El reflejo de extrusión es una respuesta orgánica del cuerpo que provoca que movamos la lengua para evitar que un objeto sólido pase a través de la garganta. Es probable que el reflejo de extrusión nos suene como algo ambiguo o difícil de explicar. En este artículo, te explicamos qué es el reflejo de extrusión, cuándo desaparece y qué importancia tiene en la alimentación de tu bebé.
¿Qué es el Reflejo de Extrusión?
Si te preguntas qué es el reflujo de extrusión, consiste en una respuesta orgánica del cuerpo. Por tanto, se trata de un reflejo asociado a la protección del organismo frente a un alimento sólido que puede suponer una dificultad funcional. En este sentido, el reflejo de extrusión representa un reflejo temporal asociado al bebé y que el desarrollo elimina hace que perdamos.
Es decir, le ayuda en la adaptación de la comida líquida -que representa la leche-, hacia los alimentos sólidos. Como hemos visto, el reflejo de extrusión en el bebé forma parte de su proceso evolutivo.
¿Cómo Saber Cuándo Aparece el Reflejo de Extrusión?
Si te preguntas como saber cuándo aparece el reflejo de extrusión en el bebé, tenemos que observar su lengua. Cuando le introduzcamos la cuchara en la boca, o el alimento sólido entre en contacto con sus labios, veremos que mueve la lengua. Son movimientos de lengua regulares, que tratan de empujar fuera la comida o el objeto que se encuentra en la boca del bebé. Hablamos de un reflejo que tienen todos los bebés, siendo un requisito en su evolución del líquido a lo sólido.
Tenemos que entender que un nuevo mecanismo de deglución ha hecho aparición en el peque y necesita aprender a comer con cuchara. Si nos lo cogemos con humor, el reflejo de extrusión aparece cuando empezamos a darle al bebé las primeras papillas… Y nos damos cuenta de que no era una tarea tan fácil como nos pensábamos.
¿Cuándo Desaparece el Reflejo de Extrusión?
Cómo INTRODUCIR ALIMENTOS SÓLIDOS a mi bebé
Pero, como siempre decimos, cada bebé debe ser valorado como un individuo único. No es una regla universal, sino una referencia general de lo que pasa en la mayoría de casos. ¡Así que no te preocupes! Del mismo modo que hay personas que crecen antes, hay bebés que mantienen el reflejo de extrusión más tiempo. Y así volvemos a lo que decíamos. Si a los 10 meses el bebé sigue con reflejo de extrusión, puedes visitar al pediatra para que valore la situación.
Reflejo de Extrusión y el Biberón
Para ir terminando, queremos dejar claro que el reflejo de extrusión puede producirse por el contacto del biberón. Puede ser más frecuente en bebés que en un inicio eran amamantados, pero que después se les empieza a dar el biberón. Por tanto, el bebé necesita adaptarse a su superficie, tacto y olor. Una vez asocie la leche y su gusto al biberón, el reflejo de extrusión perderá importancia.
Alimentación Complementaria y el Reflejo de Extrusión
Introducir los alimentos en la dieta del bebé es uno de los primeros desafíos de la vida para el bebé y un reto enorme que llena de dudas a los padres. Con un bebé, la introducción de alimentos se convierte en un quebradero de cabeza. ¿Cuándo hay que empezar con la fruta? ¿Y con la carne? ¿Ahora tienen que comer con las manos? ¿Cuál es el orden de introducción de las verduras en bebés?
En 2002 la OMS actualizó sus recomendaciones sobre la alimentación durante el primer año de vida, al igual que hizo la EFSA en 2019. Eduard Baladia lo sintetiza como “lactancia materna exclusiva y a demanda desde la primera hora de vida y hasta los 6 meses (anteriormente era hasta los 4 meses).
Obviamente, en esas primeras semanas y meses de transición a los sólidos y semisólidos el niño no come demasiado y sigue prefiriendo la leche materna. A medida que avanzan los meses, la balanza se va inclinando hacia la alimentación convencional. “Hasta los 12 meses, la lactancia materna puede suponer entre el 100% y el 50% de la energía consumida por un bebé.
Cuando éramos niños había una pauta férrea según la cual los distintos grupos de alimentos se introducían progresivamente, pero bien triturados. La tabla de introducción de alimentos para el bebé de la OMS convierte al niño en un comensal más. Esta nueva autogestión de la alimentación se conoce como baby-led-weaning (BLW) o destete dirigido por el bebé.
Pero la mayor novedad es que desaparece el calendario de introducción de alimentos para el bebé mes a mes. “Consiste en ofrecer la alimentación complementaria dejando que sea el bebé quien dirija el proceso desde el principio”. Las nuevas recomendaciones contemplan introducir cereales, frutas, hortalizas, legumbres, carnes y pescados sin un calendario preestablecido y antes de los 12 meses.
“El lactante tomará al principio mucho más el pecho porque, seamos sinceros, en esas primeras semanas, no comen mucho así. A esa edad el niño suele haber alcanzado un desarrollo psicomotriz suficiente como para controlar la cabeza, estar sentado sin ayuda y llevarse la comida a la boca.
Con este nuevo planteamiento el niño puede comer prácticamente de todo. Este sistema contempla ir adaptando los tamaños y texturas del alimento a la evolución de la motilidad del bebé.
- Frutas y verduras: se admiten prácticamente todas y a demanda.
- No dar espinacas, acelgas, borraja ni otras verduras de hoja verde hasta el año.
- Zumos: evitarlos.
- Cereales y derivados. Dar prioridad a los integrales.
- Frutos secos enteros: después de los 3 años.
- Legumbres.
- Carne y pescado.
- Ofrecer solo alimentos que contribuyan a su salud.
- Introducirlos de uno en uno para comprobar si hay alergias. No incorporar uno nuevo hasta pasados tres días.
- Respetar la sensación de hambre del niño.
Para saber si la consistencia es adecuada para el bebé, intenta aplastar el alimento con los dedos. Si puedes chafarlo, el niño también podrá con sus encías.
Esta presencia del adulto requiere paciencia, ya que nunca debe ser invasiva. “Le dejaremos explorar a su ritmo, sin estar limpiándolo constantemente para no interrumpirlo”, apunta Baladia. Sí, se va a poner perdido.
La miel se desaconseja en los 12 primero meses por el riesgo de botulismo ya que puede contener esporas de Clostridium botulinum, una bacteria que genera una toxina peligrosa para el sistema nervioso.
A la hora de empezar con la alimentación complementaria, ya sea por el método BLW, mediante triturados o mixto, los padres tienen que controlar que su bebé cumpla ciertos requisitos para valorar si es seguro o conviene esperar a que esté preparado.
¿Qué es el reflejo de extrusión y cómo se puede controlar?
Aunque el término parezca muy complejo, la realidad no es otra que el bebé acepte los alimentos no líquidos y no los expulse con la lengua. Este reflejo lo tienen todos los bebés y lo realizan ejerciendo movimientos regulares con la lengua expulsando para fuera todo lo que se introduce en su boca.
¿Cómo empezar la AC?
Una vez que tu bebé cumpla todos los requisitos, lo ideal es ir dándole a probar los alimentos uno a uno durante tres días para descartar alergias, preferiblemente antes de media tarde, para evitar que sufra alguna reacción durante la noche. Debe tomar al menos 0.5l de leche a lo largo del día, ya sea materna o de sus fórmulas Nutribén Innova.
Este movimiento reflejo automático protege a los bebés de ahogamientos, y es imprescindible que haya desaparecido para que les puedan proporcionar alimentos complementarios a la leche.
Requisitos para Introducir Alimentos Complementarios
Son los seis meses de edad la fecha estimada para este punto de inflexión, pero no es tanto la cifra exacta como los condicionantes que ya se dan alrededor de dicha edad del pequeño para que sea seguro introducir alimentos complementarios a la leche en su dieta.
La AEP, en su guía sobre alimentación complementaria para padres, establece cuatro requisitos que se deben cumplir para que el bebé esté listo para probar nuevos alimentos: “presentar un interés activo por la comida; ser capaz de coger comida con la mano y llevarla a la boca; mantener la postura de sedestación -posición del cuerpo sentado- con apoyo; y la desaparición del reflejo de extrusión”.
Dentro de las cuatro, la más complicada de valorar para los padres es la última, la del reflejo de extrusión, que es además la más importante, puesto que de ella depende que el bebé pueda tragar de forma segura los alimentos.
¿Cómo Saber si el Bebé ha Perdido el Reflejo de Extrusión?
Para poder darle nuevos alimentos al pequeño que no sean la leche, por lo tanto, no es tan importante que haya cumplido los seis como el hecho de que ya no presente reflejo de extrusión. Los seis meses son una fecha orientativa, y así te lo hará saber el pediatra, que también comprobará en la revisión correspondiente si ha desaparecido el reflejo de extrusión en el pequeño.
Esto también lo podéis comprobar en casa de manera muy sencilla. Basta con introducir con delicadeza una cucharilla pequeña en su boca y comprobar su reacción. Si la empuja hacia afuera con la lengua, es que conserva el acto reflejo y, por ende, no está preparado para empezar la alimentación complementaria. Y esta conclusión sirve tanto para aquellos padres que deseen alimentar a sus hijos primero con purés como para aquellos que tengan en mente aplicar la técnica del Baby Led Weaning (BLW).
La Leche Sigue Siendo Fundamental
La leche, materna o de fórmula, es el alimento que se ha de ofrecer en exclusiva al bebé durante sus primeros seis meses de vida. La leche aporta al bebé todos los nutrientes que necesita para su correcto crecimiento y desarrollo, y es el único alimento que puede digerir su organismo durante el primer medio año de vida.
Una vez el bebé cumple seis meses llega el momento de introducir poco a poco en su dieta alimentos complementarios. Este cambio no implica en absoluto que haya que abandonar la lactancia. La recomendación de la Asociación Española de Pediatría, en línea con la de la OMS, es esperar hasta los seis meses para comenzar con la alimentación complementaria en bebés alimentados con lactancia materna.
Este plazo se puede adelantar ligeramente en los bebés alimentados con leche de fórmula, que podrían comenzar a tomar alimentos complementarios en torno al quinto mes de vida.
¿Qué Pasa si el Reflejo de Extrusión Persiste?
En algunos casos el bebé mantiene el reflejo de extrusión más allá de los 6 meses. Si esto ocurre, ha de continuarse con la lactancia materna exclusiva durante un tiempo más. De todos modos, no es necesario preocuparse pues esta situación simplemente indica que el organismo del niño aún no está preparado, pero pronto lo estará.
Consejos Adicionales
- Evitar la introducción de sabores dulces como bebidas azucaradas, zumos, miel, etc.
- Es fundamental mantener la lactancia materna hasta el primer año de vida, aunque ya se haya comenzado con la alimentación complementaria.
