Regresiones del Sueño en Bebés: Etapas, Causas y Consejos

El sueño es una función biológica esencial que permite restablecer el equilibrio físico, fortalecer el sistema inmunitario y consolidar lo aprendido durante el día. De hecho, pasamos cerca de un tercio de nuestra vida durmiendo. Pero en el caso de los bebés, este proceso adquiere aún más importancia: mientras duermen, desarrollan estructuras cerebrales clave y va madurando su sistema nervioso.

Las regresiones del sueño se refieren a períodos temporales en los que un bebé que previamente dormía bien comienza a despertar con frecuencia durante la noche o tiene dificultades para conciliar el sueño.

La regresión o crisis del sueño es un período de tiempo en el cual tu bebé tiene un retroceso en sus patrones de sueño. Durante una regresión, tu pequeño pasa de dormir de manera estable a tener despertares nocturnos, dificultad para calmarse, siestas más cortas o, simplemente, no logra dormir cuando lo acuestas. Esto puede ser tremendamente agotador y frustrante para ti.

La psicóloga infantil Úrsula Perona, especializada en el bienestar emocional de los niños, nos habla de las fases del sueño del bebé para que entendamos mejor qué necesitan en cada etapa y cómo podemos acompañarlos sin frustraciones ni expectativas poco realistas.

¿Cuántas horas duerme un bebé?

Durante los primeros días de vida, un recién nacido puede llegar a dormir entre 16 y 20 horas diarias. Sin embargo, no lo hace de forma continua ni igual de profunda: se reparte en múltiples ciclos a lo largo de las 24 horas, interrumpidos por la necesidad de alimentarse, cambiar el pañal o simplemente por los despertares fisiológicos propios de su edad.

El sueño infantil va madurando progresivamente, lo que significa que se reduce su duración y se consolida paulatinamente por la noche, a medida que el bebé crece. No todos siguen el mismo ritmo, y es importante entender que esto no implica que algo vaya mal.

¿Cuáles son las fases del sueño?

Se divide en dos grandes bloques: no REM y REM.

  • Sueño no REM (NREM): Se compone de varias fases de profundidad creciente.
  • Sueño REM (Rapid Eye Movement): Aquí el cerebro está muy activo.

En los adultos, el ciclo completo del sueño dura unos 90 minutos y se repite varias veces a lo largo de la noche. En cambio, en los bebés, estos ciclos son más cortos, de unos 40 o 50 minutos, y poco estructurados al principio.

Fases del sueño del bebé por etapas

Su desarrollo no se produce de forma lineal, sino que avanza a través de varias etapas con características propias. Estos son los principales cambios que suelen darse durante los primeros años:

De 0 a 3 meses

Durante esta etapa, se alterna entre dos únicas fases: sueño activo (similar al REM) y tranquilo (similar al NREM). No existen horarios fijos ni distinción clara entre el día y la noche. El bebé se despierta para alimentarse cada 2 o 3 horas, y aunque parezca que duerme mucho, lo hace de manera muy fragmentada.

De 3 a 8 meses

A partir de los 3 meses, se empieza a establecer un ritmo circadiano, gracias a la maduración del sistema nervioso y a la influencia del entorno. El bebé ya es capaz de diferenciar el día de la noche y empieza a dormir más horas seguidas, especialmente por la noche.

En esta etapa también se organizan mejor las fases del sueño y el niño deja de entrar directamente en la REM, como hacía antes. Esto da lugar a despertares más frecuentes si lo intentamos pasar a la cuna cuando está en un ciclo ligero del sueño. Es el fenómeno conocido como ‘la cuna de pinchos’: lo dormimos en brazos y al dejarlo en la cuna, se despierta llorando. Aunque sea frustrante, es un comportamiento totalmente normal.

De 8 a 24 meses

A lo largo del segundo semestre y durante el segundo año, se va consolidando y los ciclos se hacen más similares a los del adulto. Los despertares nocturnos siguen presentes, pero son menos frecuentes. Es habitual que aparezca la ansiedad por separación, lo que puede llevar al bebé a reclamar la presencia de sus figuras de apego para volverse a dormir.

En este periodo también son comunes las regresiones puntuales del sueño, coincidiendo con hitos del desarrollo (como empezar a gatear o caminar), enfermedades o cambios en la rutina familiar.

De 2 a 5 años

En la etapa preescolar, la mayoría de los niños ya duermen toda la noche sin interrupciones. Las siestas diurnas van desapareciendo progresivamente, sobre todo entre los 3 y los 4 años. Sin embargo, cada uno sigue su propio ritmo: algunos continúan necesitando una siesta corta hasta los 5 años.

A partir de los 2 años, suelen aparecer pesadillas, terrores nocturnos o episodios de sonambulismo. Aunque a veces alarman a los padres, la mayoría de estos fenómenos no tiene consecuencias y se resuelve con el tiempo.

Etapas comunes de las regresiones del sueño

Las regresiones del sueño tienden a ocurrir en momentos específicos del desarrollo del bebé.

  • Regresión del sueño a los 4 meses: Esta es una de las regresiones más reconocidas. A los cuatro meses, el sueño del bebé comienza a madurar y se asemeja más al patrón de sueño de un adulto, con ciclos de sueño más cortos y ligeros. La regresión del sueño a los 4 meses es, sin duda, la más comentada y la que experimentan la mayoría de los bebés. Puede ocurrir a las 8 semanas o a los 5 meses.
  • Regresión del sueño a los 8-10 meses: La crisis del sueño a esta edad puede ocurrir hasta los 10 meses. En esta etapa, tu bebé da un salto en su crecimiento, tanto físico como cognitivo: aprende a gatear, sentarse, levantarse y absorbe el lenguaje como esponja.
  • Regresión del sueño a los 12 meses: Es la regresión del sueño menos común, pero puede ocurrir.
  • Regresión del sueño a los 18 meses: A esta edad, la mayoría de las siestas de tu pequeño se convierten en un gran desafío para ti. Notarás que las ventanas de sueño de tu pequeño son más largas.
  • Regresión del sueño a los 2 años: A esta edad, la crisis del sueño de tu bebé puede ser particularmente difícil. La regresión del sueño, en este período, puede deberse a una variedad de razones. Ves que sus ventanas de sueño son cada vez más largas, le estás enseñando a tu pequeño a ir al baño o está por llegar un nuevo hermano o hermana, etc.

Consejos para afrontar las regresiones del sueño

Cuando se experimentan problemas con el sueño de nuestros bebés, la primera reacción es intentar solucionarlo introduciendo cambios en la rutina de dormir. Es posible que debas proporcionar un poco más de contención a tu bebé. Sin embargo, trata de no cambiar toda su rutina de sueño o introducir nuevos hábitos para ayudarlo a volver a dormir.

Durante la regresión del sueño de tu bebé, habrá algunos días y noches frustrantes con menos horas de sueño de lo habitual. Para que puedas superar esta etapa, comunícate con los que te rodean.

Si notas que las siestas de tu bebé son más cortas que lo habitual y lo ves cansado, ¡no dudes en acostarlo más temprano! Con los grandes cambios en el desarrollo y el crecimiento de tu pequeño, surge un mayor apetito. Durante el período en que tu pequeño está despierto, practica sus nuevas habilidades.

Aquí hay algunos consejos adicionales:

  • Ofrecer seguridad y confort: Durante períodos de ansiedad por separación, es fundamental brindar al bebé la seguridad de que sus cuidadores están cerca.
  • Mantener la calma: Recuerda que las regresiones del sueño son temporales. Mantener la calma ayudará a manejar la situación con mayor eficacia.

Aunque generalmente se aconseja no interrumpir el sueño de un bebé, hay situaciones en las que es necesario despertarlo, como para alimentarlo o administrarle medicamentos.

  • Utilice estímulos suaves: Comience con métodos delicados, como hablarle suavemente, cantar o acariciar su piel.
  • Sea paciente: Algunos bebés pueden tardar más en despertarse completamente.

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Consejos para favorecer un descanso saludable

Establecer buenos hábitos desde el principio contribuye a que el sueño madure de forma saludable.

  • Evita actividades excitantes antes acostarlo.
  • Incorpora un objeto de transición.

El último y más importante consejo: mucha paciencia. El sueño es un proceso madurativo, no un aprendizaje lineal. Hay una parte que tiene que ver con los hábitos que le vamos inculcando, pero otra muy grande no depende de nosotros. Así que algunos niños dormirán bien desde los primeros meses, y otros necesitarán más tiempo. Y esto no significa que hayamos hecho nada mal, que nuestro hijo sea un mimado o un inmaduro. Cada uno tiene su propio ritmo, y eso también es parte de su desarrollo.

Sí, las regresiones del sueño son una parte normal del desarrollo infantil. Desarrollo físico y neurológico: Durante el primer año de vida, los bebés experimentan rápidos avances en habilidades motoras y cognitivas.

En conclusión, las regresiones del sueño son fases normales en el desarrollo de los bebés y, aunque pueden ser muy estresantes, suelen ser temporales. Es importante comprender las causas y las etapas en las que ocurren, para poder manejar estas situaciones con empatía y tranquilidad.

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