La localidad de Paterna y sus alrededores han sido escenario de múltiples operaciones policiales destinadas a desmantelar redes de narcotráfico. Estas acciones, llevadas a cabo por la Guardia Civil y la Policía Nacional, han logrado desarticular organizaciones dedicadas al tráfico de cocaína, cultivo de marihuana y otras actividades ilícitas relacionadas con las drogas.
Operaciones Destacadas en Paterna
Desmantelamiento de Punto de Venta de Drogas por la Guardia Civil
La Guardia Civil de Cádiz desmanteló un punto de venta de drogas en Paterna de Rivera y detuvo a un vecino del municipio acusado de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas. Las primeras sospechas surgieron en el marco de las labores preventivas de seguridad ciudadana que los agentes de la Guardia Civil de Paterna de Rivera desarrollan de forma habitual. Tras varias vigilancias discretas, los guardias civiles comprobaron que el detenido realizaba las ventas directamente desde la puerta de su vivienda, operando a cualquier hora del día y con un flujo continuo de compradores. En la operación participaron efectivos del Puesto de Alcalá de los Gazules, el grupo de investigación de Medina Sidonia, la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de Cádiz y el servicio cinológico.
Detención de Tres Personas por Tráfico de Drogas en Paterna (Valencia)
Agentes de la Policía Nacional han detenido en Paterna (Valencia) a tres personas dedicadas al tráfico de drogas en un domicilio. La investigación se inició tras tener conocimiento los agentes de que en un domicilio de la localidad valenciana de Paterna se estarían vendiendo sustancias estupefacientes. Tras los avances de la investigación, pudieron constatar que el morador y propietario de la vivienda era el encargado de llevar a cabo la compraventa de sustancias estupefacientes, siendo esta su única vía de ingresos. Una vez determinada la función de cada uno de los tres investigados, se solicitó una entrada y registro en que se intervino dos cajas de fentanilo de 50 microgramos, 3.460 euros en efectivo, 38 gramos de cocaína, casi 56 gramos de hachís, pastillas utilizadas para mezclar cocaína así como una cuerda y bolsa de plástico para las sustancias estupefacientes.
Operación Oyamel: Desmantelamiento de la Primera 'Oficina' del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG)
Una treintena de paquetes con 30 kilos de cocaína detectados en un coche en la Pobla de Vallbona a finales de junio fue el pistoletazo para poner en marcha la Operación Oyamel que ha permitido a la Udyco central de la Policía Nacional desmantelar la primera 'oficina' del temido y proscrito Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) en España. La caleta de la Pobla y la detención de los responsables de la delegación valenciana del Cártel -los dos albaneses de Paterna- fueron la confirmación que necesitaban.
La DEA, la Camorra,...A partir de ese momento, los agentes de la Udyco central y de la de Madrid fueron tirando del hilo hasta identificar y ubicar a todos los componentes del entramado, gracias a lo cual la investigación se ha cerrado con la detención de 20 presuntos narcos -15 están en prisión-, incluidos los tres de València de junio. Entre esos veinte arrestados hay incluso dos de los llamados "objetivos de alto valor" para la DEA: un italiano considerado "mano derecha" de uno de los capos de la Camorra, Raffaele Imperiale, detenido en 2021 en Dubái -refugio dorado del narco y las mafias de medio mundo- y un colombiano considerado de primer nivel dentro de las organizaciones que producen y exportan la cocaína desde el eje productor: Colombia, Perú y Bolivia.
La investigación policial se basaba en esa advertencia de que el CJNG, nacido de la fusión de los cárteles de Tijuana y Jalisco hace 11 años, en 2014, y considerado la mayor organización narcoterrorista de México tras superar al Cártel de Sinaloa -ambos grupos llevan enzarzados en una sangrienta guerra por el control de territorios y fronteras que suman miles de asesinatos-, había abierto su primera sucursal en España.
Una de las peculiaridades del CJNG, conocido por su brutalidad y crueldad extremas, es que funciona con 'franquicias' y, con la abierta en España, buscaban dominar la distribución, de momento, en València y en Bilbao. Dado que no podían controlar la entrada por el Puerto de València, que tiene sus propios 'dueños', buscaron otras vías de importación, en este caso, a través de los puertos de Oporto (Portugal) y Rotterdam (Países Bajos), este último, segundo en el ranking europeo de incautaciones de cocaína, por detrás del de Amberes (Bélgica), que desbancó al valenciano hace una década.
Los investigadores, según ha explicado el comisario jefe de la Brigada central de estupefacientes a la que pertenece la Udyco central, Alberto Morales, supieron que iba a llegar un cargamento al puerto neerlandés, camuflado dentro de maquinaria industrial fletada en un contenedor lo que puso en marcha la siguiente fase. Así, se supo que esa maquinaria pesada contaminada con cocaína -y esta vez, también con metanfetamina, probablemente para aprovechar el viaje- fue descargada en Rotterdam y llevada hasta una finca de La Adrada (Ávila), donde discretamente extraían la droga y la distribuían con sus ramificaciones valenciana y bilbaína, usando para ello los vehículos previamente 'caleteados' por mecánicos de confianza.
En otras ocasiones, tras alcanzar acuerdos con la Camorra napolitana -la cocaína al por mayor es, por lo general, 10.000 euros por kilo más barata en España, por lo que les compensa comprársela a narcos en nuestro país y llevarla luego al suyo-, reenviaban la maquinaria con droga directamente a Italia por carretera. Para ello, disponían de una segunda finca agrícola cerca de Talavera de la Reina (Toledo), donde recepcionaban el contenedor y lo reexpedían a su destino, en el sur de Italia. El pasado mes de septiembre, los agentes detectaron un primer envío de cocaína hacia el país transalpino a través de un capo de la Camorra napolitana perteneciente al clan Amato-Pagano, envío que fue interceptado.
¿Y cómo darle cobertura legal a esas transacciones? A través de un empresario español, que daba soporte a toda la logística, prestando su propia estructura mercantil, como dueño de varias sociedades, para introducir, almacenar y distribuir la mercancía a través de varias sociedades mercantiles de su propiedad. Y no solo eso.
Operación Primate: Desarticulación de Red de Cocaína
La Operación Primate de la Policía Nacional ha permitido desarticular una red criminal de suministro de cocaína para vendedores al por menor. La magnitud del operativo se entiende mejor en el total de detenidos: 29 personas. Han detenido a 29 personas e incautado armas, dinero y diversas cantidades de droga.
Todo comenzó en pleno confinamiento, cuando un clan de venta al por menor del Puerto cambió temporalmente su proveedor habitual, en Paterna de Rivera, por un clan de Lebrija porque no llegaba suministro. Y así, tirando del hilo, se desenrolló el ovillo que condujo a registros en dieciocho domicilios, desde El Puerto o Paterna a Jerez, Arcos o Puerto Real, registros que destaparon incluso una plantación de marihuana y una red de abastecimiento permanente de cocaína.
La investigación sigue su curso centrada ahora en el blanqueo de capitales. Agentes de la Policía Nacional han detenido a seis personas como presuntos autores de los delitos de blanqueo de capitales, alzamiento de bienes y delitos contra la ordenación del territorio. No dudó en traspasar todo su patrimonio a su esposa para posteriormente realizar una separación de bienes e intentar evitar con esto los posibles embargos judiciales.
Fruto de las indagaciones realizadas, se ha conseguido detectar la adquisición por parte del matrimonio de un terreno de 2.000 metros cuadrados y posterior construcción de un chalet de lujo compuesto por tres edificaciones de gran calidad y una piscina de más de 80 metros cuadrados, en la pedanía del Puente de la Guareña de Jerez de la Frontera.
El Pescadero de Paterna: Eje Central de la Operación
Este pescadero, de unos 30 años y residente en el pueblecito gaditano de Paterna de Rivera, es el nexo principal de la Operación Primate, tan laboriosa que a la Policía Nacional le ha llevado casi un año de investigación. Difícilmente los agentes del Grupo de estupefacientes de la comisaría de El Puerto de Santa María se podrían imaginar que el hilo del que tiraron a finales de 2019 al descubrir tres puntos muy activos de menudeo de drogas en la ciudad iba a ser tan largo.
Era casi un arriero contemporáneo y, como el viejo refrán, por el camino lo encontraron. Con furgoneta en vez de mula, un pescadero gaditano aprovechaba su ruta por los pueblos de la Sierra de Cádiz para repartir cocaína con la misma regularidad y frescura con la que distribuía su género. Ese itinerario entre pueblecitos blancos cargado de pedidos de pescado y coca se ha convertido en el hilo conductor por el que han acabado detenidas 29 personas, acusadas de nutrir una red de menudeo de droga de la que también participaba un cuponero que lo mismo repartía suerte que droga, y dos militares de la base de Rota que ayudaban a financiar el negocio.
El pescadero de Paterna era el proveedor habitual de los puntos de menudeo de El Puerto. También de otras localidades cercanas, como Arcos, Puerto Real o La Barca de la Florida, una pedanía de Jerez de la Frontera. En esta última localidad era donde el empresario tenía la sede de su negocio y en la que cargaba su furgoneta con pedidos de cocaína, oculta en cargas de pescado. El tendero suministraba también droga a pequeños traficantes de La Barca. Uno de ellos era un vendedor de cupones y con otros colaboraban dos militares de la Base de Rota.
Estos dos últimos financiaban la compra de cocaína a los camellos y “luego recuperaban el dinero con intereses”, según apunta el investigador, que pudo desenmascarar el segundo oficio de militares gracias a la colaboración del Servicio de Inteligencia de la Armada Española.
En la Sierra, el reparto de coca oculta entre pedidos de pescado acabó en septiembre, momento en el que cayó tanto el empresario como el clan de El Puerto. Para ese entonces, la policía ya tenía comprobado que el repartidor nutría su furgoneta con la droga que le proporcionaba un clan de Jerez de la Frontera, ubicado en la barriada de La Granja y cuyo cabecilla es un viejo conocido de los agentes con antecedentes policiales. El pasado 17 de octubre él y dos familiares más que colaboraban con el negocio acabaron detenidos.
Todos regentaban unas viviendas que servían de puntos de venta equipados con puertas blindadas y que estaban interconectadas entre ellas para huir en caso de verse implicados en una redada. De poco les sirvió la artimaña para evitar ser apresados.
La mayor parte de los integrantes de esta gran cooperativa del menudeo hacían gala de discreción poco usual en otros territorios del narco, como es el Campo de Gibraltar. “Son de la Sierra así que tenían sus campitos. No hacían grandes ostentaciones, pero tenían vehículos que no se podían pagar si no fuera por esto”, apunta el policía.
Tanto es así que aunque el Juzgado de Instrucción Número 2 de El Puerto ya ha decretado prisión provisional para cinco de los 29 detenidos, la investigación está aún lejos de terminar. La Operación Primate sigue en curso, ahora centrada en identificar los orígenes, flujos y el paradero de las ganancias. Y por ahora ya llevan bloqueadas 31 cuentas bancarias -con un saldo aproximado de 100.000 euros- y han embargo diez viviendas, 28 vehículos y una embarcación.
| Elemento | Cantidad |
|---|---|
| Detenidos | 29 |
| Cocaína | 1.860 gramos |
| Plantas de Marihuana | 421 |
| Cogollos de Marihuana | 1.500 |
| Efectivo | 170.000 euros |
| Comprimidos de Anabolizantes | 200 |
| Vehículos | 15 |
| Revólveres | 1 |
| Rifles de caza con silenciadores y miras telescópicas | 4 |
Los tentáculos que era capaz de extender la red quedaron en evidencia cuando en pleno estado de alarma por la crisis del coronavirus, ese empleado de El Puerto recurrió a unos proveedores de cocaína en Lebrija para cubrir la carestía de droga en sus circuitos habituales. Los sospechosos de este municipio sevillano fueron los primeros en caer en una primera fase de la operación que se realizó en junio, pero el clan de la Sierra aún seguía con material para mover por los pueblos.
Operación Águila Paternera: Desarticulación de Organización de Marihuana Indoor
La Guardia Civil de Cádiz en el marco de la operación denominada «Águila Paternera», ha desarticulado una organización criminal en Paterna de Rivera dedicada al cultivo de marihuana indoor. Esta operación ha sido desarrollada por un grupo especializado en este tipo de ilícitos de la Comandancia de Cádiz y ha culminado con 7 detenidos y 3 investigados por cultivo y envasado de marihuana.
Las investigaciones realizadas llevaron al convencimiento de que en dicha localidad se habría utilizado este domicilio, supuestamente alquilado, donde se podrían estar llevando a cabo actividades de cultivo indoor de cannabis, manipulación y envasado de esta sustancia. Por ello se procedió a la detención de 7 personas en las localidades de Paterna de Rivera y Jerez de la Frontera (Cádiz), los cuales desempeñaban distintas funciones dentro de la organización criminal.
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Detención en Las Palmas de Gran Canaria
La Policía Nacional ha detenido a un hombre de 48 años en Las Palmas de Gran Canaria, con antecedentes policiales, como presunto autor de un delito de tráfico de drogas. Los agentes establecieron una conexión entre el detenido y otros puntos de venta recientemente desmantelados, entre ellos el que motivó la detención del conocido como 'Guaca'. El pasado 29 de octubre, según la Policía Nacional, el sospechoso ya había sido interceptado con 65 envoltorios de heroína preparados para su venta dentro de su riñonera. Es uno de los traficantes históricos de heroína de Gran Canaria, desde la epidemia de opioides que arrebató la vida a gran parte de la juventud de los años ochenta. La capital es su base de influencia: San José, Triana y, en los últimos años, La Paterna, donde tenía ubicado su domicilio. Y el menudeo -con el grave impacto social que provoca en la comunidad más cercana- era su especialidad.
La Policía Nacional ha detenido en Las Palmas de Gran Canaria a José Carmelo Q. M., conocido en el mundo del lumpen como ‘el Pendejo’, de 58 años, y amigo o compañero de fechorías de José Manuel R. R., alias ‘el Guaca’, arrestado hace solo tres semanas y considerado, en las últimas décadas del siglo pasado, el rey de la heroína en la Isla. Las andanzas de uno van de la mano del otro, tanto el auge como la caída, ya que ambos comparten el mismo círculo de venta y distribución de esta droga en la ciudad. Y, ahora, los dos están tras las rejas.
‘El Pendejo’ comenzó su andadura delincuencial hace décadas. En su haber suma antecedentes, entre otros, por delitos contra el patrimonio y tráfico de drogas. La operación policial -ha podido saber LA PROVINCIA/Diario de Las Palmas- para detenerlo se puso en marcha al constatar que en varias zonas de la ciudad, marcadas por los agentes como puntos negros del tráfico de estupefacientes, se había incrementado el consumo de heroína. Evitar que se expandiera, como ocurrió antaño, debido a la fuerte adicción y trastornos que crea, comenzó a ser objetivo de la Policía Nacional, que activó sus radares. ‘El Guaca’ y ‘el Pendejo’ se pusieron en el punto de mira.
Como informó este diario, meses de investigación llevaron en octubre a la caída de José Manuel, conocido también como ‘Manolo, el Peludo’, en su fortín del barrio de San José. Con él en prisión, alguien tenía que seguir moviendo esa droga y darle salida en el pequeño -pero tan preocupante- mercado de los trapicheos... Y ese era, presuntamente, ‘el Pendejo’, una especie de lugarteniente de ‘el Guaca’.
Y una operación llevó a la otra, gracias a las conexiones que ambos delincuentes tenían, a los dispositivos de vigilancia implantados y a los puntos de venta y consumo detectados, especializados, en este caso, en la heroína y algunos ya precintados.
En esas vigilancias, los agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de la Policía Nacional localizaron a ‘el Pendejo’ y trazaron su ‘modus operandi’ para poder cazarlo ‘in fraganti’. Su constante trasiego no tardó mucho en permitirle a los investigadores ponerle las esposas. José Carmelo trabajaba todos los días para abastecer a su clientela.
Desde el barrio de La Paterna, donde tenía ubicado su domicilio, cogía una guagua municipal hasta el entorno del Teatro Pérez Galdós y las inmediaciones de Triana. Convirtió la parte baja de la ciudad en su área de influencia. Los que lo buscaban sabían dónde encontrarlo.
La semana pasada los agentes pusieron en marcha el operativo para detenerlo y consiguieron localizarlo en uno de sus trayectos con heroína, ya lista para la venta. En ese momento entre sus pertenencias escondía envoltorios con más de cien gramos de heroína preparados para los compradores.
En el registro de su casa, además de sustancia estupefaciente, la Policía Nacional halló dinero, útiles para la venta y joyas de las que se está investigando su origen y si previamente habían sido robadas o, incluso, si alguno de los toxicómanos le pudo pagar las dosis con ellas. Así pagaban también a ‘el Guaca’.
‘El Pendejo’ no era para los agentes un nuevo delincuente: a sus espaldas acumula más de dos décadas de sentencias firmes, cinco de las condenas por tráfico de droga, y una ristra de detenciones que alcanzan las sesenta. Ya en 2008, con reclamaciones judiciales en vigor, cayó por suministrar droga en el cono sur de la ciudad. Al salir de prisión, volvió a operar.
