La Regla y la Lactancia Materna: Todo lo que Necesitas Saber

Tras el embarazo y el parto, muchas mujeres experimentan una pausa en su ciclo menstrual. Sin embargo, la menstruación eventualmente regresa, marcando el retorno a la normalidad hormonal. Este proceso, aunque natural, puede generar muchas preguntas, especialmente en aquellas que están amamantando.

¿Cuándo Vuelve la Regla Después del Parto?

La reanudación del ciclo menstrual después del embarazo y el parto se debe a un proceso endocrino y la vuelta a la normalidad de los niveles hormonales. Es un proceso que no se da igual en todas las mujeres, por lo que no hay un tiempo fijo para que te vuelva la regla después del parto, sino que puede depender de diversos factores, el principal si estás dando de mamar o no, y si la lactancia es exclusiva o no.

El Papel de la Prolactina

Al nacer el bebé, con la placenta fuera del útero, comienza la producción de la hormona prolactina que es la responsable de la producción de leche materna. Sus niveles se disparan y empieza a producirse la leche. A la subida de la prolactina está ligada una bajada de estrógenos y progesterona, responsables del ciclo menstrual, por eso es casi imposible que se ovule y que baje la regla.

Si la lactancia es exclusiva durante los seis primeros meses de vida, la prolactina sigue alta y por lo tanto la progesterona y los estrógenos, bajos. Por eso durante esos 6 meses muchas mujeres no tienen la regla, aunque no es matemática ni ciencia pura. Uno de los principales factores es la frecuencia de las tomas. Si se mantiene constante es más probable que la regla se retrase.

Si hay bebés que aún siendo lactancia exclusiva, espacian las tomas por ejemplo mucho de día y poco de noche, puede ser que las hormonas respondan y haya mujeres con la regla a pesar de dar únicamente el pecho. Durante la lactancia, es importante que tanto la mama como el bebe estén cómodos, para que sea un proceso seguro y natural.

Pasados los primeros seis meses en los que la lactancia materna exclusiva es el único método de alimentación de vuestro bebé, al empezar con la alimentación complementaria, las tomas dejarán de ser tan frecuentes, se espaciarán, los niveles de prolactina no serán ya tan elevados (manteniendo bajos los otros valores hormonales), y según decrecen, aumentan los estrógeneos y la progesterona, así poco a poco hasta que aparece la regla.

Un 2% de las mujeres que amamantan pueden tener la regla aun con lactancia exclusiva. Son casos mínimos y los más raros. La gran mayoría comienzan con la regla cuando el bebé empieza a comer y no es sólo lactancia, entre el sexto y el octavo mes. Hay casos donde se da el pecho hasta que el bebé tiene más de un año y a pesar de no ser lactancia exclusiva no baja la regla.

En las mujeres que por las circunstancias que sean no dan el pecho la regla suele bajar pasada la cuarentena, es decir, tras el puerperio o a los 40 días después de dar a luz. ¿Por qué? Pues igualmente, porque entonces el cuerpo ya está volviendo a la normalidad hormonal y física, el aparato reproductor entiende que ya está listo para otra ovulación y otra gestación. El útero, en estos 40 días ya se ha reducido y las hormonas estarían estabilizadas.

Por eso no hay una "regla" matemática para la vuelta de la menstruación. Como os comentábamos antes, si la lactancia es exclusiva puede ser a los 6-8 meses después del parto.

Hablaremos más en profundidad, pero sí, ten en cuenta que podrías quedarte embarazada porque desconoces cuándo vas a ovular al no haber tenido esa primera regla tras el parto.

Mitos y realidades de la lactancia

¿Cómo Vuelve la Regla Tras el Parto y el Embarazo?

El cliclo menstrual inicial tras el embarazo y el parto puede ser muy variable y distinto en cada mujer. Es normal que sea irregular, no os asustéis. Puede ser más corto o más largo, puedes manchar más o menos que antes. De primeras os avisamos que no suele ser igual que antes de dar a luz, costará un poco volver a regularse.

Es normal, los valores hormonales aún no están estabilizados. Los síntomas pre-menstruales también podrán ser distintos. Tú eres una mujer distinta y tus hormonas, aunque estabilizándose, han sufrido muchos cambios... Así que es posible que tus reglas, inicialmente, también hayan cambiado. Aunque también os diré que hay mujeres que vuelven al punto de inicio sin notar ningún cambio.

Si estás amamantando a tu hijo/a, debes saber que una de las hormonas fundamentales de la lactancia materna es la prolactina. Ésta suprime el eje hipotálamo-hipofisario, provocando una disminución de la producción de otras dos hormonas que son la LH y la FSH, encargadas de desencadenar la ovulación. Sin embargo, los niveles de prolactina pueden ser variables y por tanto, la amenorrea es imprevisible.

Las primeras menstruaciones podrían ser irregulares y mayores en cantidad y duración. Pero poco a poco se van regulando.

En ocasiones podría ocurrir que, habiendo dejado ya de expulsar los loquios tras el parto, se presenta un sangrado similar a una regla. Se trata del final de los restos hemáticos que todavía quedan en el útero. A este fenómeno se le denomina “el partillo”.

Mitos y Realidades sobre la Menstruación y la Lactancia

Hay muchos mitos en la lactancia materna, a veces por superstición y a veces por desconocimiento. Se dicen tantas cosas que en ocasiones resulta difícil discernir qué es cierto y qué no lo es. Aunque el trabajo de los grupos y asesoras de lactancia ha hecho que la información al respecto sea bastante más conocida y, sobre todo, más veraz, aún queda camino por delante.

Por ejemplo, la relación entre lactancia y menstruación es un campo abonado para las falsas verdades. Cuestiones como qué ocurre con la menstruación mientras se está lactando, si la lactancia y el embarazo son compatibles o, incluso, a si se podrá continuar con la lactancia en caso de que el periodo vuelva son habituales.

El cuerpo en general, y el de la mujer en particular, se regula por un complejo equilibrio hormonal. Es una hormona, la prolactina en el embarazo, la que inhibe la producción de las hormonas sexuales conocidas como progesterona y estrógenos tanto durante el embarazo como durante el tiempo que dura la lactancia. La disminución radical de estas hormonas es la que impide la ovulación durante el tiempo que se está gestando el bebé y también durante unos meses después del parto.

Lo más normal es que la menstruación no aparezca durante la lactancia la mayor parte del tiempo que dura. Si se recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses, la prolactina tiende a mantener sus altos niveles hasta los tres o cuatro meses después del parto. Es durante ese periodo final, que tu menstruación tiene más posibilidades de volver.

Otro de los aspectos a tener en cuenta durante la lactancia es que aparezca cierta sensibilidad en los pezones. Esto es debido a que los estrógenos y la progesterona suelen aumentar a partir del inicio de la ovulación al finalizar la fase lútea. En estas ocasiones puedes emplear las conchas protectoras del Set de 2 conchas protectoras y 2 conchas recolectoras de Suavinex.

Aunque uno de los mitos más extendidos dice que cuando vuelve la menstruación la leche materna desaparece, en realidad no es así. Las hormonas que provocan el periodo no frenan la producción de leche. Tampoco es necesario destetar. Lo que sí puede ocurrir que, cuando la madre esté menstruando, la leche cambie un poco su sabor.

Mientras que a algunos bebés no les afecta en nada, otros sí lo notan y maman un poco menos. No te preocupes si es tu caso, porque a los pocos días todo volverá a la normalidad.

Algo que puede que también te preguntes es si tendrás menos leche una vez que te baje la regla. En principio no debería producirse ninguna bajada de producción de leche, aunque algunas madres sí que pueden experimentar esa percepción. Para ello, los médicos suelen recetar diferentes tratamientos relacionados con suplementos de calcio o magnesio a la dieta.

Además, hay que tener en cuenta que la cantidad de leche que produzcas también tendrá que ver con el número de succiones en el reflejo de succión del bebé. En el caso de reducir el número de tomas, es normal producir menos cantidad de leche.

Durante el periodo de lactancia, la estimulación del pezón debida a los movimientos de succión del bebé causa la liberación de la hormona prolactina. La prolactina se mantiene en niveles altos mientras se da de mamar al bebé y, durante los primeros meses de lactancia, inhibe la producción de las hormonas sexuales femeninas, la progesterona y los estrógenos, responsables de controlar los ciclos menstruales.

No se debe confundir el sangrado postparto con la menstruación. Te explicamos las diferencias. Si estás amamantando y te baja la regla, no supone ningún problema. Lo que puede suceder es que, mientras estás menstruando, la leche cambie un poco de sabor y tienda a ser algo más salada.

Esta es una pregunta recurrente en las madres lactantes y ha dado lugar a muchos mitos a lo largo del tiempo como que la regla frena la producción de leche. La cantidad de leche que se produce depende de las succiones del bebé. No obstante, no son pocas las madres que creen notar una menor producción. Si es tu caso y te inquieta, no dudes en preguntar a tu ginecólogo.

También es posible que el bebé haga más deposiciones. Durante la menstruación, la mayor cantidad de prostaglandinas en la leche materna provoca más movimientos intestinales en el bebé.

Las prostaglandinas son unas sustancias similares a las hormonas cuya función es desencadenar contracciones musculares en el útero para ayudar a la expulsión del revestimiento del endometrio cuando no se produce un embarazo.

Otra sintomatología asociada a la vuelta de la menstruación son las molestias o dolor en los pezones. Es absolutamente normal y se da en la denominada fase lútea, que empieza justo después de la ovulación y se acaba al bajar la siguiente regla.

La lactancia influye de manera significativa en el ciclo menstrual. Ya hemos explicado que la prolactina inhibe la producción de las hormonas responsables de controlar el ciclo menstrual. Es normal que las primeras menstruaciones tras el parto sean irregulares, más abundantes o que duren más días de lo que es habitual.

La falta de ovulación y regla durante el periodo de lactancia es un método anticonceptivo natural conocido como método de la lactancia y la amenorrea (MELA). A medida que se reduce la lactancia, la hormona prolactina vuelve a su estado normal y puede volver a producirse la ovulación.

En las madres lactantes, la regla no suele volver mientras se mantenga la lactancia materna en exclusiva. La lactancia mixta consiste en la combinación de leche materna y leche infantil. La inhibición de la ovulación y su posterior retorno cuando empiezan a disminuir las tomas de leche materna son procesos naturales que ayudan a las madres a recuperarse tras la gestación y el parto.

La Lactancia como Método Anticonceptivo (MELA)

Habréis oído hablar seguro de que durante la lactancia no te puedes quedar embarazada... Pues cuidado, ojo con esto porque si bien hay algo de real, no es totalmente cierto ni fiable. Ya habéis leído más arriba que cada mujer es un mundo y que todo lo que tenga que ver con las hormonas no puede ser matemática...

Este método, el MELA (método de la lactancia y la amenorrea) es un método anticonceptivo natural en el que se confía en la lactancia materna como anticonceptivo: si no hay menstruación no hay ovulación no hay embarazo... Pero cuidado que no es 100% fiable, aunque tenga parte científica a favor.

  • Que las tomas no sean cada más de 6 horas durante la noche ni cada más de 4 durante el día.

Con estas premisas el método MELA de la lactancia materna exclusiva como anticonceptivo podría ser fiable entre los 3 y los 6 meses de vida del bebé. Si no queréis sustos o no buscáis quedaros embarazadas tan de seguido, es recomendable consultar con profesionales para ver cuál sería el método anticonceptivo más indicado para cada situación, en qué momento se pueden empezar a utilizar y cómo hacerlo.

En el postparto podréis utilizar, además del método MELA, el preservativo, tanto masculino como el femenino, sin contraindicaciones durante la lactancia, aunque la mujer sufrirá algo de sequedad vaginal propia del proceso en el que está, pero podéis ayudaros con geles. El DIU por ejemplo conviene esperar unas seis semanas para colocarlo después del parto. Para el diafragma también hay que esperar a que la vagina recupere su tamaño.

La intensidad de la lactancia y el tiempo posparto afecta la ocurrencia de la ovulación. Amamantar de manera frecuente, a demanda, de día y de noche. La prolactina se produce en la hipófisis, en el centro del cerebro, e inhibe la ovulación. Pero no es infalible. Y en ocasiones, a pesar de amamantar de día y de noche y tener presente el resto de consideraciones, la regla reaparece muy pronto.

Si das el pecho, es muy probable (si sigues las indicaciones anteriores) que no la veas los primeros seis meses. A partir de aquí y con el inicio de la alimentación complementaria es más probable que se produzca el regreso de la regla.

En el momento en que uno de estos requisitos ya no se dé, la fiabilidad descenderá muchísimo. A los seis meses de vida del bebé suele mamar menos, espaciar las tomas y comenzar con la alimentación complementaria.

Si no quieres volver a quedar embarazada, es conveniente usar anticonceptivos en la lactancia. Podría darse el caso de que, en la primera ovulación, si haber visto tu periodo de regreso, quedaras embarazada de nuevo.

O sea, no todas las hemorragias son menstruación, porque los primeros sangrados suelen ser anovulatorios, es decir, no se lleva a cabo la expulsión del óvulo por parte de los ovarios.

Consejos para Manejar el Retorno de la Menstruación

Aquí hay algunos consejos útiles para manejar el retorno de la menstruación después del parto:

  • Mantén una dieta equilibrada: Consume grandes cantidades de frutas, verduras, hortalizas, legumbres y frutos secos. Evita alimentos refinados como azúcar y harina blanca, que podrían causar desajustes en la regla.
  • Considera métodos anticonceptivos: Aunque la primera menstruación suele ser anovulatoria, es posible ovular antes. Se recomienda usar protección, preferiblemente preservativos sin látex, para prevenir un nuevo embarazo.
  • Mantén una buena higiene: Esto es especialmente importante debido al aumento del flujo menstrual.
  • Consulta a tu médico: Si notas cambios significativos o si la menstruación no regresa después de varios meses (sin estar amamantando), es aconsejable buscar atención médica.
  • Hidrátate adecuadamente: Beber suficiente agua ayuda en la recuperación general del cuerpo después del parto. Recuerda que se recomienda aumenta la ingesta y además es recomendable elegir y consumir un agua mineral natural, como es el caso de Bezoya, agua de mineralización muy débil.

Recuerda que cada cuerpo es diferente y la recuperación del ciclo menstrual puede variar.

No existe “la normalidad” y es un misterio saber cuando va a volver la regla. Por lo que sabemos, no debería producirse una bajada de producción. Pero muchas madres relatan que sí la perciben, lo que les suele angustiar mucho.

Para algunas mujeres, la disminución del suministro de leche y la sensibilidad del pezón asociada son un reto mensual. Se plantea un tratamiento para estos síntomas asociados con el regreso de los períodos, agregando un suplemento de calcio / magnesio a la dieta después de la ovulación y continuarlo hasta el segundo o tercer día de un período.

El suplemento debe ser de 1500mg calcio / 750mg de magnesio, pero puede ser tan bajo como 500mg de calcio / 250mg de magnesio (cuanto mayor sea la dosis, más eficaz y más rápido serán los resultados).

En ocasiones notan las pequeñas variaciones en el sabor de la leche y la rechazan. Parece ser que durante la menstruación la leche puede estar ligeramente más salada, lo que incomoda a algunos pequeños.

A medida que los estrógenos y la progesterona aumentan, a partir del inicio de la ovulación y al finalizar la fase lútea, la sensibilidad de los pezones aumenta. Esta molestia puede permanecer hasta el inicio de la menstruación, sin que se pueda hacer mucho por aliviarlo.

Cuando estamos menstruando, aumenta la prostaglandinas en nuestra leche.

En absoluto, a pesar del miedo que se tiene a la ausencia prolongada de menstruación, no hay riesgo para la salud materna. Al contrario, ya que la amenorrea sostenida previene la anemia y disminuye el riesgo de padecer cáncer de mama y ovarios.

Tras el parto, los niveles hormonales van poco a poco ajustándose y volviendo a la normalidad, es decir, al estado previo al embarazo. Por tanto, puesto que el ciclo menstrual está regulado por hormonas, es habitual tener reglas irregulares después del parto.

Es una obviedad, pero cada mujer es un mundo.

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