Actualmente, retrasar la maternidad hasta los 40 años es común, y este retraso, en comparación con generaciones anteriores, tiene sus ventajas y sus complejidades. España, junto con Italia y Suiza, es uno de los países en los que es más común retrasar la maternidad.
Sea porque durante los años más fértiles las mujeres no tienen como prioridad ser madre, o sea por la búsqueda de la estabilidad -ya sea personal, profesional o económica-, cada vez son más las mujeres que tienen a su primer hijo a partir de los cuarenta años.
Según un estudio internacional publicado en la revista Human Reproduction, la mayoría de mujeres cree que tener a sus hijos más tarde les permite tener una carrera profesional consolidada, una buena relación coparental y mayor experiencia familiar.
En definitiva, retrasar la maternidad tiene sus ventajas e inconvenientes.
En España, la edad media para tener hijos se sitúa por encima de los 32 años debido al estilo de vida, el trabajo o las circunstancias personales.
Ahora se puede esperar y decidir si se quiere tener hijos o no: “La vida pasa muy rápido. A menudo llegan a la consulta mujeres que rondan los 40 y quieren tener hijos. Se les han pasado los años sin darse cuenta”, explica el doctor Carlos Dosouto, médico de endocrinología ginecológica y de reproducción asistida, adjunto del Servicio de Medicina de la Reproducción de Dexeus Mujer.
“No creo que haya un reloj biológico, se trata más de un reloj social que depende del entorno, que es el que realmente influencia. Más allá de las mujeres que tienen un deseo intenso de ser madres, hay otras que se cuestionan tener hijos cuando amigos y familia empiezan a tener. Me pregunto hasta qué punto lo desean de verdad o hay una serie de factores que las condicionan”, dice Dosouto.
También hay mujeres que a raíz de una crisis existencial cuando rondan los 40 se empiezan a plantear la necesidad de dejar descendencia.
Desde la antropología la explicación del ciclo vital se piensa como una construcción social que no tiene que ser igual en todas las culturas.
Hay mujeres que sienten el reloj biológico, la necesidad de tener hijos a la edad que socialmente se considera adecuada para hacerlo.
Desde el grupo de investigación AFIN (Familias e Infancia) de la UAB se plantean por qué y en qué momentos lo sienten: “Después de entrevistar 21 parejas heterosexuales con una relación estable de larga duración hemos visto que hay mujeres que han sentido la necesidad y las ganas de tener hijos, a pesar de que no lo describen como un llamamiento del cuerpo que no pueden escoger.
El hecho que los anticonceptivos permitan separar sexo de reproducción hace que las personas puedan decidir cuando quieren ser padres. Además, las técnicas de reproducción asistida permiten que se puedan tener hijos más tarde, asumiendo las dificultades de embarazo que a veces este retraso puede suponer.
En nuestra sociedad la edad habitual para tener hijos es alrededor de los 30, a pesar de que se está atrasando, de forma que la edad considerada biológicamente adecuada para tener hijos y la edad social no coinciden.
Hay parejas que posponen la maternidad confiando que se pondrán y será rápido, pero la biología no funciona así, tener un hijo es bastante más complejo.
Hay un exceso de confianza en la medicina y las técnicas de reproducción asistida, a pesar de que las tasas de éxito no son del 100%.
El doctor Dosouto cree que este optimismo es fruto del desconocimiento de los procesos y del hecho que las referencias que se tienen son de los que finalmente tienen hijos.
Antropológicamente el concepto de reloj biológico es una manera de explicar el ciclo vital y se utiliza para describir cuando se considera adecuado tener hijos. En función del contexto social en que nos encontramos la cifra varía.
Hay culturas donde se piensa que a partir de los 30 años -y cada vez más cuando se acercan los 40-es un buen momento para tener descendencia. En cambio en otras culturas consideran que a estas edades los padres son ya demasiado mayores y que los 15 o 20 años son las edades ideales.
¿A qué se refiere el reloj biológico femenino?
El término de reloj biológico en la mujer se refiere al momento más idóneo para lograr un embarazo. Por tanto, la edad reproductiva de la mujer es la encargada de definir su reloj biológico.
Sin embargo, el reloj biológico no tiene porqué estar necesariamente sincronizado con el instinto maternal, es decir, con el deseo de cumplir en ese momento la maternidad.
Cada mujer nace con un número finito de óvulos que con el paso del tiempo se va reduciendo poco a poco. No obstante, la fertilidad de la mujer cae drásticamente a partir de los 35 años, reduciéndose así las posibilidades de concebir.
Por esta razón, las mujeres que deseen ser madres en un futuro, pero sientan que aún no es su momento, tienen la posibilidad de detener su reloj biológico mediante la preservación de sus óvulos.
Consecuencias de retrasar la maternidad
El principal inconveniente de retrasar la maternidad es que es más difícil conseguir el embarazo. Como hemos comentado anteriormente, a partir de los 35 años es mucho más complicado que una mujer pueda quedar embarazada de forma natural. Además, cada año que pasa, es más difícil lograr la concepción.
Muchas mujeres en España tienen claro que desean ser madres, pero en un futuro. Las principales razones para retrasar el embarazo son:
- Mejorar en su carrera profesional.
- Aumentar su estabilidad económica.
- Encontrar a la pareja idónea con la que crear una familia.
- Querer disfrutar.
Cabe destacar que el embarazo supone un estado fisiológico especial y, por tanto, es posible que ocurran complicaciones gestaciones. En concreto, aquellas mujeres que quedan embarazadas en edades avanzadas tienen más riesgo de sufrir hipertensión, sangrados uterinos, embarazos ectópicos e incluso abortos espontáneos.
Ventajas de retrasar la maternidad
- Suele haber mayor estabilidad profesional y económica
- Generalmente, la decisión de ser madre está meditada y reforzada por el tiempo
- Las mujeres tienen mucha más experiencia y las prioridades claras
- A estas edades, la preparación emocional es más alta que en las mujeres jóvenes
Inconvenientes de retrasar la maternidad
- Hay más probabilidades de sufrir un aborto espontáneo
- Hay más riesgo de síndromes genéticos, como el síndrome de Down
- Es más frecuente que la madre padezca hipertensión
- Es más frecuente que la madre padezca diabetes gestacional
- Es más común el parto prematuro y bajo peso del bebé al nacer
- Con más frecuencia, el parto es por cesárea
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Congelar óvulos para detener el reloj biológico
Gracias a la vitrificación de ovocitos es posible detener el tiempo en los óvulos, de forma que independientemente de la edad de la mujer. Sus óvulos se mantienen en las mismas condiciones que en el momento que los congeló.
Lo mejor es que la mujer criopreserve sus óvulos antes de los 30 años puesto que es la etapa de mayor reproductividad femenina.
Con la vitrificación ovocitaria se evita tener que recurrir en un futuro a la donación de óvulos, lo que supone un mayor gasto económico y además implica que la mujer no trasmite sus genes a su descendencia.
Además de la vitrificación de ovocitos, existe también la alternativa de criopreservar embriones. De este modo, cuando se decida tener un bebé, los pacientes ya conocen las posibilidades de que tienen.
¿El reloj biológico de la mujer es real?
El estilo de vida, el trabajo o las circunstancias personales hacen que la edad media de tener hijos en España se sitúe por encima de los 32 años.
Si quieres conocer todo sobre el reloj biológico de la mujer y cómo afrontar la maternidad en edad avanzada, sigue leyendo.
Con la edad aumentan las complicaciones que pueden aparecer durante el embarazo.
La obtención de los óvulos para su vitrificación se realiza a través de técnicas de fecundación in vitro.
Como puedes ver el reloj biológico de la mujer es una realidad.
Hoy, cada vez más mujeres deciden ser madres después de los 35. Y no, no es que estén desafiando a la biología como si fueran superheroínas.
¿Es peligroso? ¿Es más difícil? ¿Es mejor? Vamos a desmontar mitos y descubrir por qué la maternidad tardía es la nueva normalidad.
¿Sabías que en España, en 2023, el 40% de las mujeres que dieron a luz tenían más de 35 años? Y la media de edad para tener el primer hijo está ya en los 32,6 años.
El reloj existe, sí, pero no es una bomba de relojería.
Pero ¡ojo! Esto son estadísticas, no sentencias. Hay mujeres que se quedan embarazadas a la primera con 39 y otras que lo intentan desde los 28 y necesitan ayuda.
Sí, hay más probabilidades de ciertas complicaciones, pero no todo es drama.
A partir de los 35 se considera embarazo de “riesgo”, pero eso no significa peligro, sino que tendrás más controles y mimos médicos.
La clave: seguimiento médico constante y cuidarte como nunca.
No todo es cuesta arriba. Conoces tus límites, has vivido más, sabes lo que quieres (y lo que no). No sientes que “te pierdes cosas” por estar con tu hijo.
Lo importante: infórmate y asesórate. Si ellas pueden… tú también.
Tener hijos después de los 35 no es un capricho, es una decisión consciente.
¿Que hay riesgos? Sí. ¿Que es más fácil a los 25? Quizá. Pero no estás fuera de juego.
Si tu deseo es ser madre, no dejes que un número te frene.
La maternidad tardía es real, posible y cada vez más común.
¿Qué pasa con los hombres?
Se habla mucho del reloj biológico de la mujer y de cómo la edad afecta a las posibilidades de embarazo. Pero ¿qué pasa con los hombres?
Una nueva investigación muestra que la fertilidad masculina también se ve afectada por la edad. Cuando los padres tienen más de 50 años, aumenta el riesgo de complicaciones en el embarazo.
El estudio se basa en datos de más de 46 millones de nacimientos en Estados Unidos entre 2011 y 2022, a partir de los cuales los autores compararon a padres de 30 años con padres de 50 años.
Pese a que tuvieron en cuenta la edad de la madre y otros factores que afectan a la gestación, los investigadores detectaron que cada aumento de diez años en la edad paterna se relacionaba con un incremento de las complicaciones durante el embarazo.
Asimismo, descubrieron que, en comparación con las parejas en las que el padre tenía entre 30 y 39 años, en aquellas en las que el padre superaba los 50 años aumentaba en un 16 % el riesgo de parto prematuro, en un 14 % el riesgo de bajo peso al nacer y en un 13 % el riesgo de diabetes gestacional.
Los padres de más edad también tenían el doble de probabilidades que sus homólogos más jóvenes de haber utilizado tecnología de reproducción asistida, incluida la fecundación in vitro (FIV), para concebir.
Los padres envejecen
El estudio estadounidense calculó que la edad media de los padres aumentó de 30,8 años en 2011 a 32,1 en 2022. En ese mismo periodo, la proporción de hombres de 50 años o más que tuvieron descendencia aumentó del 1,1 % al 1,3 %.
La tendencia se repite en Europa. En Alemania, por ejemplo, los padres han envejecido hasta alcanzar una edad media de 34,6 años cuando nace su primer hijo. En Holanda, la media actual es de 32,8 años, y en Francia supera los 33 años.
Cómo afecta la edad del padre a la probabilidad de quedarse embarazada
Como sabemos por lo que nos cuentan los medios de comunicación sobre padres famosos, los hombres producen esperma desde la pubertad y durante toda su vida, y pueden engendrar hijos hasta una edad bastante avanzada.
Sin embargo, estas historias no hacen referencia a que la calidad del esperma disminuye notablemente a partir de los 40 años. Las parejas femeninas de hombres mayores tardan más en quedarse embarazadas que las que tienen parejas más jóvenes.
Un estudio sobre el efecto de la edad masculina en el tiempo que transcurre hasta el embarazo mostró que las mujeres con parejas masculinas de 45 años o más tenían casi cinco veces más probabilidades de tardar más de un año en concebir que aquellas con parejas de 25 años o menos.
Más de tres cuartas partes (76,8 %) de los hombres menores de 25 años dejaron embarazada a su pareja en un plazo de seis meses, frente a algo más de la mitad (52,9 %) de los hombres mayores de 45 años.
Los datos agrupados de diez estudios mostraron que las parejas de hombres de edad avanzada también tienen más probabilidades de sufrir un aborto espontáneo. En comparación con las parejas en las que el varón tenía entre 25 y 29 años, la edad paterna superior a 45 años aumentaba el riesgo de aborto espontáneo en un 43 %.
Los hombres mayores tienen más probabilidades de necesitar FIV
Los resultados de la tecnología de reproducción asistida, como la FIV, también se ven influidos por la edad de la pareja masculina.
Una revisión de estudios en parejas que utilizaban tecnologías de reproducción asistida descubrió que la edad paterna inferior a 40 años reducía el riesgo de aborto espontáneo en aproximadamente un 25 % en comparación con las parejas con hombres que ya habían cumplido los cuarenta.
Si el varón era menor de 40 años también se duplicaba la probabilidad de un nacido vivo por ciclo de tratamiento. Con un varón mayor de 40, el 17,6 % de los ciclos de tratamiento dieron lugar a un nacido vivo, frente al 28,4 % cuando el hombre no había cumplido los 40.
¿Cómo afecta la edad masculina a la salud de los hijos?
Como resultado de los cambios relacionados con la edad en el ADN del esperma, los hijos de padres mayores tienen un mayor riesgo de padecer una serie de afecciones: autismo, esquizofrenia, trastornos bipolares y leucemia.
Además, una reciente revisión científica concluyó que los hijos de padres mayores presentan mayores tasas de enfermedades psiquiátricas y alteraciones del comportamiento.
Pero aunque el aumento del riesgo de resultados adversos para la salud ligado a una mayor edad paterna es real, la magnitud del efecto es moderada. Es importante recordar que el aumento de un riesgo muy pequeño sigue siendo un riesgo pequeño, y que la mayoría de los hijos de padres mayores nacen sanos y se desarrollan bien.
Mejorar la salud puede mejorar la fertilidad
Además de los efectos de la edad, algunas enfermedades crónicas que afectan a la fertilidad y a los resultados reproductivos son más frecuentes a medida que los hombres envejecen. Entre ellas se incluyen la obesidad y la diabetes, que afectan a la calidad del esperma al reducir los niveles de testosterona.
Aunque no podemos cambiar nuestra edad, sí podemos abordar algunos factores del estilo de vida que aumentan el riesgo de complicaciones en el embarazo y reducen la fertilidad. Concretamente, conviene evitar tanto fumar como el consumo recreativo de drogas, el consumo de esteroides anabolizantes y el abuso del alcohol.
El desconocimiento es una lacra
Los datos indican que los hombres desean tener descendencia tanto como las mujeres. Y la mayoría de los varones quiere ser padre de al menos dos hijos.
Sin embargo, la mayoría de los hombres desconocen las limitaciones de la fertilidad femenina y masculina y sobrestiman la posibilidad de “quedarse embarazados”, con y sin tecnologías de reproducción asistida.
Necesitamos una mejor educación pública, empezando en la escuela, para mejorar la concienciación sobre el impacto de la edad masculina y femenina en los resultados reproductivos. De este modo ayudaremos a las nuevas generaciones a tener bebés sanos.
Preguntas frecuentes
¿Existe un reloj biológico en el hombre igual que en la mujer?
La noción de un "reloj biológico" es un concepto que tradicionalmente se ha asociado principalmente con las mujeres en el contexto de la fertilidad, pero es importante destacar que los hombres también experimentan cambios en su fertilidad a lo largo del tiempo. Aunque estos cambios no son tan marcados como en las mujeres, existe una variabilidad en la calidad y la cantidad de esperma a medida que los hombres envejecen.
En el caso de las mujeres, el reloj biológico se relaciona directamente con la disminución de la reserva ovárica y la calidad de los óvulos con la edad. Las mujeres tienen una ventana de fertilidad limitada, que suele disminuir significativamente a partir de los 35 años.
En los hombres, la producción de esperma es continua a lo largo de la vida, no tienen una “reserva”, pero a medida que envejecen, la calidad del esperma puede deteriorarse, lo que podría afectar la fertilidad.
Los estudios han demostrado que los hombres mayores pueden experimentar una disminución en la motilidad y la morfología del esperma, lo que podría influir en la capacidad de concebir. Además, se ha relacionado la edad paterna avanzada con un mayor riesgo de ciertas condiciones de salud en la descendencia, como autismo y esquizofrenia.
Por lo tanto, es importante que tanto hombres como mujeres consideren su reloj biológico. Si bien el concepto de un "reloj biológico" puede no ser tan pronunciado en los hombres como en las mujeres, la edad sigue siendo un factor importante en la fertilidad masculina y en la salud de la descendencia.
¿Cuál es la edad ideal para ser madre?
No existe una edad como tal idónea para ser madre. Lo importante a tener en cuenta es que la edad es un factor esencial para la fertilidad femenina.
A medida que la edad de la mujer avanza, disminuye su cantidad de óvulos disponibles hasta agotarse. Por ello, se suele decir que la mejor edad para lograr un embarazo está entre los 18 y los 35 años.
A partir de los 35 años, muchas mujeres encuentran dificultades a la hora de concebir. En estos casos, la solución sería recurrir a las técnicas de reproducción asistida.
¿Me quedaré embarazada seguro si preservo mis óvulos joven?
No. La preservación de la fertilidad, como su propio nombre indica, se intenta preservar la fertilidad, no garantizar un embarazo.
Es obvio que si preservamos óvulos con 30 años, paramos el reloj biológico de la mujer y esa mujer puede utilizar esos óvulos a los 40 y tendrá mayor porcentaje de quedarse embarazada. Pero asegurar el embarazo no lo asegura nadie porque pueden aparecer patologías concomitantes posteriormente que dificulte el embarazo a pesar de que tengamos unos óvulos de 30.
¿La edad influye en la fertilidad femenina?
La respuesta es sí. A medida que la mujer va cumpliendo años, su fertilidad se ve afectada.
Todas las mujeres nacemos con un número finito de óvulos y no se producen nuevos a lo largo de la vida. Este número de óvulos va disminuyendo conforme la edad de la mujer avanza, hasta llegar a agotarse por completo al alcanzar la menopausia.
Sin embargo, con la edad no solo disminuye la cantidad de óvulos, sino también su calidad.
Por todo esto, la edad es un factor esencial para la fertilidad femenina y para lograr un embarazo.
