Presentación Cefálica en el Embarazo: Todo lo que Necesitas Saber

En general, los bebés cambian de postura y se mueven dentro de la bolsa amniótica durante todo el embarazo. Pero a medida que aumentan de tamaño y se acerca el momento del parto suelen colocarse en una posición concreta, que, en un 95% de los casos, es con la cabeza hacia abajo.

La mayoría de los bebés está en posición cefálica en el momento de nacer, es decir su cabeza se encuentra hacia abajo, muy cerca de la pelvis. Además, dentro de la presentación cefálica pueden darse otros dos subtipos: posterior y anterior. La presentación cefálica anterior es aquella en la que la espalda del bebe está pegada al vientre de su madre.

Por el contrario, en la presentación cefálica posterior la espalda del bebe está cerca de la espalda de su madre. Por lo general, la presentación en posterior suele implicar partos más largos e intensos, porque la postura del bebé hace que sea menos flexible a la hora de adaptarse a la curva del canal de parto. Esto no es indicación de cesárea: el parto puede ser perfectamente por vía vaginal, pero es posible que se alargue, puesto que el descenso del bebé es algo más costoso.

Sin embargo, también pueden presentarse en posición transversal o sentados, con los pies cruzados sobre la pelvis, lo que puede provocar complicaciones en el momento del parto. Así que la última palabra siempre la tiene el equipo médico, que es quien asume la responsabilidad de asistir el embarazo y el parto y velar por la salud materna y fetal.

Es habitual que las ecografías de las últimas semanas del embarazo, si muestran a un bebé aún en podálica, causen inquietud en las embarazadas.

¿Cuándo se Coloca el Bebé en Posición para Nacer?

Entre la semana 28 y la semana 32 del embarazo, la mayoría de los bebés se dan la vuelta y se colocan en posición cefálica, es decir, con la cabeza hacia abajo, preparándose para, llegado el momento, salir por el canal del parto con la cabeza primero. Algunos bebés se dan la vuelta una y otra vez durante las siguientes semanas, sobre todo si hay abundancia de líquido amniótico.

Sí, porque dispone de más espacio, un hecho que le permite moverse y voltearse con más facilidad. Cualquier feto es susceptible de cambiar de posición durante el embarazo, si bien es cierto que la posición podálica o de nalgas suele ir disminuyendo según avanza la gestación.

Pero hay bebés que no lo hacen y se quedan sentaditos sobre su culete (posición de nalgas) o incluso están atravesados. Entre un 3% y un 4% de los embarazos a término corresponden a un bebé en esta posición.

Sí, en el caso de las mujeres que ya han sido madre puede que el bebé no se encaje hasta la semana 40 y también hay más probabilidades de que el niño se presente de nalgas o en una situación transversa, o se coloque en posición cefálica cuando solo faltan unos días para el parto.

¿Qué Significa que el Bebé Viene de Nalgas?

La presentación de nalgas, pelviana o podálica es el nombre que recibe la presentación en la que la pelvis fetal está en contacto con la pelvis materna (en concreto, con su estrecho superior). Por tanto, el feto se encuentra "sentado" sobre la pelvis de la madre.

Sin embargo, se pueden distinguir tres tipos de presentación de nalgas:

  • Presentación de nalgas francas o puras: las piernas del bebé se encuentran estiradas hacia arriba. Por tanto, los pies estarán cerca de la cabeza. Es la presentación de nalgas más frecuente, entre un 65-70% de los casos.
  • Presentación de nalgas completas: el feto está sentado sobre la pelvis materna, con las rodillas dobladas y los pies cerca de las nalgas. Se encuentra en un 5% de los casos de presentación de nalgas.
  • Presentación de nalgas incompletas: en un 25-30% de ocasiones, el bebé se encuentra de nalgas, pero con uno o ambos pies en la vagina. Es en el momento del parto cuando puede producirse este prolapso de los pies.

¿Por Qué el Bebé se Presenta de Nalgas?

Hay ciertos factores que pueden dificultar que el bebé se dé la vuelta espontáneamente para colocarse en posición cefálica. Entre ellos, se encuentra:

  • Bebé prematuro o con bajo peso.
  • Alteraciones en la morfología del útero materno.
  • Placenta previa.
  • Cordón umbilical corto.
  • Problemas con el volumen de líquido amniótico: oligohidramnios y polihidramnios.
  • Embarazo múltiple.

No obstante, en muchas ocasiones (50-80%), las causas por las que el bebé se encuentra en posición podálica son desconocidas.

🌀 🤰 Cómo GIRAR A UN BEBÉ que viene DE NALGAS: 4 EJERCICIOS Preparto

¿Qué Puedo Hacer para Favorecer que el Bebé se Encaje o se Coloque en Posición Cefálica?

A partir de las semanas 34-36, es conveniente intentar que el bebé se coloque en cefálica. A partir de la semana 34 (o tras la ecografía del tercer trimestre), es posible realizar ciertos ejercicios o técnicas para intentar que el bebé se coloque en presentación cefálica. Si se realizan antes, aún puede ocurrir con frecuencia que el bebé se gire de manera espontánea.

Estos métodos no garantizan el éxito, pero pueden ayudar y favorecer que el bebé gire y se coloque con la cabeza hacia abajo.

Ejercicios

Hay una serie de ejercicios que la embarazada puede realizar, incluso en casa, para intentar favorecer que el bebé que viene de nalgas se dé la vuelta. No obstante, se debe consultar primero con el ginecólogo o matrona para comprobar que no existe ninguna contraindicación.

  • Practicar durante 10 ó 15 minutos al día la “postura del mahometano”: empezando a cuatro patas, se desplaza el tronco hacia atrás y se pega el pecho al suelo, con los brazos extendidos hacia adelante. Se puede mantener durante unos segundos y luego volver a empezar.
  • Practicar durante 10 ó 15 minutos la postura de yoga del gato: comenzar a cuatro patas, con las rodillas separadas el ancho de las caderas, las manos alineadas con los hombros y mirando hacia delante. Se arquea la espalda hacia arriba y se lleva la cabeza hacia abajo mirando al ombligo.
  • Acostada en el suelo, acercarse a una pared y elevar las piernas por ella hasta que el cuerpo quede formando un ángulo de 90º. Se mantiene la postura unos minutos. Intentar subir un poco más los pies hasta despegar la cadera del suelo.
  • También se recomienda gatear sobre una manta o esterilla, para no hacerse daño en las rodillas.
  • Realizar ejercicios en el agua y matronatación.

En cuanto a la postura de la madre, es conveniente no sentarse con las piernas cruzadas, con la espalda encorvada o con las rodillas más elevadas que las caderas.

Moxibustión

La moxibustión es una técnica de acupuntura de la medicina china tradicional que se basa en la estimulación de determinados puntos del cuerpo con el calor generado por la combustión de una hierba llamada moxa en japonés (la artemisia vulgaris). Para el caso de presentación podálica del bebé, los puntos a estimular se encuentran en el ángulo externo de la uña del dedo pequeño del pie.

Esta técnica está recomendada por la OMS para la presentación podálica del feto y se puede realizar a partir de la semana 32. Es recomendable que las sesiones de moxibustión sean llevadas a cabo por una persona conocedora de la técnica.

Versión Cefálica Externa (VCE)

La versión cefálica externa o versión externa es una maniobra que se lleva a cabo en torno a la semana 37 de embarazo para conseguir que un bebé en presentación podálica o transversa se coloque en cefálica.

Se realiza primero una ecografía para determinar la postura exacta del bebé, así como una monitorización del latido fetal, y, a continuación, el ginecólogo ejerce una suave presión sobre la pared abdominal de la madre para deslizar la cabeza y el culo del bebé de tal forma que gire sobre sí mismo y se coloque en cefálica.

La versión externa es una técnica segura, aunque su principal inconveniente es que puede desencadenar el parto, por lo que se debe realizar con bebés a término. Tampoco ofrece los mismos resultados en primerizas que en multíparas.

Esta maniobra se denomina versión externa y consiste en facilitar el giro del feto ejerciendo presión externa sobre el abdomen de la madre mediante las manos del obstetra guiadas por ecografía. En general, consigue revertir la posición fetal en aproximadamente un 50 por ciento de los casos.

No es peligroso, pero debe hacerlo una persona experta y puede resultar molesto, porque los movimientos, aunque suaves, deben ser firmes. Además, no se puede practicar en todos los casos ya que deben darse unos determinados requisitos: solo se puede plantear en partos de un único bebé y mujeres que no tengan contraindicaciones para el parto vaginal ni placenta previa, malformaciones uterinas, preeclampsia grave, infecciones u otros factores que impliquen un compromiso fetal.

Para realizar la VCE, “Se ingresa la paciente, pero antes se realiza un monitor fetal. Además, la madre debe firmar un consentimiento informados del procedimiento. Si el monitor da un resultado normal se administra un medicamento para relajar el útero. La versión externa se hace en el quirófano, bajo anestesia regional, con monitorización materno-fetal y control ecográfico. Se presionan los polos fetales para girar al feto.

Una vez que se ha colocado al bebé, solo hay que esperar a que el "parto se inicie de forma espontánea o inducida, si es que hay alguna razón médica que lo indique".

Ten en cuenta que te van a hacer monitores para comprobar el latido cardiaco de tu bebé, si tienes contracciones, y además con la ecografía se controla cómo está colocado tu bebé, como late su corazón y el estado de la placenta. Además, esta maniobra está recomendada para presentaciones podálicas a término por sociedades científicas de prestigio como The American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), The Royal College of Obstetricians and Gynecologists (UK), o la Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología (SEGO).

No te vamos a engañar: la versión cefálica externa "puede ser una maniobra dolorosa". Pero no siempre resulta molesta. Depende de: tu umbral del dolor, dónde se encuentre situada la placenta, la cantidad de líquido amniótico que hay, si es el primer embarazo o no, el tamaño del bebé...

Algunos bebés se resisten a la maniobra de versión cefálica externa y vuelven a su posición original. Esto a veces ocurre días después de hacer la maniobra. Si esto ocurre, se puede repetir un par de veces más, siempre y cuando no se den las contraindicaciones que mencionábamos arriba.

¿Y si el Bebé No se Da la Vuelta?

Es posible que, aunque intentes todo, el bebé siga en podálica hasta el parto, o incluso que, habiéndose colocado en cefálica, se vuelva a voltear para estar en podálica de nuevo.

Es cierto que en los últimos años (a partir del año 2000), cuando un bebé venía de nalgas, se optaba por la cesárea programada, ya que se pensaba que era mejor respecto al parto vaginal en bebés de nalgas a término.

No obstante, estudios posteriores han mostrado que, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos y con un adecuado control y atención al parto, el parto vía vaginal es una opción razonable en el caso de un bebé a término que viene de nalgas.

Entre estos requisitos se encuentra:

  • Crecimiento intrauterino adecuado y peso estimado inferior a 4000 gramos.
  • Actitud de la cabeza fetal (evaluada preferiblemente por ecografía al inicio del trabajo de parto) en flexión o indiferente.
  • Presentación de nalgas puras o completas. La presentación de nalgas incompletas se asocia más a problemas relacionados con el cordón umbilical o a un riesgo mayor de atrapamiento de la cabeza fetal por una dilatación del cérvix incompleta.

En el caso de intentar el parto por vía vaginal, adoptar una posición en cuclillas es una buena idea. No obstante, si el parto no progresa bien, se realizará una cesárea.

Por todo ello, es importante que la mujer cuyo bebé viene de nalgas se informe previamente de todas sus posibilidades.

Parto de Cara y Frente

En determinadas circunstancias en las presentaciones cefálicas, el feto en vez de flexionar, que es el mecanismo fisiológico, tiende a la deflexión, por lo que se producen de esta manera partos distócicos con la cabeza fetal en diferentes grados de deflexión. Las diferentes posibilidades vienen determinadas por el grado de deflexión que presenta la cabeza fetal, y puede haber diferentes tipos de parto: de cara, frente y bregma.

Se entiende por parto en presentación de cara al que la cabeza está completamente deflexionada y el mentón es el punto guía para el diagnóstico de la posición de la cabeza fetal. Su frecuencia es del 0,15% del total de partos, según Ausin y González-Merlo1, uno de cada 300-500 partos.

Durante el trabajo de parto, y junto con el descenso de la presentación fetal, se irá produciendo un aumento paulatino del grado de deflexión de la cabeza fetal, y con el aumento de la dilatación cervical se irá distinguiendo las distintas partes de la cara: órbita, nariz, boca y el punto guía, el mentón (fig. 1). Hay que saber que la rotura de la bolsa y el efecto que produce sobre la cara el canal del parto, provocan un edema facial importante y aparece la cara congestiva y tumefacta1-3.

Tras un parto vaginal, la cara fetal puede aparecer con intenso edema, congestión, tumefacción, diferentes grados de hematomas y equimosis, así como aparecer la cara vultuosa2 (figs. 2 y 3).

El parto de cara se debe considerar un parto de máxima dificultad y la vigilancia deberá ser extrema. Puede haber la posibilidad de desgarros del canal blando y del periné, así como excoriaciones, abotargamiento y edema facial neonatal (figs. 4 y 5).

Aunque en realidad la mayoría de estas lesiones faciales regresa y el recién nacido queda sin signos de lesión facial a los pocos días del parto. En algunos casos, la posición de extensión de la cabeza del recién nacido puede mantenerse un par de días, así como producirse infecciones de las excoriaciones cutáneas y dificultad para la succión del neonato4.

El parto de presentación de frente sería un grado menor de deflexión del parto distócico por deflexión de la cabeza fetal. Normalmente acontece cuando un parto de cara no evoluciona hacia la deflexión máxima y la frente queda en el centro de la pelvis; se palpará el bregma a un lado y los ojos hacia el otro, con la nariz como punto guía.

Normalmente la evolución de estos partos es peor que la del parto de cara. En fetos muy pequeños sólo es posible el parto vía vaginal, y la mayoría de ellos terminan mediante cesárea. En las presentaciones de frente que no evolucionan de forma rápida a una cara, se debe de realizar una cesárea electiva para finalizar el parto (fig. 6).

Recomendaciones Adicionales

Si tu bebé está de nalgas y se acerca el final del embarazo, infórmate bien de las distintas opciones de las que dispones. Pregunta cuál es la política a seguir en ese caso en el hospital o clínica donde has planeado el parto o a los profesionales que van a atender tu parto en casa. Si lo único que te ofrecen es una cesárea programada, plantéate buscar otras alternativas.

Es importante, en caso de que se deba hacer una cesárea, que la mujer sepa que se puede realizar una vez desencadenado el parto en lugar de programarla, ya que el trabajo de parto previo beneficia al bebé en la adaptación al ambiente extrauterino.

El parto, como ya hemos mencionado, debe realizarse sin intervenciones médicas. Más concretamente, como explica el Dr.

Si conoces a alguien a quien pueda serle útil toda la información que contiene, no dudes en compartirle nuestra guía Fertilidad con Cabeza.

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