¿Qué hacer después de un test de embarazo positivo? Guía completa

Hacerse un test de embarazo de uso doméstico es fácil, ¿verdad? Bueno, sí y no. Cuando se utiliza un test de embarazo con varilla, el proceso es rápido, sencillo y preciso, y el folleto de instrucciones incluido te indicará todo lo que necesitas saber. Pero las emociones pueden ser intensas en el momento y, sistemáticamente, surgen dudas.

Un test de embarazo positivo es el primer paso para confirmar que una nueva etapa ha comenzado. Ante un resultado positivo, el siguiente paso es consultar a un profesional de salud para iniciar el control del embarazo. Esta guía práctica y fiable responde todas tus dudas: desde el significado del resultado hasta qué hacer a continuación.

¿Test de embarazo positivo sin estar embarazada?

¿Qué significa un test de embarazo positivo?

Un test de embarazo positivo indica que tu cuerpo ha empezado a producir la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG), lo que ocurre tras la implantación del embrión en el útero.

¿Cómo se interpreta un test de embarazo?

Básicamente, un test de embarazo puede considerarse positivo si aparecen dos rayitas, aunque aparezcan tenues, o si aparece una carita feliz (en algunos test digitales lo representan así). Por el contrario, es negativo si solo aparece una rayita en la ventana de control o una carita triste. Dato importante: la intensidad de la línea no indica si el embarazo es más fuerte o más débil. ¡ATENCIÓN! Cada cuerpo es diferente. Aunque la línea del test sea débil, el resultado sigue siendo positivo.

Mientras que los tests de embarazo digitales proporcionan palabras claras (como “Embarazada” o “No Embarazada”), los tests visuales de Clearblue utilizan líneas para mostrar los resultados. En el caso de los tests de Clearblue, las líneas de resultado débiles se producen si tus niveles de hCG no son muy altos, si realizaste el test de forma anticipada o no lo hiciste a primera hora de la mañana, si bebiste demasiado líquido o si no seguiste las instrucciones.

Fiabilidad del test de embarazo positivo

Si has tenido una ausencia del periodo, el 99 % de las veces un resultado positivo es exacto. Si es positivo, las posibilidades de falso positivo son bajas, pero hay que saber que existen, ya que en algunos casos de mujeres con trastornos hormonales o con ciertas enfermedades que provocan la secreción de la hormona gonadotropina humana, el resultado del test de embarazo puede ser positivo aunque no exista embarazo. Entonces, ¿puede haber falsos positivos? Sí, aunque son muy poco frecuentes.

Los falsos positivos pueden producirse si estás tomando medicamentos para la fertilidad que contienen hCG, si padeces un estado de salud poco frecuente (como un quiste ovárico) o si has tenido un parto, un aborto espontáneo o una interrupción del embarazo recientemente. Algunas mujeres pueden obtener un resultado positivo y, después, sufrir un aborto espontáneo precoz.

Los falsos positivos son poco frecuentes, pero posibles. Un resultado positivo en una prueba de embarazo no siempre significa que exista una gestación real. Algunas condiciones del organismo pueden generar un aumento de la hormona HCG sin que haya embarazo real:

  • Tratamiento farmacológico: los medicamentos que contienen la hormona GCH, que se utilizan en los tratamientos de infertilidad, suelen dar resultados muy altos de concentración, pudiendo indicar que existe un embarazo cuando no es cierto.
  • Embarazos anembrionarios (sin embrión): este tipo de embarazo se produce cuando el óvulo es fecundado y se implanta en las paredes del útero, después se produce el desarrollo del saco embrionario, pero sin que exista embrión dentro.
  • Embarazos ectópicos: en esta situación, el óvulo ha sido fertilizado y existe un embrión.
  • Después de un parto, cesárea o aborto: los niveles de la hormona GCH se mantienen elevados en las madres tras el parto, cesárea o aborto hasta varias semanas después.

Otra de las razones más comunes de un falso positivo en test de embarazo es el uso incorrecto del dispositivo. Leer el resultado fuera del tiempo recomendado. Muchos test indican que el resultado debe leerse en un intervalo de 3 a 10 minutos. Utilizar un test caducado también puede generar lecturas incorrectas.

Un resultado negativo no significa necesariamente que no estés embarazada. Si el test se realiza antes de tiempo, es posible que los niveles de hCG sean indetectables. También es posible que hayas calculado mal la fecha en la que debería iniciarse el periodo. Si crees que estás embarazada y el resultado del test es negativo, pero aún no ha llegado la fecha en la que debería iniciarse el periodo, vuelve a realizar el test el día en que esperas que se inicie. Si crees que estás embarazada, el test da negativo y has tenido una ausencia del periodo, vuelve a realizar el test tres días después.

Una línea débil puede confundir. Rara vez seguirá a un test con resultado positivo uno con resultado negativo. Si esto ocurre, podría significar que ya no estás embarazada. La noticia puede ser dolorosa. A veces, después de un resultado negativo en un test, se produce uno positivo en otro.

Pasos a seguir después de un test de embarazo positivo

Tras un test de embarazo positivo, la emoción es increíble y va acompañada de una serie de preguntas y dudas: ¿saldrá todo bien? ¿Qué tengo que hacer? ¿Quién hará mi seguimiento? ¿Qué precauciones tengo que tener estando embarazada? ¿Cómo será el comienzo del embarazo? Aquí tienes algunos consejos para no entrar en pánico y hacer las cosas con calma cuando un test de embarazo sale positivo.

1. Confirma tu embarazo con un médico

Un test positivo detecta la hormona hCG, confirmando la gestación. Sin embargo, es fundamental validar el resultado con una prueba médica. El paso más fiable tras obtener un test de embarazo positivo es acudir a un centro médico para realizar una prueba de embarazo en sangre.

Tanto los análisis de sangre como los de orina detectan el nivel de hCG en el organismo, y ambos tienen una precisión similar. Un análisis de sangre realizado antes de la ausencia del periodo es igual de preciso que un test de embarazo con detección temprana.

En la mayoría de los casos, no es obligatorio si el test de orina ha sido positivo. Lo ideal es repetirlo 48-72 horas después del primer resultado positivo. Ambos detectan la hormona hCG, pero los digitales muestran el resultado con palabras (“embarazada”), lo que elimina confusión.

2. Elige a tu profesional de confianza

Después de una prueba de embarazo positiva, es importante elegir el profesional sanitario que seguirá tu embarazo. Decide quién llevará tu seguimiento: una matrona, ideal para un acompañamiento continuo, o un ginecólogo, especialmente si necesitas atención especializada. Si ya tienes un ginecólogo de confianza, el siguiente paso es pedir cita con él para que comience a hacer el seguimiento del embarazo. Si no tienes uno, es el momento de buscar información y elegir un ginecólogo o ginecóloga para que lleve el embarazo.

Si te encuentras bien y no tienes patologías, puedes optar por hacer un seguimiento con tu ginecólogo habitual, o una matrona, ya durante el principio del embarazo.

3. Programa tu primera consulta prenatal

Realiza esta cita entre las semanas 6 y 9 de gestación. Aquí se abrirá tu historial médico, se evaluarán riesgos y se programarán las primeras pruebas: analíticas de sangre, ecografías y cribados genéticos.

La primera visita de embarazo a la matrona u obstetra la tendrás antes de que finalice el primer trimestre. En esta visita, además de preguntarte datos sobre tu salud general, ginecológica y obstétrica (si tienes hijos o has tenido otros embarazos…) también te preguntará sobre antecedentes de enfermedades (a ti y a tu pareja) que puedan tener relevancia para tu embarazo. Recibirás información sobre hábitos saludables, para que vivas tu embarazo de forma plena.

Esta primera visita al ginecólogo tras conocer el embarazo es muy importante. El profesional realizará una ecografía (se realiza hacia la semana seis de embarazo, ya que ya se puede ver el saco gestacional). El corazón se empieza a formar durante la quinta semana de embarazo y hacia la semana 6 de embarazo empieza a latir regularmente, y, aunque por lo general no se oye en la ecografía, puede apreciarse visualmente en el monitor. En la semana 9 o 10 de embarazo el latido del corazón del bebé ya será perceptible para el oído.

En esta visita, además, el ginecólogo puede establecer, según las medidas del embrión, la edad gestacional y la fecha aproximada del parto, aunque también lo suelen hacer teniendo en cuenta la fecha de la última regla. (Tener alguna aplicación de calculadora de embarazo también es práctico). El experto también creará (en el caso de que no lo tenga ya) el historial médico de la embarazada, anotará los antecedentes familiares y todos aquellos datos médicos que considere importantes para el desarrollo del embarazo.

Además, el profesional también puede pedir análisis de sangre completos (para determinar, por ejemplo, si hay anticuerpos frente a infecciones como rubéola, hepatitis o toxoplasmosis), de orina (se suelen repetir frecuentemente a partir del primer trimestre) y anotará el peso y la tensión de la embarazada para poder ir haciendo el seguimiento. También puede realizar otras pruebas que considere pertinentes, como la prueba o test de Papanicolaou para detectar posibles patología en el cuello uterino. En el caso de que la mujer no haya empezado con el ácido fólico durante el periodo preconcepcional, el ginecólogo lo recetará y es importante saber que la suplementación con ácido fólico es muy importante tanto en el la etapa preconcepcional como a lo largo de los primeros meses del embarazo.

4. Ecografía y cribado del primer trimestre

Programada entre las semanas 11 y 13+6, esta ecografía permite confirmar la edad gestacional, evaluar la translucencia nucal y detectar posibles anomalías cromosómicas.

La primera visita de gestación que es imprescindible y en ella se realiza una ecografía entre las semanas 11 y 13 de embarazo (cuando el embrión mide entre 45 y 84 mm), y que se emplea para un estudio inicial del feto en busca de malformaciones. También, para el cribado de aneuploidías (defectos cromosómicos como el síndrome de Down).

Las pruebas más importantes que se van haciendo para el seguimiento del embarazo son las ecografías. Generalmente se realiza una por trimestre, y en ellas se puede observar cómo crece el feto, pero en algunos casos es necesario hacer alguna más y será el médico el que decida cuántas y cuándo son necesarias.

La SEGO (Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología) recomienda realizar de forma sistemática 3 ecografías durante la gestación, una en cada trimestre del embarazo, más concretamente, la primera entre las semanas 11-13+6 semanas, la segunda en las semanas 18-21+6 semanas y la tercera en las semanas 34-36+6 semanas. En estas ecografías se mide: translucidez nucal (se realiza la medición del pliegue nucal, para detectar precozmente patologías como Trisomía 21 o Síndrome de Down), morfología (estudia la morfología del feto para determinar la presencia de malformaciones) y crecimiento.

5. Adopta un estilo de vida saludable

Asegúrate de seguir una dieta equilibrada rica en ácido fólico, hierro y calcio. Es fundamental seguir una dieta variada y nutritiva. Prioriza alimentos frescos, bien cocidos y evita aquellos crudos o poco cocinados, como ciertos pescados y carnes, para prevenir infecciones como la toxoplasmosis o la listeria. El ácido fólico es crucial para prevenir anomalías congénitas como la espina bífida, y se recomienda desde el primer trimestre. Evita tabaco, alcohol y exposiciones perjudiciales.

Desde el momento en que se conoce el embarazo, la mujer debe tener especial cuidado con sus hábitos alimenticios y de salud. Los más básicos son:

  • Evitar el consumo de tabaco y alcohol
  • Tomar el ácido fólico durante el periodo indicado por el médico
  • Llevar una alimentación sana y equilibrada. Se debe evitar la carne cruda (se debe comer la carne bastante hecha) y el pescado crudo (el pescado debe ser congelado previamente. Además, pescados como el pez espada o el atún rojo se desaconsejan en el embarazo). Las verduras crudas o en ensalada solo se tomarán si están bien lavadas y hay que evitar los lácteos y sus derivados no pasteurizados. Se puede comer queso en el embarazo, pero siempre debe estar hecho con leche pasteurizada, esto se debe al riesgo de listeriosis o listeria
  • Consultar con un profesional de la medicina antes de tomar cualquier medicamento
  • Realizar ejercicio de forma frecuente, pero elegir actividades moderadas. Caminar, por ejemplo, es un ejercicio muy recomendado. Si se tienen dudas ante la práctica de algún deporte siempre hay que consultarlo con el médico.
  • Hay que beber entre 2 y 2,5 l de agua al día; consumir al menos 5 raciones de frutas y hortalizas diarias y moderar el consumo de sal, ya que lo recomendable es no superar los 5 gramos al día

6. Comienza la ingesta de ácido fólico

Entre las cosas que hacer después de una prueba de embarazo positiva está la ingesta de ácido fólico. Es una vitamina no se acumula en el organismo, sino que debe ser ingerida continuamente a través de los alimentos, y una dieta normal no siempre asegura esta vitamina. Entonces, ¿para qué sirve el ácido fólico? Esta vitamina se recomienda desde tres meses antes del embarazo y durante todo el primer trimestre como prevención de anomalías congénitas como la espina bífida. De hecho, sería un buen hábito comenzar a tomar ácido fólico antes de la concepción, pero si no lo estás haciendo, es importante que comiences a hacerlo lo antes posible.

Si no se ha comenzado previamente, es preciso tomar vitaminas prenatales que contengan ácido fólico. Existen preparados vitamínicos que contienen ácido fólico, yodo y vitamina B12. El ácido fólico es una vitamina del grupo B que favorece el correcto desarrollo del sistema nervioso fetal, ayudando a prevenir defectos en el cerebro y médula espinal (defectos del tubo neural). Con respecto al yodo, se ha demostrado que en la dieta de la mujer embarazada y madre lactante, hay un déficit en el aporte y es fundamental un aporte adecuado, para un buen desarrollo del cerebro fetal.

7. Evita el consumo de tabaco y alcohol

Fumar y beber alcohol son hábitos muy peligrosos, todos lo sabemos. Sin embargo, estos se vuelven riesgos aún más graves durante el embarazo, incluso desde las primeras semanas después de que el test de embarazo salga positivo. Fumar conlleva riesgos como el aborto espontáneo, parto prematuro o bajo peso al nacer. El alcohol, que atraviesa fácilmente la placenta, también debe evitarse durante los nueve meses.

8. Precauciones alimentarias

Si después de que tu test de embarazo dé positivo no conoces tu nivel de inmunidad frente a la toxoplasmosis, es necesario adoptar algunas conductas dietéticas como evitar el consumo de carnes crudas, verduras sin cocer y, el contacto con heces de animales, especialmente de los gatos. Durante la primera visita, el ginecólogo también prescribirá el toxo-test, un análisis de sangre que detectará la presencia o ausencia de anticuerpos contra el toxoplasma. También se le prescribirán pruebas de rubéola, VIH y citomegalovirus.

En la primera analítica de sangre se te determinará si ya has pasado o no la toxoplasmosis. Debes evitar los embutidos que estén solo curados. Los puedes tomar cocidos, cocinados o si están sometidos a congelación tipo industrial (-20ºC durante al menos 48h.). Los patés en conserva se pueden comer, pero no los que están refrigerados o los que se compran al peso en charcutería, por el riesgo de contaminación a partir de otros alimentos o por la protección parcial por el frío. Sí, pero tómalo con moderación. Sobre todo evitarás especies grandes y depredadoras (que se alimentan de otros peces) como el tiburón, pez espada, caballa, atún rojo, cazón. El atún claro enlatado es más seguro, porque procede de pescados más pequeños. El salmón y truchas de granja tienen pocos contaminantes y mucho omega-3 (es un ácido graso esencial).

9. Controla los medicamentos que tomas

No todos los medicamentos son compatibles con el embarazo, por lo que una de las precauciones que conviene tomar durante el embarazo es asegurarse que los medicamentos que se ingieren no tengan ningún efecto secundario potencialmente negativo. Consulta con tu médico sobre cualquier medicación habitual. Si estás tomando medicamentos, lo mejor es consultar a tu médico o especialista de inmediato para comprender si continuar, modificar o suspender el tratamiento.

10. Realiza actividad física moderada

Mantente activa, pero evita deportes de alto impacto o riesgo, como el esquí o la equitación. Una de las preguntas más habituales después de hacerse una prueba de embarazo es si se puede hacer ejercicio estando embarazada. La respuesta es sí: puedes hacer ejercicio estando embarazada. Sin embargo, no todos los deportes son seguros para las embarazadas. Tras tu test de embarazo positivo evita practicar deportes intensos o que impliquen riesgos como el esquí, la equitación o el boxeo.

De hecho, es recomendable realizar una actividad física moderada, por lo que hacer deporte estando embarazada no solo es posible sino que se debería hacer. Es útil tanto para fortalecer la musculatura de determinadas zonas más sometidas a esfuerzo, durante los nueve meses del embarazo, como para evitar el riesgo de sobrepeso. Así pues, lo mejor es buscar un término medio evitando deportes de riesgo pero manteniéndose activa. Ejercicios como yoga, natación, pilates o caminatas suaves son opciones recomendadas.

11. No acudir a las citas puede aumentar el riesgo de complicaciones graves tanto para la madre como para el bebé

Los controles permiten detectar problemas de forma temprana y tomar medidas preventivas. Además, ofrecen un espacio para recibir educación y apoyo emocional durante el embarazo. Tras una prueba de embarazo positiva, seguir un control prenatal adecuado es fundamental para garantizar la salud materna y fetal.

Tabla orientativa

Paso Descripción
Confirmar el embarazo Realizar una prueba de sangre en un centro médico.
Elegir profesional Seleccionar un ginecólogo o matrona de confianza.
Primera consulta Programar cita entre la semana 6 y 9 de gestación.
Ecografía y cribado Realizar ecografía entre la semana 11 y 13+6 para evaluar el feto.
Estilo de vida Adoptar una dieta equilibrada y evitar hábitos nocivos.
Ácido fólico Comenzar a tomar suplementos de ácido fólico.

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