La conveniencia o no de permitir que los niños utilicen el chupete viene siendo motivo de continua polémica. El chupete se encuentra ampliamente implantado en nuestra cultura y los bebés parecen encantados con él, pero desde hace unos años su uso se ha visto envuelto en polémica. Por ello, queremos acabar con los mitos y responder a las preguntas realmente importantes. Por ejemplo, ¿puede el bebé quedarse dormido con un chupete?, ¿un chupete afecta los dientes? o ¿es bueno el chupete para los bebés? En este artículo, te ayudaremos a conocer todos los datos esenciales, para que puedas tomar una decisión sobre el uso del chupete con confianza.
CHUPETE ¿SÍ o NO? 👍🏼👎🏾 ¡Conoce los pros y contras!
¿Qué es un chupete?
Volvamos a lo básico: ¿qué es un chupete? Un chupete es, generalmente, un pezón de silicona que se le da a un bebé o a un niño pequeño para que lo succione. El estándar suele ser un chupete con forma de pezón y tiene un protector bucal y un asa. El protector de la boca y el asa están ahí para evitar que el niño se ahogue o se lo trague.
Aunque el chupete se patentó en esa época, se conocen chupetes rudimentarios datados 1.000 a.C. El primer chupete modelo se patentó en Estados Unidos en 1900 y se llamó “pacifier” (pacificador) y es evidente que esta es su función: calmar al bebé.
¿Por qué muchos bebés utilizan chupetes?
Los bebés nacen con un instinto de succión, por lo que este suele ser el propósito principal. Ya sea porque están aburridos, cansados o que necesitan consuelo, este instinto de succión es independiente de su necesidad de comer. Algunos bebés prefieren chuparse el pulgar o los dedos, y otros prefieren los chupetes.
Las modernas técnicas que permiten la obtención de imágenes tridimensionales del feto durante el embarazo han demostrado que éste recurre frecuentemente a introducirse el pulgar en la boca para succionarlo. Así que, una de las funciones principales de la succión es, sin ninguna duda, la alimentación. Por supuesto, la succión tiene también una función reguladora en el bebé. Succionar produce gran bienestar en él.
El argumento principal que utilizan los padres para justificar el uso del chupete radica en el hecho comprobado de que tranquiliza al bebé cuando llora y todos los demás recursos no han funcionado cuando llora o está nervioso. Además, los estudios realizados en todo el mundo por organizaciones como la Academia Americana de Pediatría aportan otras ventajas más importantes para la salud del niño.
Efectos del Chupete en Bebés
El chupete proporciona un efecto calmante y relajante para el bebé. A continuación, te damos algunas razones que hay detrás del uso del chupete por parte del recién nacido:
- Ayuda al bebé a conciliar el sueño
- Calma a un bebé asustado
- Ayuda a la digestión
Como puedes ver, estas razones tienen una característica común: mantienen la calma del bebé al satisfacer su necesidad innata de succión.
Pros y Contras del Chupete
Ya sea que decidas darle a tu bebé un chupete, o que este se chupe uno de sus dedos, echemos un vistazo a las ventajas y desventajas del chupete en bebés.
Ventajas del Chupete en Bebés
Estas son algunas de las ventajas del chupete y su uso:
- Satisface la necesidad de succión: Una de las primeras ventajas del chupete es que satisface la necesidad de un bebé de mamar. Mientras que el pecho o el biberón pueden satisfacer esta necesidad, los chupetes pueden ayudar a calmar al bebé durante las sesiones de alimentación. No obstante, ten en cuenta que los chupetes no se deben usar ni como reemplazo ni para retrasar las comidas.
- Ayuda al bebé a calmarse: Otro beneficio del uso del chupete es que puede ayudar al bebé a calmarse cuando esté llorando o molesto.
- Calma al bebé durante los procedimientos dolorosos: Si el bebé debe vacunarse o hay que extraerle sangre, un chupete es una excelente manera de reducir el dolor y mantenerlo tranquilo en la consulta del pediatra.
- Ayuda a que el bebé se duerma: Definitivamente, el chupete puede usarse para ayudar al bebé a quedarse dormido, justo antes de la siesta o después de una comida. La mayoría de los bebés encuentran relajante la succión. Mantente cerca del bebé mientras el chupete hace magia. Recuerda: nunca dejes al bebé con su chupete sin supervisión.
- Puedes controlar el uso del chupete: A diferencia de si se habitúa a chuparse el dedo, puedes controlar cuándo el bebé usa un chupete. Esto te da la capacidad de limitar el uso o quitárselo. También facilita romper el hábito cuando llegue el momento.
- Reduce el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). El uso del chupete es especialmente recomendable para los bebés alimentados con leche artificial como factor protector del Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante. El efecto protector del chupete se obtiene en el sueño que se inicia con el uso del chupete.
- Reduce el riesgo de caries. Asimismo, se han aportado teorías según las cuales el uso del chupete reduce el riesgo de que en el futuro el niño sufra caries en los dientes.
- Evita que se chupe el pulgar: Chuparse el dedo puede ser más difícil de controlar y corregir a largo plazo.
Desventajas del Chupete en los Bebés
Como la mayoría de las cosas en la vida, también existen algunas desventajas potenciales en el uso del chupete. Estas son algunas razones por las que puedes optar por no darle un chupete a tu bebé:
- Confusión con el pezón: Como hemos mencionado previamente con relación a los chupetes, los más comunes suelen ser los chupetes con forma de pezón, por lo que la confusión con el pezón es una preocupación para muchas madres, aunque no haya evidencia científica que lo respalde. Sin embargo, se recomienda que esperes hasta que tu bebé se esté amamantando bien antes de ofrecerle un chupete, que suele ser alrededor de las tres o cuatro semanas de vida. Se ha dicho que el chupete podría “confundir” al niño que empieza a mamar y, por tanto, interferir en la adecuada adquisición de una buena técnica. Siendo estrictos no debería usarse el chupete en los recién nacidos alimentados al pecho hasta que la técnica estuviese perfectamente instaurada.
- Se caen fácilmente: Los chupetes tienden a caerse fácilmente al suelo, lo que exige una limpieza adecuada antes de volver a colocarlos en la boca del recién nacido. Si decides usar un chupete, asegúrate de que tienes el equipo de limpieza adecuado siempre disponible.
- Recurso limitado: ¿Qué pasa cuando un recién nacido está acostumbrado a su chupete y lo pierde? Que el bebé puede estar más irritable cuando necesite su chupete. Si vas a confiar en los chupetes para satisfacer las necesidades de succión del bebé, asegúrate de tener algún chupete de repuesto en caso de que tu bebé lo pierda.
- Aumenta el riesgo de otitis media: La succión constante aumenta la producción saliva, medio de transmisión de microorganismos y, por lo tanto, de infecciones. Además, puede alterar el funcionamiento de la trompa de Eustaquio, que protege la cavidad del oído medio del reflujo de secreciones.
- Lactancia más corta: Hay estudios que ven una relación entre el uso del chupete y un menor tiempo de lactancia.
- Succionar el chupete produce saciedad, lo que puede ser peligroso si el bebé pierde peso o no aumenta de peso adecuadamente.
Consecuencias del Chupete en los Dientes
Tal vez esta sea una de las preocupaciones más comunes entre las nuevas madres que sopesan si usar un chupete o no: el efecto del chupete en los dientes. Es cierto que una de las consecuencias del chupete en los dientes, si su uso es inadecuado o prolongado, es provocar problemas dentales, como la alineación de los dientes. Por ello, asegúrate de elegir un chupete diseñado para ayudar a un desarrollo oral saludable.
Puede afectar al crecimiento maxilar. El uso continuado y pasados los 18 meses del chupete puede causar comprensión del maxilar, deformaciones del paladar, incluso maloclusiones dentarias permanentes y protrusión de los dientes anteriores si su uso se prolonga mucho tiempo.
Tipos de Chupetes
La estructura básica de un chupete consta de 4 partes: la anilla, el anclaje, el escudo y la tetina. En función de la forma y el material del que esté fabricado el chupete, se pueden distinguir diferentes tipos.
En relación al tipo de material de la tetina, los chupetes pueden ser:
- De caucho o látex: son suaves y flexibles, pero de fácil deformidad. Este tipo de chupetes suelen tener un color anaranjado y se recomienda su uso en bebés con alergia a otro tipo de material o que prefieren una tetina de mayor suavidad.
- De silicona: suelen ser de color transparente y son más resistentes. Estos chupetes tienen una larga duración, ya que no se deforman con tanta facilidad como los de látex. Además, las tetinas de silicona tampoco absorben olores. Generalmente, se recomienda el uso de chupetes con tetina de silicona puesto que son más sencillos mantenerlos en buenas condiciones.
Si se tiene en cuenta la forma de la tetina, los chupetes pueden ser:
- Anatómicos: la tetina tiene forma de pezón, por lo que los bebés se suelen adaptar fácilmente para la succión.
- Fisiológicos u ortodóncico: también conocidos como chupetes de gota. Este tipo de chupones tienen forma plana y simétrica, por lo que disminuye el riesgo de deformar el paladar.
- Redondos o cereza: es el tipo de chupete de mayor tamaño y menos aconsejado puesto que puede provocar alteraciones en la mordida del bebé.
Como se puede observar, hay varias modalidades de chupetes, pero elegir el más adecuado para el bebé dependerá de varios factores.
Recomendaciones para el Uso del Chupete
Independientemente del material del que esté fabricado el chupete y de la forma que tenga la tetina, hay que estar seguro de que el chupete cumple con todas las normas de seguridad.
Los padres deben tener en cuenta algunas recomendaciones básicas a la hora de adquirir un chupete. Por ejemplo, es importante saber que el chupete debe estar hecho de plástico y tener los bordes redondeados. Además, es preciso que el chupete tenga una anilla para poder extraerlo de la boca del bebé cuando sea necesario.
La tetina del chupete no debe superar los 3’3 cm y la base tiene que ser lo suficientemente grande como para que el recién nacido no pueda metérselo todo en la boca.
En cuanto a la higiene, hay que cambiar el chupete periódicamente para evitar la aparición de bacterias y limpiarlo con agua a menudo. No se deben pasar los chupetes de una boca a otra para evitar el traspaso de gérmenes. Tampoco hay que guardar el chupete suelto en un bolso o bolsillo, sino que debe hacerse en su caja.
Los expertos aconsejan no untar el chupete con azúcar o miel, ya que se trata de un método que utilizan algunos padres para relajar a los bebés. Además, la tetina del biberón no debe usarse a modo de chupete.
Cómo Quitarle el Chupete
Como es obvio, el bebé no puede usar el chupete eternamente. Conforme pasa el tiempo, los inconvenientes del uso del chupete superan a los beneficios. Por ello, lo más aconsejable es retirar el chupete a partir de los entre los 12-24 meses de edad. Sin embargo, esto puede variar según cada caso.
No existe una única forma para retirar el chupete, sino que dependerá de la dependencia de cada niño o niña. Por ejemplo, una buena idea es hablar con el pequeño o la pequeña y explicarle que se va haciendo mayor y, por eso, ya no tendrá que usar el chupete.
Además, es importante no quitarle el chupete si ha sucedido o va a suceder un evento importante en la familia como la llegada de un nuevo miembro a la familia.
En cualquier caso, durante el proceso de retirada del chupete, lo más importante es no enfadarse, tener paciencia y ser consciente de que cada niño o niña necesita su tiempo para ello.
Como preparación a esta etapa, debemos ir reduciendo su uso en el último trimestre del primer año. El temible momento es cuando le quito el chupete.
