Frases de Consuelo Tras Aborto Espontáneo: Guía para Acompañar en el Duelo

La pérdida de un bebé durante el embarazo es una experiencia devastadora. Muchas madres y padres describen la pérdida de un bebé como la peor experiencia de su vida, pero a menudo el entorno reacciona con silencio, incomodidad e indiferencia. Es crucial ofrecer apoyo y comprensión a quienes atraviesan este doloroso proceso.

El rasgo fundamental que caracteriza a este tipo de pérdidas es que se tiende a quitarles importancia, o son silenciadas por parte del entorno, cuando en realidad son tan dolorosas como cualquier otra. Incluso cuando una madre o padre no ha llegado a asimilar su identidad de madre o padre o no han llegado a ver su bebé como hijo o hija, la comprensión y el apoyo también son necesarios: no significa que duela menos.

En el duelo perinatal se reúnen varias características que lo hacen único: por un lado están los sentimientos de pérdida y dolor, que son inherentes a todo proceso de duelo. El doliente tiene todo el derecho a dolerse y hay que respetar su tiempo para elaborar este proceso como necesite. Quizá este sea uno de los mayores retos a los que se va a enfrentar el doliente que ha sufrido una perdida perinatal: atender y reconocer su necesidad de dolor.

La Importancia de Validar el Dolor

Desde la perspectiva de una madre o un padre que acaba de perder a su bebé, estas respuestas les comunican que sus sentimientos no son válidos, que se les está arrebatando la identidad de madre y padre que ya habían asumido y, por tanto, que si ellos no son madres y padres, tampoco sus bebés son hijos e hijas. El efecto es restarle el derecho a estar en duelo y recibir apoyo.

Incluso dentro de la pareja, cada uno llevará su proceso, con sus diferentes necesidades, formas y tiempo. La muerte en sí nos desconcierta, no estamos muy acostumbrados a hablar de ella y la muerte de un bebé, incluso antes de nacer, parece lo más contradictorio de todo.

Cuando tiene lugar una pérdida perinatal, es frecuente que los dolientes escuchen en su entorno frases como: “Eres muy joven, podrás tener más hijos”, etc. Con esta respuesta, el entorno familiar busca aliviar el dolor -desde la buena voluntad- y animar a quien está sufriendo. Sin embargo, es crucial evitar este tipo de comentarios que minimizan la pérdida.

Si tienes un hijo/a, hermano/a u otro familiar, un amigo/a o compañero/a de trabajo que ha pasado por la pérdida o muerte de un bebé durante el embarazo, ponte a su disposición: escúchalo y pregúntale cómo está, recuerda que los aniversarios son duros. Si el bebé tenía un nombre, úsalo sin miedo, y si no lo sabes, pregúntales, ellos te lo agradecerán. Tampoco ayuda presionar para pasar página, el duelo no es una cosa de unas semanas o meses, esta persona nunca va a olvidar a su bebé.

Cómo afrontar el duelo que se padece tras sufrir un aborto

Qué Decir y Qué Evitar

Puede ser suficiente decir algo como «siento lo que te/os ha pasado». Si no sabes que decir, basta con decirlo. Ten en cuenta que es posible que no quieran ver a nadie o solo durante ratos muy cortos. Si te invitan a ver al bebé después del parto, obviamente es tu decisión hacerlo o no, pero ten en cuenta compartir este momento con el entorno cercano puede ayudarles con el duelo.

Escuchar sin juzgar: es importante dar a la madre y su pareja la oportunidad de hablar del bebé y lo que ha pasado y de escucharles sin juzgar. A veces, el simple hecho de “acompañar” ya es suficiente.

Mantener el contacto: es normal que haya un cambio importante en la vida social de la familia durante bastante tiempo y que la madre y su pareja no quieran ver a mucha gente durante varias semanas o meses. Hablar del bebé: cuando hables del bebé, llámalo por su nombre. Es posible que tengan alguna foto o recuerdo de su bebé en su casa; no sientas que es macabro tenerlo a la vista.

Frases que se deben evitar:

  • “Eres joven, ya tendrás otro bebé”
  • “Deberías estar agradecida de tener otro hijo”
  • “No llores, hazlo por tu familia”
  • “Mejor ahora que más adelante”
  • “Al menos sabes que puedes quedarte embarazada”
  • “Todo pasa por algo”
  • “Seguro que venía mal”
  • “Hay cosas peores”
  • “Sé cómo te sientes”
  • “Tienes que superarlo. La vida sigue”

Frases que pueden ayudar:

  • “Estoy aquí para acompañarte”
  • “Tómate el tiempo que necesites”
  • “Dime cómo puedo ayudarte”
  • “Lo siento”

El Proceso de Duelo y Recuperación

Tras una muerte perinatal, es habitual que la madre y el padre tarden en recuperarse. Es normal que la parte más intensa del duelo dure varios meses y hasta un año o incluso más. Tener paciencia con los sentimientos: es normal durante el duelo que la madre o su pareja sientan enfado o culpa y tengan días buenos y malos.

Un aborto no significa que pueda haber problemas en otros embarazos y la mayoría de los embarazos frustrados van seguidos de otros tranquilos que dan lugar a niños totalmente sanos. Es normal que la parte más intensa del duelo dure varios meses y hasta un año o incluso más.

Buscar apoyos en el entorno. Buscar apoyo psicológico. Si no puedes superar la situación, consultar con un psicólogo con experiencia en estos temas puede ser de gran ayuda para entender y afrontar la pérdida. Cuidarse: es una situación dura pero no por eso hay que dejar de comer, ni de dormir.

El cuerpo de la mujer se recupera del aborto aproximadamente en uno o dos meses, dependiendo del tiempo de embarazo hasta el momento del aborto. Un embarazo demasiado temprano, con los cambios hormonales que implica, podría causar mucha ansiedad.

También puede pasar que, tras un aborto, algunas parejas piensen que lo ocurrido es culpa suya, que ya no podrán tener más hijos y sienten pánico con solo pensar en intentarlo de nuevo. Probablemente la frase más devastadora que escucharemos jamás es: “no hay latido” refiriéndose a nuestro bebé.

Muchos creen que, porque el bebé no ha nacido a término esta terrible experiencia, pasará rápido y no generará tanto dolor, nada parecido a la realidad, es un suceso muy difícil de asimilar y provoca muchísimo sufrimiento. Recuerda que no estás sola y que muchas mujeres han pasado por esta terrible experiencia.

Rituales y Recuerdos

Este duelo tiene asociadas otras pérdidas que hay que atender, aunque no suelen contemplarse ni tenerse en cuenta, y que ponen de manifiesto la complejidad de esta pérdida. La forma en que el equipo médico haya tratado la experiencia de la muerte influye en gran medida en la evolución posterior del duelo.

La muerte perinatal se caracteriza porque la vida y la muerte están muy próximas y porque deja vacío de recuerdos el espacio de alguien tan importante para los padres como es el hijo que esperan, o que ha fallecido durante su primer año de vida.

Una forma de ayudarles a validar esos recuerdos es darles una caja en la que puedan ir reuniendo cosas que evoquen a su hijo: desde ecografías, objetos de especial simbolismo (que haya podido utilizar el bebé, o no), etc. Para muchas personas también es importante poder realizar un ritual de despedida.

El problema es que, si la pérdida se produce durante el embarazo o el parto, no suele haber posibilidad de hacer funeral o entierro. Todo esto son ejemplos e ideas de actos que pueden orientar y resultar útiles para los padres en su afrontamiento de este proceso, pero que no son obligatorios para elaborar adecuadamente este tipo de duelo.

Recursos Adicionales

Existen en España asociaciones sin ánimo de lucro que pretenden visibilizar estas pérdidas, muchas veces olvidadas o silenciadas socialmente, y crear redes de apoyo mutuo en el que poder compartir tiempo, información y experiencias con otras personas que estén atravesando un momento semejante. Tomar contacto puede ser una forma de canalizar los sentimientos de dolor y conseguir transformarlos.

En ciertas ocasiones, el duelo puede complicarse y requerir atención psicológica e incluso psiquiátrica de profesionales especializados en la etapa perinatal. Cuando la mujer tiene antecedentes de enfermedad mental, las pérdidas son recurrentes o el embarazo se ha producido a través de fecundación asistida existe un mayor riesgo de que aflore una patología.

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