La fecundación es un proceso esencial para la reproducción humana, que ocurre cuando un espermatozoide penetra y se fusiona con un óvulo. Sin embargo, este proceso no siempre ocurre con éxito. En este artículo, exploraremos las causas de la falta de fecundación, tanto en la concepción natural como en los tratamientos de fertilidad, y las posibles soluciones disponibles.
Fecundación Natural: El Proceso y sus Posibles Fallos
Para que una mujer pueda quedar embarazada, el óvulo debe ser liberado en la ovulación y debe unirse a un espermatozoide. A este proceso se le denomina fecundación.
¿Qué es la Ovulación?
La ovulación es el nombre que le damos a la liberación del óvulo, producto de una serie de cambios hormonales en la mujer, en cada ciclo menstrual, y ocurre generalmente entre el día 12 al día 16 del ciclo (que se inicia con el día de la regla).
¿Cómo se Libera el Óvulo?
A medida que avanza el ciclo menstrual, el óvulo va madurando dentro de una estructura quística llamada folículo. Dicho folículo va creciendo hasta que el óvulo ya está maduro, momento en el que se produce la ovulación o rotura del folículo y liberación del óvulo.
Durante este proceso de maduración, los óvulos producen una hormona llamada estrógeno. Los estrógenos no son solo responsables de que el óvulo se prepare sino también de que la pared del útero lo haga y de que los espermatozoides que puedan llegar se encuentren con un ambiente favorable para que puedan llegar a las trompas.
El pico de estrógenos en sangre hace que se libere a su vez otra hormona: la hormona luteinizante (LH), que es la que produce la rotura del folículo y la liberación del óvulo maduro hacia las trompas, lugar donde se producirá la concepción.
¿Se Pueden Liberar Dos Óvulos?
Al inicio del ciclo, empiezan a crecer varios óvulos, pero uno de ellos suele establecerse como dominante mientras que el resto es desechado. Y sí, es posible que algún mes maduren dos óvulos a la vez, que en caso de ser fecundados los dos, darían lugar a un embarazo gemelar.
La ovulación ocurre entre 24-36 horas después de que se produzca un aumento de hormona LH en sangre, con lo que este «pico» de LH es una buena señal de que somos fértiles. A partir de ahí, el óvulo tiene 24 horas para ser fecundado. Si no hay fecundación, se inician unos cambios en el recubrimiento del útero (endometrio) y finalmente la pared del útero se desprende y se produce la menstruación.
¿Cuándo se Produce la Ovulación?
Como hemos dicho antes, la ovulación tiene lugar entre 12 a 16 días antes de tu próxima regla, pero esto es solo un promedio. La duración de los ciclos varía de una mujer a otra e incluso de un ciclo a otro (de hecho, los ciclos pueden variar entre ellos hasta siete días) pero por lo general duran entre 24-35 días.
En algunas mujeres, es notorio cuando se produce porque se asocia a migraña en el día previo a la ovulación o sienten una punzada abdominal cuando ovulan, pero la mayoría no tiene ninguna sensación y la ovulación pasa desapercibida por completo.
Así que, como la concepción se produce en esas 24 horas que tiene el óvulo, es importante que, si quieres quedarte embarazada, tengas relaciones en tus días fértiles y para saber cuáles son estos, conozcas tu cuerpo y cómo suelen ser tus ciclos menstruales.
¿Cuáles son los Síntomas de Óvulo Fecundado?
La concepción, de la misma manera que la ovulación, no suele dar síntomas. El primer signo de que un óvulo ha sido fecundado y hay un embarazo en marcha suele ser la falta de la regla, que ocurre alrededor de 15 días después de la ovulación.
Es verdad que hay signos y síntomas tempranos y que pueden aparecer cinco a seis días después de que el espermatozoide fertilice al óvulo. Pero lo cierto es que la mayoría de los primeros síntomas, como por ejemplo la sensibilidad en los pechos o el estar más cansada de lo habitual, son debidos a cambios hormonales que necesitan sus tiempos.
¿Cuándo Aparecen los Primeros Síntomas de Embarazo?
Cada embarazo, como cada periodo y cada mujer, es distinto, pero hay una serie de síntomas que pueden aparecer en los primeros días del embarazo. El signo más evidente de que estás embarazada es la falta de periodo, pero esto puede pasar desapercibido si tus reglas son muy irregulares. También puede pasar que en las primeras semanas de embarazo tengas un sangrado, llamado sangrado de implantación, que puedas confundir con una menstruación. Los síntomas generalmente comienzan a las 4-6 semanas de embarazo.
Anovulación: Ausencia de Ovulación
La anovulación es una de las causas de esterilidad femenina. Los ovarios de la mujer no son capaces de liberar ningún óvulo en ningún momento del ciclo menstrual y, por tanto, no podrá producirse la fecundación.
Normalmente, esta falta de ovulación se debe a alteraciones hormonales, como ocurre en el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP) o en la hiperprolactinemia.
Por otra parte, también hay situaciones fisiológicas normales en las que la mujer no puede ovular. Estos serían los casos del embarazo y la lactancia.
¿Cuáles son las Causas de la Anovulación?
Los detonantes de esta disfunción ovulatoria pueden ser de distinta índole, ya que tienen que ver con el estilo de vida o con ciertos desequilibrios hormonales en la mujer.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado las causas de la anovulación y de los trastornos ovulatorios en general en 3 grandes grupos:
- Grupo I: Fallo hipotalámico-hipofisario. La causa de la anovulación se debe a la falta de secreción de GnRH y gonadotropinas (FSH y LH) por parte del hipotálamo y la hipófisis respectivamente.
- Grupo II: Alteraciones hormonales. La principal causa de anovulación, la cual se incluye dentro de este grupo, es el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP).
- Grupo III: Fallo ovárico. La insuficiencia ovárica precoz (IOP), anteriormente llamado fallo ovárico prematuro (FOP).
Síntomas y Diagnóstico
El síntoma principal de la anovulación es la ausencia de menstruación, también llamada amenorrea.
Otras posibles manifestaciones de los ciclos anovulatorios son el periodo menstrual irregular y los sangrados anormales.
Además, las mujeres que no ovulan tampoco suelen presentar síndrome premenstrual ni el moco cervical elástico y abundante característico de los días fértiles.
Por último, la temperatura basal irregular puede ser indicativa de falta de ovulación.
¿Qué Tratamientos Existen para la Anovulación?
En los casos más sencillos, cuando la anovulación no está causada por problemas graves, suele ser suficiente un tratamiento natural basado en una dieta saludable, ejercicio físico periódico y control del estrés para recuperar la ovulación.
Si la ausencia de ovulación se debe a otras alteraciones hormonales, como el hipotiroidismo, será necesario tratar este trastorno para que pueda producirse la ovulación.
Por otra parte, en los casos más severos de anovulación crónica, el médico tendrá que prescribir fármacos hormonales para inducir la ovulación.
El citrato de clomifeno o las gonadotropinas son el tratamiento más indicado para que las mujeres con SOP puedan ovular.
Hay ocasiones en las que incluso es necesario realizar una intervención quirúrgica para restablecer la ovulación, como el drilling ovárico para pacientes con SOP.
¿Es posible el embarazo con anovulación?
Fecundación In Vitro (FIV): Cuando la Naturaleza Necesita Ayuda
Cuando el proceso natural encuentra obstáculos, la ciencia ofrece soluciones. La Fecundación in Vitro (FIV) ocurre "in vitro", que significa "en el vidrio". La unión del óvulo y el espermatozoide se realiza de forma controlada en nuestro laboratorio en FIV Valencia, bajo la supervisión de nuestros embriólogos expertos.
Durante la FIV se aproximan los óvulos con los espermatozoides para que, de forma “natural”, un espermatozoide penetra en el interior del óvulo para lograr la fecundación. Se trata de un proceso más fisiológico, sin embargo, no siempre es posible su realización, generalmente por problemas de calidad seminal u ovocitaria.
Existen dos técnicas principales de FIV:
- FIV convencional: Consiste en poner la muestra de semen preparada en contacto con los ovocitos.
- Microinyección espermática (ICSI): Esta técnica consiste en la introducción de un espermatozoide en el citoplasma del ovocito maduro. Este método se utiliza cuando existe un factor seminal severo, con problemas de movilidad, concentración o morfología importantes en el semen.
Fallo de Fecundación en FIV
Sin embargo, la realización de los procesos anteriores no garantiza la fecundación en todos los casos. Al día siguiente de la inseminación de los ovocitos mediante FIV convencional o ICSI podemos determinar en el laboratorio de FIV el número de óvulos fecundados o preembriones.
Se trata de un fenómeno que ocurre entre el 11% y el 15% de los ciclos FIV con inseminación convencional, y en un 3% tras un ciclo de ICSI.
Ante un fallo de fecundación, antes de plantear un nuevo tratamiento de reproducción asistida se debe hacer un análisis exhaustivo del caso completo. En los ciclos con fallo de fecundación o baja tasa de fecundación tras una FIV convencional, se recomienda repetir un nuevo ciclo inseminando lo ovocitos mediante una ICSI.
Es necesario resaltar que varios estudios apuntan a tasas de implantación y embarazo más bajas en los pacientes con fallo de fecundación en ciclos de FIV convencional.
Causas del Fallo de Fecundación
Varias causas pueden estar detrás del fallo en la activación ovocitaria, aunque no siempre se pueden determinar y, sobre todo, no siempre se pueden solucionar. Algunas de las causas más comunes son:
- Calidad Seminal: Un seminograma normal no garantiza la ausencia de anomalías cromosómicas constitucionales y/o de la línea germinal.
- Factor Masculino Severo: Cuando nos encontramos frente a un factor masculino severo se puede producir un fallo de fecundación tras ICSI debido a la calidad de los espermatozoides.
- Calidad Ovocitaria: En muchas ocasiones un fallo de fecundación también puede ser debido a una mala calidad ovocitaria debida a edad avanzada de la mujer, estimulación ovárica no idónea o bajo número de ovocitos recuperados.
- Fallo en la Activación Ovocitaria: También debemos resaltar que existe aproximadamente un 2% de los casos de FIV donde el varón presenta una buena calidad espermática, se han recuperado un buen número de ovocitos en la punción folicular y estos aparentemente son de buena calidad, pero al día siguiente nos encontramos ante un alto número de ovocitos no fecundados o ante la ausencia total de fecundación.
Activación Ovocitaria con Ionóforo de Calcio
Actualmente existen varias técnicas para intentar solventar el problema del fallo en la activación ovocitaria. La que más se utiliza es la activación ovocitaria con ionóforo de calcio, con la cual los ovocitos se ponen en contacto con este medio rico en ionóforo de calcio y, de esta manera, se inician las cascadas de reacciones que necesita el ovocito para iniciar una correcta fecundación.
Fecundación Anómala
No obstante, también es común que se den casos de fecundación anómala, esto ocurre cuando en lugar de dos pronúcleos aparece un número diferente, pudiendo ser uno, tres o incluso más.
Por último, podemos encontrarnos con óvulos no fecundados que se caracterizan por la ausencia de pronúcleos.
Para que un óvulo sea fecundado es necesario que ocurran una serie de cambios en su interior, sin embargo, si el espermatozoide no es capaz de activar dichos cambios o el óvulo no es capaz de generarlos, nos encontraremos ante una ausencia de fecundación.
En los últimos años se ha conseguido realizar técnicas de activación ovocitaria in vitro mediante la utilización de un medio de cultivo con ionóforo de calcio. Éste permite que el óvulo desencadene el proceso de activación, pudiendo obtenerse mejores tasas de fecundación. Sin embargo, se trata de una técnica que, a día de hoy, se considera experimental, necesitándose más estudios que corroboren su seguridad.
El Embarazo Anembrionado: Un Caso Particular
El embarazo anembrionado o anembrionario, también conocido como huevo huero, es una de las causas de aborto espontáneo que ocurre de manera muy frecuente. Alrededor del 50% de pérdidas del embarazo durante el primer trimestre se asocia a este problema, el cual puede ocurrir incluso antes de saber la mujer que está embarazada.
Normalmente, la causa principal de este tipo de embarazo es la presencia de alteraciones a nivel genético en los gametos, ya sea en el óvulo, en el espermatozoide o en ambos. Esto provoca que, pese a producirse la fecundación, el desarrollo embrionario se detenga.
¿Qué es el Embarazo Anembrionado?
El huevo huero es un embarazo clínicamente reconocido, en el que se observa un saco gestacional vacío sin señales de que exista un embrión en su interior.
El óvulo ha sido fecundado por el espermatozoide, y tras implantarse en la cavidad uterina, hay un desarrollo anormal en el que únicamente da lugar al saco gestacional. En palabras más simples: es como si fuera un embarazo sin bebé.
¿Por qué se Produce el Embarazo Anembrionado?
Cuando las células de los discos embrionarios no se desarrollan correctamente, no se da inicio a la especialización de las células y formación de los tejidos, y se produce lo que se conoce como huevo huero.
De esta forma, las capas celulares que forman la bolsa gestacional siguen creciendo por un tiempo indeterminado y secretan gonadotropina coriónica humana (hCG). Por eso, el test de gestación seguirá siendo positivo en ausencia del embrión.
En el 80% de los casos, las causas del embarazo anembrionado son las alteraciones cromosómicas en el óvulo y/o espermatozoides, que generan un error en la codificación de la fecundación y la detención precoz del desarrollo embrionario.
¿Cuándo se Detecta?
El diagnóstico se realiza por ecografía, donde se observa el saco gestacional vacío. Ésta debe repetirse a la semana siguiente para confirmar si el embrión se ha formado o no, y si hay latido cardiaco.
El diagnóstico del embarazo puede realizarse en diferentes etapas. Si en ninguna de éstas se localiza el embrión, nos encontramos con un embarazo anembriónico:
Además de la ecografía, se comprobará la ausencia de síntomas de embarazo y el nivel de las hormonas para realizar un diagnóstico definitivo. Si éste empieza a disminuir significa que el embarazo ha sido interrumpido.
Consecuencias y Tratamiento
La principal consecuencia para la paciente es la pérdida del embarazo, ya sea por:
- Aborto natural, produciéndose la expulsión y sangrado vaginal.
- Legrado después del diagnóstico por ecografía.
Una vez que se ha comprobado la ausencia de estructuras embrionarias, no tiene sentido que el saco gestacional vacío permanezca en el interior del útero de la mujer, pues las células degeneran y las sustancias tóxicas que producen pueden dar lugar a serias alteraciones en la salud. El aborto es, por tanto, la única solución posible para estas pacientes, con el consecuente estudio genético del producto extraído.
Es posible que la mujer no sepa que ha tenido un embarazo anembrionado, ya que se produce el aborto, pero puede confundirse con la menstruación.
¿Se Puede Repetir Dos Veces Seguidas?
El hecho de que el embarazo anembrionario se haya padecido una vez no significa que haya riesgo de que vuelva a ocurrir en el futuro, ni que la mujer presente problemas de fertilidad.
Un aborto de estas características, si se presenta con una evolución normal, no tiene implicaciones reproductivas futuras. La paciente podrá quedarse embarazada sin ningún problema tras recibir el tratamiento oportuno que requiera su caso concreto.
En caso de que fuera recurrente y se repitiera varias veces de manera consecutiva, convendría llevar a cabo un estudio genético en la pareja para determinar la causa que impide el desarrollo embrionario.
Conclusión
La fecundación es un proceso complejo y delicado que puede verse afectado por diversos factores. Comprender las causas de la falta de fecundación, ya sea en la concepción natural o en los tratamientos de fertilidad, es fundamental para encontrar las soluciones adecuadas y aumentar las posibilidades de lograr un embarazo exitoso.
Si estás experimentando dificultades para concebir, te recomendamos buscar el asesoramiento de un especialista en fertilidad para evaluar tu situación y explorar las opciones de tratamiento disponibles.
