saques menos leche del pecho, de forma progresiva. Cuando te moleste el pecho, saca un poco de leche pero deja un poco dentro. Tienes que ir sacando la cantidad mínima que te sirva para no tener dolor pero que a la vez permita a la glándula entender que debe reducir la producción. Es un proceso bastante intuitivo y cada madre encuentra por sí misma cuánta leche necesita sacarse para encontrarse bien mientras sigue disminuyendo la producción. Habrá un momento en que será evidente que el pecho ya no necesita este vaciado continuo y será el momento de parar.
- No estimules los pezones: La estimulación de los pezones aumenta la producción de leche. Es recomendable que no emplees sujetadores que los presionen mucho.
- Beber agua: La deshidratación ayuda a producir más leche. Por lo tanto, es importante beber abundante agua.
En el caso de que sufras una mastitis es muy importante que continúes dando teta o extrayendo la leche para drenar el pecho y que no se creen abscesos que pueden agravar esta complicación. Lo ideal será seguir el consejo anterior y, en la medida de lo posible, ir reduciendo la frecuencia en la que das teta o te sacas la leche para ir disminuyendo la producción y, a la vez, evitar las molestias propias de la mastitis. Es básico si la padecemos que no utilicemos sujetadores ni ropa apretada.
En el caso de que te duelan los pechos, una buena idea será colocar gel frío después de la ducha o el baño. Con esto ayudarás a calmar y reducir el dolor y la inflamación de manera natural. De la misma forma, podrás hacerte un pequeño masaje en los pechos para deshacer posibles obstrucciones ocasionadas por leche, que también pueden ser las causantes del dolor.
Sí que es cierto que los analgésicos más suaves no te servirán para cortar la leche, pero sí serán útiles para aliviar el dolor y las molestias.
Una de las formas más rápidas para acabar con la producción de leche será gracias a unas pastillas. Estas siempre deberán ser recetadas y recomendadas por un especialista y su objetivos, como hemos dicho, será cortar la subida de leche. Normalmente, esto solamente se recomienda en los casos en los que haya problemas de salud, pero no para el destete normal. Las subidas no tardarán mucho en desaparecer.
