¿Qué hacer con un hijo drogadicto mayor de edad? Guía para padres

Nadie elige ser adicto, ni en España ni en ninguna parte del mundo. Pero cuando la adicción te atrapa, la persona tiene la responsabilidad de querer recuperarse. Esta responsabilidad se manifiesta en forma de predisposición a aceptar ayuda y a querer tratar la enfermedad. Sin embargo, ayudar a un hijo adicto suele ser una experiencia difícil y dolorosa, tanto para la persona que lucha contra la adicción como para sus familiares.

En Adictalia se reciben numerosas llamadas, sobre todo de madres que preguntan en tono desesperado: ¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a salir de las drogas? Las progenitoras, sobre quienes recae injustamente el peso de los cuidados en nuestra sociedad, acuden muchas veces abatidas por la adicción ya manifiesta de sus primogénitos/as. Por ello contactamos con la especialista en Psicología de la Educación y en Inteligencia Emocional Estefanía Quintana Fabelo, quien integra el directorio en especialistas en adicciones de Adictalia.

Si te preguntas qué hacer con un hijo drogadicto mayor de edad, te damos una serie de consejos que pueden ayudarte.

RENUNCIA A ESTO SI ERES FAMILIAR DE UN ADICTO - Juan Camilo Psicologo

Comprendiendo la adicción en adultos

Cuando se trata de una persona mayor de edad, el camino de la negación resulta más complejo de revertir, pues es libre de tratarse o no.

Debemos tener en cuenta que ayudar a un hijo adicto suele ser una experiencia difícil y dolorosa, tanto para la persona que lucha contra la adicción como para sus familiares. Estos son algunos de los pasos que podemos seguir para ayudar a un hijo adicto:

  • Infórmese sobre las diferentes adicciones: Aprenda todo lo que pueda sobre la adicción, incluidas las causas, síntomas y opciones de tratamiento. Esto le ayudará a entender mejor por lo que está pasando su hijo y qué pasos puede seguir para ayudarle.
  • Anime a su hijo a buscar ayuda profesional: La adicción es un tema complejo. Para superar la adicción al alcohol, la cocaína o a cualquier otra droga, a menudo es necesaria la ayuda profesional. Anime a su hijo a pedir ayuda a un médico o un psicólogo, que pueda ofrecerle opciones de tratamiento.

Características del comportamiento adictivo

Para ayudar a un hijo adicto es muy recomendable conocer el comportamiento adictivo. Entender las adicciones puede resultar complejo, pues muchos de sus rasgos son difíciles de comprender desde un razonamiento lógico. Estas son las seis características fundamentales del comportamiento adictivo:

  1. Compulsividad: Una persona con adicción siente una necesidad intensa y persistente de continuar la conducta adictiva, incluso sabiendo que es perjudicial para sí misma o para los demás.
  2. Pérdida de control o deseos incontrolables: A los adictos puede resultarles difícil dejar su comportamiento adictivo, incluso experimentando consecuencias negativas.
  3. Uso continuado: Un hijo adicto puede seguir involucrado en su comportamiento adictivo incluso cuando este le causa daño físico, psicológico, social o económico (a sí mismo o a otras personas).
  4. Tolerancia: Una persona con adicción al alcohol o las drogas puede desarrollar tolerancia a estas sustancias, lo que significa que cada vez necesitará mayor cantidad para lograr el mismo efecto.
  5. Síndrome de Abstinencia: Las personas con adicción pueden experimentar síntomas de abstinencia cuando interrumpen la conducta problema. Ansiedad, irritabilidad o diferentes síntomas físicos (como temblores, rigidez muscular o sudoración) son los síntomas más frecuentes.
  6. Interferencia con la vida diaria: La adicción suele interferir con la capacidad funcional de la vida diaria. Esto incluye las relaciones sociales y familiares, el desempeño laboral o escolar y el bienestar general.

Pasos a seguir si tu hijo consume drogas

Si sospecha que su hijo está consumiendo drogas lo primero que le aconsejamos es no perder la calma. En primer lugar, debemos saber que el hecho de que nuestro hijo esté tomando drogas no implica necesariamente que sufra adicción. No obstante, damos por supuesto que cualquier tipo de relación con las drogas es perjudicial para la salud. En cualquier caso, estos son algunos pasos que podemos seguir para ayudar a un hijo que está tomando drogas:

  • Muestre apoyo a su hijo: Comience por tener una conversación honesta con su hijo sobre sus preocupaciones. Hágale saber que desea apoyarlo. Evite culparlo o avergonzarlo, ya que esto puede hacer que se ponga a la defensiva. Escuche lo que tiene que decir y trate de entender su perspectiva.
  • Anímelo a buscar ayuda profesional: La adicción es un tema complejo, y muchas veces es necesaria ayuda profesional para poder superarla. Anime a su hijo adicto a buscar ayuda profesional de un médico, un terapeuta o un especialista en adicciones, que pueda brindarle diferentes opciones de tratamiento.
  • Establezca límites claros: Es importante establecer límites claros con su hijo sobre el consumo de drogas. Hágale saber que el uso de drogas no es aceptable y que no será tolerado en su hogar. Sea consistente y firme con sus límites, pero también sea solidario y comprensivo.
  • Cree un entorno de apoyo: Crear un entorno de apoyo puede ayudar a su hijo en su proceso de recuperación. Anímelo a participar en actividades saludables como el deporte, pasatiempos o socializar con amigos que no consuman drogas. Cree un ambiente hogareño positivo que fomente hábitos y comportamientos saludables.

Recuerde, la adicción es un tema complejo y la recuperación es un proceso. Puede llevar tiempo y requiere persistencia, pero con el apoyo y tratamiento adecuados, su hijo puede superar la adicción.

Consejos clave para padres

Hay una serie de consejos que te lo ponen un poco más fácil cuando un hijo toma drogas, independientemente de la edad que tengan. Siempre, por ejemplo, hay que aumentar la comunicación, evitar los reproches y demostrar el amor y el apoyo. Además, hay una serie de pautas que pueden venir especialmente bien cuando el hijo es mayor de edad.

  • Ser paciente y tolerante: Cuando los hijos ya tienen una edad hay que ser muy pacientes y tolerantes.
  • No pagarle con la misma moneda: La adicción provoca cambios en el comportamiento y en la conducta de las personas, y hace que muchas veces se vuelvan más irascibles y agresivas. Sin embargo, no puedes comportarte igual que ellos cuando esto ocurre.
  • No te conviertas en su cómplice: No puedes cubrir a tu hijo en sus irresponsabilidades porque esto te convierte en su cómplice.
  • Nunca le obligues a tratarse: Esto es de lo más importante. Cuando un hijo sufre una adicción queremos inmediatamente que se someta a tratamiento para lograr que se recupere cuanto antes. Pero debes comprender que, si tu hijo se droga y no quiere ayuda, como padre o madre no podrás resolver la situación. Tendrás que facilitar que llegue ese momento en el que esté dispuesta a recibir la ayuda.

Tratamientos para ayudar a un hijo con adicción

El mejor tratamiento para ayudar a un hijo adicto depende de las necesidades y circunstancias de cada persona. Lo mejor será consultar con un profesional que nos ayude a conformar un plan de tratamiento. Dicho esto, debemos saber que existen diferentes terapias para tratar las adicciones.

Sin embargo, debemos tener en cuenta que la adicción es un problema complejo y que la terapia a menudo implica la combinación de tratamiento médico y psicológico. Estos son los tratamientos psicológicos más utilizados para abordar los trastornos por dependencia a sustancias y comportamientos:

  • Terapia cognitiva conductual (TCC): Sirve para identificar y cambiar patrones negativos de pensamiento y comportamiento. Se utiliza para identificar los desencadenantes del comportamiento adictivo, aprender estrategias de afrontamiento y desarrollar formas saludables de pensar y comportarse.
  • Terapia familiar (TF): La terapia familiar implica trabajar con el adicto y los miembros de su familia para abordar los problemas relacionados con la adicción. Sirve para mejorar la comunicación y las relaciones familiares.
  • Entrevista motivacional (EM): Esta terapia puede ayudar a nuestro hijo adicto a encontrar motivación suficente para realizar cambios positivos. Se utilizan en personas con adicciones ayudándolas a identificar sus razones para cambiar, aumentar la autoeficacia y desarrollar el cambio.
  • Manejo de contingencias (MC): Esta terapia utiliza el refuerzo positivo para fomentar un cambio de comportamiento. Se utiliza en personas que sufren adicción ofreciéndoles recompensas o incentivos para mantenerse sobrios y desarrollar comportamientos saludables.
  • Terapias basadas en la atención plena: Proyecto Hombre estamos para ayudarte. Busca el apoyo de un amigo o amiga alejados del mundo de las drogas y cuéntale lo que te pasa, lo que te preocupa, las dudas que te planteas. Este puede ser el primer paso. Intenta no alarmarte y actuar con calma. Preparar previamente qué le queréis preguntar. Elegir el momento y lugar adecuados. Preguntar y escuchar la respuesta de vuestro hijo, hija o pareja sin enjuiciar ni reprochar sus respuestas y conductas. Hacerlo de otro modo bloquearía la comunicación y dificultaría su reconocimiento del consumo. Si es adulto/a le puedes informar y ofrecer la posibilidad de que acuda a un Centro especializado. Tú mismo puedes acompañarle y, si estás dispuesto y él quiere, ayudarle en las primeras etapas del proceso terapéutico. Intenta dialogar con él o con ella en momentos que le veas accesible sobre los beneficios y perjuicios de su consumo y sobre las ventajas y desventajas que tiene el dejar de consumir. No le sermonees ni le juzgues o reproches su comportamiento. Ayúdale a pensar sobre las consecuencias que para sí mismo/a y para su entorno más inmediato (familia, pareja, etc.) tiene su forma de actuar. Ten en cuenta que el que tome conciencia de los problemas que provoca el consumo, no es tarea de un día. Sé paciente, dale tiempo y espacio. Ofrécele tu apoyo para enfrentarse a sus padres y/o su pareja cuando decida contarles lo que está viviendo. En Proyecto Hombre se ayuda a abandonar las adicciones con programas diferentes, tanto de carácter ambulatorio como residencial. La evaluación sobre la situación de cada persona será determinante para decidir la participación en un tipo de programa u otro. En todos los casos, son programas con equipos multidisciplinares basados en la filosofía humanista de metodología bio psico-social y terapia centrada en la persona. El Programa Base esta destinado a la recuperación de las personas con problemas de opiáceos u otros perfiles de consumo de otras sustancias o poli-consumos, con ciertas características de desestructuración familiar y social. Programas específicos para personas con problemas de Dependencia Alcohólica: pretende cubrir los objetivos del Programa Base modificando la metodología y adaptándola al perfil específico de consumidores de alcohol. Estos programas están dirigidos a personas con problemas de consumo que no demandan un aislamiento de su estructura social sino un apoyo terapéutico específico trabajando la toma de decisiones, resolución de problemas, control de la ansiedad, habilidades emocionales y prevención de recaídas. Los programas de Motivación intra-penitenciarios y Comunidad Terapéutica intra-penitenciaria responden al compromiso de Proyecto Hombre de intervención en el medio penitenciario debido al alarmante porcentaje de personas en cumplimiento judicial con problemas de drogodependencias. En algunos centros penitenciarios ofrecemos metodología de Comunidad Terapéutica para su posterior seguimiento extra-penitenciario, con especial hincapié en la reinserción sociolaboral. En un programa transversal a Proyecto Hombre y una de las señas de identidad y diferenciación del programa educativo-terapéutico. Tratamiento específico para menores, consistente en un programa de prevención indicada para jóvenes y adolescentes que presentan una conducta problemática vinculada al consumo de sustancias que requieren de una intervención educativo-terapéutica. Proyecto Hombre aborda las adicciones a través de un método biopsicosocial que persigue la maduración y el crecimiento de la persona. Cuenta desde su origen con un método propio que se ha mantenido invariable a lo largo de su historia. Si algo define la esencia de Proyecto Hombre es que cree en la persona, en su capacidad de cambiar y superar las adicciones que le han impedido desarrollarse plenamente. Considera que la adicción es el síntoma de un problema que reside en la persona.

Cuando sea consciente de ello, ponerse en mano de unos buenos profesionales es imprescindible para tratar la adicción y recuperar así su vida de antes. Estos consejos sobre qué hacer con un hijo drogadicto mayor de edad te pueden ayudar un poco en una situación tan complicada, pero como ya hemos comentado lo más importante es acudir a profesionales una vez llegado el momento.

Testimonio de un padre

Este es el testimonio del padre de un adicto que, por amarlo de forma responsable, tuvo que echarlo de casa. Nadie mejor que una persona que ha vivido esta experiencia para hablarte de lo que supone echar de casa a un adicto. Gracias, José Antonio, por tu valentía.

Tengo una frase grabada a fuego en mi corazón: «Si no puedo ayudar a que vivas, tampoco voy a ayudar a que mueras». Soy padre de un adicto y cuando pensaba que ya lo había vivido todo con la adicción de mi hijo, me di cuenta que aún me quedaban cosas, situaciones por vivir. Mi hijo ingresó en la comunidad terapéutica de Guadalsalus, no por su propia voluntad, sino por problemas con la justicia e hizo un recorrido en la comunidad con los altibajos propios de la enfermedad. Esto provocaba en mí las emociones negativas predominantes en los familiares de los adictos: la impotencia, la tristeza, la rabia, la culpa, etc. Gracias a las formaciones y a las terapias familiares, entendí que los padres (o familiares) no tenemos la culpa, podemos cometer errores, pero no somos culpables. También entendí que no puedo ser salvador de mi hijo, no puedo evitarle responsabilidades y sí darle amor exigente y de este amor es de lo que os voy a hablar. Son muchas las veces que estando mi hijo en la comunidad y luego en el centro ambulatorio, le dije que yo lo quería mucho, pero que lo quería bien. Y que yo no estaba dispuesto a vivir más con un adicto en consumo. Después de casi 8 meses de tratamiento, mi hijo me dice que quiere abandonar las terapias porque él ya estaba curado y tenía las herramientas necesarias para vivir sin consumo. Como padre que no he parado de informarme y de pedir ayuda, sabía que esto era otra mentira más propia de la enfermedad por lo que, con todo el dolor de mi corazón, le repito las palabras que tantas veces le había dicho y lo invito a salir de mi casa si abandona. Se fue con lo puesto. Mis últimas palabras hacia él fueron: «fíjate si te quiero que te echo de casa, porque contigo sí vivo, pero con tu adicción, no». A los 5 días de irse, mi hijo pidió ayuda y lo volvimos a internar en comunidad. Ni que decir tiene que ya había consumido de todo y se encontraba muy mal. Aunque pensé en todas las veces que me había dicho lo de las herramientas y que él estaba curado, no quise juzgarlo. Estuvo de nuevo 10 días ingresado y cuando salió, al ir a terapia por la tarde, llegó diciendo que él quería rehabilitarse de algunas sustancias, pero que de otras no. Él quiere una rehabilitación a la carta, cosa que es imposible. O cambia su vida o sigue con la mala vida. Él decidió seguir con la vida de consumo y de nuevo me vi en la obligación de echarlo de mi casa. Esta vez, además de lo que siempre le repetía le añadí que si algún día estaba dispuesto a cambiar de vida, que me buscara y que yo siempre estaría para ayudarlo. Pero que si daba él ese paso, antes se lo pensara muy bien porque no íbamos a entrar en el bucle ese de «ahora estoy dos meses sin consumir y luego vuelvo» y así. Hace más de 3 meses que mi hijo está en la calle y, aunque no estoy feliz de cómo se están dando las cosas, sí siento que estoy en paz. Que hay veces que la mejor ayuda consiste en no ayudar, pero sobre todo y como empecé esta carta, si no puedo ayudar a que viva, tampoco lo voy a hacer a que muera.

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