Koala Cojín Lactancia: Tu Mejor Aliado para una Lactancia Cómoda y sin Dolor

Última actualización 26/05/2023 por Hoy escribo sobre un tema que seguro desconocías antes de entrar en el maravilloso mundo de los embarazos, la maternidad y los bebés. Al menos yo desconocía todo este mundo antes de mi doble maternidad en Alemania. La almohada de lactancia: también conocida como almohada de embarazo o cojín para embarazadas. Había visto anuncios alguna vez, pero nunca me había llamado la atención.

Pasamos más de 770 horas al año amamantando, ¡¡se dice pronto!!. Yo recuerdo bien las malas posturas, la espalda cargada y las noches eternas. Por eso, cuando asistí a la presentación oficial en Vicenza del nuevo cojín de lactancia Inglesina Elysia, pensé: si esto hubiera existido en mi lactancia, todo habría sido distinto.

Desde entonces, mi percepción de este cojín de embarazo ha cambiado por completo. Sin embargo, llegó un momento en el que no podría vivir sin ella. Si la hubiera perdido (cosa que sería difícil porque no la saqué nunca de casa), me hubiera comprado otra. ¿Y ese cambio de opinión?, estarás preguntándote. A continuación te cuento por qué te recomiendo que inviertas en una. Y si te quedas hasta el final, descubrirás cuál es, en mi opinión, la mejor almohada para amamantar.

Usos de nuestro cojín de lactancia

¿Qué es un cojín de lactancia?

Un cojín de lactancia es un tipo de almohada pensado para ayudarte a la hora de amamantar a tu bebé. Aunque esta sea su principal función, también te ayudará en otras muchas situaciones.

¿Cuándo empezar a usar almohada embarazo?

Cuando el cuerpo te lo pida. Conforme avance el embarazo notarás que las piernas se tornan más pesadas. Puede ser que aparezcan molestias en la parte baja de la espalda también. La almohada de embarazo te aliviará estas molestias sin duda. Aunque en mi caso no esperé a llegar a ese punto. Abrazada a mi almohada de lactancia, dormía de maravilla.

¿Para qué sirve una almohada de lactancia?

Una de las cosas que me hizo gracia descubrir conforme me adentré en este mundo de la lactancia, los embarazos y sus cojines fue, que los cojines de lactancia sirven para mucho más que para amamantar a tu bebé. Por ejemplo:

  • Dormir: Ya sabes que conforme avanza tu embarazo, tu cuerpo cambia y se hace más pesado. Tu barriga va en aumento y las piernas te pesan como si te colgaran piedras de ellas. Durante el embarazo, se recomienda que duermas sobre tu lado izquierdo. Así evitarás que el útero caiga sobre tu hígado y estarás facilitando la circulación. De esta postura estarás más cómoda si sitúas una almohada entre tus rodillas, lo cual te dará más estabilidad en la parte baja de tu espalda. También puedes colocar otra almohada detrás de tu espalda, lo que te ayudará a mantener la posición de costado. Puedes llenar la cama de almohadas o hacerte con una almohada de lactancia (también llamadas cojín de embarazo). Hay almohadas de cuerpo entero tipo serpiente, en forma de C y de U.
  • Amamantar a tu bebé: A estas alturas del post, sabes que la almohada de lactancia (o de embarazada, insisto) no únicamente te será de ayuda durante el embarazo. Cuando realmente le verás la utilidad varias veces al día, será cuando tu bebé ya esté aquí. En este caso, no únicamente te ayudará a encontrar una postura cómoda para darle el pecho a tu Mini (o el biberón, que también para eso serviría). Si no que también te facilitará adoptar diferentes posturas y evitar así la mastitis durante la lactancia.

Diferentes posturas: Posturas lactancia

Cuando me subió la leche (Milch Einschuss) fue importante que Mini C se empleara a fondo para sacar leche de todos los rincones posibles. Ya que, con bastante facilidad, se creaban unos pequeños atascos en los conductos de leche que me dolían y hacían que me dieran algunas décimas de fiebre incluso. Fue entonces cuando descubrí que hay varias posturas para amamantar a tu bebé, además de la típica de cogerle en brazos como si lo estuvieras acunando. Pensarás que un cojín cualquiera puede valerte para ayudarte a mantener estas posturas. Posiblemente, puedas apañarte con cualquiera, sí. En mi caso, la almohada de embarazo no me servía únicamente para colocar correctamente a Mini C. Sino también para mantener mi espalda recta. A menudo, Mini C se quedaba dormido mientras le amamantaba. Seguro que también te pasa a menudo. Entonces, lo dejaba en la cama o en el sofá acurrucado en el medio de esta almohada que le hacía de barrera.

Almohada de lactancia para tu bebé

Una vez llegados a este punto, sabes que si te dispones a utilizar tu almohada de lactancia para amamantar, hay muchas posturas para hacerlo. A mí me resultaba especialmente cómoda la que consiste en poner el cojín de lactancia alrededor de tu cintura mientras estás sentada. De forma que el principio y el final del cojín, sirvan de «reposa brazos» cuando tengas a tu bebé en tu regazo, y te dispongas a darle el pecho.

A continuación tienes más posturas diferentes que puedes adoptar a la hora de dar de mamar a tu bebé ayudándote de un cojín de lactancia.

¿Cuáles son los beneficios del cojín de lactancia?

Te he contado varias funciones de este útil accesorio así que a lo mejor estás un poco abrumada con tanta información. Lo mejor es que te haga un pequeño resumen. Una almohada de embarazo no solamente te ayudará a descansar, sino que favorecerá la circulación durante la noche. Además, te ayudará a que adoptes una postura adecuada para la espalda y te evitará dolores. Esto, tanto a la hora de dormir con ella como a la hora de amamantar a tu bebé.

Si me lees de vez en cuando, te he contado alguna vez que desde siempre he sufrido dolores de espalda. Malas posturas que finalmente han acabado en contracturas y me han hecho la vida imposible unos cuantos días. Casualidad o no, en ninguno de los embarazos me ha dado ningún ataque de estos. Bueno sí, al principio del segundo embarazo, cuando apenas llevaba tres meses embarazada. Ahí aún no usaba la almohada ni tomaba vitaminas durante el embarazo. Fue entonces cuando rescaté la almohada del Keller (trastero) y no he vuelto a tener problemas de espalda.

Y no solamente los dolores de espalda. La retención de líquidos en el embarazo también ha sido mi fiel acompañante. La almohada de lactancia también me servía para aliviar el cansancio en las piernas. Y aún hay más. Un cojín de lactancia o almohada para embarazadas te servirá para improvisar una cuna para tu bebé allí donde estés. Tanto si tu Mini se queda dormido en el sofá como en tu cama, estas almohadas pesan y tienen un volumen suficiente para ponerlas a lo largo en forma de barrera, o alrededor de tu Mini acurrucándole.

Características principales de las almohadas de lactancia

La oferta es enorme y las hay de varios tipos, formas y materiales. Como es una decisión importante, a continuación te cuento las principales características de estos cojines de embarazo.

  • Tejido: puede ser 100% algodón o tener mezcla con tejidos sintéticos. Lo ideal es que te decantes por un tejido que sea transpirable, fácil de lavar y que no de calor. (Tu bebé suda lo suyo mientras come). En este caso yo tengo claro que debería de ser 100% algodón.
  • Forma: principalmente las encuentras con forma de C o de herradura. Y con forma de serpiente. Los primeros están pensados para su uso a partir del nacimiento del bebé como apoyo para la lactancia. Los segundos, son más largos y no suelen traer una forma definida. Esto hace que sean también prácticos para usarlos durante el embarazo. Durante la lactancia también los encontrarás útiles. Y su empleo lo podrás extender hasta llegado el primer año de tu bebé.
  • Funda: es importante que la funda sea desmontable, de forma que la puedas lavar fácilmente.
  • Protector: las hay que llevan protector del cojín (un estilo al protector del colchón, pero para la almohada). Así, si se mancha, tendrás la certeza de que no llega al relleno.
  • Tipos de relleno: puedes encontrarlas con rellenos de lana o de cereales. También las hay rellenas de bolitas de poliestireno (microperlas). Este es el caso de la mía, que se adapta perfectamente y con facilidad a las diferentes posturas.
  • Tamaño: ¿cuánto mide una almohada de lactancia? Depende del modelo. En la lista que encuentras a continuación te detallo las medidas de cada una de ellas. Y si quieres que te dé mi opinión, yo me decantaría por una que tenga más o menos tu tamaño estirada. (Puede ser 10 - 15 cm menos). Sobre todo si piensas que vas a dormir con ella.

Las 5 mejores almohadas de lactancia

Después de haber probado la mía y haber evaluado la opinión de cientos de madres, he elaborado una lista con las principales características de los mejores. Así llegaremos a averiguar las ventajas y desventajas de cada modelo, facilitándote de esta forma tu decisión de compra.

  1. KOALA BABYCARE KHUGS: Según el propio fabricante, este cojín está diseñado para facilitar el descanso de la madre durante el embarazo. Además, cuenta con la ventaja de que se adapta a todo tipo de embarazadas gracias a que es lo suficientemente largo (2,15 m de largo ni más ni menos). También por este motivo, es ideal para bebés grandes. El relleno de esta almohada es 100% fibra de grapa de poliester también llamado poliéster siliconado. No hace ruido y no se deforma. Su funda está confeccionada con tejidos 100% algodón y el cojín es el único de la lista que cuenta con el certificado OEKO TEX 100, certificado IGR (ergonómico) e hipoalergénico. Evitando así la aparición de alergias. Además, esta almohada para embarazadas cuenta con unas cintas a lo largo de la misma, que facilitan su ajuste. Dos de ellas se encuentran en los extremos, fijando la posición en forma de óvalo. Mientras que otras dos se encuentran a lo largo de la misma, consiguiendo un apoyo extra en la zona lumbar cuando la uses para amamantar. Su tamaño lo hace ideal para colocarlo en la cuna «reduciendo» de esta forma su tamaño. Lo que algunos llaman «chichoneras». Sobre todo de utilidad al principio, cuando el bebé aún es muy pequeño. Por otro lado, y esto es mi experiencia personal, los Minis han pisado poco su cuna durante los primeros 6 meses. Dato importante: el fabricante solamente recomienda usar esta posibilidad con bebés de más de un año.
  2. THERALINE: La almohada perfecta para embarazo y lactancia. Así la presenta el fabricante en la web y no puedo más que darle la razón. Es el cojín de lactancia que he usado yo, tanto en los embarazos como después. Y aunque ya te estoy adelantando que lo hemos disfrutado mucho, ahora le veo también algún que otro defectillo que también te cuento. Esta almohada de lactancia cuenta con un relleno de micro perlas de poliestireno (diámetro de 0,5 - 1,5 mm). Personalmente, nunca he notado que estas bolitas hagan ruido. En los comentarios de otros usuarios tampoco lo he leído, pero puede ocurrir en algún producto con relleno similar. Un punto a su favor respecto a otros cojines, es que es posible lavarla a temperaturas de 60 grados en la lavadora. Y también es apta para la secadora. Su funda es lavable también a 60 grados, y está confeccionada en 100% algodón. Esto es bueno porque muchos virus y hongos no mueren si no alcanzan esta temperatura. En cuanto a sus dimensiones: cuenta con 190 cm de largo por 38 cm de diámetro en la parte más gruesa. Como desventaja respecto a las anteriores, le veo que no es posible unirla por los extremos como sí ocurre con otros cojines de embarazo que ya te he presentado. Esto yo no lo he echado de menos mientras la usé, pero viendo que otras sí lo tienen, no estaría de más que lo ofreciera. Según algunos usuarios, puede resultar algo dura. En mi experiencia me resultó muy cómoda porque se adaptaba a la postura que yo quería. Pienso que este aspecto es muy subjetivo a cada persona. Por eso, si te decides por alguna de estas almohadas, asegúrate que puedes descambiarla por el dinero en el caso de que no te convenza. Por último, te cuento que este cojín de embarazo ronda actualmente los 54 € en Amazon. Esta almohada cuenta con mucha popularidad en Alemania alcanzando las casi 4.000 reseñas.
  3. JANÉ: Almohada para el embarazo en forma de C. Como principal diferencia con los anteriores, es un cojín con unas dimensiones algo más pequeñas. Mide 60 cm de largo y 20 cm por su parte más gruesa. Esto hace que sea más manejable y fácil de guardar. Aunque también implica algunas limitaciones. Otra diferencia es el relleno. En este caso no se trata de una fibra de poliéster sino de micro perlas de 0,5 - 1 mm grosor hechas de poliestireno. Cuenta con una funda de 100% algodón lavable y es el único de esta lista que viene con funda para su transporte. También es el único que trae una funda de algodón elástica. Entre otras características, este cojín maternal se puede cerrar en los extremos gracias a un botón y viene con un cojín para colocar en el centro cuando se cierra. De esta forma puede servir también como superficie acolchada para juegos o hacer las funciones de cambiador. Este cojín trae una «braguita» para que se pueda usar también de hamaca. Respecto a los puntos débiles o desventajas de este cojín parece que el relleno no se puede lavar. Y escribo parece porque no he encontrado por ningún sitio que se pueda lavar, como es el caso de los cojines que te presentaba anteriormente. Otra desventaja puede llegar a ser su tamaño: 60 cm me parece corto. Tanto para usarla para dormir mientras estás embarazada, como para que sea un nido para el bebé. Pienso que es una característica a tener en cuenta antes de decidirse. Esta marca no la he encontrado en Amazon Alemania. Por eso te traigo una otra alternativa que sí encontrarás en esta plataforma: la almohada de lactancia Amilian. Con un precio de 24,95 € es una opción mucho más económica. Mide 170 cm de largo y cuenta con un relleno de fibras de poliéster. Su funda es de 100 % algodón y lavable. Como desventaja le veo que la parte del relleno no e...
Marca Características Ventajas Desventajas
Koala Babycare KHUGS Largo, adaptable, fibra de poliéster, funda de algodón, certificado OEKO TEX 100 Facilita el descanso, adaptable, hipoalergénico Recomendado para bebés mayores de un año
Theraline Micro perlas de poliestireno, lavable a 60 grados, funda de algodón Lavable a alta temperatura, adaptable No se puede unir por los extremos, puede resultar dura
Jané Forma de C, micro perlas de poliestireno, funda de algodón, funda para transporte Manejable, fácil de guardar, se puede cerrar en los extremos Relleno no lavable, tamaño pequeño

Inglesina Elysia: Una Opción Innovadora

Elysia no se diseñó en un despacho, sino escuchando a madres y observando sus posturas. Por eso tiene doble densidad (un lado más suave para recién nacidos (hasta 3 meses) y otro más firme a medida que crecen). Cuenta con cinturón con enganche magnético con la que puedes fijar el cojín al cuerpo con una mano. Evitas así ese baile constante que obliga a recolocar al bebé. El tejido exterior es de bambú con malla 3D. 💡 Algo que me sorprendió fue que el cojín tiene un exterior impermeable, perfecto para esas pequeñas fugas inevitables 😉.

Durante la presentación en Vicenza se compartió un dato que me dejó helada: en una encuesta a 2.259 madres en Italia y España, 8 de cada 10 afirmaron haber tenido dolores físicos al amamantar. Y lo más duro: 1 de cada 4 llegó a plantearse dejar la lactancia por esa incomodidad. Estos resultados fueron la chispa que llevó a Inglesina a desarrollar un cojín que respondiera a una necesidad real, y no solo a “dar algo mullido sobre lo que apoyar al bebé”.

Uno de los momentos más curiosos de la presentación fue ver gráficas de electromiografía (EMG), una técnica que mide la actividad de los músculos en tiempo real. Se comparó amamantar sin cojín, con un cojín genérico y con Elysia. El resultado era muy claro: los picos de esfuerzo muscular bajaban en picado con Elysia. Y al cruzar estos datos con la escala de incomodidad VAS, se confirmó lo que todas sospechamos: amamantar con un buen cojín cambia radicalmente la experiencia.

Las 5 claves para elegir el mejor cojín de lactancia:

  1. Soporte ergonómico real para ti y tu bebé
  2. Adaptabilidad al crecimiento
  3. Versatilidad de posiciones: cuna y rugby ¿y gemelar?
  4. Materiales transpirables y fáciles de lavar
  5. Un cojín de lactancia debe estar diseñado para elevar y sostener al bebé a la altura adecuada del pecho, evitando que tengas que encorvarte durante las tomas. Esto protege tu espalda, cuello y brazos, y al mismo tiempo ayuda al bebé a mantener una postura estable para un agarre correcto.

Preguntas Frecuentes

  • ¿Cuándo puedes empezar a usar un cojín de lactancia? Desde el primer día, incluso en el hospital, ayuda a colocar al bebé a la altura adecuada y evita malas posturas, facilitando el agarre.
  • ¿Un cojín de embarazo puede servir también para la lactancia? No te lo recomiendo. Son demasiado largos y blandos, y no ofrecen la estabilidad ni la altura necesarias para conseguir una buena posición.
  • ¿Se puede usar con lactancia mixta o biberón? Por supuesto, y es totalmente recomendable. El cojín de lactancia reduce la carga en brazos y espalda, sea con pecho o biberón.
  • ¿Cómo se limpia un cojín de lactancia? Lo ideal es elegir un modelo con funda extraíble y lavable a máquina. Y tener una funda extra, que seguro que te hará falta.
  • ¿Cuál es el mejor cojín de lactancia? Inglesina Elysia. Ha sido diseñado para maximizar la ergonomía postural de la madre y del bebé, y además el único que ha demostrado su efectividad con estudios científicos. Amamantar debería ser un momento de calma y conexión, no de tensión y dolor. Después de conocer su desarrollo científico, y haberlo probado, creo que Inglesina Elysia puede hacer la diferencia para muchas madres, y espero que lo haga para ti. Sé de buena tinta que una buena postura es la clave para un buen agarre.

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