En El Salvador, Gabriela Rodríguez es conocida principalmente como la esposa de Nayib Bukele, aunque algunos señalan que el presidente electo es más conocido como el marido de Gabriela Rodríguez. A pesar de no ser una figura protagónica en el esquema político de Bukele, su influencia es innegable.
Este artículo ofrece un análisis de la vida de Gabriela Rodríguez de Bukele, desde sus inicios hasta su papel actual como Primera Dama de El Salvador.
Primeros Años y Educación
Gabriela Rodríguez nació el 31 de marzo de 1985. Es hija del matrimonio entre el inversionista salvadoreño José Roberto Rodríguez Trabanino y la nicaragüense Arena Perezalonso de Rodríguez, funcionaria de la Cámara de Comercio de El Salvador. Creció en un hogar con altos ingresos.
Según la página web de Presidencia, Rodríguez es educadora, psicóloga prenatal, bailarina de ballet profesional y fundadora del primer centro de educación especializado en la educación prenatal de El Salvador. Se formó en la Fundación Ballet de El Salvador, donde continuó durante su adolescencia y juventud.
Relación con Nayib Bukele
Gabriela Rodríguez y Nayib Bukele se casaron en 2014 tras una relación de más de diez años que comenzó en 2004, cuando él tenía 22 años y ella 18. Bukele siempre muestra su amor en redes sociales a su esposa, con declaraciones como "soy un hombre más feliz gracias a ti y a nuestra familia".
Antes de su matrimonio, Nayib Bukele era un espectador asiduo en las presentaciones de Rodríguez. La cuenta de X del presidente evidencia su interés por el ballet desde el 2 de septiembre de 2012, cuando asistió al Teatro Nacional para presenciar Othello, una obra en la que participaba su entonces novia. En otro tuit del 23 de agosto de 2013, el entonces alcalde de Nuevo Cuscatlán elogió la presentación de Don Quixote.
“No solo es mi esposa, es mi complemento y yo el de ella. Quien me vota para un cargo público sabe que viene con el paquete. Así somos, un equipo desde que nos conocimos", aseguró Bukele, quien ha contado con Gabriela en su Gobierno para seleccionar a parte del gabinete relacionado con lo social, la educación y la salud.
Tuvieron a su primera hija en agosto de 2019, una niña llamada Layla, poco después de asumir el poder en junio de ese año, mientras que en noviembre de 2023 nació su segunda hija, Aminah.
Rol como Primera Dama
En el gobierno de su esposo, Gabriela Rodríguez ha sido titular de la sección de Bienestar Social. Bukele ha contado con Gabriela en su Gobierno para seleccionar a parte del gabinete relacionado con lo social, la educación y la salud. Las publicaciones que comparte en redes sociales son eminentemente mensajes políticos.
En 2019 surge una entidad financiada con fondos públicos gracias a un acuerdo ministerial: El Ballet Nacional de El Salvador (BNES). Se convierte en la compañía más reciente adscrita al Ministerio de Cultura y destaca como la apuesta cultural distintiva del gobierno liderado por Nayib Bukele. "Veo todo lo que el Ballet Nacional ha alcanzado y me da alegría: desde el regreso de bailarines salvadoreños que se fueron a otros países por la falta de oportunidades, presentaciones internacionales y bailarines extranjeros que han encontrado un espacio en El Salvador.
Rodríguez es fundadora y directora del primer centro de enseñanza prenatal de El Salvador, PrePare. Sin embargo, el centro está registrado oficialmente como un jardín de la infancia, donde sólo consta la propia Gabriela Rodríguez como empleada y en el que se ofrecen únicamente tres programas: preparación para el parto, cuidado del bebé y yoga prenatal.
Además de su rol como Primera Dama, Gabriela Rodríguez también es madre y esposa: "La vida de Gabriela es tranquila, tiene dos hijas -Layla y Aminah, esta última nació hace apenas tres meses- y dos perros -Caramelo y Cyan- que junto a Dios y a Nayib lo son todo para ella."
Gabriela Rodríguez, primera dama de El Salvador y compañera de vida del Nayib Bukele
Controversias
La creación del Ballet Nacional de El Salvador ha generado controversia. “Se creó exprofeso para ella en un país donde el ballet tiene muchas limitaciones y se enmarca en un contexto muy elitista”, afirma a EL ESPAÑOL un exfuncionario del Ministerio que ha preferido mantenerse en el anonimato ante posibles represalias. Las polémicas se han hecho evidentes durante los últimos años. “Los despidos de trabajadores bajo amenazas o presiones son un patrón de conducta en un país donde el autoritarismo llega hasta debajo de los reflectores que iluminan una danza tan exclusiva como el ballet”, afirman.
Marta Castellón, que era subdirectora del organismo, es más tajante: “Es un problema de ego, de celos profesionales. La señora primera dama y sus amigas nunca pudieron ser nada importantes en la compañía de la Fundación Ballet de El Salvador, y querían brillar en el Ballet Nacional. Nos buscaron a nosotros para que la compañía alcanzara un nivel aceptable teniendo en cuenta las condiciones del país: condición física de los bailarines, dominio técnico… Se suscitó un problema porque no puse a bailar de principal a una amiga de Gabriela, que viene lastimada emocionalmente de otro lugar en el que tampoco la ponían a bailar, ¡pero porque no tenía el nivel! Hay mucho más.
También ha habido cuestionamientos sobre su formación académica. Gabriela Rodríguez afirma en sus redes sociales que es psicóloga. Desde Presidencia mencionan que tiene un doctorado en psicología prenatal y perinatal. Pero esta no ha sido verificada: no hay constancia de su formación académica, ni licenciatura, ni maestría ni doctorado. La única relación que guarda Gabriela Rodríguez con la formación en psicología prenatal es la de un curso que imparte una organización estadounidense: La Asociación de Psicología y Salud Pre y Perinatal (APPPAH por sus siglas en inglés).
