Quitar el chupete es un desafío tanto para padres como para niños. Sin embargo, existen diversos métodos y enfoques que pueden facilitar este proceso de manera respetuosa y natural. A continuación, exploraremos algunas estrategias y consejos útiles.
¿Cuándo es el Momento Adecuado?
La edad ideal para quitar el chupete es un tema de debate. No es posible indicar un momento preciso, pero las directrices de la Academia Americana de Pediatría (AAP) recomiendan comenzar a retirarlo gradualmente durante el tercer año de vida, para discontinuarlo cuando el niño tenga 3 años, para prevenir problemas dentales y del habla.
Como logopeda y experta en Atención Temprana, la recomendación es que máximo a los 2 años. De esta manera es menos probable que influya en la adquisición del lenguaje y presente problemas como hemos visto anteriormente. Cuanto antes, mejor.
Beneficios y Desventajas del Chupete
El chupete puede ser una excelente herramienta de consuelo y alivio durante el primer año de vida. Recordad que los bebés no deben empezar a usar chupete hasta que la lactancia materna esté bien establecida (más o menos 2 semanas de vida). El uso del chupete disminuye el tan temible síndrome de muerte súbita del lactante, debido a la succión continua durante la noche.
Sin embargo, a partir de los 6 meses, puede aumentar el riesgo de infecciones del oído medio. Su uso prolongado, más allá de los 2 años de vida, se ha asociado a un aumento de la frecuencia de problemas con la dentadura, como mordidas abiertas o cruzadas.
El Enfoque Montessori para Quitar el Chupete
El método Montessori, desarrollado por Maria Montessori, se centra en el respeto por el niño y su capacidad para aprender y desarrollarse de manera autónoma. Quitar el chupete al estilo Montessori es un proceso que respeta el ritmo y las necesidades del niño. Siguiendo estos principios y técnicas, puedes ayudar a tu hijo a dejar el chupete de manera natural y sin estrés.
Preparando el Entorno
Crear un entorno preparado es un principio clave del método Montessori. Para quitar el chupete, asegúrate de que el entorno de tu hijo sea calmado y acogedor. Esto puede incluir tener objetos de consuelo alternativos como peluches o mantas y establecer rutinas relajantes antes de dormir que no dependan del chupete.
Transición Gradual
El enfoque Montessori favorece una transición gradual al quitar el chupete. Comienza reduciendo el tiempo que tu hijo pasa con el chupete durante el día, manteniéndolo solo para momentos específicos como la siesta o la noche. A medida que el niño se acostumbra a estos cambios, puedes ir disminuyendo su uso progresivamente.
Comunicación y Alternativas
Hablar con tu hijo sobre la retirada del chupete es importante, incluso si es pequeño. Explica de manera sencilla y comprensible por qué es el momento de dejar el chupete y escucha sus sentimientos y preocupaciones. Proporcionar alternativas al chupete es esencial para ayudar a tu hijo a adaptarse. Puedes introducir juguetes de apego, cuentos antes de dormir o técnicas de relajación como la música suave.
Refuerzo Positivo
El refuerzo positivo es una parte importante del método Montessori. Celebra los pequeños logros y avances de tu hijo en el proceso de dejar el chupete. Reconocer y elogiar sus esfuerzos aumenta su autoestima y motivación para continuar avanzando.
Estrategias Prácticas para Quitar el Chupete
Además del enfoque Montessori, existen otras estrategias prácticas que pueden facilitar el proceso de quitar el chupete:
- Reducir Gradualmente el Uso: Puedes empezar a quitarlo durante las horas de vigilia y las siestas diurnas. Posteriormente, se puede intentar eliminar el chupete incluso durante la fase de sueño vespertino y, más tarde, durante la noche.
- Involucrar al Niño en la Toma de Decisiones: Reconocer y tomar en serio sus emociones y buscar juntos alternativas para superar la frustración. Por ejemplo, podéis acordar juntos un lugar para poner el chupete durante el día, haciéndolo poco a poco menos accesible.
- Gestionar una Transición a la Vez: Es recomendable evitar eliminar el chupete durante otros periodos de transición importantes, como el inicio del colegio o la llegada de un hermano, para evitar una sobrecarga emocional.
Dejar el chupete por la noche representa la última, pero también la más delicada, etapa del proceso paulatino de separación del chupete. Este momento es crítico ya que el niño percibe el acto de quedarse dormido como un momento de desapego de las figuras de apego.
Rutinas de Sueño y Objetos de Consuelo
Para retirar con éxito el chupete por la noche, es importante establecer una rutina de sueño que incluya rituales tranquilizadores. Estas pueden incluir leer un cuento juntos, pasar más tiempo abrazándolos y proporcionarle un objeto familiar, como un osito de peluche o una manta, que pueda brindar comodidad y seguridad al bebé durante la noche. El niño debe participar activamente en la decisión de no utilizar más el chupete mientras se queda dormido.
Ideas Creativas para Despedirse del Chupete
Los niños se mueven por experiencias. De nada sirve que le expliquemos a nuestro hijo que una vez retirado el chupete no lo va a volver a ver más porque ni siquiera él sabrá la avalancha de emociones y sentimientos que tendrá cuando compruebe por él mismo que no se lo das: Rabia, enfado, frustración. Así que tendremos que mostrarle de forma muy visual que una vez le digamos adiós al chupete, este no volverá.
Plan A: Regalar los Chupetes
Ve a comprar una caja bonita con tu hijo y haz que introduzca todos sus chupetes dentro. No te quedes con ninguno, así no tendrás tentaciones. Una vez los hayáis guardado, id a casa de una vecina, una amiga o un primo que tenga un bebé pequeñito. Entre los dos le regalaréis la caja llena de chupetes al bebé. Celebradlo como un gran acontecimiento: “¡Qué bien que [Nombre del niño] ya es mayor y le ha dado todos sus chupetes a [Nombre del bebé]! ¡ Muy bien cariño!”.
Plan B: Despedida Voladora
Cómo quitar el chupete acompañando a tu hijo en el proceso
El día señalado en el calendario iréis a comprar un globo de helio, ya sabéis, de los que se escapan volando si soltamos la cuerda. Id a la playa, a la montaña, al parque o salid al jardín de casa. Ata todos los chupetes en la cuerdecita y cuando estéis todos juntos haremos una cuenta atrás: 10, 9, 8, 7… Ponedle tanto entusiasmo como si estuviese despegando el Apolo 11 y por supuesto decid: ¡adiós, adiós, adiós! De nuevo cuando se le pase la emoción y pida su chupete, recordadle la escena, la fiesta que hicistéis y que ya no podrán volver los chupetes del cielo.
Consejos Adicionales
- Hay que intentar que no existan muchos chupetes repartidos por toda la casa y reducir el número a uno.
- Cuanto más entretenidos estén, menos lo van a necesitar.
- Intentaremos dar consuelo en ciertas situaciones como caídas, golpes, llantos etc. con mucho cariño y con nuestros brazos como consuelo y no con el chupete.
- Es importante mantener la calma, no ponernos nerviosos y ser firmes en nuestra decisión.
Quitar el chupete es un proceso que requiere paciencia y comprensión. Respeta los tiempos de tu hijo y comprende que habrá altibajos. Adaptar el enfoque a las necesidades individuales de su hijo puede hacer que este proceso sea más sencillo y menos estresante para todos.
