En la recta final del embarazo, la monitorización fetal es una herramienta crucial para evaluar el bienestar del bebé. Uno de los términos que se utilizan en este contexto es "feto reactivo". Pero, ¿qué significa exactamente este término y por qué es tan importante?
El embarazo está llegando a su fin en la semana 40 de embarazo. Por un lado, esta semana gestacional es un momento de miedo al parto y temores de que algo pueda salir mal y, por otra parte, de emoción de poder verle la carita al bebé. Por ello, esta semana hay que disfrutarla, ya que momento único y especial.
Pese a tener una fecha prevista de parto, lo cierto es que el momento del nacimiento se puede retrasar. Generalmente, si el parto no se ha producido a las 42 semanas de gestación, entonces será provocado por los médicos para evitar posibles riesgos al bebé.Al final de esta semana 40 de embarazo, el bebé mide alrededor de 48-51 cm. de longitud y pesa unos 3.400-3.640 gramos de media. Si el peso del bebé está entre 2.920 y 4.100 gramos, no hay que preocuparse, ya que se encuentra dentro de los valores considerados normales.
¿Qué es la Monitorización Fetal?
Si es un embarazo sin riesgo, lo más habitual es que la monitorización fetal se realice en la semana 40 de gestación. Se trata de una prueba sencilla e indolora a través de la cual se evalúa el bienestar del bebé. La monitorización fetal también se conoce como test basal no estresante, ya que no se ejerce ninguna tensión sobre el bebé.
La duración de esta prueba suele ser de 20-30 minutos aproximadamente y no requiere ninguna preparación previa por parte de la embarazada. Para ello, se colocan dos sensores sobre la barriga de la mujer y se sujetan con unas correas elásticas. Por esta razón, este momento también se conoce popularmente como acudir a correas. Uno de los sensores se encarga de registrar posibles contracciones del útero; mientras que el otro analiza el latido cardíaco.
Resultados de la Monitorización Fetal
Los resultados que se pueden obtener de la monitorización fetal pueden ser:
- Patrón reactivo: significa que el bebé está bien y se citará a la madre en unos 3 días para repetir la prueba.
- Patrón no reactivo: se volverá a medir en 20-30 minutos y si el resultado sigue siendo el mismo, entonces se llevarán a cabo otras pruebas de control fetal. En ocasiones, se decidirá inducir el parto o realizar una cesárea en función de cada situación particular.
No obstante, si el resultado de la monitorización fetal es no reactivo no quiere decir que el bebé corra riesgo. Tal vez únicamente esté dormido y, por eso, el patrón fetal sea no reactivo.
Es importante recordar que la definición de “embarazo prolongado” es relativa según las características de cada gestación.
Monitoreo fetal TEORÍA
Medidas del Bebé en la Semana 40 de Gestación
El periodo gestacional está a punto de acabar y solo falta el momento del parto. En este instante, el tamaño del bebé se puede comparar con el de una sandía. Un bebé en la semana 40 de embarazo mide alrededor de 48 cm de largo y pesa entorno a los 3.400 gramos. Esto es solo una media, ya que habrá bebés más grandes y más pequeños.
El esqueleto está endurecido y todos los órganos están desarrollados. Su sistema digestivo todavía es inmaduro. Por ello, la alimentación del bebé durante los primeros meses es a base de leche, independientemente de que sea leche materna o artificial.
Los huesos del cráneo aún no está unidos de manera completa, permitiendo así que pueda salir por el canal de parto. Lo más normal es que en la semana 40 de embarazo, el bebé esté en posición cefálica para salir al exterior. De lo contrario, el parto se producirá por cesárea.
El vérnix caseoso tan solo está presente en los pliegues del bebé, pero esta sustancia ha desaparecido del resto del bebé.
En relación al movimiento, el bebé se sigue moviendo ligeramente en la semana 40 de gestación. Por ello, si la madre no nota ningún movimiento del bebé durante esta semana, lo recomendable sería que acudiera a urgencias.
Síntomas de la Embarazada en la Semana 40
Es normal que la madre se sienta cansada y con muchas molestias durante la semana 40 de gestación, además del deseo porque nazca su bebé. Otros síntomas durante la semana 40 de gestación son los dolores de espalda, los calambres en las piernas, la secreción de calostro, los ardores, etc.
También es importante prestar atención a cualquier signo de un posible desencadenamiento de trabajo de parto. Uno de los acontecimientos que puede tener lugar en la semana 40 de embarazo es la expulsión del tapón mucoso, provocando un flujo vaginal de color rosáceo.
No hay que olvidar las contracciones uterinas, tanto reales como las de Braxton Hicks. En cualquier caso, si la mujer siente contracciones en su útero durante esta semana, lo mejor será acudir al hospital lo antes posible, al igual que si se rompe la bolsa amniótica, es decir, rompe aguas.
