Cuidados Esenciales para Recién Nacidos Prematuros

Todos los niños nacidos antes de las 37 semanas de gestación se consideran bebés prematuros o nacidos antes de término. Los bebés que nacen antes de tiempo (llamados prematuros o pretérmino) presentan un físico diferente al de los bebés nacidos a término (que nacen en la semana 36). Sus órganos, huesos, músculos, incluso la piel, no han tenido tiempo de completar su desarrollo.

Los bebés prematuros se enfrentan a diversos desafíos debido a su desarrollo inmaduro. Uno de los aspectos más importantes es que los niños prematuros nacen con sus órganos inmaduros y, por tanto, no están preparados para asumir las funciones que se requieren en la vida extrauterina. Cuanto más prematuro es un niño más problemas tendrán sus órganos para adaptarse y por eso necesitan estar ingresados un tiempo en función de su grado de inmadurez.

Entre los problemas más comunes se encuentran las dificultades en la succión y la deglución a la hora de alimentarse, en la regulación de la temperatura corporal, retrasos en el desarrollo físico y cognitivo o aumento de riesgos de infecciones.

En España, según la Sociedad Española de Neonatología (Seneo), el 7% de los recién nacidos vienen al mundo antes de la semana 27, lo que hace necesario su paso por las Unidades de Cuidados Intensivos de Neonatología. Con posibilidades de desarrollarse sin secuelas, el tiempo en la UCI es esencial para asegurar un correcto desarrollo, de la mano de los profesionales y de las propias familias.

Así, aunque durante el paso por la UCI son los pediatras y enfermeras quienes se ocupan de la mayoría de los cuidados, los papás y mamás también pueden participar en este proceso siguiendo los consejos de los profesionales.

A continuación, exploraremos los cuidados especiales que necesitan estos pequeños desde el nacimiento hasta su llegada a casa.

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Contacto Piel con Piel: Un Inicio Vital

El contacto piel con piel debe comenzar desde el nacimiento para todos los bebés, y es especialmente importante para los prematuros por ser una necesidad biológica básica para su supervivencia. Así lo confirman diferentes estudios a lo largo de los últimos años, como los dirigidos por Nils Bergman, pediatra neonatólogo y autor de las principales investigaciones en neurociencia perinatal.

Bergman lleva casi tres décadas estudiando junto a la educadora Jill Bergman las consecuencias de las intervenciones durante el parto y la separación precoz de madre y bebé, tanto a nivel fisiológico como neurológico.

Según Nils Bergman, la principal consecuencia de separar a las madres y sus bebés tras el nacimiento es, en primera instancia, un empobrecimiento de la regulación y de la protección del cuerpo y el cerebro del bebé (es decir, afectación física, neurológica y emocional), y esto lleva a una conexión emocional pobre y a una vulnerabilidad aumentada frente al estrés para toda la vida.

Nils y Jill Bergman reconocen que lo que más les ha sorprendido a lo largo de estos años estudiando a madres y bebés es que los resultados de sus investigaciones les resultan completamente obvios a las madres, y a la mayoría de las personas, pero no así a los profesionales de la medicina, que siguen actuando, dicen, igual que hace 100 años, ignorando los resultados pobres que se dan en madres y bebés.

Jill añade que llevan muchos años trabajando intensamente para que se ponga el foco de atención en el daño que causa la separación precoz de madre y bebé, así como normalizando la unidad de la diada (madre y bebé son una sola cosa en los primeros días, semanas, meses de vida).

Cuidados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Neonatal

Además del conocido como “método canguro” los padres pueden colaborar en la UCI atendiendo otros aspectos del cuidado del recién nacido prematuro.

Los anticuerpos protegen de las infecciones y los bebés prematuros poseen niveles más bajos de defensas con lo que son más vulnerables a cualquier agresión externa.

El 17 de noviembre se celebra el Día Mundial del Niño Prematuro.

Bebé prematuro recibiendo cuidados en una incubadora.

Cuidados en Casa Después del Alta

Una vez que nuestro bebé es dado de alta de la clínica, debemos extremar las precauciones en casa. Algunos niños han estado mucho tiempo ingresados y cuando llegan a casa muchos familiares y amigos quieren visitarlos o conocerlos.

Los bebés que han estado en la incubadora necesitan cuidados especiales en casa para ayudar a su desarrollo y crecimiento. Estos cuidados incluyen:

  • Alimentación: La alimentación ideal de vuestro hijo es, como seguramente ya os habrán repetido en numerosas ocasiones el personal sanitario durante el ingreso, la leche materna; si bien durante su estancia en la unidad de Neonatología, y especialmente en los prematuros más “pequeños”, la leche materna se “fortifica” con preparados especiales, en general al alta esta medida no suele ser necesaria. Cuando la leche materna no ha sido posible o es insuficiente, se dispone de excelente fórmulas artificiales para prematuros.
  • Temperatura corporal: La temperatura ambiental durante las primeras semanas de estancia en casa deberá ser algo superior a los habituales 22º; el niño prematuro debido a su poco peso y mayor superficie corporal en relación a su grasa corporal puede necesitar más apoyo para mantener su calor corporal y evitar que parte de las calorías provenientes de la alimentación se empleen en mantener dicha temperatura corporal y no para ganar peso. El calor es muy importante para los recién nacidos prematuros.
  • Higiene: Extremar las medidas de higiene, y lavarse bien las manos antes de tocar al bebé. Es muy importante que nadie toque al niño sin lavarse las manos. A los hermanos se les debe enseñar a lavarse las manos siempre que vayan a tocar al bebé prematuro. No se les debe impedir que le toquen, sino que hay que enseñarles cómo deben hacerlo.
  • Sueño: Asegurar un ambiente tranquilo y adecuado para el sueño del bebé.
  • Estimulación: El llanto de los niños es su forma de comunicarse con nosotros, intentad evitar darle siempre un significado negativo, poco a poco podréis ir entendiendo su significado; responder al llanto ayuda a desarrollar un sentimiento de confianza y el sentido de que alguna influencia ejerce en su medio ambiente.

Además, es fundamental:

  • Prevenir cambios bruscos de temperatura.
  • Vigilar la alimentación y el peso. Quizá no llore cuando tenga hambre (la inmadurez del sistema nervioso hace que no sepa cuándo está hambriento), y puede tardar más tiempo en alimentarse. Las tomas deben hacerse en pequeñas cantidades y a intervalos frecuentes.
  • Controlar la frecuencia y consistencia de las heces.

Protección contra Infecciones

Todas las infecciones son importantes, pero como el órgano que madura más tarde es el pulmón, las infecciones respiratorias pueden ser especialmente graves para los bebés prematuros. Así que debemos intentar que el número de visitas se reduzca al máximo, siendo preferible que lo vean antes en la calle que en casa, en un lugar cerrado, dado el tipo de contagio habitual.

Si la madre o el padre tienen gripe deberán utilizar mascarilla cuando carguen al bebé. A algunos bebés prematuros se les recomienda la vacuna de la gripe, aunque ello dependerá de su situación particular.

Seguimiento Médico

En cuanto a las vacunas, recordad que el calendario vacunal de un bebé prematuro es en líneas generales similar al del resto de niños nacidos “a término”, en cuanto al momento y tipos de vacunas. En los casos indicados por sus médicos algunos bebés “muy prematuros” se podrán beneficiar de la administración invernal de unas “defensas” específicas contra un virus que causa infecciones respiratorias (VRS).

Como ya hemos mencionado anteriormente, en el seguimiento tras el alta de vuestro hijo probablemente intervendrán varios médicos, especialmente en los niños más prematuros, a destacar aquí el indiscutible valor e importancia que vuestro pediatra de cabecera tiene en este punto. ¡De nuevo insistir en que confiéis en él y en sus consejos!

Como consejo, basado en la experiencia, recordad que en esta etapa inicial y vulnerable de sus vidas os apoyéis en el pediatra, tanto de cabecera como en los servicios de urgencias, y evitad asumir riesgos innecesarios.

El equipo médico juega un papel crucial en el cuidado de los bebés prematuros.

¡Muchas felicidades y ánimo!

En Grupo IHP contamos con especialistas en neonatología encargados del diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de los bebés durante los primeros 28 días de vida.

En conclusión, es vital extremar el cuidado de nuestro bebé prematuro que, habiendo abandonado antes de tiempo el vientre materno, se ven expuestos a numerosos agentes externos para los que no están del todo desarrollados ni preparados.

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