Tenemos que empezar con un concepto clave, ya que no todas las abejas cuentan con madurez sexual y, por lo tanto, no todas pueden reproducirse. El papel protagonista lo tiene, sin duda, la abeja reina, cuyo único objetivo vital es reproducirse. ¿Sabías que puede llegar a poner hasta 2.000 huevos al día? Por esa razón, es la madre del resto de abejas que forman la colmena. Las obreras, a pesar de ser hembras como ella, no pueden cumplir esa función. Por otro lado, los zánganos son los machos de la colmena y su objetivo vital es fecundar a la abeja reina. Por ese motivo, no cuentan con aguijón en su cuerpo. Además, una vez que han consumado el apareamiento, estas abejas se desprenden de su aparato genital y mueren. Los zánganos más fuertes que son elegidos para aparearse con la reina reciben el nombre de drones.
Transformación de Larva a Abeja | Nat Geo
El Desarrollo de la Abeja Reina
Tanto los zánganos como la reina se preparan toda su vida para cumplir con la misión para la que han nacido. La abeja real alcanza su madurez sexual a los 6 días de su nacimiento y los machos lo hacen entre 10 y 15 días después de ella. Para saber cuándo es el momento adecuado, ellos prestan atención a las feromonas que la reina desprende, ya que son las que indican que ha llegado la hora de la reproducción.
Abeja reina poniendo un huevo.
La reina sale de la colmena en solo una ocasión en toda su vida: para reproducirse. Aunque esto no significa que salga una sola vez, puede llegar a repetir el apareamiento entre 3 y 5 días, hasta que consigue la cantidad de espermatozoides necesaria para asegurar la supervivencia de la colmena. Puede llegar a almacenar en su espermateca, un depósito que se encuentra en su abdomen, hasta 5 millones de espermatozoides. Después de cada apareamiento, vuelve a la colmena y pone los huevos. Algunos de ellos estarán fecundados y de ellos nacerán obreras y la próxima reina.
El Vuelo Nupcial
Y ahora centrémonos en cómo se reproducen realmente, ¿cómo se aparean las abejas? Como te hemos contado, cuando la reina está lista para la cópula, sale de la colmena. Tras ella salen los zánganos y da comienzo el vuelo nupcial. Se trata de un tipo de apareamiento que se realiza en el aire, en pleno vuelo y a una altura aproximada de 700 metros. En este vuelo de fecundación la abeja reina copula con 15-16 zánganos y va llenando su espermateca tras lo cual, como hemos visto, vuelve a la colmena.
Vuelo nupcial de la abeja reina.
Núcleos de Fecundación
Todos los apicultores que crían reinas, desde los que las crían para sus propios apiarios hasta los que lo hacen para venderlas, tienen una preocupación común: la fecundación de esas reinas vírgenes. Para mantenerlo bajo monitorización y lograr que la fecundación se produzca rápidamente y a un bajo coste, se han desarrollado los llamados núcleos de fecundación. Cada vez son más frecuentes los apicultores con buena formación que se preocupan por cada detalle de sus procesos y manejos. Y uno de los que más atención requieren es el de la fecundación. Es laborioso y exigente, pero si se hace con cuidado, da fantásticos resultados en forma de reinas con mejor genética y más capacidad para producir colonias fuertes y productivas.
Como todo apicultor sabe, las reinas nacen después de 16 días. Pasan 3 días como huevo, cinco días como larva y otros 7 como pupa. En ese momento, las princesas nacen y pasan al menos dos días dentro de la colmena, alimentándose y reconociendo el entorno y al enjambre que lo habita. Después, si el clima lo permite, empiezan a realizar vuelos más o menos cortos, pequeñas incursiones en el exterior para dominar el vuelo y orientarse en la zona. Las reinas vírgenes realizan estos vuelos de fecundación en los que se aparean con entre 10 y 20 zánganos, hasta que su espermateca está llena y preparada para toda una vida de puesta de huevos. Este proceso, en apariencia sencillo, es muy delicado.
Las jóvenes reinas son presas fáciles en el aire para pájaros y otros depredadores. Por otro lado, esos apareamientos en libertad implican la presencia de zánganos de genéticas desconocidas, lo que puede empeorar las características de la descendencia futura de esas reinas. Para evitar este problema, muchos criadores recurren a la fecundación artificial, pero es una técnica compleja. En esas estaciones se utilizan generalmente núcleos de fecundación, una herramienta muy interesante si se va a criar una cantidad grande de reinas.
¿Qué es un Núcleo de Fecundación?
Un núcleo de fecundación es una solución para garantizar que las reinas se fecundan en un entorno controlado por el apicultor y, además, con un consumo mínimo de recursos. La idea de núcleo de fecundación deriva del manejo de núcleos para aumentar el colmenar. En los núcleos hechos para aumentar el tamaño del apiario, el objetivo de esa pequeña colonia es crecer, desarrollarse y pasar después a una colmena completa. En cambio, los núcleos de fecundación no están pensados para desarrollarse, sino para mantenerse siempre ese tamaño reducido, el necesario para que la reina tenga a su alrededor abejas que la cuiden y alimenten hasta que se fecunde.
Así, un núcleo de este tipo es una colonia mínima que se aloja en una caja adaptada a su tamaño: generalmente muy pequeña. En ese entorno de fácil manejo nace y vive durante unos días una reina virgen. Su lugar será rápidamente ocupado por otra celda real y se reiniciará el proceso de fecundación: un par de semanas después, la nueva reina será reemplazada por otra celda real. Y, así, hasta que el apicultor termine sus trabajos de cría de reinas.
Reina recién fecundada: aún conserva en el abdomen los restos del zángano.
Pasos para la Utilización de Núcleos de Fecundación
- Preparación de las celdas reales: Para lograr reinas vírgenes, es necesario planificar correctamente un programa de cría de reinas. Se puede hacer con cualquier de los sistemas habituales de cría, sea con traslarve o sin traslarve.
- Montaje de los núcleos de fecundación: Los núcleos deben confeccionarse de forma que tengan panales con cera para estirar. En los modelos más pequeños, esto obliga a recortar láminas de cera que se adapte al tamaño de los marquitos que utilizan.
- Poblar los núcleos: Dos o tres días antes de que se introduzcan las realeras, se pueblan los núcleos. Para ello, se trabaja como para hacer paquetes: se barren abejas nodrizas (de cuadros de cría) a un recipiente. La idea es reunir una gran cantidad de abejas, de forma que, después, se puedan poblar los núcleos con una cantidad suficiente. En este proceso, se suelen rociar las abejas que se van reuniendo con agua azucarada. Sirve para unificar sus olores y para que no vuelen.
- Inserción de celdas o reinas: A falta de uno o dos días para que nazcan, se insertan las realeras en los núcleos de fecundación. Las reinas vírgenes nacerán ya en el minienjambre, que las adoptará rápidamente. Se puede trabajar también introduciendo reinas vírgenes en lugar de realeras, pero eso siempre aumenta el riesgo de rechazo.
- Verificar la postura y retirar la reina: Una vez que la joven reina se ha fecundado, empieza a poner y genera una primera tanda de cría en el núcleo de fecundación. En ese momento, un par de días o tres después de que empiece a poner, se puede retirar la reina para enviarla a su destino final. Un día más tarde se puede sembrar ya otra celda real o introducir una virgen.
- Repoblar el núcleo: A medida que pasa el tiempo, esos pequeños núcleos pueden ir despoblándose. Nacen abejas a partir de la cría que van dejando las sucesivas reinas, pero es importante repoblar añadiendo más abejas cosechadas de otras colmenas. O, si se trabaja con formatos completos, añadiendo panales con cría y abejas.
Apicultor barriendo abejas para poblar núcleos.
Ventajas del Sistema de Trabajo con Núcleos Mínimos
Este sistema de trabajo basado en los núcleos mínimos es muy interesante, porque plantea ventajas en el proceso de cría y reproducción de colmenas:
- Pocos recursos: Con esta forma de trabajar, se logra la fecundación de las reinas con un consumo mínimo de recursos. No es necesario poblar núcleos normales, que suelen tener varios cuadros de abejas, cría y alimento. Con un puñado de abejas y algo de alimento artificial es suficiente para crear esas minicolonias viables.
- Ahorro de tiempos.
- Cualquier espacio sirve.
Desventajas del Sistema de Trabajo con Núcleos Mínimos
- Más trabajo: Los núcleos de fecundación requieren bastante atención.
- Más inversión.
Tipos de Núcleos de Fecundación
A la hora de elegir el método de trabajo con núcleos de fecundación se puede optar por una gran variedad de modelos. La idea de los núcleos que utilizan panales estándar es trabajar con los mismos panales que se emplean en las demás colonias del apiario. En estos casos, se puede trabajar con lo que algunos autores denominan fecundadores múltiples: son cajas de núcleos convencionales (cinco cuadros) o incluso cámaras de cría completas (diez panales). Lo que se hace es compartimentar estas cajas de tal forma que tengan tres u ocho compartimentos separados por membranas de metal, madera o poliestireno. Cada uno de estos compartimentos tendrá la piquera orientada a un frente de la colmena, de manera alterna. Así, en una cámara de cría convencional se pueden montar hasta ocho núcleos de fecundación de dos cuadros cada uno.
Los medios cuadros (generalmente Langstroth), son panales de la mitad de largo de un cuadro normal. Están hechos de tal manera que se pueden ensamblar de dos en dos para componer un panal completo. Ese marco se introduce en una colmena y se deja que las abejas estiren la cera y almacenen en él alimento, además de que la reina ponga huevos.
El tercer enfoque es el de los núcleos baby. Son cajas de un tamaño verdaderamente reducido, apenas 15 centímetros de largo por 10 de ancho y poco más de alto. Estos núcleos en miniatura tienen una gran ventaja: se pueblan con solo 100 gramos de abejas y requieren poquísimo alimento. A cambio, son también caros.
Un portanúcleos con cuatro compartimentos, para cuatro núcleos.
Con cualquiera de estos tipos de núcleos de fecundación y sistema de trabajo se puede llevar a cabo una cría de reinas más organizada, sistematizada y profesional.
Características Físicas de la Abeja Reina
Para apicultores es indispensable estar familiarizados con el aspecto morfológico de la reina, porque no puede existir una colmena sin ella, pues es quien mantiene a toda la colonia andando. La abeja reina se distingue de las demás porque su tamaño es mayor, particularmente cuando está en etapa reproductiva. En promedio miden 2 centímetros, que si comparamos con los 1.5 centímetros de las abejas obreras vemos que se trata de un tamaño considerable. La responsabilidad de estas abejas es reproducirse con los machos zánganos y producir los huevos fértiles. Solamente se necesita a una abeja reina por colonia porque ella produce todos los huevos necesarios para la colmena. Aunque parezca sorprendente, esto es posible porque junta dentro de sí hasta 5 millones de células espermáticas del macho que irá utilizando poco a poco durante toda su vida.
Para imaginar la capacidad reproductiva de la reina, contempla que diariamente cada abeja reina coloca alrededor de 2 mil huevos. Por la importante capacidad reproductora y por la responsabilidad de producir toda la descendencia de la colmena, es que el tamaño es mayor que en otras castas. Otros elementos morfológicos que sirven para diferenciar a las abejas reina físicamente del resto son las alas pequeñas, y abdomen largo, suave y liso. Este último está más desarrollado que en otras abejas porque dentro está el oviducto responsable de la formación de huevos. En cuanto a las alas, estas son pequeñas porque sus actividades diarias no requieren vuelo.
Otras Características de la Abeja Reina
- Carece de aparato recolector de polen porque no tiene responsabilidad de conseguir alimento.
- Típicamente existe una sola por colmena, y no pueden existir colonias sin abeja reina.
- Tiene capacidad de picar, pero solamente lo hace para pelear con otras reinas para disputarse una colonia.
- Secretan feromonas mandibulares que actúan diferente sobre cada casta. Por un lado, atraen a los zánganos para que puedan fertilizarlas, y por otro mantiene al enjambre junto. Estas feromonas además tienen capacidad regulatoria, porque mantiene en orden a la colmena en cuanto a que no sea agresiva, mientras que al mismo tiempo estimula el trabajo y laboriosidad.
La abeja reina nace a partir de un huevo, igual que en las otras castas. Sin embargo, nacerá en una celda especialmente grande a comparación con las del resto. Después del huevo viene la fase de larva, que es la fase activa de alimentación antes de la metamorfosis. Aparece de 3 a 5 días después de puesto el huevo. Aquí todas las larvas son alimentadas por jalea real durante los primeros 3 días, que es fabricada por las abejas obreras desde su glándula hipofaríngea. Pasado este tiempo es cuando se marca la diferencia de quién será la abeja reina en la alimentación, determinado por la alimentación especial que recibe.
Las princesas que serán las futuras reinas van a ser alimentadas durante toda su fase por jalea real, algo que no sucede en las obreras ni en los zánganos. Esta sustancia tiene una alta cantidad en proteínas, y es el contenido lo que provocará que las abejas tengan fertilidad al ser adultas. Una vez que almacena suficiente alimento en la etapa larval, pasará al estado pupal por 7 días para llevar a cabo la metamorfosis, en donde se mantiene inmóvil y estática. Aunque parezca que está encerrada, dentro están sucediendo muchos eventos para la siguiente fase. Pasado el tiempo saldrá la abeja reina completamente formada, que sale a vuelos de reconocimiento para encontrar un zángano para comenzar su vida reproductiva.
La abeja reina vive de 2 a 5 años, aproximadamente. El envejecimiento será observado por una disminución en la capacidad de producir huevos, hasta que termina por morir. En esta etapa es indispensable sustituir a la reina para mantener a la colonia viva, y para ello existen dos vías. En la primera se preparará una nueva princesa, con la mencionada alimentación larval especial a base de jalea real, para que sustituya a la abeja reina que está por morir. La otra opción es adoptar a una reina de otra colonia que ya tenga una abeja reina.
Existe también la posibilidad de que la abeja reina no muera y que una nueva reina comience a desarrollarse mientras ella está todavía presente.
El Código de Color para Marcar a las Reinas
En algunos manejos apícolas es conveniente encontrar la reina y saber qué edad tiene, por eso, muchos apicultores las marcan con colores. Existe un código internacional de colores aceptado por todos los apicultores que identifica el año de nacimiento de una reina:
| Color | Años Terminados en |
|---|---|
| Azul | 0 ó 5 |
| Blanco | 1 ó 6 |
| Amarillo | 2 ó 7 |
| Rojo | 3 ó 8 |
| Verde | 4 ó 9 |
Reina marcada.
