La vitamina K es esencial para el bienestar de los recién nacidos y, en particular, juega un papel crucial en la coagulación de la sangre. Al nacer, los niveles de vitamina K en los bebés son muy bajos, lo que puede ponerlos en riesgo de sufrir sangrados. Es por eso que muchos sistemas de salud recomiendan administrar una dosis de vitamina K a los recién nacidos poco después del nacimiento.
La enfermedad hemorrágica del recién nacido (EHRN) se define como una coagulopatía adquirida secundaria a una deficiencia en los factores de coagulación dependientes de la vitamina K (factores II, VII, IX y X). Su diagnóstico se establece por la aparición de sangrado en el recién nacido con un tiempo de protrombina prolongado y un recuento plaquetario y niveles plasmáticos de fibrinógeno normales. Se confirma con la corrección inmediata del tiempo de protrombina y/o el cese de sangrado tras administrar vitamina K1,2.
El déficit de vitamina K al nacimiento supone un factor de riesgo para desarrollar la enfermedad hemorrágica del recién nacido (EHRN). Este estado pro hemorrágico puede producir sangrados graves principalmente a nivel cutáneo, gastrointestinal y cerebral.
La EHRN es una enfermedad grave. La EHRN se refiere al sangrado que se produce en las primeras semanas de vida en relación con el déficit de vitamina K. La EHRN se divide en tres categorías: precoz, clásica y tardía.
Existen tres categorías definidas en función de la edad con la que se manifiesta la enfermedad1,3:
- EHRN precoz: tiene lugar en las primeras 24 horas siguientes al nacimiento. No es susceptible de profilaxis mediante la administración de vitamina K tras el nacimiento.
- EHRN clásica: la hemorragia ocurre en la primera semana de vida y su localización más frecuente es gastrointestinal, cutánea, nasal y secundaria a una circuncisión. Es la forma más común de presentación.
- EHRN tardía: se desarrolla entre la segunda semana y los tres primeros meses. Las hemorragias más frecuentes son las de origen intracraneal las cuales asocian mayor mortalidad y discapacidad, y son seguidas de las de origen cutáneo y gastrointestinal.
La incidencia estimada en Europa sin profilaxis de la forma clásica es de 5 a 6 recién nacidos por cada 100.000 nacidos vivos3,4, mientras que la forma tardía se encuentra entre 5 y 7 casos por 100.000 nacidos vivos1,5. A pesar de su baja incidencia, su severidad y la mortalidad de los casos afectados es alta.
Esta incidencia alcanza valores más altos en países en vías de desarrollo, donde los climas cálidos y la alimentación materna exclusiva, dado el bajo contenido de vitamina K en la misma, actúan como factores de riesgo. En países como México, por ejemplo, la enfermedad ha presentado una mortalidad de la forma tardía comprendida entre el 11 y el 14% y secuelas graves en más del 40% de los casos6. Por ello, esta enfermedad supone una causa importante de morbi-mortalidad en recién nacidos, especialmente en el caso de la forma tardía, donde el riesgo de hemorragia intracraneal alcanza el 60%7.
En la mayoría de los centros hospitalarios españoles y de otros países desarrollados se administra una dosis de vitamina K, ya sea por vía intramuscular u oral, con objeto de prevenir la enfermedad hemorrágica del recién nacido (EHRN).
Ciclo simplificado de la vitamina K.
¿Qué es la Vitamina K?
La vitamina K es una vitamina liposoluble esencial para el proceso de coagulación sanguínea. Sin ella, el cuerpo no puede producir las proteínas necesarias para detener el sangrado, lo que es especialmente importante en los recién nacidos, que pueden tener deficiencia de esta vitamina.
Vitamina K en Adultos vs. Recién Nacidos
Los adultos obtienen vitamina K a través de alimentos como vegetales de hoja verde y ciertos productos animales. Además, los adultos tienen bacterias en el intestino que producen vitamina K.
Deficiencia de Vitamina K y EHRN
La deficiencia de vitamina K en recién nacidos puede llevar a una condición conocida como Enfermedad Hemorrágica del Recién Nacido (EHRN) o Deficiencia de Vitamina K Hemorrágica (VKDB).
- VKDB Temprana: ocurre en las primeras 24 horas de vida.
- VKDB Clásica: sucede entre el segundo y el séptimo día de vida.
- VKDB Tardía: se desarrolla entre las dos y las doce semanas, y se caracteriza por la aparición de sangrado intracraneal.
Administración de Vitamina K
La administración de vitamina K en el nacimiento ayuda a prevenir estas hemorragias y reduce significativamente el riesgo de complicaciones graves.
Métodos de Administración
La forma más común de administrar vitamina K en recién nacidos es mediante una inyección intramuscular en el muslo poco después del nacimiento. En algunos países, la vitamina K también puede administrarse de forma oral. Sin embargo, esta opción requiere múltiples dosis (generalmente en el nacimiento, a los 7 días y a las 4 semanas) para ser efectiva, y la absorción no es tan confiable como la inyección.
Desde que la Academia Americana de Pediatría en 1961 recomendara la administración intramuscular sistemática de vitamina K, se han llevado a cabo diferentes políticas de prevención, llegando en muchos casos a depender de la decisión del profesional3,8,9. Aún así, no existe en la actualidad una pauta de actuación consensuada en cuanto a la utilización del producto farmacológico a emplear, el tipo de vía de administración o en cuanto a la posología (cantidad, número de dosis y frecuencia de las mismas).
Entre los motivos de tal heterogeneidad en la profilaxis de la EHRN se encuentra la existencia de varias formas de presentación de vitamina K3,10,11:
- Las formas liposolubles o naturales: vitamina K2 o menaquinona que es sintetizada por la flora intestinal y la vitamina K1 o filoquinona, presente de forma natural en alimentos.
- Las formas hidrosolubles o sintéticas:
- Menadiona (vitamina K3), forma sintética de la menaquinona, fue la primera en utilizarse en la década de los 50 hasta que seis años después se relacionó con la aparición de hemólisis e ictericia en los recién nacidos por su empleo a altas dosis. Se abandonó por tanto su uso aunque continúa en vigor en algunos países del tercer mundo. Comercializada en ampollas de uso intramuscular.
- Fitomenadiona, la forma sintética de la filoquinona, y actualmente en dos tipos de preparaciones comerciales: una disuelta en cremophor EL, ampliamente utilizado en Europa y Norteamérica y comercializado en ampollas para uso intramuscular. Y otra que se presenta como una mezcla micelar con mayor absorción oral. Dispone de presentación en ampollas que se pueden administrar de forma oral e intramuscular.
Una vez demostrada la eficacia de la profilaxis intramuscular con vitamina K en la prevención de la forma clásica de la EHRN3,5,12, se estableció la recomendación del empleo de 1mg intramuscular de vitamina K al nacimiento en la mayoría de los países occidentales.
Publicaciones posteriores proponían una potencial asociación entre la profilaxis con vitamina K y el riesgo de desarrollo de cáncer en la infancia13, por lo que en algunos países se optó por regímenes de profilaxis oral con dosis repetidas. Sin embargo, la falta de evidencia científica consistente acerca de la eficacia5 de la vitamina K por vía oral, y el aumento de incidencia de EHRN secundario al empleo de esta vía de administración5,6,14, dio lugar a un nuevo cambio en las pautas establecidas hasta el momento, retomando el empleo de la vitamina K por vía intramuscular.
En la actualidad, existe controversia sobre del uso de una u otra vía de administración, siendo este aspecto un importante área de incertidumbre en lo que respecta a la profilaxis más adecuada para esta enfermedad. En la tabla 1 se muestran los beneficios y desventajas de las dos vías de administración.
Infografía sobre la deficiencia de Vitamina K y la enfermedad hemorrágica del recién nacido.
Beneficios de la Administración de Vitamina K
La administración de vitamina K en recién nacidos ofrece beneficios importantes que contribuyen a la salud y el bienestar del bebé. La vitamina K es esencial para prevenir sangrados peligrosos en los primeros días y semanas de vida. Los sangrados causados por la deficiencia de vitamina K pueden tener consecuencias graves a largo plazo, como daño cerebral permanente si se producen en áreas sensibles. La administración de vitamina K ha sido una práctica estándar durante décadas y ha demostrado ser segura y efectiva. La inyección es rápida, fácil y no presenta efectos secundarios significativos.
Mitos y Realidades sobre la Vitamina K
A pesar de los beneficios de la vitamina K, existen algunos mitos y malentendidos sobre su administración. La administración de vitamina K en recién nacidos es segura, y los efectos secundarios son extremadamente raros. Algunos padres creen que la vitamina K solo es necesaria en casos especiales, pero todos los recién nacidos tienen bajos niveles de vitamina K al nacer.
Recomendaciones Actuales
Hay buena evidencia de que la administración de vitamina K en el RN es segura y eficaz, los daños potenciales son leves, por lo que está claro el beneficio a favor de la administración. Se recomienda administrar a todos los RN 1 mg de vitamina K profiláctica por vía intramuscular para prevenir la EHRN.
Si los padres no desean que se le administre la vitamina K IM se les ofrecerá la pauta oral (2 mg de vitamina K oral al nacimiento seguidos, en los lactados al pecho total o parcialmente, de 1mg oral semanalmente hasta la 12.ª semana). Se les insistirá en la importancia del cumplimiento, sobre todo si tiene además algún factor de riesgo, prematuridad, trauma de parto, madre que haya tomado antiepilépticos, patología hepática.
En general se trata de casos que se considerarían secundarios, porque son niños que debutan con sangrado masivo alrededor de la quinta semana de vida, pero que luego se confirma que tienen algún tipo de patología hepática, la más frecuente, la atresia de vía biliar.
La vitamina K es fundamental para la salud y seguridad de los recién nacidos, ya que previene el riesgo de hemorragias graves que pueden tener consecuencias graves en el desarrollo del bebé. Es importante que los padres estén bien informados sobre los beneficios de la vitamina K y confíen en esta práctica recomendada por profesionales de la salud en todo el mundo.
