La cuna para bebé será su primer espacio de descanso y el lugar donde pasará muchas horas en sus primeros meses de vida. Elegir la cuna adecuada es una decisión que influye directamente en el bienestar de tu bebé. Tómate tu tiempo, compara opciones y prioriza siempre la comodidad y seguridad del peque. En esta guía te ayudamos a entender qué tipos de cunas existen, en qué debes fijarte antes de comprar una y cómo garantizar el descanso de tu bebé.
Un bebé recién nacido duerme casi las tres cuartas partes del día, entre 16 y 17 horas al día. Un bebé duerme entre 15 y 20 horas al día, así que elegir una cuna cómoda y segura es vital. Los bebés duermen muchas horas y es de vital importancia que descansen bien. La cuna de bebé cumple un papel fundamental y debe poseer una serie de requisitos fundamentales para que así sea.
La cuna para el bebé es el elemento principal de la habitación del pequeño, por lo que es importante elegirla de forma consciente. La elección de la cuna es una de las decisiones de compra que merecen ser más meditadas cuando un bebé está en camino. Una vez que los padres deciden pasar al pequeño a su propia habitación, la cuna es la pieza esencial del dormitorio infantil.
El mercado ofrece una gran variedad de modelos y soluciones que cada familia debe valorar de acuerdo a sus necesidades, su presupuesto y el espacio disponible.
🆘 TIPOS de CUNA 😴 ¿Cuál es la MEJOR para el Bebé? (Colecho, minicuna, evolutivas…)
Normativa de Seguridad y Recomendaciones
Antes de comprarla hay que tener en cuenta ciertas recomendaciones de seguridad. A la hora de adquirir una cuna para nuestro bebé, lo mejor es acudir a un establecimiento de calidad reconocida, donde te aseguren que la cuna cumple la Norma Europea de Seguridad. La cuna debe cumplir con la normativa UNE-EN 716 sobre seguridad infantil. La cuna que adquiramos deberá estar homologada y cumplir la normativa vigente.
“La cuna debe ser amplia, homologada, estable, con formas lisas o redondeadas”, dicen en la Asociación Española de Pediatría. Pon atención a lo que colocas cerca de la cuna: el niño en unos meses se pondrá de pie o de rodillas y podrá alcanzar cualquier cosa con su manita.
Nunca hay que perder de vista la seguridad del bebé, ni siquiera cuando está dormido. Así, es aconsejable “no situar la cuna debajo de cuadros o estanterías, ni colocar cerca objetos que puedan caerse sobre el bebé. Los juguetes deben de estar fuera de la cuna”, dicen en la Asociación Española de Pediatría. Tampoco se debe usar ropa de cama con cintas o cordones que podrían causar riesgo de asfixia.
En cuanto a las dimensiones, el espacio interior de la cuna (desde el punto más profundo de la base hasta el borde de la barandilla) debe tener una altura mínima de 60 cm. Si lleva barrotes, sus bordes han de ser lo más lisos posibles y su separación debe ser entre 4,5 y 6,6 cm. Si tiene barrotes, la separación debe ser de entre 4,5 y 6 cm para evitar que el bebé pueda introducir la cabeza y quedar atrapado. Según la normativa europea, estos barrotes deben tener una separación que oscila entre los 4,5 y los 6,5 centímetros. Esta distancia es muy importante, de manera que el pequeño no pueda meter sus extremidades entre ellos. Su altura ha de tener 60 centímetros como mínimo para que el bebé pueda ponerse de pie con total libertad sin miedo a que se caiga.
La longitud y anchura de la cuna debe permitir que el bebé pueda tocar las paredes y sentirse arropado. Normalmente suelen ser de 120 cm de largo por 60 cm de ancho.
La pintura, barnices y decoraciones con los que esté terminada no deben ser tóxicos. Los materiales de las cunas han de tener unas propiedades determinadas para velar por la seguridad del menor. De esa manera, no han de ser tóxicos ni irritantes, y deben resistir a la corrosión. Normalmente, los materiales utilizados en la fabricación de cunas son madera, metal y pintura que, por supuesto, ha de ser atóxica.
A la hora de vestir la cuna es esencial elegir tejidos naturales transpirables, como el algodón orgánico o el lino. Hay que elegirla con cuidado, optando por aquella realizada con materiales naturales, como el algodón y el lino, para evitar irritación o alergia en la piel del bebé. También hay que tener en cuenta la época del año y asegurarnos de que el bebé no pasa frío ni calor. Los sacos garantizan que el pequeño no se desarropa durante el tiempo que permanece dormido. Los cojines están desaconsejados, al igual que los peluches grandes y los juguetes duros.
No se recomienda el uso de protectores acolchados, cojines ni peluches dentro de la cuna en menores de 2 años, ya que aumentan el riesgo de asfixia.
Un buen colchón debe ser firme, transpirable y adaptarse perfectamente al tamaño de la cuna. El somier debe ser rígido e indeformable. Una de las partes fundamentales de la cuna es el somier, que ha de ser rígido e indeformable, de modo que el bebé se desarrolle con total normalidad. Existen diferentes tipos de somier y cada uno de ellos ha de poseer una serie de propiedades fundamentales.
Los somieres de tela metálica tienden a ceder, por eso han de ser de buena calidad. Las láminas de madera, por su parte, no se deforman o al menos resulta difícil, además, garantizan un magnífico apoyo. El colchón no debe ser exactamente rígido. El colchón debe ser firme, resistente y transpirable. Sus medidas han de ajustarse lo máximo posible a las de la superficie interior de la cuna. La holgura entre el colchón y la cuna no debe superar los 2 cm. Puede ser de muelles, de látex o viscoelástico, fabricado con materiales hipoalergénicos y libres de sustancias químicas que puedan resultar tóxicas. Hasta los 2 años se desaconseja la almohada por riesgo de asfixia.
En cuanto al colchón, es necesario que sea confortable y rígido, pero al mismo tiempo ha de adaptarse a los movimientos del pequeño. Un colchón blando no resulta adecuado, porque no resulta conveniente que el cuerpo del bebé ceda con su peso. Los colchones pueden ser de fibra sintética, natural o de muelles. En cuanto a su grosor, todo depende de la edad. Su altura será de unos 10 cm. Entre el colchón y los bordes de la cuna debe haber un hueco de más de 2 cm en cada lado.
Somier regulable: la base debe situarse entre 30 cm y 60 cm del suelo, permitiendo ajustar la altura según la edad del bebé. Colchón: puede ser de gomaespuma. muelles, látex, viscoelástica, fibra de coco, soja, etc. Ni demasiado blando ni demasiado duro.
En cualquier caso, tanto en las cunas estándar como en las convertibles, la altura del colchón debe ir ajustándose a posiciones más bajas a medida que el bebé crece y comienza a sentarse por sí mismo y a ponerse de pie.
Evalúa el espacio del que dispones en casa.
Lo más importante es valorar tus necesidades familiares: ¿prefieres una solución económica, evolutiva o portátil? ¿Tienes espacio suficiente en la habitación? Dependerá del presupuesto, el espacio y la planificación familiar.
No hay una única respuesta correcta. Hay muchos tipos de cunas disponibles y no existe una opción universalmente perfecta. En Mi bebé y yo, puedes consultar opiniones reales de otras familias en nuestro apartado Opiniones sobre cunas para bebés. Sea cual sea tu elección, asegúrate de que la cuna cumpla con la normativa de seguridad vigente, esté fabricada con materiales seguros y sea adecuada para la edad y el desarrollo de tu hijo.
Tipos de Cunas para Bebés
Existen todo tipo de cunas para bebé en el mercado, cada uno con sus propias características y ventajas. A continuación deseamos aclarar la diferencia entre cuna y minicuna y moisés de mimbre, ya que es importante decidir donde y como dormirá un bebé. Existen varias opciones con diferentes niveles de comodidad y seguridad para el recién nacido. Como veremos más adelante, uno de los factores más determinantes para elegir entre un tipo de cuna, minicuna o moisés, dependerá de la propia evolución del bebé. Conforme vaya creciendo el recién nacido, llegará el momento que necesitará más espacio para dormir, entonces será la ocasión de trasladarle a otro lugar con mayores dimensiones.
Cunas Estándar o Tradicionales
Las cunas tradicionales son aquellas que siguen un diseño clásico y atemporal. Generalmente suelen ser cunas de madera y presentan líneas simples y elegantes, siendo en algunos casos de madera maciza, lo que las hace duraderas y resistentes. Las cunas clásicas también destacan por tener barrotes o listones a los lados lo que permite una buena circulación de aire y facilita la visibilidad del bebé desde el exterior.
Minicunas
Las minicunas son una excelente opción para los primeros meses de vida de tu bebé. Son pequeñas y portátiles, lo que facilita tener al bebé cerca durante la noche. Muchas minicunas están diseñadas con ruedas, lo que permite moverlas con facilidad por la casa. Esto es conveniente si deseas mantener al bebé cerca mientras haces las tareas del hogar o pasáis tiempo en la casa.
Para los primeros meses de vida del recién nacido, en realidad hay dos opciones para dormir como lugar seguro y cómodo.
El moisés es aún más pequeño que la minicuna y puede tener forma ovalada o cesta. Movilidad:Un moisés de mimbre es más ligero y posee asas en ambos lados, lo que facilita su transporte y colocación en diferentes habitaciones. No se recomienda su uso diario debido al grosor limitado del colchón y menor robustez.
Los papás pueden optar por minicunas de tijera o minicunas de colecho durante los primeros meses, pero también se suelen emplear cunas desde el principio, cuyas características técnicas resultan indispensables.
Tamaño y dimensiones:Una cuna convertible en cama tiene dimensiones un poco más grandes que los estándares. Por lo general, mide alrededor de 70-80 cm de ancho y 130-140 cm de largo.
Material y construcción:La minicuna suele estar fabricada de madera u otros materiales resistentes, con estructuras sólidas y diseños más modernos y variados.
Cunas de Colecho
Las cunas colecho están diseñadas para estar unidas a la cama de los papis, con uno de los lados abatibles o ajustable en altura. Esto permite que el bebé duerma cerca de los papis de manera segura. También es importante conocer la diferencia entre cuna y colecho que es una modalidad especial diseñada para permitir que el bebé duerma junto a la cama de la mamá, con una separación física mínima. También es conocido como cuna adosada o pegada a la cama. Poseen una barandilla que se puede quitar o bajar, para acercar el somier de la cuna con en de la mamá, pero siempre garantizando la seguridad, evitando el contacto directo con el adulto para minimizar el riesgo de asfixia o lesiones. Para adaptarse a diferentes alturas de camas, muchas cunas de colecho ofrecen la posibilidad de ajustar el somier, la altura. Un elemento clave es la existencia de un colchón puente que se utiliza para llenar el espacio entre la cuna del bebé y la cama de los padres. De esta forma garantizar una transición suave y segura al crear una superficie plana y sin huecos.
Cunas Convertibles
Las cunas convertibles son versátiles y pueden transformarse en diferentes tipos de muebles a medida que el bebé crece. Algunas se convierten en camas para peques mayores, escritorios o incluso sofás. Aunque suelen ser más caras que las cunas tradicionales, son una excelente opción si buscas una inversión a largo plazo que evite tener que comprar muebles adicionales para tu peque a medida que crece. Unos de los ejemplos claros en este modelo, son las cunas convertibles de la marca Alondra, las cuales ofrecen una solución práctica, elegante y duradera para la habitación de tu bebé. Con su versatilidad, calidad y estilo, son un tipo de cuna para bebés considerado como una inversión inteligente a largo plazo. Otra de las opciones destacadas son las cunas Stokke Sleepi, las cuales tienen un elegante y versátil sistema de descanso diseñado para bebés y peques.
Las cunas convertibles en cama son muebles versátiles que están diseñados para crecer con tu hijo y adaptarse a sus necesidades conforme cumple años. Están diseñadas para transformarse en camas más grandes, con lo que puede extender su vida útil y ofrecer un buen valor a largo plazo.
Funcionalidades adicionales:Algunas cunas convertibles incluyen funciones adicionales, como cajones de almacenamiento, estanterías, o escritorios. Estas características pueden ser útiles para organizar la habitación del niño y brindar un espacio de trabajo a medida que crece.
Hay cunas que evolucionan según el pequeño crece, transformándose en camas infantiles o incluso en escritorios o divanes. Son una muy buena opción para rentabilizar el gasto.
Generalmente, los niños utilizan la cuna hasta los 2 o 3 años, aunque los modelos convertibles o cuna-cama pueden prolongar su uso hasta los 5 o 6 años.
Cunas de Viaje
Otro de los tipos de cunas para bebés, son las cunas de viaje, las cuales son una necesidad para las familias en movimiento. Son portátiles y fáciles de plegar, lo que las hace ideales para viajar o para visitar a familiares y amigos. Estas cunas suelen ser ligeras y compactas, lo que facilita su transporte en el coche o en avión. Diseñada para ser plegable y transportable.
Estas cunas son prácticas a la hora de preparar un viaje ofreciéndole la máxima comodidad al bebé en el lugar de destino.
Cunas de Diferentes Tamaños
Actualmente los papás pueden encontrar una gran variedad de cunas: cunas de 60x120cm y cunas de 70x140cm. Las cunas de 60×120 de Alondra son más pequeñas e incorporan ruedas, de esta manera, resulta realmente cómodo poder mover la cuna de lugar. Respecto a las cunas de 70x140cm, en el caso de Alondra, estas cunas son evolutivas y se convierten en cama de 70×140 o escritorio, para que los niños puedan usarla durante mucho más tiempo.
Una cuna estándar es más grandes que una minicuna. Tiene un tamaño de 60x120 centímetros o incluso más grande si elegimos opciones convertibles.
Portabilidad:La diferencia entre cuna y minicuna radica en que las primeras son más pesadas y menos manejables debido a su tamaño.
Duración de usoLas cunas son suficientemente grandes para acomodar al niño mientras crece, y se pueden usar durante varios años.
