La figura de Rafael Serna Hijo, cuyo nombre completo era Pedro Martínez de Haro, emerge como un personaje destacado en la historia de Almería durante el siglo XIX. Su vida, marcada por una trayectoria en la judicatura y una activa participación en la política, refleja las convulsiones y transformaciones de la España isabelina. Este artículo profundiza en su biografía, desde sus orígenes familiares hasta su legado en la sociedad almeriense.
Era hijo de Antonio Martínez Lodroño, natural de Ayora (Valencia), y de María Francisca de Haro Montero, natural de Chinchón. Sus abuelos paternos eran Roque Martínez Ródenas y María Lodroño, ambos naturales de Ayora, en Valencia. Antonio Martínez Lodroño era escribano del número de la villa de Tabernas desde 1790 de forma interina y en 1792 solicitó examen para notario de los Reinos; desempeñó este cargo hasta 1801. Años más tarde, en 1808, litigó contra Diego María de Góngora Palacios (Tabernas, 15.04.1772) también escribano de Tabernas entre 1801 y 1830, sobre la retención de su título de escribano, pleito sobre el que no recayó sentencia.
Formación Académica y Primeros Pasos en la Política
Pedro Martínez de Haro recibió el grado de bachiller en Filosofía en la Universidad de Alcalá de Henares. Continuó sus estudios de Leyes y en 1816 se graduó de bachiller en Jurisprudencia en la misma Universidad de Alcalá; fue profesor sustituto de la cátedra de Derecho Real de España. Al comenzar el Trienio Constitucional se inscribió en la Milicia Nacional de Chinchón, fue comandante de la misma y alcalde 1.º constitucional de la villa. También fue juez de 1.ª instancia del partido de Chinchón.
Tuvo que abandonar el cargo de alcalde cuando se acercaban las tropas francesas de los Cien Mil Hijos de San Luis uniéndose entonces al ejército de Extremadura, en el escuadrón de Cazadores de Madrid, con el grado de alférez.
La familia de Rafa Serna
Traslado a Almería y Carrera Judicial
En 1824 se avecindó en Almería y ejerció como abogado, ciudad de la que fue expulsado en 1829 debido a sus antecedentes políticos liberales, ordenándosele volver a Tabernas. Volvió a Almería a los pocos meses, pero nuevamente fue expulsado en 1831 tras la frustrada tentativa de Manzanares. Al morir Fernando VII se presenta voluntario al batallón de Milicia Urbana de Almería en noviembre de 1833 y es nombrado subteniente de la primera compañía.
Su carrera en la judicatura durante la época de Isabel II comenzó el 10 de septiembre de 1835, cuando la Junta de Gobierno de Almería le nombró alcalde mayor del partido hasta el 26 de noviembre del mismo año, en que tomó posesión del juzgado por nombramiento de la regente M.ª Cristina.
Los informes que se dieron en 1835 sobre él fueron contradictorios. Mientras que Joaquín de Vilches, jefe político, emitió informe favorable con motivo de su nombramiento como juez interino, el regente de la Audiencia de Granada, Rafael de Urbina, no opinaba lo mismo y, según sus informes, Martínez de Haro “carece las buenas calidades que el Gobierno de S.M. busca y desea en los empleados públicos, especialmente en los que se destina á la adm.on de justicia”.
Volvió a presentar una relación de sus méritos en 1836 y el 5 de febrero fue nombrado juez de 1.ª instancia del partido judicial de Purchena en calidad de interino; este puesto había sido ocupado por Luis Antón de Luzuriaga, separado del mismo por la Junta Provisional de Almería.
Trayectoria Política y Cargos Desempeñados
Al variar la situación política y acceder los progresistas al poder, el 15 de diciembre de 1840 fue nombrado juez de 1.ª instancia de Gérgal, pero al ser natural del partido judicial solicitó a finales del mismo mes que se le nombrara juez de Motril en propiedad. Este cambio fue gestionado desde Madrid por José Agustín Cañabate, diputado a Cortes, en documento fechado el 27 de diciembre de 1840. A finales del mes de febrero de 1841 fue nombrado propietario del juzgado de Almería, puesto en el continuó hasta el 31 de mayo de 1843.
En esa fecha abandonó Almería al triunfar el movimiento político que derrocó a Espartero, y se presentó el día 10 en Madrid esperando órdenes del Gobierno. El 9 de julio se le contestó ordenándole que volviese a Almería, y el 31 informó que había cumplido las órdenes del Gobierno, pero que se había hecho cargo del juzgado el alcalde 1.º de Almería. El 2 de agosto ya estaba vacante el juzgado de Almería por lo que Martínez de Haro había sido depuesto, pero el día 11 lo volvió a solicitar, aunque sin éxito.
Su actuación política en Almería comienza en las elecciones de 1836 cuando fue secretario escrutador de la Junta electoral Provincial junto a José de Salamanca; el secretario era Miguel Chacón. En estas elecciones el triunfo del progresismo fue aplastante. Situado en las filas del liberalismo progresista fue elegido alcalde 1.º de la ciudad de Almería el primero de enero de 1839 y dirigió los destinos de la corporación municipal durante todo ese año.
Los días cinco y seis de enero de 1840 se produjo una reunión general de los liberales en el antiguo teatro de Almería, convocados por los diputados provinciales. En la tarde del 6 de enero se constituyó una especie de Comité para dirigir los trabajos encaminados a obtener una candidatura para la provincia. El presidente de la mesa fue Francisco Aquino y los secretarios lo fueron José Suárez, Joaquín Andreu, Juan de Cuenca y Pedro Martínez de Haro. Se ofreció a los moderados que, por partidos judiciales, se hiciese una candidatura conjunta, pero estos lo rechazaron y abandonaron el salón.
Diputado por Almería
Convocadas elecciones a Cortes para el primer día de febrero de 1841, se reunió de nuevo el Comité del Partido Progresista del que Martínez de Haro era uno de los secretarios, y lo propusieron como candidato. Los moderados rehusaron concurrir pues temían las represalias que sufrieron con anterioridad; criticaron la actitud de los asistentes a la reunión progresista pues eran conscientes de que Pedro Martínez de Haro era empleado público por ser juez de Motril, y también estaba el hecho que los convocantes de la reunión eran los diputados provinciales encargados de elaborar las listas electorales; en suma, consideraban que el ambiente político no les era propicio.
Martínez de Haro fue elegido diputado por la circunscripción de Almería junto a la plana mayor del progresismo almeriense entre quienes se encontraban Francisco Aquino Amat, José Jover Giral, Antonio Carrasco Serna y José Suarez Fernández.
Puede ser que el detonante de la sublevación de Almería de 1843 fuese el R.D. de 26 de agosto, relativo a la elección en las diputaciones que llevaban más de tres años sin ser renovadas. Las elecciones se celebrarían entre el 14 y el 18 de octubre y las nuevas diputaciones comenzarían sus sesiones el 1 de noviembre. Estando estas elecciones, como era habitual, manejadas por el gobierno de turno, lo normal sería que los cargos de diputados cambiaran de facción política.
Los esparteristas, para reforzar sus posiciones en el Ayuntamiento de Almería, lograron colocar a Pedro Martínez de Haro como alcalde 3.º, aunque éste no había votado por el general en 1841, cuando se decidía qué regencia debía tener España.
Martínez de Haro había sido cesado en su puesto de juez de 1.ª instancia al no adherirse al llamado “movimiento nacional” liderado por Joaquín María López, que buscaba el derrocamiento del general. Participando en la revolución entre el 29 de septiembre y el 5 de octubre de 1843.
Tras el fracaso que supuso este movimiento a favor de Espartero las acciones de Joaquín de Vilches, jefe político nombrado por Diego de los Ríos, fueron dictar órdenes para capturar a los dirigentes y colaboradores del pronunciamiento. Como resultado fueron encarcelados, entre otros, Antonio Pérez del Villar Vidaurreta, José Prats Blasco, Gaspar Esteban, Francisco Jover, Juan Miguel del Arenal, Ramón Algarra García y Pedro Martínez de Haro.
Labor Parlamentaria
En las elecciones del 1 de febrero de 1841 fue elegido por la circunscripción de Almería para la legislatura de 1841. Primera elección aprobada el 22 de marzo de 1841. Fue admitido en el Congreso el 15 de abril de 1841 y juró su cargo al día siguiente tomando posesión de su escaño.
Pero el dictamen de la Comisión de casos de reelección aprobado el 27 de junio de 1841 puso de manifiesto que el cargo de diputado a Cortes era incompatible con ser juez de 1.ª instancia de Almería. Junto a otros diputados almerienses como José Jover, Francisco Aquino y José Suárez, defendió una proposición donde se pedía que estuvieran “libres de derechos de puertas y consumos todo combustible y las primeras materias destinadas a la fabricación de metales”.
Su efímera labor parlamentaria se completó con su oposición a la intervención económica del Gobierno en el Teatro de Oriente, en la defensa de que fueran “públicas todas actuaciones en los pleitos civiles de mayor cuantía” y en pro de la indemnización para los retiros militares que se produjeran como consecuencia de la inutilidad en campaña o aquellos otros que se hubieran dado por la fuerza.
| Cargo | Periodo |
|---|---|
| Alcalde 1.º de Almería | 1 de enero de 1839 - 31 de diciembre de 1839 |
| Juez de 1.ª instancia de Gérgal | 15 de diciembre de 1840 |
| Diputado por Almería | 1 de febrero de 1841 |
