¿Te fascinan los diminutos piececitos de los recién nacidos? Es casi imposible no enamorarse de su pequeñez. Las madres suelen contar una y otra vez los dedos de los pies, asegurándose de que sean perfectos. El pie de un recién nacido experimenta numerosos cambios durante su desarrollo, hasta alcanzar la forma que tiene al nacer. Inicialmente, su forma es ligeramente triangular, debido a que los huesos del tobillo aún no están completamente formados y desarrollados.
Sin embargo, a pesar de todas estas transformaciones, estos pies son realmente pequeños. Si te preguntas cuánto mide el pie de un recién nacido, generalmente miden entre 7 y 8 centímetros, aproximadamente.
El Crecimiento del Pie del Bebé por Mes
Lo verdaderamente sorprendente es cuánto crece el pie de un bebé por mes. Los piececitos de los pequeños varían mucho en poco tiempo. Durante el primer año, aumentarán alrededor de 1.5 milímetros cada mes. Entre su primer y segundo cumpleaños, la velocidad de crecimiento del pie aumenta, necesitando medio número más de zapato (unos 3 milímetros) cada tres meses.
Realmente, los pies siguen creciendo hasta la adolescencia, pero es durante los primeros meses y años de vida cuando lo hacen a un ritmo más rápido. En esta etapa inicial, la planta del pie está rodeada de más grasa, ocultando la forma del pie. Por eso, este órgano debe avanzar y evolucionar rápidamente para soportar todo nuestro cuerpo.
Entre los 7 y los 18 meses, el bebé gatea y comienza a dar sus primeros pasos. Por eso, es recomendable que vaya descalzo y desarrolle correctamente esta zona. Sin embargo, esta velocidad en el crecimiento del pie se ralentizará de los 4 a los 7 años, volviendo a sufrir un crecimiento más veloz a partir de los 7 años.
Por lo tanto, la talla de pie del bebé por meses es muy cambiante y deberás medir el pie de tu niño con frecuencia para asegurar que tenga la talla correcta en cada momento. Además, siempre puedes consultar a especialistas en tiendas de zapatos especializadas en calzado para niños.
Cómo medir la longitud de tu bebé?
¿Cómo Medir el Pie de un Bebé?
Debido a que el pie se está formando y desarrollando en los primeros años de vida, es crucial contar con un buen calzado ajustado a la talla necesaria para fomentar la correcta evolución del pie. Por esa razón, debes saber cómo medir el pie a un bebé.
Lo más recomendable para asegurar que aciertas es utilizar una hoja de papel. Colócala en el suelo pegada a la pared. Sobre el folio, coloca al pequeño con los pies juntos y pegados a la pared. Con un lápiz, debes marcar en el folio donde termina el dedo más largo. Después, utiliza una regla para medir la distancia entre el borde del folio y la marca que has realizado. Si multiplicas los cm por 1.5, el resultado será la talla de pie de tu bebé.
Guía de Tallas para Bebés y Niños
En nuestra búsqueda constante de brindarte la mejor experiencia de compra, presentamos nuestra completa guía de tallas para hombre, mujer, niño, niña y bebé. Descubre cómo obtener medidas precisas para camisas, pantalones, chaquetas y más. Desde vestidos elegantes hasta ropa de sport, nuestra guía para ropa de mujeres te orienta en la elección de tallas adecuadas.
Los pequeños también merecen el mejor ajuste. Nuestra guía para ropa de niños abarca desde ropa informal hasta uniformes escolares. Las más pequeñas también merecen la perfección en el ajuste. Nuestra guía para ropa de niñas abarca desde ropa casual hasta conjuntos más formales.
Para los más pequeñitos, nuestra guía de tallas de ropa para bebés garantiza que cada prenda sea suave y cómoda. Entendemos que la elección de la talla correcta es esencial para tu satisfacción, por lo que nuestra guía se basa en estándares de medición internacionales y consejos útiles.
Compra con confianza sabiendo que nuestras guías de tallas están diseñadas para facilitar tu experiencia de compra en cada etapa de la vida. Encuentra el ajuste perfecto para toda la familia y disfruta de prendas que no solo destacan en estilo, sino que también brindan comodidad y confianza en cada ocasión.
¿Cuándo Empezar a Poner Zapatos a tu Bebé?
¿Zapatos para recién nacidos? Los recién nacidos no necesitan zapatos. Sus pequeños piececitos comienzan a conocer el mundo a través del contacto directo con la piel y moviendo sus deditos con curiosidad. Ponerles un zapato en esta etapa puede dificultar su desarrollo natural si le impide el movimiento y la exploración. Así que, en primavera y verano, ¡lo mejor es llevarlos descalzos!
En épocas más frías, unos calcetines calentitos que no les aprieten son más que suficiente para mantener su temperatura. Sin embargo, encontramos en tiendas zapatitos monísimos en tallas mínimas, generalmente a partir de la 15 o 16, a los que no podemos resistirnos. Estas tallas corresponden aproximadamente a los 3 o 6 meses de edad. Y aunque todos sabemos que solo sirven para las fotos, te encantan para que tu bebé vaya siempre guapo y conjuntado. ¡Y hay modelos ideales para eventos especiales o ceremonias!
El momento clave en el que tu bebé deberá empezar a llevar un calzado más funcional es cuando comience a desplazarse, levantarse y mostrar interés constante por estar de pie, sobre todo si esto sucede en la calle. Muchos pediatras aseguran que la media de edad para empezar a llevar calzado como tal suele estar alrededor de los 18 meses.
En estas edades, la curiosidad por explorar su entorno en vertical hace que unos zapatos adecuados sean esenciales para proteger sus pies de piedrecitas y otros peligros en exteriores. Cuando están en casa, pueden y deben seguir disfrutando de ir descalzos, siempre cuidando la temperatura del ambiente y del suelo, ¡claro está! Si aún no quieres que lleve zapatillas de casa más estructuradas, siempre puedes optar por calcetines con zonas antideslizantes en la parte de la planta del pie.
Etapas y Calzado Recomendado
Según lo que hemos comentado justo antes, el correcto desarrollo del pie depende en gran medida de la elección del calzado:
- Recién nacido: ¡Piececitos al aire! Y como mucho, unos calcetines adecuados a la temperatura exterior son más que suficientes.
- Primeros meses antes de gatear: Continuamos dejando los pies descalzos, pero si queremos completar sus looks con unas merceditas o unos pepitos, estos deben ser de tipo badanitas, sin suela y con la anchura suficiente para evitar cualquier presión en el pie y permitir el libre movimiento de los deditos.
- Pre-gateo y gateo: Esta etapa suele comenzar a los 8-9 meses, aunque se puede alargar hasta más allá de los 12 meses de vida. La prioridad aquí es la flexibilidad del zapato, que debe permitir el movimiento natural de los pies y facilitar el agarre necesario para gatear. Los modelos ligeros con suelas finas y flexibles, que imiten la sensación de estar descalzo, son la mejor opción para fomentar el desarrollo muscular y el equilibrio.
- Primeros pasos: Ahora sí que es imprescindible proteger sus pies siempre al salir a la calle con zapatos que además les proporcionen estabilidad y equilibrio. Los zapatos más adecuados para esta etapa deben estar fabricados con materiales ligeros, flexibles y transpirables. Es bueno que la suela sea fina y que le permita adaptar la pisada a cualquier superficie, como césped o tierra. Los estudios actuales respaldan la idea de que los niños que llevan zapatos flexibles al principio tienden a tener un mejor desarrollo del arco del pie y mejor equilibrio y coordinación.
- Caminantes expertos: A medida que tu pequeño se convierte en todoterreno, los pediatras siguen recomendando evitar los zapatos demasiado rígidos, ya que podrían limitar el movimiento natural del pie. Opta por modelos con punteras espaciosas que permitan el movimiento libre de los dedos, favoreciendo un desarrollo saludable, suelas de goma antideslizantes y cierres adecuados a la edad de cada niño para fomentar su autonomía.
Consideraciones al Comprar Zapatos para tu Bebé
Hay dos elementos imprescindibles a los que hay que prestar la máxima atención: la sujeción del zapato y las zonas de desarrollo del pie.
- Importancia de la sujeción adecuada: No solo previene lesiones, sino que también contribuye al desarrollo correcto de la marcha y la postura. Para los más pequeños, busca cierres adherentes que favorezcan su independencia. Lo importante es que se ajusten bien, de forma personalizada, a cada tipo y medida de pie.
- Zonas de desarrollo importantes: Dedos y empeine: Es vital que los zapatos permitan un espacio suficiente para el movimiento de los dedos.
¿Cuándo Cambiar la Talla de Zapato de tu Hijo?
Según las corrientes pediátricas actuales, se recomienda medir los pies de los niños cada tres o cuatro semanas, aprovechando la plantilla del zapato y vigilando el espacio que sobra desde los dedos. Ya hablamos del cambio de tallas de forma más extensa en un post anterior, pero en general, las señales más evidentes a las que tienes que prestar atención son las rojeces en alguna zona del pie, sobre todo, en los laterales del pulgar y el meñique o en la zona del talón. Ante cualquier molestia, ¡nueva talla!
Consejos Adicionales
Escoger la talla de zapatos de bebé correcta es más fácil de lo que parece. Por ello, a continuación, os hemos preparado una completa guía con equivalencias de tallas, el proceso a seguir para medir correctamente la talla del pie, el margen adecuado que debe tener un zapato nuevo, junto con una serie de consejos que te serán de gran utilidad. Con esta pequeña ayuda os será más fácil escoger la talla de zapato adecuada, evitando así problemas en el desarrollo y formación de los pies de los más pequeños.
Lo ideal a la hora de comprar un zapato es saber cuántos centímetros mide el pie de tu bebé. Aunque te puedas orientar por el calzado que está usando en ese momento, cada fabricante talla de una manera diferente, es decir, no todos los zapatos calzan igual.
Después hay que colocar los pies sobre el folio, con el talón pegado a la pared, y, sobre todo, asegurándonos de que tenga la planta del pie totalmente recta y plana. Finalmente, debemos hacer una marca donde termine el dedo más largo y con un metro, medir la distancia que hay entre el final del papel y la marca que hemos hecho. Como resultado tendremos una medida en cm que se corresponderá con la longitud de sus pies.
Un factor a tener en cuenta es el tipo de calzado que se va a comprar, ya que no es lo mismo una sandalia que una bota. El uso de calcetines y leotardos, o la dilatación del pie por el calor en verano, influyen también a la hora de elegir la talla correcta.
Hay ocasiones en las que vamos a la zapatería a comprarle a nuestros bebés unos zapatos pero, por distintas razones, no los podemos llevar, y entonces, sin el pie del niño o sin que se pueda probar los zapatitos, se hace mucho más complicado acertar con la talla y el calzado. Para evitar este problema tan común, te damos una solución muy sencilla. Con el contorno ya recortado, escogeremos aquel de los dos que sea un poquito más grande e iremos a la tienda.
Además de la largura del pie, hay que tener en cuenta la anchura. Cada niño o bebé tiene una forma de pie diferente: algunos son anchos, gorditos, estrechos o con el empeine alto. Y aunque pueda parecer una tontería, el cierre del zapato influye mucho en estos casos.
Es de especial importancia que el nuevo zapato se compre con un margen de alrededor de medio centímetro de largura, ya que ni le estará justo ni muy grande. No se deben escoger zapatos muy justos o pequeños, ya que esto impide que lleven los dedos estirados, provocando dolor en el empeine y un mal desarrollo de los pies. Tampoco hay que escogerlos más grandes para que les duren más. Ya que al estar demasiado holgado le bailara y se le saldrá constantemente, lo que le provocará rozaduras y heridas.
A continuación, os dejamos una guía de tallas de pie y zapato aproximadas según la talla de tu bebé.
| Edad aproximada | Talla de zapato (EU) | Longitud del pie (cm) |
|---|---|---|
| 0-3 meses | 15-16 | 8-9 |
| 3-6 meses | 16-17 | 9-10 |
| 6-9 meses | 17-18 | 10-11 |
| 9-12 meses | 18-19 | 11-12 |
| 12-18 meses | 19-20 | 12-13 |
En el caso de haber realizado la compra online, una vez tengamos el zapato en casa se lo probaremos con el calcetín que vaya a llevar, o en caso de ser una sandalia, será con el pie desnudo. Una vez se ponga de pie y esté el zapato abrochado, el pie quedará sujeto y con el margen suficiente para ir cómodo hasta el siguiente cambio de talla.
Finalmente y antes de dejaros esta útil guía de tallas, os damos un último consejo: si el zapato lo van a llevar sin calcetín, hidrata la piel del zapato con crema de manos, sobre todo en la zona de los contrafuertes.
