La cera de abeja es uno de los productos más interesantes que produce la colmena, junto con la apitoxina o el propóleo. Tiene muchas aplicaciones en cosmética, farmacia y otros campos, y es un producto sorprendente.
Panal de abejas con celdas abiertas y cerradas.
¿Qué es la Cera de Abeja?
La cera es una grasa, sólida a temperatura ambiente. La producen las abejas en una serie de 4 pares de glándulas que tienen las obreras en la parte ventral del abdomen.
Las abejas son capaces de segregar diminutas escamas de cera casi transparente, tan finas que hacen falta 2.000 de ellas para sumar un gramo de cera. Se calcula que una colonia de abejas gasta entre 4 y 12 kilogramos de miel para producir un solo kilogramo de cera. Esto también sirve para comprender por qué alcanza un precio tan alto.
Las abejas cogen estas escamas con sus mandíbulas, y, con una secreción de estas, las pegan unas con otras, como hacemos nosotros con los ladrillos para levantar paredes, y así levantan las paredes de sus celdillas. Para ello, necesitan una masa crítica de abejas y una cierta temperatura externa, que les permita alcanzar en las zonas de trabajo de cera los 40º C.
Por otra parte, como es bien sabido, las abejas moldean la cera para construir panales que, a su vez, están compuestos por celdillas hexagonales.
La cera que podemos encontrar en una colmena es un éster de ácidos grasos con alcoholes de peso molecular elevado. Al ser básicamente un ácido graso, la cera tiene un punto de fusión muy bajo. Se funde a partir de los 65ºC, pero es fácilmente moldeable cuando está a más de 40ºC. Si se calienta por encima de los 85ºC, además de fundirse, pierde su característico color amarillo y se vuelve blanca.
Proceso de producción de cera de abejas.
Proceso de Recolección y Tipos de Cera
Los apicultores recogen cera de abeja desde hace milenios. El proceso es sencillo: los panales se funden y la cera se aparta del resto de residuos. Se deja solidificar y ya está lista para ser procesada en cualquier otro ámbito.
Sin embargo, no todas las ceras son iguales. La cera de panal es el resultado de fundir panales completos. Esto supone que el apicultor envía a una caldera de fundición cuadros que tienen todo tipo de elementos: cera, polen, propóleos, restos de miel, restos de cría, madera, alambres… Además, los panales viejos pueden contener también restos de medicamentos y de alimentaciones artificiales que hayan podido recibir las abejas. De esta forma, al fundirse, la cera conserva trazas de estos elementos y se considera menos pura.
La cera de opérculo, en cambio, es completamente pura. Los opérculos son las pequeñas capas de cera con las que las abejas cubren la miel ya madura en los panales. Los apicultores cortan esa capa -desoperculan- al cosechar la miel.
En ambos casos, podemos hablar también de cera ecológica si el apicultor tiene sus colmenas en régimen de explotación biológica. En este escenario, ambas ceras, de panal y de opérculo, serán mejores y más seguras.
Usos Tradicionales y Modernos
Desde la antigüedad, la cera de abeja se ha utilizado en la cosmética, la farmacia y muchos otros campos.
- Cosmética: Forma parte de numerosos productos, como jabones, champús, maquillajes y otros.
- Farmacia: Se ha empleado en muchas fórmulas magistrales y hoy en día las grandes empresas del medicamento siguen utilizándola.
- Iluminación: Su uso tradicional más conocido es la elaboración de velas de miel y otras candilejas para proporcionar iluminación en casas y templos.
Además de estos usos, la cera también se utiliza en la fabricación de láminas de cera estampada para facilitar la construcción de panales por las abejas. Las máquinas de estampar láminas están estandarizadas a 5,3-5,4 mm para las razas de abeja europeas, aunque las hay también que estampan en menor tamaño (4,8-4,9 mm) para abejas africanas, y de mayor tamaño (5,6 mm) para hacer láminas de cría de zánganos.
Replican el organismo de gusanos que comen plástico para reducir la contaminación
Cera de Abeja y Biodegradación del Plástico
La investigadora del IBBTEC Federica Bertocchini ha descubierto que los gusanos de la cera (Galleria mellonella), que habitualmente se alimentan de miel y cera de los panales de las abejas, son capaces de degradar plástico.
Este gusano es capaz de biodegradar polietileno, uno de los materiales plásticos más resistentes que existen, con el que se fabrican bolsas de la compra y envases alimenticios, entre otros objetos. El descubrimiento ha sido patentado por los investigadores.
Trozo de bolsa de plástico de polietileno biodegradado por gusanos de cera.
Cada año se producen en todo el mundo cerca de 80 millones de toneladas de polietileno, un material difícil de degradar y muy resistente. Las bolsas de plástico, por ejemplo, que están fabricadas con polietileno de baja densidad, tardan cerca de 100 años en descomponerse totalmente; las más densas y resistentes pueden llegar a tardar hasta 400 años en degradarse.
“Hemos realizado muchos experimentos para comprobar la eficacia de estos gusanos biodegradando el polietileno. 100 gusanos de la cera son capaces de biodegradar 92 miligramos de polietileno en 12 horas, es realmente muy rápido”, destaca Bertocchini.
Según los investigadores del estudio, la composición de la cera es similar a la del polietileno, y éste puede ser el motivo por el que el gusano ha desarrollado un mecanismo para poder deshacerse de este plástico. “Aún desconocemos los detalles de cómo se produce la biodegración, pero existe la posibilidad de que lo haga una enzima. El siguiente paso es detectarla, aislarla, y producirla in vitro a escala industrial. Así podremos empezar a eliminar de forma eficaz este material tan resistente”, detalla Bertocchini.
Calidad y Conservación de la Cera
Es importante programar un recambio de panales, sustituyendo cada año el 20-30% de los panales de la cámara de cría. Los panales de las alzas no envejecen tanto, porque no se cría en ellos ni se aplican tratamientos contra varroa.
La cera de la cámara de cría va envejeciendo dentro de la colmena, con el tiempo gana en esporas de las enfermedades de la cría, y en los residuos de los acaricidas de los tratamientos que damos a la colmena. La cera, además, cuando no está defendida por las abejas, puede ser atacada por las polillas de la cera; la grande, Galleria melonella, y la pequeña, Anchroia grisella.
Lamentablemente, no hay un procedimiento “casero” para averiguar su calidad con certeza, es preciso analizar los parámetros como:
- Índice de saponificación (cantidad de sosa con la que 1 g se convierte en jabón): 89 a 140 mg.
- Índice de acidez: 17 a 24 mg.
- Índice de peróxidos: máx. Ácidos.
Una alta mortandad de cría operculada puede ser también un indicador de alto nivel de residuos de acaricidas en las ceras.
| Componente | Porcentaje Aproximado |
|---|---|
| Ésteres de ácidos grasos | 70-80% |
| Ácidos libres | 10-15% |
| Hidrocarburos | 10-16% |
| Alcoholes libres | 1% |
| Otros | Variable |
