Son muchas las sagas familiares que han vertebrado el mundo del espectáculo y la cultura en las últimas décadas. Una de las más relevantes ha sido sin duda, el clan Flores. La familia que formaron Lola Flores y Antonio González ha marcado en estas décadas los mencionados ámbitos. También, fruto de la proyección pública derivada de las respectivas carreras de sus miembros, sobre la crónica social, que ha seguido con atención las vidas personales de todos ellos. Una de las más discretas en este sentido es Rosario Flores, que siempre ha apostado por cuidar su intimidad.
Recientemente ha hecho una excepción, hablando de su relación con sus dos hijos, Lola Orellana y Pedro Antonio Lazaga, y de cómo les ha educado.
Dos veces ha sido madre la hija pequeña del matrimonio formado por La Faraona y El Pescaílla, fruto de dos relaciones sentimentales distintas. En primer lugar, la cantante dio a luz en 1996 a su primogénita, Lola, durante la historia de amor que mantuvo durante varios años con el bailarín argentino Carlos Orellana. Pasaría una década hasta que en 2006 naciese su hijo pequeño, Pedro Antonio, fruto de su matrimonio con el productor y cineasta Pedro Lazaga, su actual marido y a quien Rosario también ha mantenido alejado del foco mediático, aunque de forma puntual reivindique el importante papel que tiene en su vida.
Tanto Lola como Pedro Antonio han dado continuidad al fuerte vínculo del clan con la cultura. La primogénita de Rosario ha apostado por la producción, aunque es aficionada a la escritura y la pintura, mientras que su benjamín ha optado por estudiar música, tocando instrumentos como la guitarra o el cajón, habiendo acompañado ya a su madre en alguna actuación. Y, sobre todo, reconocía la profunda admiración de Orellana y Lazaga por ella en cuanto artista. "Son muy fans míos y me cuidan muchísimo", explicaba entonces.
Un respeto profesional que, admitía, le "impresiona", más teniendo en cuenta que la realidad familiar es otra cuando se aleja de los escenarios. "Cuando vienen conmigo de gira me tratan y me cuidan que no veas. Y cuando estoy en casa, como mamá, no me hacen ni caso", revelaba entre risas.
Asimismo, la cantante dejaba palabras también con respecto a la forma en la que ha educado a Lola y Pedro Antonio. La cantante de 'Mi gato' o 'Cómo quieres que te quiera' cree que hay muchos paralelismos entre su propia progenitora y el vínculo que forjó con ella y sus hermanos Lolita y Antonio Flores, y el que ella ha establecido, décadas después, con su descendencia. Rosario reconoce que se ve mucho a sí misma en la Faraona, que es "protectora" como madre, pero que siempre le ha gustado "que sean independientes y vivan su vida".
La artista quiere que sepan que cuando la necesiten "ahí voy a estar", pero no se considera una madre demasiado intensa. "No soy una madre pesada de llamar veinte veces a mis hijos. Estoy, por supuesto, totalmente en contacto con ellos, pero no me encuentro una madre muy pesada. No sé, deberías preguntárselo a ellos, pero yo creo que no", proponía con humor al presentador y locutor Rafa Cano.
Pedro Antonio Lazaga, el hijo de Rosario Flores, cumplía 18 años el pasado mes de enero y parece que ha heredado la pasión por la música de su conocida familia. El joven es hijo de Pedro Lazaga, director y productor cinematográfico que se casó con la hija menor de Lola Flores y el Pescaílla en el año 2006.
“¡Hoy es el cumpleaños de mi madre y de mi hijo, mi madre cumpliría 101 años y mi hijo cumple 18 años, así que hoy es un día muy especial para mí! ¡Inmensa de amor me siento!”, escribía la cantante el pasado 21 de enero para felicitar a su hijo pequeño, que casualmente nació el mismo día que La Faraona. La artista no llegó a conocer a su nieto, ya que Pedro Antonio nació en 2006, 11 años después de la muerte de Lola Flores.
Rosario lleva más de dos décadas al lado de Pedro Lazaga, al que conoció durante el rodaje de Hable con ellas, cinta de Pedro Almodóvar.
Pedro Antonio siempre ha querido estar en un segundo plano y apenas se le ha visto en algún acto familiar, como cuando en enero de 2023 se inauguró el Centro Cultural Lola Flores en Jerez por el centenario del nacimiento de su abuela y allí estuvo junto a su madre, su tía Lolita, su tía abuela Carmen Flores y sus primos, Alba Flores, Elena y Guillermo Furiase. La música forma parte de su vida desde que nació y toca la guitarra y el cajón flamenco.
Además, parece que quiere encaminar sus paso hacia ese mundillo ya que estudia música y ha acompañado a su madre como percusionista en algunos de sus conciertos.
El joven tiene una hermana mayor, Lola Orellana, que cumplió 28 años el pasado mes de octubre y que igual que él prefiere vivir en un segundo plano pese a la fama de toda su familia, una de las más queridas del panorama español. Lola, fruto de la relación de Rosario Flores con Carlos Orellana, con el que tuvo una historia de amor de dos años, estudió en Reino Unido y se dedica al mundo de la producción audiovisual y ha participado en producciones como Juego de Tronos.
Además, es una apasionada de la pintura, como demuestra en sus redes sociales, y entre sus grandes amigas se encuentran Marina Carmona y su hermana Lucía Fernanda, hijas de Antonio Carmona y Mariola Orellana, a su vez representante de Rosario Flores.
“Lo mejor de mi vida, mi hija Lola, que hoy cumple 28 años… la más bonita la más guapa, te quiero infinito, orgullo de tu madre. ¡Te quiero mi vida, te quiero por encima de todo! ¡Eres mi luz, mi estrella y mi ángel, que me cuida y me guía siempre!”, escribía una orgullosa Rosario por el cumpleaños de su primogénita. Además, tanto Lola como Pedro Antonio se llevan de maravilla con sus primos.
Es habitual verles veranear juntos en Cádiz, ya que los Flores tienen casa en los Caños de Meca, y tanto Guillermo Furiase como Pedro Antonio suelen amenizar las tardes en la playa tocando la guitarra para el resto de su familia.
Según publica la revista Pronto, Pedro Antonio estaría viviendo su primer amor junto a Lucía Cepeda Molina, miembro de otra de las sagas flamencas más queridas de España. La joven es la hija mayor de Alba Molina, cantante, integrante del grupo Las Niñas e hija a su vez de Dolores Montoya y Manuel Molina, más conocidos como el dúo flamenco Lole y Manuel.
Rosario Flores puede decir orgullosa que está muy bien arropada tanto en su vida personal como profesional por un montón de gente. Y así lo ha demostrado en su concierto de este jueves en el que ha presentado su nuevo álbum, Universo de Ley (y en el que su hijo, Pedro Antonio Lazaga, ha acaparado la atención).
Con motivo de sus 30 años de carrera musical, Rosario ha querido celebrarlo por todo lo alto en el Universal Music Festival. Además de un gran despliegue en el photocall, en el que ha recibido su disco de oro, la cantante también ha organizado un súper espectáculo.
Para ello, ha contado con un equipo de músicos en el que estaba, sin dudarlo, su hijo. Pedro Antonio se ha llevado todo el protagonismo en este concierto, primero observando a su madre orgulloso detrás del escenario, y luego apoyándola tocando el cajón, siendo uno más. ¡Qué bonito poder compartir la pasión con la familia!
Heredando el legado musical de los Flores, el joven -de 19 años- ha demostrado el talento que tiene en el escenario. Desde que nació ha estado ligado a la música, por eso no es de extrañar que toque la guitarra y el cajón.
Sin embargo, aunque pertenece a una de las familias más conocidas de nuestro país, ha preferido mantenerse siempre en un discreto segundo plano. Son pocos los detalles que se conocen de su vida más personal: que nació fruto del matrimonio de Rosario Flores y Pedro Lazaga (director y productor de cine); que comparte cumpleaños con la recordada Lola Flores, su abuela; y que tiene una hermana, Lola Orellana, mucho más conocida, sobre todo en Instagram. ¿Le veremos en más ocasiones sobre el escenario? Eso esperamos.
Si el otro día era su hija quien le daba su mayor alegría al anunciarle que va a ser abuela, esta vez ha sido su hijo el gran protagonista a quien ha dirigido unas cariñosas palabras. "Felicidades Pedro Antonio... 20 años ya… qué barbaridad, no me lo creo. Orgullosa de mi hijo, orgullosa de mi familia. Te quiero", dice la intérprete de Cómo quieres que te quiera junto a las imágenes de su "pequeño", al que el arte le corre por las venas.
Las imágenes han emocionado a sus seres queridos, entre ellos a su prima Elena Furiase, que no ha podido contener la emoción al ver el vídeo compartido por Rosario. "Ay que lloro”, comentaba la actriz de El internado, mientras añadía: "El pequeño de la casa, ya no tan pequeño, mi primo bonito, te quiero tantísimo". También su hermano, Guillermo Furiase, se sumaba a las felicitaciones familiares: "¡Veinte ya!
Además, el cumpleaños del joven, el 21 de enero, coincide con una fecha muy especial para los Flores, el día que hubiera cumplido años la gran Lola Flores, que de haber vivido tendría ahora 103 años. Por ello, el día se convierte en motivo de doble celebración para una familia que adora reunirse para festejar cada ocasión importante y mantener vivo el recuerdo de “La Faraona”.
Su hermana mayor, Lola Orellana, que pronto lo convertirá en tío, compartía unas cariñosas palabras: "Feliz cumpleaños, mi hermano, te quiero. ¡Veinte años!". También su madrina, Mariola Orellana, le ha dedicado unas bellas palabras. "El mejor de los mejores, el orgullo de todos, el músico con más sensibilidad". Pero una de las felicitaciones que más le ha llenado el corazón ha sido la de su novia, Lucía Cepeda.
Pedro Antonio Lazaga alcanza hoy los 20 años en un momento especialmente significativo de su vida. La llegada a esta edad simbólica no solo marca el inicio de una nueva década, sino también una etapa de mayor madurez personal, definida por la discreción, el compromiso con su entorno y una identidad construida lejos del foco mediático. Hijo de Rosario, Pedro Antonio ha crecido en un contexto en el que los valores familiares han tenido un peso determinante en su formación y manera de entender el mundo.
Desde su infancia, Pedro Antonio ha sido descrito por su entorno como una persona reflexiva, de carácter sereno y con una notable capacidad para observar antes de actuar. Esta forma de estar en la vida, poco dada a la exposición innecesaria, ha sido una constante a lo largo de los años y se mantiene intacta ahora que entra en la adultez.
A diferencia de otros jóvenes de su generación, su nombre no ha estado ligado a la notoriedad pública, sino a un crecimiento personal pausado y coherente. Es cierto que su cercanía al ámbito artístico ha despertado interés y que, con el paso del tiempo, ha ido mostrando inquietudes creativas propias, pero lo ha hecho sin prisas y evitando situarse en el centro de la atención mediática. Su forma de desenvolverse confirma una voluntad clara de construir su identidad desde la naturalidad y no desde la exposición.
En los últimos meses, su nombre ha vuelto a aparecer en la conversación pública con motivo de su relación sentimental con Lucía Cepeda, una noticia que se conoció de manera progresiva y sin anuncios explícitos. Lucía es hija de la cantante Alba Molina y nieta del histórico dúo formado por Lole y Manuel, figuras fundamentales en la evolución del flamenco contemporáneo. Esta relación ha sido interpretada por muchos como un punto de encuentro entre dos linajes profundamente ligados a la música y la cultura popular, aunque la pareja ha preferido vivirla con normalidad y sin convertirla en un reclamo público.
Pedro Antonio y Lucía mantienen una relación estable desde hace más de un año, según fuentes cercanas, y quienes los conocen coinciden en señalar la solidez y el equilibrio que comparten. Lejos de una exposición constante, han optado por preservar su intimidad, apareciendo juntos solo en contadas ocasiones y siempre con una actitud prudente. Esta elección refuerza la imagen de Pedro Antonio como una persona reservada, poco inclinada a compartir aspectos personales más allá de lo estrictamente necesario.
Rosario, por su parte, no ha ocultado públicamente la alegría que le produce esta unión. En distintas declaraciones públicas ha expresado su satisfacción al ver a su hijo feliz y acompañado, subrayando el cariño mutuo y el respeto que existe entre ambas familias. Sus palabras han sido siempre medidas, evitando protagonismos innecesarios y centradas en el bienestar personal de Pedro Antonio, una línea coherente con la educación que ha defendido desde siempre.
En el ámbito digital, Pedro Antonio ha compartido alguna imagen junto a Lucía, aunque de manera muy puntual y sin discursos añadidos. Publicaciones sobrias, sin artificios ni sobreexposición, que refuerzan esa idea de vivir lo personal con cautela, incluso en un contexto en el que las redes sociales invitan a lo contrario. Cada gesto público ha sido calculado para no romper esa barrera entre vida privada y esfera pública.
El primer evento en el que se les pudo ver juntos de forma oficial fue en la gala de los Latin Grammy, un escenario de gran relevancia internacional que, sin embargo, no alteró su actitud habitual. Su presencia conjunta fue discreta, sin posados ni declaraciones, confirmando una relación ya conocida pero gestionada con madurez y sentido común.
A sus 20 años, Pedro Antonio Lazaga continúa avanzando entre dos mundos: el de una herencia cultural poderosa y el de una vida personal que ha decidido proteger. Su historia, marcada por la educación, el equilibrio y la observación silenciosa, sigue escribiéndose lejos del ruido, con la determinación de quien entiende que la notoriedad no es un objetivo en sí mismo, sino una circunstancia que se puede -y se debe- manejar con responsabilidad.
El clan Flores atraviesa su momento más dulce ya que hace poco conocíamos la noticia de que Lola, la hermana de Pedro Antonio esperaba su primer hijo. Algo que transformará a Pedro Antonio en tío a sus veinte años.
Otra de las felicitaciones que han destacado es la de su prima, Elena Furiase que le ha dedicado unas cariñosas palabras: "El pequeño de la casa... y ya no tan pequeño... feliz 20 mi primo bonito! Te quiero tantísimo" decía la actriz e hija de Lolita. Algo que demuestra la gran relación que tienen todos los primos y que pudimos ver en la presentación de la película documental `Flores para Antonio` de Alba Flores que ha obtenido dos nominaciones en los Premios Goya a 'Mejor Película Documental' y 'Mejor Canción Original'.
La felicitación de Elena Furiase a su primo Pedro Antonio.
Aquí hay una tabla que resume los miembros clave de la familia Flores mencionados en el artículo:
| Miembro de la Familia | Relación | Notas |
|---|---|---|
| Lola Flores | Abuela | Legendaria artista, "La Faraona" |
| Antonio González "El Pescaílla" | Abuelo | Músico |
| Rosario Flores | Madre | Cantante y actriz |
| Pedro Lazaga | Padre | Director y productor de cine |
| Lola Orellana | Hermana | Productora audiovisual |
| Pedro Antonio Lazaga | Hijo | Músico |
| Lucía Cepeda Molina | Novia | Cantante, hija de Alba Molina |
| Alba Molina | Suegra | Cantante, hija de Lole y Manuel |
| Elena Furiase | Prima | Actriz |
| Guillermo Furiase | Primo | Músico |
El último día del año es el que ha elegido TVE para comenzar a celebrar su 70 cumpleaños con un espacio llamado La Casa de la Música. Rosario Flores y su hijo serán los encargados de abrir la emisión con una actuación en la que estarán acompañados de dos artistas a los que consideran parte de la familia, Antonio y Josemi Carmona, integrantes de Ketama.
En cierta ocasión, la cantante admitió: "Tengo que darle las gracias a Almodóvar porque me dio a mi marido y a mi niño". Se casaron en Caños de Meca (Cádiz) en 2006.
Por el lado paterno también tiene un abuelo que forma parte del patrimonio cultural de nuestro país: Pedro Lazaga, uno de los directores cinematográficos más prolíficos con grandes títulos en la década de los 60 y 70 como La ciudad no es para mí (1966), Sor Citroën (1967), Vente a Alemania, Pepe (1970) y Tres suecas para tres rodríguez (1975). En definitiva, uno de los reyes del destape.
Al igual que ha ocurrido a otros miembros de su familia, Pedro Antonio lleva el arte en las venas. Estudia música, toca la guitarra y el cajón flamenco y en las imágenes de los últimos conciertos de Rosario se le puede ver en el escenario dando lo mejor de sí mismo. Los de su entorno aseguran que ha nacido para esto, se entrega como el que más y quiere demostrar con su trabajo que está hecho para esto.
Las redes sociales del nieto de Lola Flores están cerradas y son contadísimas las ocasiones en las que se ha prodigado en actos públicos con su familia. La última imagen data de hace un par de semanas cuando Pedro Antonio posó junto a sus seres queridos en la alfombra roja del Festival de Cine de San Sebastián donde su prima Alba Flores (38) presentó el documental Flores para Antonio, un homenaje a su padre, a quien perdió con 8 años, dirigido por Isaki Lacuesta y Elena Molina.
Unos días antes, concretamente el 11 de septiembre, los medios nos hacíamos eco de su debut en una alfombra roja con motivo de la gala La música es Andalucía enmarcada dentro de los Latin Grammy celebrados en La Cartuja de Sevilla. Allí, el hijo pequeño de Rosario Flores, un tanto tímido, comentó a Europa Press cómo se sentía en una noche tan especial: "Muy bien, genial, una noche llena de música, de ganas y hay que disfrutar, muy bien, muy contento de estar aquí".
Desde antes de primavera Pedro Antonio sale con Lucía Cepeda Molina (23), hija de la cantante Alba Molina (46) y nieta del legendario dúo flamenco Lole y Manuel. Por primera vez, el nieto de la Faraona y El Pescaílla contestó en la noche sevillana a la pregunta de cómo le iba con Lucía de forma breve, pero contundente: "Muy bien, muy bien. Todo genial. Feliz, muy feliz". A los jóvenes les pillaron los paparazzi besándose por las calles de Madrid.
De los dos clanes artísticos, hay otro miembro que sí se ha atrevido a hablar de esta bonita relación. Se trata de Alba, quien a la agencia Gtres confesó hace unas semanas que los Flores "es una familia muy linda, con la que veo mucha similitud, así que... cualquiera sabe, no sé sabe lo que va a pasar".
Otro de los grandes momentos en los que se pudo ver a Pedro Antonio en familia fue con 17 años cuando acudió en enero de 2023 a la inauguración del Centro Cultural Lola Flores en Jerez de la Frontera (Cádiz) con motivo del centenario del nacimiento de una de las artistas más irrepetibles que ha parido nuestro país.
Como es normal, Rosario presume de hijo con orgullo. Cuando el niño de sus ojos llegó a la mayoría de edad escribió en su Instagram: ''¡Hoy es el cumpleaños de mi madre y de mi hijo, mi madre cumpliría 101 años y mi hijo cumple 18 años, así que hoy es un día muy especial para mí! ¡Inmensa de amor me siento!''.
Los Lazaga-Flores tienen su residencia principal en Madrid, donde viven en un enorme piso cerca del templo de Debod, una de las zonas más exclusivas de la capital. En verano desconectan del ruido en su refugio de Zahora de los Atunes (Cádiz).
