Remedios Caseros para la Intoxicación Alimentaria en el Embarazo

Tener diarrea durante el embarazo puede ser molesto y muchas veces es una sorpresa desagradable. Si te preguntas si la diarrea es un síntoma del embarazo, no eres la única. Aunque no siempre tiene relación directa con el embarazo, los cambios en la dieta, las hormonas o el estrés pueden influir. En algunos casos, podría ser indicativo de algo más. A continuación te explicamos las posibles causas, los remedios seguros y cuándo es importante consultar a un profesional de la salud.

La gastroenteritis es una inflamación del estómago e intestino que provoca síntomas como diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal, fiebre y malestar general. Suele ser causada por infecciones víricas, bacterianas o parasitarias, aunque también puede desencadenarse por intolerancias alimentarias o el consumo de alimentos en mal estado. Durante el proceso de recuperación, una alimentación adecuada basada en una dieta de fácil digestión es fundamental para reponer nutrientes, evitar la deshidratación y facilitar la regeneración del sistema digestivo.

Gastritis en el embarazo

Causas de la Diarrea Durante el Embarazo

La diarrea puede aparecer antes, durante o después del embarazo. Son varias las causas que pueden estar detrás de este síntoma. A continuación detallamos algunas de las más habituales:

  • Intoxicación alimentaria: Puede presentarse en cualquier etapa de la vida, también durante el embarazo. Para reducir el riesgo, es recomendable evitar ciertos alimentos considerados de riesgo, como embutido, lácteos no pasteurizados, marisco poco cocinado y huevos crudos.
  • Diarrea del viajero: Puede aparecer al consumir agua o alimentos contaminados. Suele ser especialmente frecuente en países en vías de desarrollo.
  • Infecciones víricas: Las infecciones provocadas por virus como el norovirus, el virus de la hepatitis o incluso la COVID-19 pueden causar diarrea, náuseas y vómitos.
  • Bacterias y parásitos: El contacto con bacterias como Escherichia coli o parásitos presentes en alimentos o agua contaminados es una de las causas más frecuentes de diarrea.
  • Medicamentos: Algunos medicamentos, como los antibióticos, los antiácidos con magnesio o ciertos tratamientos oncológicos, pueden producir diarrea.
  • Cirugía o trastornos digestivos: Si tienes el síndrome del intestino irritable, la enfermedad de Crohn o te han practicado una cirugía intestinal o en la vesícula, podrías experimentar diarrea.

Diarrea Según el Trimestre de Embarazo

La diarrea es un síntoma común que puede presentarse en cualquier etapa del embarazo, ya sea por cambios hormonales y en la dieta o el propio proceso de gestación. Aquí te contamos cómo puede influir en cada trimestre:

  • Primer trimestre: Las hormonas, las vitaminas prenatales o los cambios en la dieta pueden alterar tu ritmo intestinal.
  • Segundo trimestre: Puede aparecer a causa de cambios digestivos, infecciones o intolerancias alimentarias.
  • Tercer trimestre: La diarrea a partir de la semana 36 puede indicar que el parto se aproxima, ya que el cuerpo comienza a prepararse de forma natural.

Importancia de la Hidratación

La hidratación es clave en el tratamiento de la gastroenteritis. La diarrea y los vómitos provocan una pérdida importante de líquidos y electrolitos, como sodio, potasio y cloro. Es esencial reponer estos nutrientes para prevenir la deshidratación, que puede agravarse rápidamente, especialmente en niños y personas mayores. Va a resultar importante beber una cantidad de líquido superior a la habitual, en torno a 2L-2,5L/d entre el propio agua que bebemos y lo que proporcionan los alimentos.

Se recomienda consumir:

  • Agua potable en pequeñas cantidades y de forma frecuente.
  • Soluciones de rehidratación oral disponibles en farmacias.
  • Solución rehidratante casera propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS): Agua (1L) + azúcar normal (27 g) + bicarbonato sódico (2,5 g).
  • Caldos suaves, como el de pollo, pescado o verduras.
  • Infusiones suaves como la manzanilla.
  • Zumos naturales diluidos, evitando aquellos con alto contenido en azúcares.

¿Qué Comer con Gastroenteritis?

La falta de apetito es uno de los síntomas más comunes cuando aparece la gastroenteritis. La unión de esta con los vómitos y las diarreas va a llevar a que, a nivel nutricional, lo primero que debemos garantizar, es la hidratación y, por tanto, beber mucha agua a pequeños sorbos. A medida que van mejorando los síntomas, resulta importante introducir gradualmente los alimentos de fácil digestión, mencionados a continuación, valorando la tolerancia, controlando la sintomatología y acelerando así la recuperación. La clave está en optar por alimentos que aporten energía sin irritar ni forzar al sistema digestivo.

Además, una de las pautas más importantes, que muchas veces se desconoce, es repartir las comidas de manera que se comen pequeñas porciones, pero varias veces al día (entre 5 a 6 comidas), evitando alimentos copiosos que puedan empeorar los síntomas.

Entre los alimentos que van a ayudar a calmar el sistema digestivo y reponer energía se encuentran:

  • Caldos suaves de pollo, pescado o verduras y gelatinas sin azúcar.
  • Arroz blanco.
  • Pollo o pavo hervido o a la plancha (sin piel ni grasas).
  • Pescado blanco hervido o al vapor.
  • Patata, zanahoria, calabaza o calabacín en puré o cocidas.
  • Pan blanco tostado o galletas sin azúcar.
  • En el caso de los lácteos se deben consumir pequeñas cantidades y aumentarlas en caso de tolerarse bien. Dentro de los lácteos se aconsejan los yogures naturales y el queso fresco. Estos alimentos contienen probióticos naturales que van a ayudar a recuperar la flora intestinal, sobre todo en caso de diarreas.
  • Plátano maduro.
  • Manzana o pera cocida o en compota.

Alimentos Prohibidos para la Gastroenteritis

Al igual que hemos compartido aquellos alimentos que van a facilitar la recuperación de la gastroenteritis, resulta aún más importante identificar los que pueden irritar el sistema digestivo y/o empeorar los síntomas, es decir, aquellos de difícil digestión, estimulantes e irritantes. Los alimentos a considerar son los siguientes:

  • Alimentos o bebidas que aceleran el ritmo intestinal o favorezcan la malabsorción (café, té, chocolate, especias, alcohol, refrescos).
  • Legumbres, verduras y frutas, sobre todo crudas, a excepción de las recomendadas en el apartado anterior. Evitar frutas laxantes como la papaya o la ciruela y verduras que producen gases como el brócoli o la coliflor.
  • Panes y cereales integrales.
  • Frutos secos y semillas como la chía o la linaza.
  • Comidas ricas en azúcares, bollería, fritos y condimentos picantes.
  • Carnes grasas (cordero, cerdo, vísceras) y embutidos (chorizo, salchichón, etc.).
  • Pescado azul (sardina, salmón, atún, etc.) y en conserva.
  • Leche entera, derivados lácteos grasos (cuajada, nata, etc.) o quesos grasos.
  • Grasas como mantequilla, manteca, tocino, aceitunas y aguacate. Se debe priorizar el aceite de oliva virgen extra en pequeñas cantidades.

Dieta Blanda para la Gastroenteritis

La dieta blanda es un tipo de alimentación que favorece la recuperación del sistema digestivo. Como se ha mencionado anteriormente, se basa en alimentos fáciles de digerir, con poca fibra y sin grasas o condimentos fuertes. Su objetivo es evitar irritaciones y ayudar a que el sistema digestivo vuelva a funcionar con normalidad.

La dieta blanda se caracteriza por incorporar alimentos astringentes y sin residuo, ya que ayudan a ralentizar el tránsito intestinal, reduciendo tanto el volumen como la frecuencia de las deposiciones. Estos alimentos son los mencionados anteriormente: el arroz, los pescados blancos y las carnes de pollo y pavo. Los alimentos deben ser cocinados a la plancha, hervidos, al papillote o al vapor, evitando frituras o salsas y es preferible consumirlos a una temperatura intermedia, ni muy fríos ni muy calientes. Asimismo, es recomendable no automedicarse y recurrir a los medicamentos antidiarreicos, a excepción de que el médico así lo recomiende.

Ejemplo de Menú para Dieta Blanda

Este es un ejemplo de menú para una dieta blanda:

Comida Ejemplo de Alimentos
Desayuno Pan blanco tostado, yogur natural
Almuerzo Caldo de pollo o pescado y zanahoria, arroz blanco
Merienda Yogur natural, plátano maduro, compota de pera
Cena Puré de zanahoria, tortilla francesa, pechuga de pollo a la plancha con zanahoria cocida

Recomendaciones Nutricionales

Para concluir, destacar que, durante la recuperación de la gastroenteritis, es fundamental mantener una buena hidratación, seguir una dieta blanda basada en alimentos astringentes y de fácil digestión y evitar aquellos alimentos más irritantes. Come en pequeñas cantidades y frecuentes para facilitar la digestión y, poco a poco, reintroduce otros alimentos a medida que desaparezcan los síntomas. Es preferible esperar más días sin introducir alimentos en caso de que no mejore la sintomatología, que querer adelantarnos a nuestra recuperación.

Si los síntomas persisten o no sabes cómo adaptar tu alimentación, es recomendable acudir a un profesional de la salud. Para empezar, es importante beber muchos líquidos. El suero de rehidratación oral (Sueroral®, Lactoflora®, Bi-oral suero®) permite reponer los líquidos, las sales y la glucosa que se pierde a través de la diarrea y de los vómitos. Otras bebidas “clásicas” como Aquarius o Coca-Cola no tienen el balance de sales y azúcar que tiene el suero de rehidratación, aportando mucha azúcar o menos sales de las necesarias.

A medida que se recupera el apetito se puede recurrir a los alimentos que el cuerpo puede tolerar mejor en estas condiciones. Entre ellos encontramos:

  • Pollo
  • Plátanos
  • Arroz blanco
  • Patata asada
  • Manzana sin piel

Después de unos días con esta dieta se puede reintroducir otro tipo de alimentos, dejando para el final las frutas, las verduras ricas en fibra y los alimentos más ricos en grasas y más azucarados.

¿Qué Medicamentos se Pueden Utilizar en una Intoxicación Alimentaria?

En la farmacia puedes encontrar varios medicamentos de venta libre que aliviarán los síntomas de una intoxicación alimentaria. Por ejemplo:

  • Suero de rehidratación oral: El suero evitará la deshidratación.
  • Probióticos: Hay probióticos muy útiles para acortar la duración de la diarrea. Los probióticos también ayudarán a la recuperación de la flora intestinal.
  • Buscapina® para el dolor abdominal.
  • Paracetamol (Antidol®, Gelocatil®, Termalgin®, Dolostop®) para malestar general, dolor de cabeza y fiebre.
  • Extractos de plantas para aliviar el malestar estomacal. Nauserina® o Iberogast® son ejemplos de medicamentos a base de extractos naturales que pueden ayudar.

Existen varios antidiarreicos diferentes, cada uno con su mecanismo de acción. Entre ellos encontramos:

  • Adsorbentes como el carbón activado o la arcilla.
  • Astringentes: Son productos que reaccionan con las moléculas superficiales en el intestino, generando una capa protectora y enlenteciendo el movimiento intestinal.
  • Loperamida (Fortasec®, Imodium®, Salvacolina®)
  • Racecadotrilo (Hidrasec®): Evita la secreción de agua al intestino.

Es fundamental hablar con un profesional de la salud antes de automedicarte, ya que no todas las intoxicaciones cursan con los mismos síntomas y, además, algunos de estos medicamentos presentan contraindicaciones. Tu farmacéutico de confianza sabrá ayudarte a escoger los medicamentos que mejor se ajustan a tu caso.

¿Cuándo Consultar a un Profesional de la Salud?

Si tienes diarrea durante el embarazo, consulta siempre a un profesional de la salud antes de probar cualquier remedio. En los casos leves, la diarrea suele resolverse por sí sola, pero si es grave o dura varios días puede provocar deshidratación y requerir atención médica. El profesional de la salud te indicará el tratamiento más adecuado en tu caso.

Si quieres saber si la diarrea es preocupante durante el embarazo, la respuesta es que depende de la intensidad y del tiempo de evolución de los síntomas. Estos síntomas pueden ser indicativos de una infección o un problema subyacente que requiere valoración médica. Si no tienes claro si la situación es grave, consulta siempre a un profesional de la salud.

Estos son algunos síntomas que requieren atención médica inmediata:

  • Fiebre alta
  • Sangre en las heces
  • Signos de deshidratación
  • Ausencia de mejoría en 48 horas

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