Adela González Acuña es una gran periodista y comunicadora, una excelente presentadora y una mujer fuerte y valiente como ninguna otra. En todas sus nuevas experiencias, Adela siempre ha estado acompañada de su familia, especialmente de su marido, Mikel Mas. Poco se sabe sobre su lado más personal. Es más, hasta hace muy poco tiempo mantenía su cuenta de Instagram privada, por lo que solamente tenían acceso a ella las personas de su máxima confianza.
Adela González en una imagen de sus redes sociales.
Inicios en el Periodismo
Adela comenzó en el mundo del periodismo cuando era muy joven. Se licenció en Ciencias de la Información y comenzó a trabajar en Radio Euskadi. Luego, fue redactora de la Agencia EFE en La Rioja y trabajó en la ETB durante más de quince años. En el verano de 2014 se convirtió en redactora en Más vale tarde y luego, en 2021, condujo el programa La redacción, de Telemadrid.
Soy guipuzcuana, de un pueblecito al lado de San Sebastián. Me fui joven a estudiar a Pamplona en la Universidad de Navarra y mi madre me decía: ‘Hija, me da que tu no vas a dejar de hacer maletas”, y cuánta razón tuvo. Salí de la Facultad y empecé muy pipiola en un periódico de Ciudad Real, donde aprendí un rato y a fuerza de golpes. Así que me he movido bastante. Tener un bagaje profesional y que me den la oportunidad de seguir haciendo retos tan bonitos como éste, es una bendición.
Su Paso por 'Sálvame'
Fue a principios de 2022 cuando se incorporó a Sálvame, formato en el que compartía pantalla junto a Jorge Javier Vázquez y que hizo que se saliera un poco de todo aquello que había vivido hasta la fecha.
"Adela, sé que para ti es un programa muy complicado", manifestó Jorge Javier Vázquez a su compañera de programa cuando este miércoles abordaron la nueva maternidad de Ana Obregón, a sus 68 años, después de perder a su hijo en 2020. El comentario del presentador hacía referencia a un duro capítulo personal de la presentadora. Hace tres años, González perdió a una de sus hijas, con tan solo 8 años, víctima de un cáncer.
"Entiendo que no hay nada peor que perder a un hijo y creo que cualquier actuación de un padre o madre tras esa pérdida cuenta con la comprensión de todo el mundo", manifestó Jorge Javier, que se dirigió a González para que ella diera su opinión.
"Solo quiero pensar que Ana Obregón, que me consta que ha sido tratada por un experto o una experta, ha tomado esta decisión siendo asesorada y sabiendo las implicaciones que esto tiene para esa niña, que económicamente va a tener todas las vidas del mundo para gastar todo el dinero que tiene, pero emocionalmente va a ser muy complicado vivir sabiendo que de alguna manera tú has aportado luz, pero que casi has llegado para tapar un hueco que es imposible de tapar", explicó Adela González.
Jorge Javier Vázquez volvió a preguntar a la presentadora: "Si quieres contestar bien y si no, no". "No voy a contestar", cortó Adela, pero su compañero le advirtió de que no era nada personal. "Sí y sé que en el embarazo ha sido una situación muy dolorosa. Porque vas a tener una nueva vida y piensas si haces bien o no", indicó González.
"Entiendo que habrá gente que intente suplir o completar lo que se perdió. ¿Se produce ese pensamiento?", dijo. Adela González fue rotunda. "No, estoy convencida de que las mujeres que han perdido un hijo se han quedado embarazadas, en ningún momento están pensando que ese hijo va a suplir al que han perdido. Porque ese vacío no lo va a suplir nadie nunca.
'Mañaneros': Un Nuevo Comienzo
Adela González ha llegado a Mañaneros para darle un aire fresco a la cadena. El programa de por las mañanas de la televisión pública se ha convertido en la gran insignia del canal y en una de sus mejores bazas para esta franja que es una de las más disputadas. La confirmación del fichaje de Adela se produjo en el mes de marzo tras la marcha de Jaime Cantizano antes de verano y los proyectos fallidos de ella.
Tras dejar Sálvame en junio de 2023, Adela se embarcó en una nueva aventura de la mano de Boris Izaguirre para presentar la versión del fin de semana de Más vale tarde, un formato que se suprimió al poco de estrenarse porque no cumplió con los datos esperados por la cadena. A pesar de todo, desde Atresmedia confirmaron que iban a reubicar a los dos presentadores en otro programa, algo que, finalmente, no pasó.
Lo cierto es que el fichaje de Adela fue toda una sorpresa, incluso para el propio equipo de Mañaneros que, desde un primer momento, pensó en que el reemplazo de Cantizano estaría entre alguno de ellos. Estas últimas semanas, el programa ha marcado unos buenísimos datos de audiencia, que lo han consolidado como una de las mejores opciones frente a Espejo Público o Vamos a ver.
Además, Adela, siempre sonriente, comparte, cada mañana, plató con Alberto Herrera, quien se ha convertido en su compañero de esta nueva experiencia. Aunque eso sí, esa sonrisa esconde mucho más. Fue en el año 2020 cuando Adela se tuvo que enfrentar a uno de los momentos más complicados de su vida. La presentadora perdió a su hija, Andrea, de tan solo ocho años.
El Collar Inseparable
Todos y cada uno de los looks de Adela González guardan un punto en común: su joya más inseparable. Así nos lo ha demostrado la presentadora de televisión durante sus dos primeros días al frente de ‘Mañaneros’. Era ayer mismo -26 de agosto- , al igual que sus compañeras, Sonsoles Ónega y Ana Rosa Quintana, cuando la periodista iniciaba este nuevo reto en el matinal estrella de La 1 de RTVE. Lejos de su obvia profesionalidad delante de las cámaras, este pequeño detalle no pasaba inadvertido para los telespectadores.
La comunicadora finalizaba un estilismo dos piezas, conformado por un pantalón palazzo de lino blanco y una camisa satinada en tonalidad Pink Peacock, con un collar de carácter discreto, pero repleto de significado. Hoy, ha vuelto a hacerlo de nuevo. Se trata de una pieza de cadena de plata de ley con charm central de circonita en forma de un niño y una niña dándose la mano.
Adela González, en 'Mañaneros' luciendo su collar. (TVE)
Como ella misma ha explicado en más de una ocasión, este símbolo esconde una emotiva historia detrás y hace referencia directa a sus mellizos, Eneko y Andrea, nacidos en el año 2012. Desgraciadamente, su pequeña falleció en mayo de 2020, a consecuencia de un sarcoma de Ewing que no pudo superar. "Fue un regalo y quién me lo regaló no se acuerda de dónde lo compró", responde al ser preguntada por sus seguidoras acerca de la alhaja.
Adela González con su inseparable collar en el FesTVal de Vitoria. (Gtres)
Desde la pérdida de su niña a los 8 años de edad, Adela González no se ha desprendido en ningún momento de dicho collar. Es más, hemos podido verlo coronando sus looks en múltiples eventos sociales, premiers e incluso durante todos sus proyectos televisivos; entre los que destacan ‘Sálvame’ o ‘Más Vale Sábado’. De esta manera, la presentadora de televisión ha hecho de él no solo un recuerdo o una conexión constante con su hija Andrea, sino también un amuleto de fortuna y de protección, el cual parece que funciona. En su estreno al frente de ‘Mañaneros’ ha cosechado un 8,8% de cuota de pantalla con 253.000 espectadores de audiencia media y 1.684.000 contactos únicos.
La Pérdida de Andrea
Fue en el año 2012 cuando Adela y Mikel se convirtieron en padres por primera vez, de dos niños mellizos, Andrea y Eneko. Su trabajo en Madrid ha hecho que, durante mucho tiempo, haya tenido que separarse de sus hijos y de su marido. Ellos decidieron quedarse a vivir en Bilbao, mientras que Adela lo ha hecho en la capital. En 2020, justamente cuando estalló la pandemia, Andrea fue diagnosticada de un sarcoma de Ewing, un cáncer devastador. A finales del mes de mayo, Andrea falleció.
Así lo anunció Adela en sus redes sociales, quien quiso dar las gracias. «Estamos abrumados por tantas muestras de cariño ante la pérdida de nuestra niña, nuestra sirenita […] Nuestro dolor infinito se mitiga con ese aliento cercano», escribió en su cuenta de Instagram.
A través de sus redes sociales, la periodista ha compartido cómo se produjo el diagnóstico de su pequeña y cómo vivieron esos momentos. La vida cambia en un minuto. Ese en el que Ana Martínez, su pediatra del centro de Salud Basurto, descubre que ese pulmón que tantas veces ha escuchado suena un poco raro. Otro minuto para que el TAC confirme que hay una masa en la pared costal. Y al siguiente, está ingresada en la planta de Oncología Pediátrica del hospital de Cruces», explicaron la periodista y su marido. En un primer momento, los extirparon satisfactoriamente pero el tumor volvió aparecer al poco tiempo. «Volvimos a la lucha, que nos llevó hasta un ensayo clínico en el Vall D’Hebron.
El pasado verano, la periodista nos sobrecogió a todos al contarnos la pérdida de su hija Andrea de 8 años por culpa de un cáncer. Cualquiera en el lugar de Adela se habría encerrado en sí mismo o se habría peleado con el mundo. Ella, no. Adela mandó un mensaje de esperanza y optimismo para todos los que sufren y pelean. Sin pretenderlo, dio luz y nos inspiró en lo mejor. “Como yo, hay tantas madres y tantos padres que lo están pasando mal y que para ellos es el día a día (…) Me acuerdo de toda esa gente que está en el hospital recibiendo la quimio. Toda esa gente que, si ha conectado con nosotros y le hemos arrancado una sonrisa, pues habrá merecido la pena”, nos dice con emoción.
Adela González, igual que Ana Obregón se despedía de su hija, de 8 años, en plena pandemia por coronavirus.
Entrevista en HOLA.com
Adela está de estreno en Telemadrid con La Redacción, un nuevo programa de actualidad ágil y ameno que informa y entretiene al mismo tiempo. La periodista se muestra entusiasmada con este nuevo proyecto que, en su caso, va mucho más allá de lo profesional. "Que me den la oportunidad de seguir haciendo retos tan bonitos como éste, es una bendición", confiesa en esta entrevista para HOLA.com. También es un necesario "cambio de aires en lo vital", admite.
Una oferta que la sedujo desde un principio pero que no fue tan fácil de aceptar, puesto que ella tiene su vida y familia en Bilbao mientras que el espacio se graba en Madrid. Se define como una persona "muy tranquila y muy familiar", muy unida a su esposo y a su hijo Eneko pero también a su grupo de amigos más cercanos. Le gusta la repostería: "Hago unas galletitas de avena con chispitas de chocolate muy ricas y superhealthy”, nos cuenta con una sonrisa, y se declara fan de series como Gambito de dama, uno de los últimos fenómenos de Netflix.
Las emotivas palabras de Adela González: 'Gracias por todas las manos tendidas'
Adela, un placer charlar contigo. ¿Qué sensaciones te deja el estreno? ¿Buenas, no? Se ha visto un formato más rodado de lo que podría pensarse en un principio. Ya se sabe que cualquier debut suele ser algo atropellado y no ha sido vuestro caso.
La verdad es que hemos trabajado para que todo estuviera listo, porque luego llega el directo y te pone en tu sitio, con sus más y con sus menos. Lo que pasa es que somos un equipo muy a favor, muy pro obra, en la misma onda y eso traspasa. Hemos creado en estos días de pilotos una sinergia y un buen rollo que se nota. En poco tiempo hemos conseguido algo que es complicado y que irá a más, de eso no tengo ninguna duda. Nos vamos a dejar la piel.
También contáis con u punto de originalidad respecto a otros programas, como es el enseñar el funcionamiento de una redacción por dentro en tiempo real. Además, el set es muy moderno y luminoso.
Siempre lo digo: el plató dice mucho del contenido. Esa corona de led, en la que vamos a martillear e informar de las últimas horas, es la envidia del resto (ríe). Y sí, nuestros compañeros están detrás en las mesas de Redacción al tanto de todo lo que ocurra. Si, por ejemplo, hay un incendio como pasó en Chamartín, los reporteros llaman y lo gestionan al momento. Lo tenemos muy arreglado y limpio. Somos rigurosos cuando hay que serlo, porque lo que pretendemos es informar y estar al día, pero también queremos entretener y no morir de aburrimiento.
¿Cómo se fraguó tu fichaje por el programa?
La Redacción es una idea de Adrián Madrid y Oscar Cornejo de La Fábrica de la Tele, que son dos referentes. Me llamó Óscar y me explicó el proyecto junto a la directora Virginia García. Yo me iba haciendo una idea en la cabeza sabiendo que, con esta productora, cuando se habla de ritmo, es ritmo de verdad. En un momento de esa conversación me enseñaron una foto del plató… y, porque estaba sentada, si no, me caigo (sonríe). Veía ahí a mis compañeros y me imaginaba ahí paseando, porque me gusta mucho andar en la tele. Creo que le da frescura y naturalidad… aunque la realizadora me va a matar por esto que digo (bromea y ríe). En cualquier caso, lo iremos engrasando todo y se ve algo que no deba verse, tampoco pasa nada porque estamos en el siglo XXI y todo ahora es diferente.
La propuesta te sedujo desde un principio, pero suponemos que no sería tan fácil de aceptar ya que vives en Euskadi...
Sí es cierto que hay una parte personal y familiar de traslado vital, de una ciudad maravillosa como es Bilbao a otra más grande como es Madrid... Pero de momento estoy aquí y me haré la Nacional 1 para arriba y para abajo. Así que Filomena, no vuelvas más (sonríe).
Tu familia se queda por tanto en Bilbao y tú estarás aquí de lunes a viernes para volver los sábados y domingos.
Bueno, esta primera semana he tenido aquí a mi apoyo. Se ha quedado mi marido conmigo para darme el respaldo emocional, logístico y absolutamente de todo. Porque si no está él aquí, te puedo asegurar que habría cenado cada día un poco de leche con cacao (ríe). Es un desgaste, sí, pero lo iremos viendo, oye. Yo ya he vivido en Madrid y muy a gusto, porque es una ciudad que acoge.
Claro. Tampoco esto te coge de nuevas, puesto que ya estuviste en la capital durante tu etapa en laSexta en el Más vale tarde de Mamen Mendizabal…
Soy guipuzcuana, de un pueblecito al lado de San Sebastián. Me fui joven a estudiar a Pamplona en la Universidad de Navarra y mi madre me decía: ‘Hija, me da que tu no vas a dejar de hacer maletas”, y cuánta razón tuvo. Salí de la Facultad y empecé muy pipiola en un periódico de Ciudad Real, donde aprendí un rato y a fuerza de golpes. Así que me he movido bastante. Tener un bagaje profesional y que me den la oportunidad de seguir haciendo retos tan bonitos como éste, es una bendición.
¿Y cómo ha sido tu última salida de ETB, la cadena en la que te has forjado como profesional y persona?
En la cadena me aprecian mucho. Es la televisión en la que he crecido y siempre será mi casa. Así me lo han hecho saber cuando les dije que me iba. Ellos entendían perfectamente que, también por mi parte personal y vital, necesitara un cambio de aires, de equipo y de gente. Y eso que allí me siento absolutamente arropada por la cadena y por la productora con la que he estado trabajando todo este tiempo. Siempre me han tratado con muchísimo cariño. Ahora empiezo un proyecto nuevo y también es una gozada. Voy por los pasillos de Telemadrid y todos los compañeros y compañeras me dan la bienvenida y me desean mucha suerte. Es maravilloso.
¿Cómo es Adela González cuando se apagan los focos?
Soy muy tranquila, porque el trabajo casi siempre me ha absorbido tanto… (suspira) Lo primero en lo que pienso al acabar es que me quiero desmaquillar (sonríe)… y luego ya la vida. Si toca una cervecita, pues oye… Pero todo esto me refiero al tiempo pre-covid, que ahora las cosas están sobre todo para trabajo-casa y casa-trabajo. Me gusta hacer deporte pero lo tengo abandonado desde hace un par de años. Retomaré el gimnasio aunque bueno, Telemadrid es muy grande y nos pasamos el día subiendo y bajando escaleras que es como hacer ejercicio (ríe). Yo ya solo me traigo las deportivas. Y luego, fuera del trabajo, soy muy muy familiar. Cuando estoy en Bilbao, tengo un grupo de amigos y, uno de los días del fin de semana cuando el tiempo nos lo permite, subimos al monte, comemos un bocata…
¿Y ves la tele como ocio? ¿alguna serie o programa que te guste?
Por la mañana veo tele, escucho la radio, leo prensa y a veces lo hago todo a la vez. De series, quiero ver Patria, porque habla sobre mi tierra, tiene unas críticas fantásticas y unas actrices brutales que además conozco y se merecen todos los premios que les den. Ahora estoy viendo The Crown, muy buena pero tiene un ritmo que… yo vengo de la tele con el pim pam pum … y esta casi me ayuda a dormirme (ríe). ¡Ah! y me encantó Gambito de dama.
¿Y te gusta cocinar? ¿eres cocinillas?
Bueno, sí, sobre todo soy repostera (ríe). Hago buenos bizcochos, unas galletitas de mantequilla estupendas, otras de avena con chispitas de chocolate muy ricas súper healthys… Me las llevo con mi gente y los hijos de mis amigos me las reclaman. ¡Ah!
¿Qué me puedes decir de Iñaki López, presentador con el que has compartido tantas horas juntos de trabajo? ¿Un hermano para ti?
Tú lo has dicho perfectamente. Como un hermano en lo personal. Hemos ido creciendo bajo el amparo de nuestra madre televisiva desde que empezamos en Pásalo hace mucho tiempo. Siempre hemos congeniado bien y la vida nos ha llevado un poco de forma paralela. Nos tenemos un cariño tremendo. Cuando él sube a su casa siempre quedamos para comer o para cenar, para estar con su pequeño y con Andrea (Andrea Ropero, presentadora y mujer de Iñaki López), que es una chica increíble.
También coincidiste en ETB con otro de los rostros de moda en TV, como es Ion Aramendi, al que muchos catalogan como presentador revelación del momento
Ion es un gamberro maravilloso, muy majo y un gran presentador. Además, es un hombre polifacético, músico, surfero, alto, guapo… lo tiene todo (ríe).
Para terminar, expresarte mi admiración más sincera. Eres un ejemplo de fuerza, valentía, coraje y entereza al sobreponerte de esa manera a la pérdida de tu niña. Con tu hermosísima carta de homenaje y agradecimiento, te convertiste en una inspiración para todos nosotros y para todos los que, ahora por la pandemia, se tienen que despedir de sus seres queridos…
Te lo agradezco (responde emocionada). Porque como yo hay tantas madres y tantos padres que lo están pasando mal y que para ellos es el día a día. Mira, esta mañana hablaba con una mamá, que su niña ha recaído, y me contaba el tratamiento que tiene de medicina nuclear, de estar aquí cinco días… y terminaba diciéndome: ‘Bueno, pero bien’. Ahora lo veo desde fuera, vale, pero los padres y madres que luchamos nos metemos en una dinámica que nadie puede imaginar. Pensar que hay todo tipo de terapias que van a machacar a tus hijos pero que las necesitan porque son algo bueno… Es muy duro y solo lo sabe la gente que lo está pasando. Por eso, en el primer programa en Telemadrid, cuando hablamos de Dani Rovira que ya estaba limpio, me acordaba de toda esa gente que está en el hospital recibiendo en algún momento la quimio.
