¿Qué se considera embarazo de riesgo? Definición y factores a tener en cuenta

El embarazo es una etapa emocionante y única en la vida de una mujer, pero, en algunos casos, puede conllevar riesgos que requieren una atención especial. Un embarazo de riesgo, también conocido como embarazo de alto riesgo, es aquel en el que existen factores que aumentan la probabilidad de complicaciones durante la gestación, el parto o el posparto.

Consideramos que un embarazo es de alto riesgo cuando existen factores asociados que pueden complicar el transcurso del embarazo, parto y postparto, y que por ello precisan de una vigilancia y control más estrecho que una gestación que cursa con total normalidad.

Los médicos consideran que hay embarazo de riesgo cuando se dan algunas enfermedades maternas, complicaciones en el embarazo, si el embarazo se ha conseguido por tratamientos de fertilidad o existen circunstancias medioambientales adversas.

Es verdad que el término «alto riesgo» preocupa, pero a menudo las mujeres con embarazos de alto riesgo por edad no suelen tener problemas y su embarazo transcurre plácidamente.

A nadie le gusta que le digan que su embarazo es de riesgo por la edad, pero por suerte muchas «madres añosas» consiguen su sueño de serlo sin problemas. Lo vemos diariamente en nuestro centro.

Embarazo de alto riesgo: tipos y tratamiento

Factores que convierten un embarazo en uno de alto riesgo

Existen múltiples factores que pueden convertir un embarazo convencional en uno de alto riesgo. Durante el embarazo, algunas situaciones pueden aumentar el riesgo tanto para la madre como para el bebé.

Hay diversos factores maternos que aumentan el riesgo de complicaciones en el embarazo, aunque la madre sea una mujer sana, como la edad materna menor de 15 años o mayor de 40 o la obesidad.

Si hay antecedentes de problemas de fertilidad (como abortos de repetición) o si la gestación ha sido conseguida mediante técnicas de reproducción asistida, la gestación puede requerir un control más estrecho, sobre todo si precisa tratamientos específicos o si se asocian otros factores de riesgo maternos.

Sea cual sea la causa, ser madre después de los 40 es una realidad cada vez más frecuente en nuestra sociedad. Por eso, también es una duda habitual entre quienes quieren serlo conocer qué es y cuándo se considera embarazo de riesgo a edad avanzada.

El primer gran hándicap después de los 40 años es la disminución de las probabilidades de quedar embarazada naturalmente. La reserva ovárica de una mujer de 40 años ha disminuido y, aunque aún es posible tener un embarazo y un parto completamente normales, su fertilidad es cada vez menor.

A partir de los 40 años, suelen existir otros problemas de salud, como por ejemplo la tensión alta. Un factor de riesgo en un embarazo a los 40 años que puede dar lugar a una complicación llamada preeclampsia.

En cuanto a otros riesgos de un embarazo a edad avanzada, el riesgo de abortos en el primer trimestre, debido a problemas cromosómicos es mayor.

Por otro lado, aumentan las posibilidades de que se desarrollen anomalías cromosómicas, como el síndrome de Down, debido a la disminución de la calidad de los ovocitos y el esperma conforme pasan los años.

En términos de probabilidad, las mujeres menores de 35 años de edad tienen una probabilidad de tener un aborto involuntario del 15%, mientras que en las mujeres de entre 35 y 45 años las posibilidades son de entre el 20% y el 35%. Una vez superados los 45 años, el riesgo aumenta hasta el 50%.

Sin embargo, gracias al gran desarrollo de las técnicas de reproducción asistida, la maternidad a edad avanzada se ha convertido en una realidad cada vez más habitual y su desarrollo mucho más controlado y seguro. Por eso, es recomendable buscar asesoramiento y ayuda, ya que resultará clave a la hora de evitar riesgos asociados al embarazo en esta edad.

Otros factores de riesgo:

  • Diabetes gestacional: Puede desarrollarse durante el embarazo y requiere un control estricto de los niveles de azúcar en sangre.
  • Embarazo múltiple: Ocurre cuando una mujer tiene dos o más bebés. Este tipo de embarazo conlleva más riesgos que los embarazos de un solo feto.
  • Enfermedades crónicas: Alteran directa o indirectamente el curso normal de la gestación.
  • Complicaciones relacionadas con la placenta: Como la placenta previa o el desprendimiento prematuro de placenta, también se consideran de alto riesgo.

Síntomas de un embarazo de alto riesgo

Un embarazo de alto riesgo puede presentar diferentes síntomas, y es importante reconocerlos a tiempo para poder actuar de manera adecuada. Si experimentas cualquiera de estos síntomas, es muy importante que contactes inmediatamente con tu especialista.

Aunque durante el embarazo es diferente para cada mujer, es cierto que existen algunos síntomas que si los detectas deberás acudir al médico para que te dé un diagnóstico certero.

  • Fiebre
  • Dolor en el vientre
  • Vómitos
  • Sangre al toser
  • Diarrea
  • Dolores intensos de cabeza
  • Inflamación de algunas partes del cuerpo
  • Dolor abdominal
  • Sangrado vaginal abundante

Tratamiento y cuidado de un embarazo de alto riesgo

El tratamiento y cuidado de un embarazo de alto riesgo dependerá de la causa específica, como puede ser la diabetes gestacional, hipertensión, problemas placentarios o antecedentes médicos.

  1. Visitas médicas más frecuentes: para monitorizar de cerca el progreso del embarazo, es posible que tu médico te recomiende citas más frecuentes.
  2. Pruebas adicionales: Dependiendo de tu caso, podrías necesitar realizarte pruebas adicionales como ecografías, análisis de sangre o una amniocentesis.
  3. Monitorización fetal: Se utiliza para evaluar el bienestar del bebé.
  4. Control de la dieta: Una alimentación equilibrada es esencial, especialmente en casos de diabetes gestacional o hipertensión. El control de la dieta puede ayudar a prevenir complicaciones y mantener tu salud y la de tu bebé en óptimas condiciones.
  5. Medicación: En algunos casos, es necesario tomar medicamentos para controlar ciertas enfermedades como la hipertensión o para prevenir el parto prematuro.
  6. Reposo: En ciertas situaciones, el médico puede recomendar reposo en cama parcial o total para reducir el riesgo de complicaciones.
  7. Educación: Es fundamental que estés informada sobre los signos de alarma, como contracciones prematuras, pérdida de líquido amniótico, sangrado o disminución en los movimientos del bebé.

En caso de embarazo de alto riesgo, tu médico te indicará cuáles son las recomendaciones a seguir, que suelen ser priorizar el descanso, limitar el esfuerzo físico y tomar algunos medicamentos prescritos.

En muchos casos de embarazo de alto riesgo, puede ser necesaria una baja laboral para garantizar el bienestar de la madre y el bebé.

Seguimiento de una gestación de alto riesgo

El seguimiento de los embarazos de riesgo es muy individualizado, como nos cuenta la Dra.

No hay un protocolo ni patrón único, ya que, como hemos visto, las causas son muchas y muy diferentes, por lo que debemos individualizar cada caso. La pauta seguimiento de una determinada patología puede variar mucho en función de su gravedad y también de su evolución.

Tu obstetra, así como tus médicos especialistas y tu matrona serán los que indiquen cuál es la pauta de control más adecuada para ti.

Muy importante: Si padeces alguna enfermedad crónica, es fundamental que realices una visita preconcepcional con tu médico, para así poder valorar los riesgos que puede plantear un embarazo, si precisas de alguna prueba previa al mismo, así como la necesidad de modificar o no tu tratamiento.

Y aunque no padezcas ninguna enfermedad crónica, ni tomes ningún tipo de tratamiento, también es recomendable preparar el embarazo, y llegar al mismo en las mejores condiciones posibles.

En la consulta preconcepcional el médico te recomendará tomar ácido fólico.

RiesgoDescripción
Riesgo bajo o ceroComplicaciones mínimas o inexistentes.
Riesgo medio o 1Necesidad de seguimiento y cuidados adicionales.

Lo más importante en esta situación es que sigas las recomendaciones de tu médico. No te preocupes sin antes saber con certeza que te sucede, si tienes un embarazo de riesgo, con todos los métodos y seguimientos que existen a día de hoy los médicos cuidarán de tu bebé y de ti de la mejor forma.

Y mimarte durante esta etapa del embarazo, recuerda que en Suavinex dispones de cosmética para mamá dentro de nuestra sección de baño y cuidado del bebé.

Aunque en este artículo te contamos qué puede ocurrir en un embarazo de riesgo por edad avanzada, esto no quiere decir que siempre ocurra. En cualquier caso, es importante afrontar un embarazo a la edad que sea con un buen estado de salud, e intentar mantener unos hábitos de vida saludables durante el mismo.

Si quieres quedarte embarazada y estás ya en la edad de riesgo por edad avanzada, intenta mantenerte lo más sana posible. Es importante abandonar el consumo de tabaco y alcohol y elegir una alimentación saludable.

Como hemos dicho antes, tener un peso adecuado, una dieta saludable (fruta, verdura, cereales, evitando los alimentos procesados y azucarados, así como el consumo excesivo de sal) y eliminar el tabaco, son hábitos fundamentales.

Un embarazo de alto riesgo requiere una atención médica especializada y un seguimiento cercano. Nuestro objetivo es proporcionar una atención integral y personalizada, asegurando que tanto tú como tu bebé reciban el mejor cuidado posible.

Si crees que puedes estar en ante un embarazo de alto riesgo o ya has sido diagnosticada, no dudes en ponerte en contacto con nuestros especialistas. Cada embarazo es único, y con el cuidado adecuado, muchos embarazos de alto riesgo tienen resultados exitosos.

Recuerda, este artículo tiene un fin divulgativo y no sustituye la consulta médica.

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