¡Bienvenida a la semana 24 de embarazo! Estás entrando en el último mes del segundo trimestre, lo que significa que has superado prácticamente dos tercios de tu gestación. Esta semana es crucial tanto para el desarrollo de tu bebé como para tu bienestar.
¿Cómo es el bebé en la semana 24 de embarazo?
En estas semanas, la mayoría de los órganos sensoriales del feto están maduros, incluyendo el tacto, el olfato, el oído y las papilas gustativas, por lo que el feto empieza a interactuar con los estímulos del exterior.
El bebé tiene un peso alrededor de los 600 gramos y mide unos 30 centímetros, si se tiene en cuenta la longitud de las piernas. Pese a ello, el bebé aún cuenta con espacio suficiente dentro del útero como para tener mucha movilidad y sus movimientos y patadas serán notorios para la madre. Sin embargo, el bebé duerme gran parte del tiempo.
A través del líquido amniótico, el feto se familiariza con olores y sabores. En cambio, debido a la oscuridad que existe en el interior del útero, el feto no es capaz de ver.
La piel, hasta ahora bastante translúcida, comenzará a cambiar este aspecto por uno más opaco por la grasa que comienza a acumularse bajo su piel. Esto le ayudará a regular su temperatura corporal.
El oído interno también se encuentra ya desarrollado, por lo que, debido a su relación con el equilibrio, el bebé ya percibe cómo está colocado y si está cabeza arriba o cabeza abajo tras sus giros y movimientos.
Finalmente, sus pulmones se van preparando para ser capaces de respirar fuera del útero y pronto comenzarán a producir surfactante. Esta sustancia es necesaria para evitar el colapso pulmonar al respirar.
En esta semana de embarazo se alcanza una etapa muy importante: la viabilidad fetal. Se trata del momento en su desarrollo en el que, si el parto se adelantara y el bebé fuera prematuro, sería capaz de sobrevivir. A partir de estas semanas se empieza a producir en los pulmones el surfactante pulmonar, una sustancia que ayuda al intercambio de oxígeno en los pulmones.
Si hubiera alguna complicación que hiciera pensar que el bebe puede nacer antes de tiempo, se administrará una medicación para acelerar la maduración de los pulmones.
El bebé sigue muy activo y mueve los músculos de los dedos, de los brazos y las piernas, como rutina diaria. Le encanta llevarse el pulgar a la boca, acariciarse la cara o agarrarse el pie.
El bebé practica con los pulmones, llenándolos y vaciándolos de líquido amniótico en lugar de aire. Ya no se sobresalta como al principio al rozar o tocar algo.
El bebé en la semana 24 de embarazo y principales síntomas en la madre
Cambios en la madre en la semana 24 de gestación
En la semana 24 de embarazo, es posible que la mujer haya aumentado de peso unos 6 kilos. En cualquier caso, esto es totalmente orientativo y será el especialista quien controle la ganancia de peso de la embarazada para que sea la adecuada a su situación particular.
Uno de los cambios más llamativos que puedes notar en esta semana es que ha aparecido una línea marrón en tu tripa: se trata de la línea alba, una estructura de fibras y tendones que une la pared abdominal. Todas las personas tenemos esta línea, pero en las embarazadas se vuelve visible debido a las hormonas.
El aumento del volumen sanguíneo puede hacer que sientas sofocos y que sudes más de lo común. Si tu embarazo se da en verano puede que el calor te lo haga pasar un poco mal; si es en invierno, en cambio, verás que tienes menos frío (¡aunque no olvides abrigarte, pese a todo!).
Otro síntoma que llama la atención es que, en muchas embarazadas, el ombligo sale hacia el exterior. Esto se debe al crecimiento cada vez mayor del útero, que presiona los tejidos y hace que el ombligo (el remanente de nuestro propio cordón umbilical) se vea empujado hacia fuera. En la inmensa mayoría de casos no es nada grave, aunque un pequeño porcentaje de embarazadas describe dolor en la zona debido a la distensión de la piel. Otro porcentaje todavía más pequeño desarrolla una hernia umbilical, debido al trabajo excesivo de la musculatura: en estos casos, aparece un pequeño bulto blando y mucho dolor en la zona.
Puede que sientas, además, que cada vez que intentas tumbarte para descansar tienes que ir al baño. No son imaginaciones tuyas: los riñones trabajan más cuando estás tumbada, y en estos momentos de tu embarazo están trabajando a todo trapo.
El aumento de volumen del abdomen y del pecho puede provocar picor por el estiramiento al que se está viendo sometida la piel. Por ello, será muy importante utilizar una crema hidratante específica y adecuada para el embarazo, que además ayudará a la prevención de las estrías.
Otros síntomas y molestias comunes en la semana 24 de embarazo son:
- Dolor de espalda.
- Sensación de torpeza y peor equilibrio, ya que por el aumento de peso en el abdomen cambia el centro de gravedad.
- Reflujo y ardor.
- Estreñimiento, que puede llevar a la aparición de hemorroides.
- Manchas oscuras en la piel (cloasma), frecuentemente en la cara y zonas expuestas al sol.
- Linea nigra, que es el oscurecimiento de la línea vertical central que divide el abdomen en dos. Suele irse en los meses siguientes tras el parto.
- Ombligo hacia fuera, por la presión interna del útero sobre el abdomen. Es algo común, pero, si hay dolor en la zona, se debe consultar con el especialista.
- Dificultad para dormir y para encontrar una postura cómoda.
- Calambres, varices y molestias en las piernas.
- Retención de líquidos e hinchazón en pies, tobillos y piernas.
- Síndrome del túnel carpiano, que produce adormecimiento de la mano.
- Problemas en las encías, que sangran.
- Sofocos y sudoración aumentada.
- Contracciones de Braxton Hicks, que la embarazada nota como que el abdomen se endurece. Las contracciones de Braxton Hicks son diferentes a las contracciones de parto, ya que las contracciones de Braxton Hicks son irregulares, no aumentan su frecuencia e intensidad y no son dolorosas, aunque pueden ser molestas.
En cualquier caso, si la mujer presenta algún síntoma que piense que puede salirse de lo común y ante cualquier duda, lo mejor será siempre consultarlo con el especialista y no automedicarse.
Pruebas y control médico
Es habitual que, entre la semana 24-28 de embarazo, se realice a la embarazada la analítica del segundo trimestre, de sangre y orina, que servirá para evaluar varias cosas.
Entre las cosas más importantes que evaluará esta analítica se encuentra si la embarazada tiene anemia, ya que puede ser más habitual en la segunda mitad del embarazo y a partir del segundo trimestre de gestación. Se trata de anemia ferropénica, que puede ocurrir por un déficit de hierro al aumentar las necesidades para la madre y el bebé.
La anemia es frecuente durante el embarazo y, sobre todo, a partir del segundo trimestre. Los síntomas de la anemia son el mareo, el cansancio, la palidez en la piel y en las mucosas, en ocasiones se pueden experimentar palpitaciones. En las analíticas que se realizan a lo largo del embarazo se puede diagnosticar la anemia gracias al nivel de hemoglobina.
Por ello, es posible que pauten a la embarazada suplementos de hierro a partir de este momento, para prevenir o tratar el déficit, si el especialista lo considera necesario. De igual modo, la mujer debe comentarle si se encuentra fatigada, cansada, débil, pálida o, incluso, mareada, ya que pueden ser síntomas de anemia.
Otra de las pruebas importantes que se realizará en la analítica del segundo trimestre es la prueba de la glucosa o test de O'Sullivan. Esta prueba se realiza para ver si la embarazada tiene un mayor riesgo de padecer diabetes gestacional.
El test de O'Sullivan sirve para detectar embarazadas con un mayor riesgo de tener diabetes durante la gestación y se realiza de forma rutinaria en el segundo trimestre, con excepción de pacientes mayores de 35 años y/o con diabetes gestacional en embarazo previo y/o hijo previo con un peso mayor a 4 Kg y/o obesidad al inicio del embarazo y/o antecedentes familiares de primer grado de diabetes en los que se realizará también el test en el primer y tercer trimestre.
El test de O'Sullivan consiste en la determinación inicial de la glucosa basal en sangre, la ingesta de un preparado con 50 g de glucosa y, una hora después, una nueva determinación del nivel de glucosa en sangre. La mujer debe permanecer durante ese tiempo en reposo y no puede ingerir alimentos ni beber.
Si los resultados hacen sospechar que la mujer puede padecer diabetes gestacional, será necesario confirmarlo posteriormente con el test de sobrecarga oral de glucosa o "curva larga".
Tu siguiente visita prenatal será en la semana 28 del embarazo, momento en el que se da inicio al tercer trimestre. Ahora que todavía hay tiempo, es probable que los padres empiecen a pensar en cómo gestionarán su día a día una vez el bebé llegue a casa. Si ambos trabajan tendrán que evaluar cómo repartir la baja por paternidad o maternidad.
Tipos de pruebas de glucosa
Existen diferentes formas de hacer este test, aunque el más habitual es el test de O’Sullivan: te darán una solución de glucosa para beber y, transcurrida una hora, tomarán una muestra de tu sangre para comprobar el nivel de azúcar. Si padeces diabetes gestacional, tu cuerpo no será capaz de producir insulina suficiente como para regular el nivel de glucosa.
A continuación, se presenta una tabla comparativa de las pruebas de glucosa:
| Prueba | Descripción | Ayuno | Glucosa ingerida | Mediciones |
|---|---|---|---|---|
| Test de O'Sullivan | Determinación inicial de glucosa basal, ingesta de 50g de glucosa, medición tras 1 hora. | No necesario | 50 gramos | Inicial y tras 1 hora |
| Sobrecarga oral de glucosa (Curva larga) | Confirmación si el Test de O'Sullivan es positivo, con mediciones a los 60, 120 y 180 minutos. | Necesario | 100 gramos | Inicial, 60 min, 120 min, 180 min |
| Curva de un solo paso | Determinaciones tras la ingesta a la hora y a las dos horas. | Necesario | 75 gramos | A la hora y a las dos horas |
| Hemoglobina A glicosilada (HbA1c) | Identifica el nivel medio de glucosa de los últimos tres meses a través de sangre materna. | No necesario | N/A | Única medición |
Recomendaciones
Hay algunas recomendaciones o consejos que pueden ser útiles para la embarazada en la semana 24 de gestación. Entre ellos, se encuentra:
- Cuidar la alimentación, para que sea saludable, equilibrada y variada. Además, debe incluir fibra (para evitar el estreñimiento) y alimentos ricos en hierro como almejas, mejillones, carne roja, legumbres y frutos secos (para evitar la anemia).
- Hidratarse correctamente, lo que también contribuirá a prevenir el estreñimiento.
- Comer poco, pero de manera frecuente, no tumbarse justo después de comer y evitar las comidas grasas y el picante ayudará a evitar las molestias digestivas.
- Realizar ejercicio adaptado al embarazo, siempre que no lo haya contraindicado el especialista. Ayudará a mejorar el tránsito intestinal y a evitar la hinchazón de tobillos y piernas, entre sus muchos beneficios.
- Tener precaución con la exposición solar y utilizar protector solar para evitar las manchas oscuras en la piel.
- Moverse con cuidado, sin realizar movimientos bruscos, y pedir ayuda para realizar ciertas cosas que presenten ahora dificultad para la embarazada.
- Seguir las indicaciones del especialista acerca del control del peso en el embarazo.
Estos consejos servirán para aliviar algunas de las molestias más comunes del embarazo, para que la mujer pueda tratar de disfrutar de este periodo tan especial.
