La llegada de un bebé es un momento lleno de descubrimientos y preguntas. Una de las más comunes es: ¿cómo ven los bebés el mundo que los rodea? En los primeros meses de vida, la visión de un bebé es muy diferente a la de un adulto. Aquí te explicamos cómo evoluciona su percepción visual y qué puedes esperar en cada etapa.
Primeros Días: Un Mundo en Blanco y Negro
Al nacer, los bebés pueden abrir los ojos y ver, pero su visión es limitada. No son capaces de enfocar las imágenes, y ven todo en blanco y negro y muy desenfocado. Esto se debe a que el sistema visual aún está en una etapa de desarrollo. Al nacer, los bebés no ven los colores, sino una escala de grises, además solo pueden distinguir los objetos que estén a 20 y 30 centímetros.
En los primeros meses de vida los bebés se guían principalmente por otros sentidos como el olfato y el oído. Son capaces de reconocer el olor y la voz de sus progenitores.
Durante las primeras semanas, le llamarán la atención los patrones en blanco y negro, así como cuadrados, líneas, ya que poseen mucho contraste y les llamará la atención.
En la primera semana empiezan a identificar y reconocer caras familiares. De ahí esas primeras sonrisas cuando te ve. Aunque sus ojos son completamente funcionales al nacer, deben aprender a trabajar juntos.
Es probable que esto suceda en un entorno con poca luz, ya que sus ojos son muy sensibles después de salir del útero. Además, notarás que se desvían o incluso bizquean. Es algo normal; dejará de pasar en torno a los dos o tres meses, cuando los músculos de los ojos se vuelvan más fuertes.
Los bebés prematuros suelen tener patrones de desarrollo diferentes. Algunos nacen con los párpados cerrados o incluso fusionados, según el mes en que lleguen al mundo. Si es el caso de tu hijo, no tienes de qué preocuparte, ya que sus ojos se abrirán en poco tiempo.
¿Cuándo Empezará a Mirarte Tu Hijo?
Lo que más le gusta ver a los bebés es la cara de sus padres. ¿Quieres saber cuándo empezará a hacerlo tu peque? Por lo general, los recién nacidos prefieren mirar a sus padres, especialmente a los ojos, cuando están en brazos.
Cuando tenga entre uno y tres meses, su alcance será mayor y se centrará en otras partes del rostro. Además, responderá mejor a las expresiones faciales donde utilices la boca, la mandíbula o las mejillas.
A los recién nacidos y los bebés les gusta mirarse en el espejo. Coloca uno específico para los más pequeños en su cuna, a la altura de los ojos, y observa cómo se examina a sí mismo.
Desarrollo de la Visión a Distancia
La visión de lejos en los bebés se desarrolla poco a poco a partir del nacimiento. Al nacer, el alcance visual de los bebés es limitado. Tu pequeño podrá concentrarse en algo que esté a un máximo de 30 cm, como tu cara cuando lo coges o la esquina de la cuna. En este rango, examinarán las cosas muy de cerca. Cualquier cosa que se encuentre más lejos será una forma borrosa, como en el caso de los adultos con miopía.
Los 30 cm que tu hijo alcanza a ver cuando nace es la distancia aproximada entre tu cara y sus ojos cuando lo coges o le das el pecho. Disfruta de estos momentos especiales de vínculo, ¡crecen muy rápido!
Este alcance limitado aumentará gradualmente. Alrededor de los tres meses, tu bebé te verá cuando estés al otro lado de la habitación, e incluso te sonreirá. También es posible que mire fijamente un objeto que se encuentra a unos metros de distancia (por ejemplo, un juguete).
Cuando tu hijo tenga cuatro meses, la visión a distancia habrá progresado tanto que mirará por la ventana o mostrará interés por las cosas que hay en la pared. Por su parte, a los siete meses podrá ver cosas de lejos perfectamente.
La Llegada del Color: Un Mundo Más Vívido
A partir de los 2 meses el bebé empieza a desarrollar la retina central, lo que le permite fijar mejor la vista. También empieza a ver sus manos e intenta coordinarlas para alcanzar aquello que tiene enfrente. En este periodo se produce una mejora notable de la visión. Coordina mucho mejor los ojos y el enfoque. Aumenta también su percepción de profundidad.
La calidad visual aumenta además por el hecho de que empiezan a aparecer los primeros colores. El bebé ha pasado de una visión casi al 100% en blanco y negro a discernir los colores más llamativos. Por eso es importante que los juguetes sean de colores vivos.
A los dos meses irá distinguiendo por orden: el rojo y luego el verde. También aumentará la distancia de visión de 30 a 60 centímetros.
A los tres meses: el azul y el amarillo. Además debido al aumento del control muscular del ojo, podrá seguir visualmente objetos.
A partir de los cuatro meses ya pueden distinguir la mayoría de los colores.
A partir de los seis, el ojo ya habrá madurado por lo que su percepción visual distinguirá una amplia gama de colores y tonos.
EJERCICIOS para ESTIMULAR la VISIÓN y AUDICIÓN de tu BEBÉ - ESTIMULACIÓN TEMPRANA
Desarrollo de Patrones y Colores
La capacidad de ver patrones y colores se desarrolla al mismo ritmo en los bebés. Tu pequeño encontrará más fácil detectar patrones que distinguir tonos de color similares.
A medida que las retinas de tu recién nacido se desarrollen (es decir, los tejidos sensibles a la luz que hay en los ojos), comenzará a ver y reconocer patrones, incluso en el primer mes de vida. Tal vez se sienta atraído por diseños simples en blanco y negro o con mucho contraste de color. Alrededor de los tres meses, podrá percibir si hay más de un objeto en una imagen.
Cuanto mayor sea el contraste de un patrón, más atractivo será para tu bebé. Seguramente, preferirá mirar patrones en blanco y negro, como cuadros y rayas (un mes) o espirales (tres meses).
Los recién nacidos ven principalmente en blanco y negro, pero no pasa mucho tiempo hasta que son capaces de distinguir entre un color y otro. Justo después del parto, los bebés son sensibles a la luz y no se dan cuenta de las diferencias de color, pero a las dos semanas sus pupilas se agrandan y perciben una gama más amplia de tonos oscuros y claros.
Cuando tu pequeño tenga un mes, podrá detectar el brillo y la intensidad de los colores. En los próximos meses comenzará a ver varios colores básicos, incluido el rojo. La visión del color se desarrollará por completo alrededor de los cuatro meses.
Sujeta tres juguetes idénticos de diferentes colores (azul, amarillo y rojo) frente a tu bebé. Puede que se sienta más atraído por el juguete rojo. ¿Por qué? Los expertos no están del todo seguros, pero podría deberse al color en sí o el brillo.
Seguimiento y Concentración
Al nacer, tu bebé no podrá concentrarse en las cosas ni seguir objetos en movimiento. No te preocupes, ya que estas habilidades se desarrollan con el tiempo.
Los bebés nacen con visión periférica, lo que implica que pueden ver objetos a su alrededor (es decir, a ambos lados de su campo visual). No obstante, enfocar de cerca un objeto específico es una capacidad que se desarrolla con el tiempo. Poco a poco aprenderán a concentrarse en el centro del campo visual. Al mes de edad, enfocarán brevemente objetos a una distancia de hasta 90 cm.
A los dos o tres meses, la capacidad de concentración de un bebé sigue desarrollándose de manera constante. Es posible que tu hijo bizquee, lo que se conoce como convergencia, para enfocar algo cercano (por ejemplo, sus manos). También desviará los ojos hacia afuera, lo que se conoce como divergencia, para enfocar objetos en la distancia.
Otra parte del desarrollo visual de tu peque es el seguimiento (es decir, la capacidad de mirar o seguir un objeto en movimiento con los ojos). Verás que es capaz de hacerlo a los tres o cuatro meses.
Al principio, tu recién nacido tendrá dificultades para ver un sonajero cuando lo sacudas frente a su cara. Sin embargo, en dos meses habrá mejorado la coordinación y la concentración en ambos ojos, que trabajarán juntos para seguir el juguete.
Muy pronto, podrá seguir objetos pequeños, como un trozo de hilo, y reaccionará más rápido ante ellos. De hecho, es probable que tu bebé te mire a los ojos llegado a este punto para saber qué estás mirando tú. Esto se conoce como atención compartida.
Una forma de ayudar a tu bebé a seguir objetos con la mirada es mover la cabeza de un lado a otro mientras te observa. También puedes mover un juguete u objeto llamativo hacia arriba y hacia abajo o de lado a lado frente a él.
Cuando tu bebé tenga alrededor de tres meses, es probable que use los brazos y las manos para golpear las cosas que tenga delante, aunque fallará la mayoría de las veces. Practicar la coordinación mano-ojo es muy divertido para él, y también para ti.
La percepción de profundidad comienza a desarrollarse en torno a los cinco meses, una vez que tu hijo aprenda a seguir objetos que se acercan o se alejan de él y construya una visión tridimensional del mundo.
Cuelga un móvil sobre la cuna de tu bebé o colócalo frente a su asiento para estimular la visión y fomentar el seguimiento. Quita el móvil cuando cumpla cinco meses, ya que puede cogerlo y tirar de él hacia abajo. De ser el caso, podría hacerse daño.
Los ojos comienzan a trabajar juntos y las imágenes ya se funden en la retina en una sola. Como consecuencia, los objetos dejan de verse tan borrosos. Son capaces de mantener la mirada fija con mayor facilidad. La puntería mejora y ya son capaces de golpear los objetos cercanos. Mejora la visión central. Ya es capaz de distinguir una amplia gama de colores e incluso es capaz de adelantarse a la trayectoria de los objetos. Por esta razón empezamos a notar que se excita al vernos entrar a la habitación, porque ya sabe que iremos hacia él.
La combinación entre la adquisición de más fuerza muscular y un aumento en la seguridad, debido a la mejora de la visión, hace que ya se atrevan a desplazarse por sí solos.
Visión Clara: Maduración Completa
La vista en los bebés madura muy rápido, por lo que observarás muchos progresos a medida que pasen las semanas y los meses. Este desarrollo continuará a lo largo de los años. Un niño de entre tres y cinco años con visión normal verá con la misma claridad que un adulto típico, mientras que a los diez años el sistema visual estará completamente desarrollado.
Entre los primeros hitos que experimentará tu pequeño, se encuentran los siguientes:
- Distingue entre colores como rojo, azul y amarillo, aunque siente preferencia por el rojo.
- Le gustan los patrones y las formas complejas, por lo que te recomendamos enseñarle libros y cuentos populares para niños.
- Sigue objetos que se mueven rápidamente con la mirada.
Cronología del Desarrollo Visual
La vista de tu bebé progresa desde el momento en que nace y madura rápidamente a lo largo de los primeros cuatro meses de vida. A continuación, te mostramos la cronología típica que suelen seguir los niños:
- Nada más nacer: Tu hijo te mirará a los ojos, especialmente durante el contacto piel con piel y las tomas.
- Al cumplir 1 mes: Verá toda tu cara.
- A los dos o tres meses: Mejorará su capacidad de concentración.
- A los tres meses: Disfrutará mirando patrones en blanco y negro.
- A los tres o cuatro meses: Seguirá objetos con la mirada y se fijará en las cosas que miras tú.
- A los cuatro meses: Podrá distinguir colores y tonos que son similares.
- Después de los cuatro meses: Verá muy bien a lo lejos (nada que ver con los 30 cm que alcanzaba cuando nació).
Problemas Comunes en la Visión de los Recién Nacidos
Nada más nacer, los párpados del bebé (especialmente el párpado superior) pueden estar ligeramente hinchados como consecuencia de la presión que sufren sobre la cara durante el parto.
Al nacer con los párpados hinchados, es habitual que la apertura de los ojos del bebé no sea totalmente simétrica durante los primeros días de vida.
En la mayor parte de los recién nacidos se considera la desviación intermitente de los ojos como algo normal y frecuente, no como una condición patológica.
En los niños recién nacidos es frecuente observar una pequeña hemorragia en la parte blanca del ojo (esclerótica).
La ptosis (caída del párpado) en bebés y niños pequeños se produce cuando existe una posición anómala de uno o ambos párpados superiores por la que éstos se presentan más caídos de lo normal, incluso tapando parte del campo visual del paciente. Esta situación puede estar provocada por la falta de desarrollo de algún nervio o músculo. El tratamiento de la ptosis dependerá de su causa y, sobre todo, del grado de afectación de la agudeza visual del niño.
Una catarata congénita es la opacidad del cristalino del ojo que está presente al nacer. Hay otros casos que son lo bastante graves como para causar una cicatrización que puede hacer que se produzca un desprendimiento de retina.
Es muy habitual que los bebés presenten legañas. En este caso, debemos limpiar los ojos con suero fisiológico, ayudándonos de gasas o toallitas estériles.
Debemos exponer al bebé a la luz natural, siempre con moderación.
Tabla Resumen del Desarrollo Visual del Bebé
| Edad | Hitos Visuales |
|---|---|
| Recién nacido | Visión en blanco y negro, enfoque limitado a 20-30 cm |
| 1 mes | Adaptación a la luz, reconocimiento de patrones en blanco y negro |
| 2-4 meses | Distinción de colores (rojo, verde), seguimiento de objetos en movimiento |
| 5-8 meses | Desarrollo de la percepción de profundidad, reconocimiento de tonos similares |
| 9-12 meses | Cálculo de distancias, agarre de objetos, color de ojos definido |
Recuerda que cada bebé es único y puede desarrollar sus habilidades visuales a su propio ritmo. Sin embargo, si tienes alguna preocupación sobre la visión de tu hijo, no dudes en consultar a un profesional de la salud visual.
