El cabrito al horno es un plato emblemático de la cocina española, ideal para celebraciones especiales y banquetes familiares. Esta receta, con sus raíces en la tradición gastronómica, destaca por su sabor excepcional y su conexión con la cultura culinaria de regiones como Cantabria y Castilla-La Mancha.
Ingredientes y Preparación
La receta prácticamente consiste en preparar el cabrito tras sazonarlo, meterlo en el horno y dejar que se cocine hasta que esté en su punto, vigilando, eso sí, y dándole la vuelta cada media hora para conseguir una cocción uniforme y un bonito color. Uno de los platos que triunfa el día de Navidad es el cabrito al horno, desde hace muchos años es el plato estrella del día 25 de Diciembre. No sólo es una receta para preparar exclusivamente en ese día, el cochinillo al estilo segoviano con el clásico cordero asado son una de esas comidas o asados familiares de domingo para todo el año.
Elaboración paso a paso:
- Comenzamos preparando el medio cabrito que, como no nos cabe en la bandeja del horno, cortaremos en dos piezas, dividiendo el costillar y dejando una parte junto a la pierna y la otra junto a la paletilla.
- Picamos los ajos, frotamos uno de ellos por toda la superficie del cabrito y salamos al gusto.
- En la bandeja del horno, colocamos la rejilla para que las dos piezas de carne estén en alto y no en contacto con los líquidos para que se asen sin cocerse.
- Agregamos el agua y el vinagre y cocinamos en el horno a 180ºC durante dos horas.
- En ese tiempo, vamos dando la vuelta a las piezas de cabrito para que se vayan dorando por las dos caras, y aprovechamos para regarlo bien con sus jugos.
- Cuando el chivo tenga ya casi conseguido un bonito color, agregamos medio vaso de agua y otro poco de vinagre, dándole la vuelta a la carne por última vez.
- Sacamos el cabrito disponiéndolo en una fuente y desglasamos rascando la bandeja con una cuchara de madera para que se integren con la salsa.
- Servimos la salsa por encima del cabrito y llevamos a la mesa.
Además, es una receta sencilla en la que el producto es lo más importante, buena materia prima, un horno y un poco de paciencia. Hay muchas recetas de carne en la red para cocinar el cabrito, lo más normal es prepararlo sólo con agua y sal, pero hoy os propongo algo un poco más elaborado y especial para estas fechas. En cada casa seguro que se prepara de una u otra manera, esta es una más, una receta probada año tras año que os recomiendo, las combinaciones son muchas y siempre al gusto del consumidor.
Precalentamos el horno a una temperatura alta, unos 250º C durante 10 minutos, para que al meter el cabrito no tenga que cocinarse partiendo de un entorno frío. Colocamos el cabrito en una cazuela de barro o cerámica, si es un cabrito entero (si sois muchos) directamente a la bandeja del horno, con la parte interior hacia arriba. Si no disponéis de estos recipientes de barro o cerámica, cabría la posibilidad de cocinarlo sobre la bandeja metálica del horno, aunque en este caso te recomiendo poner un poco de manteca también en el agua.
Bajamos la temperatura del horno a 170º C, necesitamos el horno con temperatura arriba y abajo. Vertemos un vaso de agua y el de vino blanco en la base de la cazuela o en la bandeja del horno y metemos todo en el horno. Durante el proceso podremos apreciar cómo va goteando la carne. Para este tamaño y peso hornearemos en total 1 hora y 40 minutos. En el horneado (de la dos caras del cabrito) cada 20 minutos abrimos la puerta del horno y vamos hidratando la carne del cabrito con la salsa que se va formando en la cazuela (durante el proceso de asado añadimos agua a demanda para que no se queme ni se quede seco el cabrito).
Cuando queden los 10 últimos minutos, subimos el horno a 220º C y hacemos que las piezas de cabrito se doren por ambas caras. Si al pinchar la carne pone resistencia, asamos otros diez minutos más. Si la aguja entra con facilidad, es la señal de que ya estará listo. Finalizado el tiempo total retiramos del horno. En un cazo ponemos todo el líquido que ha soltado el cabrito y reducimos un poco para espesar la salsa y que se concentre aún más sus sabores.
Prepararemos el cabrito tal y como se hace en un auténtico asador, salvando las distancias ya que no contamos en casa con un horno de leña. Yo he tardado casi 2 horas en asarlo. Si vais a preparar un cabrito para muchos y vuestro horno no es muy grande podéis ir cambiando las alturas de las bandejas del horno. Para que se hagan tanto por arriba, como por abajo. En este caso debéis tener cuidado que no se os queme. Por eso, os recomiendo que empecéis temprano a cocinarlo y lo apaguéis cuando esté casi terminado. Cuando al pinchar con un tenedor se desprenda con facilidad.
Yo he utilizado paletilla de cabrito lechal, sale la carne muy jugosa y me gusta mucho el sabor. Así que hay que calcular una paletilla por cada adulto . Los niños si no son muy glotones la pueden compartir. Como siempre he dicho cada maestrillo tiene su librillo , así que os voy a contar cual es mi truco y mis ingredientes. Y aprovechar si lo veis ahora más barato, que luego sabéis que todo sube de precio.
Vamos precalentando el horno a 180 grados. Salamos las paletillas y las untamos de aceite de oliva, yo utilizo un pincel de cocina y va genial. Añadir los ajos picaditos por encima y los ramilletes de tomillo fresco. Añadiremos medio vaso de agua y medio de vino blanco por encima y al horno . Le damos la vuelta e introducimos la patata, la cebolla y el tomate . Nos va a servir para después tener guarnición. Y volvemos a rociar con el resto del agua y vino blanco que nos quedaba.
Retiramos las paletillas, después de otros 45 minutos y su guarnición a una cazuela para servir y desglasamos la salsa de la bandeja del asado y así aprovecharemos todos sus jugos.
Variantes Regionales y Secretos Culinarios
En honor a la verdad, no hay pueblo de la Sierra, Valle del Henares, Alcarria, Campiña o Señorío de Molina donde no se coma buen cabrito asado. Cogolludo, Hita, Sigüenza, Matillas, Almonacid, Marchamalo o Brihuega se encuentran entre la infinidad de municipios donde el buen comer es sagrado. Pero, como dice el refrán, “unos tienen la fama y otros cardan la lana”. De hecho, hay uno que, presidido por el Castillo del Cid, ofrece una receta muy peculiar. El cabrito, en Jadraque, se cocina en barro y en horno de leña, aderezado con la típica salsa de vinagre y diversas plantas aromáticas, denominada salsa jadraqueña. Asado que destaca en todas las cartas de los restaurantes.
La salsa jadraqueña es una preparación tradicional de la cocina de Guadalajara, especialmente asociada con el cabrito asado. Incorpora el pimentón dulce, mezcla rápido y añade el vino blanco. Agrega el jugo del cabrito reservado y el caldo (o agua).
Antonio Romero, propietario del restaurante El Alfar en Consuegra, Toledo, comparte su receta de cabrito lechal al azafrán, un clásico durante la temporada de recolección del azafrán y la Fiesta de la Rosa del Azafrán. Aplasta los ajos sin quitarles la piel. Corta la cebolla en juliana. Respecto a las patatas os propongo dos opciones distintas al habitual corte chip para los asados. Bien podéis tornearlas, bien podéis usar patata baby, dejarlas con la piel y cortarlas por la mitad, tras lavarlas convenientemente y salpimentarlas. Coloca el costillar con la piel hacia arriba. Los primeros 10-15 minutos mantén el horno a 210ºC para sellar y dorar la piel. Una vez hecho se puede alargar el caldo con la otra mitad que habíamos apartado. Una vez finalizado el tiempo de horneado comprueba el punto del asado que dependerá de la pieza.
Este plato juega mucho con la región, un paisaje de espacios abiertos y de colores intensos. Una región muy antigua, donde se conserva la tradición de la comida familiar, la comida de campo que este plato representa. Siempre hay un gran vino para un gran plato. En Consuegra está uno de los mejores restaurantes para comer cabrito lechal al azafrán en Toledo. Además el restaurante se encuentra en este edificio que es Bien de Interés Cultural y que está ubicado sobre el antiguo circo romano de Consuegra. En él se recorre la historia de esta localidad toledana ya que se pueden apreciar dos hornos de alfarería de tipología romana y almorávide, piezas arquitectónicas romanas y el taller de alfarería que es el ahora el salón principal del restaurante. Antonio Romero subraya la importancia del personal que trabaja en El Alfar. Todos son una gran familia.
El cabrito que podéis ver aquí es de la Comarca de la Vera, en Extremadura. Un producto de calidad magnífico para asar al horno y disfrutar en familia. Para cocinar el cabrito al horno o asado puedes elegir la paletilla o la pierna. La paletilla es más pequeña y tiene menos carne pero, como la carne se encuentra adherida al hueso, presenta un sabor realmente exquisito. Ahora te enseñaremos una buena forma de cocinar cabrito al horno. Ponla en práctica y, si quieres, después nos cuentas cómo te ha salido.
Aunque podemos preparar un buen cabrito asado con tan sólo un poco de agua y sal, también podemos experimentar un poco más y cocinar algo delicioso sin salirnos de los parámetros tradicionales de la receta. Por ejemplo, un toque de hierbas le proveerán un sabor y un aroma sutil pero determinante a la vez. Lo primero que debes hacer es comenzar a preparar el aderezo para condimentar el cabrito. Para ello, la noche anterior a asarlo prepara un majado de tomillo y romero frescos, ajo y manteca de cerdo. Si puedes, prepáralo en el mortero y llénalo con estos ingredientes hasta la mitad. Luego impregna el cabrito con esta mezcla, puedes hacerlo con un pincel de cocina o directamente con la mano.
Tabla de Tiempos de Cocción
| Peso del Cabrito | Tiempo de Cocción |
|---|---|
| 4 kg | 2 horas y media |
| 7 kg | 3 horas y media |
Es mejor que arranques a cocinar el cabrito temprano, ya que los tiempos que te hemos dado aquí son aproximados. Sólo sabrás durante el proceso de cocción cuánto te demora tener el cabrito lechal listo. Al retirarlo del horno, déjalo reposar unos cinco minutos mientras se reduce la salsa que se ha formado en la bandeja. Prueba esta receta de cabrito al horno y cuéntanos cómo te ha salido. Únete al nuestro club y vive la experiencia, promociones y descuentos exclusivos.
Acompañamientos Sugeridos
Tenéis muchas opciones para servir con el cabrito asado. Por un lado unas patatas asadas, aprovechando que hemos encendido el horno, o una buena ensalada de lechuga, cebolla y tomate para equilibrar y desengrasar el menú. Es una combinación que nunca falla, para poder así llegar a un sorbete de limón para el postre. Si buscas una receta de carne sabrosa y muy jugosa para una ocasión especial, el cabrito al horno con patatas es la opción perfecta.
Uno de los productos cárnicos estrella de la gastronomía española es, sin duda, el cabrito. Esta es una carne realmente jugosa y con mucho sabor por lo que no necesita de grandes elaboraciones. Pero, ¿qué parte del cabrito podemos utilizar? La respuesta es sencilla: la que más te guste. En mi caso he utilizado la paletilla del cabrito porque en este tipo de recetas es más típico usar esta parte del animal, no obstante, también puedes utilizar las chuletas, las costillas o aquella que se te antoje. Sea cual sea la que utilices, el resultado será magnífico.
Para acompañar este plato diría que las mejores cosas son las patatas panadera o las patatas a lo pobre, aunque podemos poner patatas fritas si estas no nos gustan.
Espero que disfrutes de tu deliciosa experiencia preparando y saboreando el cabrito al horno, un plato tradicional de Cantabria.
