El embarazo bioquímico, también conocido como aborto bioquímico o microaborto, se define como un embarazo inicial que se confirma mediante una prueba positiva de la hormona beta gonadotropina coriónica humana (β-hCG), en orina o sangre, pero que no progresa hasta el punto en que se puede visualizar el embarazo en una ecografía. Sucede antes de la 5ª semana de gestación. En otras palabras, se produce cuando hay una interrupción temprana del desarrollo embrionario y posterior expulsión del mismo.
Es entonces cuando el organismo comienza a sintetizar la hormona beta-hCG (gonadotropina coriónica humana). Al cuantificarse esta hormona en una prueba de embarazo, la prueba sale positiva, y, sin embargo, todavía no es detectable en la ecografía.
En algunos casos, el resultado del análisis de la beta-hCG es “embarazo bioquímico” y muchas pacientes no saben qué significa, si el embarazo será evolutivo o si afectará en las próximas gestaciones.
En la mayoría de los casos, el aborto bioquímico está asociado a los procesos de fecundaciones in vitro que han tenido un resultado inicial positivo, pero que el embrión no se desarrolla y es expulsado. Sin embargo, los “embarazos bioquímicos” no son exclusivos de los tratamientos de reproducción asistida y también suceden en gestaciones conseguidas de forma natural.
Se cree que el embarazo bioquímico es bastante común en embarazos espontáneos, pudiendo afectar desde a casi la mitad de las gestaciones, aunque la cifra exacta es difícil de determinar. La mayoría de las veces, este tipo de pérdida suele pasar inadvertida, ya que en la mayoría de los casos solo se manifiesta como un ligero retraso de la menstruación, sin que la mujer llegue a sospechar que hubo una implantación.
Causas del embarazo bioquímico
Hasta el momento, no hay causas exactas del por qué se produce el aborto bioquímico. No se conoce la razón por la que el embrión, que se ha logrado desarrollar, detenga su crecimiento y termine desprendiéndose.
Este tipo de pérdidas gestacionales son tan tempranas que el embarazo no se puede observar mediante ecografía. Es difícil saber exactamente las causas que han provocado la detención del desarrollo embrionario y el aborto, debido básicamente a que los restos embrionarios son eliminados con la regla y no pueden ser analizados.
Las posibles explicaciones son:
- Embrión con alteraciones genéticas después de su fecundación.
- Posibles alteraciones genéticas en el óvulo o espermatozoide de los progenitores.
- Estilos de vida de los padres poco saludables: tabaco, alcohol, mucho estrés, etc.
- Anomalías anatómicas en el útero de la madre.
- Problemas hormonales.
- Infecciones.
Se recomienda no intentar buscar una causa y caer en la frustración. Al igual que hay embriones que son incapaces de implantar, otros lo consiguen, pero tienen un potencial insuficiente para alcanzar un embarazo clínico y evolutivo. Algunos embriones simplemente son incapaces de evolucionar, sin que esto afecte a la capacidad reproductiva de la pareja. Hay que ser positivos y pensar que al menos se ha conseguido la fecundación del óvulo y la implantación del embrión en el útero.
El embarazo bioquímico
Síntomas del embarazo bioquímico
Debido al escaso tiempo de gestación, apenas se tienen síntomas en un embarazo bioquímico. En general, pueden presentarse dolores muy leves, como espasmos musculares abdominales; pérdida de sangre rojiza; dolores de espalda, o molestias que pueden atribuirse a la inminente llegada del ciclo menstrual.
Algunos de los más comunes son los siguientes:
- Dolor abdominal similar a una regla
- Sangrado vaginal rojo brillante
- Expulsión de coágulos con la menstruación
- Pequeñas contracciones y dolor de espalda
En este tipo de aborto, los restos embrionarios son eliminados naturalmente mediante un sangrado que recuerda a la menstruación. Estos embarazos pueden durar desde horas, hasta unas dos semanas. Por esta razón, casi no se presentan síntomas.
¿Qué hacer después de un embarazo bioquímico?
No hay un tratamiento específico para un embarazo bioquímico. En la mayoría de los casos, lo único que se puede hacer es esperar a que se resuelva solo. No suele ser necesario realizar un legrado.
Tras alcanzar un positivo en la prueba de beta hCG, no existe confirmación del embarazo mediante ecografía. Se trata de un embarazo que se interrumpe de forma precoz porque el embrión, a pesar de haber anidado en el endometrio, paraliza su desarrollo.
Es importante controlar la evolución de los valores de la beta-hCG y seguir con los tratamientos que haya pautado el ginecólogo hasta que se indique lo contrario, ya que no siempre se trata de un aborto bioquímico.
Apoyo emocional
Un embarazo bioquímico es una situación emocionalmente frustrante para las pacientes que pasan por un tratamiento de reproducción asistida. No obstante, a pesar de no tener consecuencias fisiológicas, si los pacientes están buscando el embarazo o siguen un proceso de fecundación asistida, supone un duro golpe.
La sensación de pérdida puede afectar a los padres y puede predisponerlos al fracaso de las futuras gestaciones. Esta circunstancia puede ser muy dolorosa y requerir apoyo psicológico. El apoyo emocional y psicológico es clave en estos casos.
¿Cuándo intentar un nuevo embarazo?
El tiempo para intentar un nuevo embarazo depende de varios factores, entre ellos, de la situación emocional de los padres y de las causas que hayan provocado el aborto. Si el ciclo menstrual se reanuda normalmente, pasadas dos menstruaciones se puede intentar una nueva gestación.
Es importante tener en cuenta que tras un embarazo bioquímico no es necesario realizar ningún tratamiento y el ciclo menstrual vuelve a su normalidad 1 o 2 semanas después, siempre que los niveles de beta-hCG y progesterona en la sangre vuelvan a sus valores basales.
Embarazo bioquímico y fertilidad
Lo primero que hay que recordar es que el embarazo bioquímico no tiene consecuencias sobre la fertilidad de la mujer, y mucho menos sobre su capacidad para llevar a término con éxito otro embarazo. No hay que alarmarse, ya que no representa un obstáculo para la concepción, por lo que no debe considerarse una condición patológica.
Aunque un embarazo bioquímico puede ser muy decepcionante, su ocurrencia indica que al menos un embrión alcanzó la etapa de blastocisto, se implantó e intentó seguir su desarrollo. Por esto puede considerarse una señal esperanzadora.
Es importante animar a la paciente sobre el pronóstico optimista para futuros tratamientos, indicando que no hay un impacto adverso en futuras gestaciones y que, para la fertilidad futura, el pronóstico sigue siendo bueno.
Un test de embarazo positivo es el resultado de una implantación uterina por lo que un embarazo bioquímico indica que el endometrio ha sido receptivo al embrión. Un embarazo bioquímico tiene una incidencia del 13-22 % no variando si se transfieren embriones en fresco o vitrificados.
Prevenir el aborto bioquímico
La mayoría de abortos espontáneos, así como el embarazo bioquímico, suele estar provocado por anomalías cromosómicas en el embrión o en los gametos. Por tanto, no hay nada que se pueda prevenir.
Sin embargo, es cierto que existen algunas recomendaciones para reducir el riesgo de embarazo bioquímico:
- Mantener un estilo de vida saludable realizando ejercicio físico de manera regular.
- Comer sano.
- Controlar las situaciones de estrés.
- Consumir alimentos ricos en hierro y tomar suplementos de ácido fólico todos los días (bajo prescripción médica).
- Evitar el tabaco o beber alcohol.
Preguntas frecuentes
Aquí respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre el embarazo bioquímico:
¿Por qué la cantidad de beta hCG de mi prueba de embarazo no es cero si no lo estoy?
Puede ser por dos motivos. En ocasiones, la sensibilidad de la prueba es muy pequeña y detecta niveles de Beta que nosotros damos como negativas o quizás el embarazo ha tenido lugar, pero está descendiendo. Y entonces si pillamos el nivel de Beta cuando está descendiendo, es un aborto bioquímico.
¿Un embarazo bioquímico es un aborto?
Un embarazo bioquímico puede considerarse un microaborto. Se trata de un embarazo en el que se detiene su desarrollo de manera muy precoz, tanto que no es posible verlo ecográficamente.
¿Cuál puede ser la causa de los abortos bioquímicos recurrentes?
Entre las posibles causas del aborto bioquímico se encuentran las siguientes: Alteraciones genéticas en los embriones, malformaciones en el útero, alteraciones hormonales, infecciones del tracto reproductor femenino. Además, un estilo de vida inadecuado como, por ejemplo, fumar o beber alcohol, también puede ser motivo de microaborto.
¿Cuándo se ovula después de un aborto bioquímico?
Lo más habitual es que el ciclo menstrual de la mujer vuelva a la normalidad pasado unos 7-14 días desde el aborto bioquímico. Sin embargo, este periodo de tiempo para que el ciclo menstrual se restablezca tras un microaborto dependerá del nivel de beta hCG y de progesterona en sangre. Es necesario que estos niveles hormonales desciendan a sus valores basales para que el ciclo menstrual se pueda reanudar y tenga lugar la ovulación.
¿El aborto bioquímico solo puede ocurrir después de una FIV?
No, esta situación no es inherente la fecundación in vitro u a otras técnicas de reproducción asistida, sino que es más común detectarla en estas situaciones. El motivo es que tras las técnicas de reproducción asistida, casi siempre, se realizará una prueba de embarazo en sangre.
¿Cuánto se debe esperar para un nuevo embarazo después de un microaborto?
Aquellas mujeres cuyo ciclo menstrual se reanude de manera normal, pueden volver a intentar quedar embarazada cuando haya tenido al menos dos o tres menstruaciones, es decir, pasados 2-3 meses desde el microaborto. En cualquier caso, lo más recomendable es consultarlo con el médico y seguir sus indicaciones.
¿Cuándo baja la regla después de un embarazo bioquímico?
Cuando sucede una interrupción temprana del desarrollo embrionario o un embarazo bioquímico, puede ocurrir que la regla se retrase unos días o incluso se prolongue 1-2 semanas. Por esta razón, en numerosas ocasiones, las mujeres no son conscientes de que han sufrido un aborto temprano.
¿Cómo saber si he tenido un microaborto o una regla normal?
Normalmente, no hay forma de diferenciar entre un microaborto y la menstruación puesto que el manchado que aparece tras un microaborto es muy similar al manchado de una regla habitual. En ocasiones, tras un microaborto, el sangrado puede presentarse con un ligero retraso o ser un poco más abundante. Sin embargo, esto no es suficiente para diferenciarlo. Por lo general, las mujeres que saben que han sufrido un microaborto son aquellas que que previamente obtuvieron un resultado positivo en un test de embarazo.
