La oferta de productos lácteos en los supermercados es cada vez mayor. Entre tantas opciones, es difícil elegir los productos más adecuados para los bebés. Este artículo se centra en los quesos recomendados para bebés de 1 año, ofreciendo una guía completa para padres.
¿Cuándo se Introduce el Consumo de Quesos en Bebés y Niños?
Los lácteos se introducen generalmente a partir de los 12 meses de edad del bebé. Esto se debe a que la leche contiene una proteína llamada β-lactoferrina, que puede producir hemorragias digestivas en los bebés. Por este motivo, se introducen primero lácteos con pocas proteínas, como el yogur.
Se empezará con medio yogur y se aumentará la cantidad progresivamente. El queso se podrá introducir después de la previa aceptación de este alimento.
Aunque la leche ha de ser un alimento primordial en la dieta de los niños, los yogures, quesos y demás derivados lácteos representan una buena alternativa a la hora de ofrecerles el aporte de calcio que necesitan a diario.
Beneficios del Queso para Bebés
El queso, como alimento lácteo, está lleno de beneficios para los más pequeños. Al tener una gran cantidad de proteínas hace que la etapa de crecimiento sea mucho mejor y más desarrollada. Además, es rico en minerales: calcio, potasio, magnesio y fósforo. Pero, no solo es eso. También es una fuente de vitaminas.
Diferentes estudios han demostrado que el desarrollo de osteoporosis en la edad adulta puede verse condicionado no sólo por factores genéticos, sino también por otros modificables como la actividad física, la exposición solar o el estado nutricional durante la infancia, especialmente en lo relativo a los aportes de calcio y vitamina D, y que puede prevenirse si se consigue una buena mineralización en las primeras etapas de la vida.
En niños entre 1 y 3 años será suficiente el aporte de un vaso o biberón de leche por la mañana y un yogur o trozo de queso no graso como postre o merienda. De los 9 a los 18 años, los requerimientos de calcio aumentan considerablemente (1300 mg/día) por lo que debemos asegurar el aporte de 4 raciones diarias de lácteos.
Entendemos una ración a esta edad como una taza de leche o batido natural, 2 yogures o cuajadas, o 60 gr. de queso no graso.
¿Qué Quesos Pueden Comer los Bebés y Niños Pequeños?
Una vez el bebé tolere el yogur, a partir de 12 meses se puede empezar a introducir pequeñas cantidades de queso. El queso tiene que ser bajo en grasas, y siempre en pequeñas cantidades. Lo ideal es un queso tipo queso fresco (queso de Burgos) o el queso mozzarella. Estos quesos son bajos en grasas.
La introducción de este tipo de quesos no suele causar inconvenientes y suele ser bien aceptado.
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Quesos recomendados:
- Queso Cottage: Es suave, cremoso y fácil de digerir. Es bajo en sal y grasa, lo que lo hace ideal para los bebés.
- Ricotta: Otro queso suave y cremoso que es perfecto para los más pequeños. Es rico en calcio.
- Mozzarella fresca: Especialmente la de bajo contenido en sodio, es un buen queso para bebés.
- Gruyère: Un queso suizo más firme, pero también puede ser una opción si se ofrece en trozos muy pequeños o rallado.
- Queso fresco (queso de Burgos): Este queso es bajo en sal y tiene un bajo contenido de grasa en comparación con otros tipos de quesos.
Quesos No Adecuados para Niños
No son adecuados quesos curados, quesos tipo brie, para untar, queso bola o roquefort, que son demasiado grasos. Se recomienda prestar atención a las etiquetas, puesto que muchos quesos destinados teóricamente a niños, como quesos en porciones, tienen un contenido en grasas alto.
La mayoría de quesos tienen un contenido de 30 gramos de grasa por 100g. Estos quesos se deben utilizar en cantidades pequeñas. En cambio, el queso fresco (queso de Burgos) y el queso mozzarella contienen 20-15 gramos de grasa por 100g., respectivamente, por lo que se puede permitir en más cantidad para los niños.
En todo caso, no es necesario que un bebé consuma grandes cantidades de queso ya que en poca cantidad suple todas sus necesidades de nutrientes.
Quesos que se deben evitar:
- Quesos de olor y sabor intenso.
- Quesos de textura dura (curados, parmesano,…)
- Quesos que contengan hongos o mohos (roquefort,…)
- Quesos que contengan especias, ya sean picantes o aromáticas.
- Quesos con adición de grasas.
¿Cómo Introducir el Consumo de Quesos en Bebés y Niños Pequeños?
Siempre se debe empezar con porciones muy pequeñas, que posteriormente podrán ser aumentadas siempre con moderación y adecuación a las necesidades del bebé. Lo ideal es empezar con 2 cucharadas pequeñas, que equivalen a unos 15g de queso, como por ejemplo de queso fresco, mejor si no contiene sal añadida, ni ningún otro ingrediente, aunque si se puede mezclar, por ejemplo, en cremas de verduras.
Siempre serán más recomendables los lácteos ecológicos, porque en los lácteos de producción extensiva pueden encontrarse restos de pesticidas, antibióticos e incluso hormonas sintéticas (BGH), especialmente en EE.UU., donde la legislación es más permisiva que en Europa.
¿Cuánto Queso Necesita un Bebé? ¿Y un Niño?
El queso es un alimento muy rico en proteínas y en calcio. Precisamente por su gran concentración en estos nutrientes, pequeñas raciones de queso ya aportarían los nutrientes suficientes para sus requerimientos.
Raciones:
- Una tarrina de 75 gramos de queso fresco aporta 10 gramos de proteínas.
- 2 lonchas de queso mozzarella (40 gramos) aportan 10 gramos de proteínas.
| Tipo de Queso | Cantidad Recomendada | Aporte de Proteínas |
|---|---|---|
| Queso Fresco | 75 gramos | 10 gramos |
| Queso Mozzarella | 40 gramos (2 lonchas) | 10 gramos |
Es importante recordar que tanto el queso como el yogur suelen tener sal y azúcar añadidos, lo que es poco recomendable para bebés que tengan esta edad. ¡Ya tendrán tiempo de descubrir lo qué es el azúcar y la sal! En consecuencia buscaremos para el bebé un queso bajo en sal.
Lo más importante antes de empezar a introducir el queso en la dieta de un bebé es asesorarte de las manos de profesionales. Los pediatras pueden ofrecerte recomendaciones personalizadas basadas en la salud de tu bebé.
