Blanca Marsillach: Una Dinastía de Actores y su Legado en el Teatro Español

Blanca Marsillach, nacida en Barcelona en 1966, es una reconocida actriz española cuyo nombre resuena con fuerza en el mundo del teatro, el cine y la televisión. Hija de dos grandes figuras de la escena, Adolfo Marsillach y Teresa del Río, Blanca ha sabido labrarse una exitosa carrera, manteniendo viva la tradición familiar y aportando su propio sello personal.

Adolfo Marsillach, padre de Blanca Marsillach, fue un destacado actor, dramaturgo y director español.

Una Herencia Artística

La vida de Blanca Marsillach parecía destinada a la interpretación, pues sus padres son grandes rostros de la escena: es hija de Adolfo Marsillach, quien fue un actor, guionista de televisión, dramaturgo y escritor que dejó su sello en la actuación, el teatro y la escritura. Por otro lado, su madre es Teresa del Río, la famosa actriz a la que se puede ver en películas como El gafe, Bahía de Palma, La madriguera, Historia de la radio, Alejandro Magno y Hola, Robinsón.

Su hermana también decidió seguir el mismo camino, pues también es actriz: Cristina Marsillach es conocida por películas como Mil veces adiós y Opera, pero también por apariciones televisivas en La señora García se confiesa, El poderoso influjo de la luna y El mar y el tiempo.

Blanca ha explicado que dedicarse a la actuación se convirtió en su propósito porque sabía que tenía el camino más fácil. Poco a poco ha demostrado que el talento corre por sus venas y se ha labrado una carrera como actriz y productora de teatro con una compañía propia.

Primeros Pasos en la Actuación

En 1986, Blanca ya se la pudo ver en televisión, concretamente en Segunda enseñanza, proyecto al que siguieron muchos otros en la pequeña y gran pantalla. De hecho, compartió reparto con el actor Chistopher Lambert en la película El inquisidor. Por otro lado, ha actuado en filmes como GAL, El otro lado de la cama, Atraco a las 3... y media, En penumbra y La monja alférez, entre otras.

Durante este tiempo ha trabajado también a las órdenes de directores como Gregory Hains o Lucio Fulci. Su participación en la producción Magenta's Mourning en 1997 le valió un premio a la mejor actriz de reparto en el Festival de Toronto.

Teatro: Pasión y Compromiso Social

Blanca Marsillach es una actriz española que ha trabajado tanto en cine, televisión como en teatro, disciplina en la que está totalmente volcada en la actualidad.

Más allá de la actuación y la dirección, a sus 59 años Blanca lucha por acercar el teatro a los sectores más desfavorecidos, y por ello se alía con asociaciones con programas que apoyan esta filosofía.

Hace 20 años decidió montar su propia compañía teatral, Varela Producciones, con la que realiza programas de teatro interactivo para personas con capacidades diferentes, mujeres víctima de violencia de género, colectivos en riesgo de exclusión social y personas mayores para lograr su integración en la sociedad a través del teatro.

"Una obra de teatro adaptado que favorece la integración de personas con discapacidad, desde el elenco hasta el público". Lo más importante, reivindica Marsillach, "es normalizar esta situación, que no sea una moda, y que se contrate a muchos más actores con discapacidad", destacó Blanca Marsillach en una entrevista con Elmundo.es.

En su compromiso con el teatro, Blanca ha participado en la obra 'Entre versos y Marsillach', una iniciativa que busca homenajear a su padre a través de la poesía del Siglo de Oro español. En esta obra, Blanca comparte escenario con personas mayores, brindándoles la oportunidad de sentirse protagonistas y valorados.

Entre versos y Marsillach es una iniciativa sorprendente y muy novedosa dentro de las artes escénicas españolas. Esta iniciativa surge de un homenaje que yo le quería hacer a mi padre, a través de la obra que hizo con Amparo Ribelles y María Jesús Valdés.

Siempre quise actuar con mi padre. El me dirigió en dos montajes pero nunca tuve la oportunidad de compartir escenario con él. Pensé que, gracias a las nuevas tecnologías, podía actuar con él, aún de forma virtual y compartir escenario. Y siempre lo quise hacer para un colectivo de gente mayor.

Nuestro lema es: "Mientras sumes años a la vida, suma vida a los años". Es un programa de amor, del alma, del corazón, donde intentamos que la gente mayor no se sienta sola, que sientan de alguna forma que todo lo que han hecho por los demás, criar a sus hijos, cuidar de los nietos... se le devuelve, que tiene sentido, que tienen cosas que contar, cosas que decir y cosas por hacer.

Pueden sentir esa magia del estreno, de un primer contacto con el público, también sentir los nervios, y, sobre todo, saborear el siglo del oro y compartir escenario con Marsillach. Yo creo que para ellos es muy completo. Se sienten protagonistas, y al sentirse protagonistas, sienten que son importantes. Muchas veces, según te vás haciendo mayor piensas que el mundo te necesita menos

Sobre todo destaco las muchísimas ganas de aprender, la humildad, su gratitud, las ganas de vivir. Les ayuda que les digas de alguna forma que son importantes, que tienen que seguir viviendo, que sin ellos nosotros no podemos seguir adelante. Por tanto, insuflar esa energía y esa vitalidad es muy bonito de ver, es contagioso. Se sienten vivos.

Otra faceta importante de Blanca es su labor en la difusión del teatro clásico entre los jóvenes. En este sentido, ha participado en proyectos que combinan el teatro clásico con el rap, buscando acercar a los jóvenes a los grandes autores del Siglo de Oro español.

Hemos interpretado a los clásicos a través del rap porque el verso tiene el mismo ritmo que los endecasílabos. Hacemos como una pelea de gallos con el 'Poderoso caballero es don dinero'. Es una forma de seguir el legado de mi padre, que fundó la Compañía Nacional de Teatro Clásico para acercar ese tipo de teatro a la gente y que no lo vieran como una cosa aburrida".

El Legado de Adolfo Marsillach

Blanca Marsillach no solo ha heredado el talento artístico de su padre, sino también su compromiso social y su pasión por el teatro clásico. En numerosas ocasiones, Blanca ha expresado su admiración por su padre y su deseo de mantener vivo su legado.

Esta obra es un homenaje a su padre, Don Adolfo Marsillach. Era muy exigente, muy tímido, tenía un gran sentido del humor, sarcástico. Olía muy bien, era muy guapo, un gran seductor, y muy inteligente.

Creo que lo mejor es esto, seguir con el teatro. Aunque él nos decía, tanto a mi hermana Cristina (que también es actriz) como a mí, que no nos dedicáramos a esto, pero... si él pudiera ver que yo he cogido un lado del teatro con el que ayudar a los demás, de hacer al público partícipe, de poder, de alguna forma, identificar con los colectivos menos favorables a través del teatro, que tiene tanta fuerza, donde naces, mueres y resurges como el ave fénix de entre sus cenizas, se sentiría muy orgulloso.

De él dice haber heredado la capacidad de trabajo y la autoexigencia.

Presente en su casa, a través de los retratos, y en su vida profesional, a través del extenso legado que dejó, Blanca sobre todo añora al padre que perdió hace veinte años. "Lo que más recuerdo de él es su olor, sus ricitos en el cuello, su risa, sus andares. El olor era una mezcla de perfume y aroma personal. Creo que usaba Agua Brava. Siempre olía muy bien. Su forma de reír le ponía ojos de chinito. Era muy pícaro y un gran seductor. Y luego tenía una labia increíble, era un espadachín, no había quien le ganara ningún argumento".

Blanca está convencida de que, de haber nacido en Inglaterra, su padre sería Laurence Olivier. "Pero este es un país que no hace justicia a la gente que ha significado algo importante".

En este sentido, Blanca ha participado en la obra 'Una noche con los clásicos', un homenaje a su padre que dirige Mario Gas.

"Hacer algo que hizo él me resulta un poco vertiginoso. A veces siento que está en escena conmigo. Y verle decir el verso, reflexionar sobre la vida, la muerte, el amor, los agravios, el poder, el dinero. Verle como padre, como director, como actor, como hombre de teatro, como escritor, como autor... Se me remueven muchas cosas".

Una Vida Personal Marcada por la Rebeldía y la Búsqueda de la Libertad

La actriz se reconoce como rebelde. De hecho, se fue de casa con 17 años para no seguir las reglas que le imponía su padre.

En una entrevista para el citado medio indagó en este rasgo de su personalidad, ligado a los años 80. "Viví la Movida Madrileña, era del grupo de Almodóvar, Eusebio Poncela, Amparo Muñoz… Bueno, esa Movida de Madrid te podía llevar al cielo o al infierno. Ahora si me dicen que salga a cenar después de las0 horas, siempre digo que no. Me hago cualquier cosa en casa y rezo el rosario, por decirte algo", explicó.

"Creo que gracias a lo joven y lo precoz que era, pude salir de muchas cosas de las que muchos compañeros no han podido salir. Bueno, la Movida de Madrid te podía llevar al cielo o al infierno", expresó sobre su juventud.

Nacida en 1966 en Barcelona, Blanca se crió en el exclusivo barrio madrileño de El Viso. "Mi hermana y yo fuimos a un colegio muy progre, el Josefina Aldecoa, donde todas las profesoras habían estado en la cárcel o eran militantes". Fue compañera de pupitre de Miguel Bardem, primo del oscarizado Javier... "Pero me interesaba muy poco todo aquello. Yo era una 'outsider', y siempre me preguntaba quiénes eran esos padres que hacían cosas tan raras. Luego esas cosas raras las he hecho yo, porque no hay nada que tire más que la genética", comenta entre risas la actriz.

Por aquel entonces solo pensaba en irse de casa y completó sus estudios en Inglaterra, Estados Unidos e Irlanda. "Siempre me he sentido más libre en el extranjero, quizás porque no tenía la presión de estar con un padre tan famoso, una madre tan guapa y conocida...".

Hoy lo ve de otra manera. "La madurez no son solo las arrugas, también aprendes a dar valor a las cosas y a ser más agradecida.

Una Vida Sana y Equilibrada

Entre detalles algo más íntimos de su rutina, tal y como recoge ABC, Blanca busca recargar energía desde que se levanta: "Suelo desayunar un zumo de naranja, un plátano, unos arándanos y una tostada con pan de espelta, aguacate y salmón".

Dormir siesta le parece perder el tiempo, y ella es más de aprovechar la noche para dormir lo necesario y durante el día poder trabajar, hacer deporte y tener ocio. Por otro lado, para gestionar el estrés tan expandido en la sociedad, la actriz tiene algunos métodos: "Recurro a la meditación, el yoga o el ejercicio en general. Es lo que me calma y me hace ver las cosas de otra manera".

El ejercicio es un indispensable en su vida "sobre todo para fortalecer la espalda". "Fui operada hace años y ahora de nuevo otra vez. El yoga y los ejercicios de pilates es lo que más resultado me da; el 'cardio' suelo hacer una ahora aproximadamente... me ayuda a estar activa".

"Lo más sexy es ser tú misma y aceptar lo que tienes, lo bueno y lo que no es tan bueno. Quererte como eres. Pero sí, es que a los 50 años hay una crisis importante. Ya estás cerca de los 60 años y muy lejos de los 40, y notas que no tienes la misma energía vital. Antes con unas cuantas horas de sueño me valía, ahora para nada, a partir de las 20 horas si me dicen de ir a cenar es que digo que no. Me hago en casa lo que sea, me pongo a rezar el rosario, por decirte cualquier cosa, y me pongo la manta eléctrica con un buen libro. Y se acabó, esa es la mejor cena que puede haber", detalló para Okdiario.

Asimismo, asegura que su entorno es lo más importante: "A mí me llena mucho mi perrita Puck y los pocos amigos que tengo, porque tengo muy pocos. Soy una persona muy espiritual, o por lo menos eso me considero, pero no religiosa.

En la Actualidad

En medio de tanta expectación, cuatro famosos desembarcan en el plató para exprimir sus conocimientos, reflejos y buen humor. En esta ocasión, los rostros conocidos son los de Valeria Vegas, Fernando Ramos, Nicolás Coronado y Blancha Marsillach.

Blanca Marsillach en la actualidad.

Ficha Personal

Nació: El 23 de marzo de 1966 en Barcelona. Es hija de Adolfo Marsillach y Tere del Río.
Estudios: Económicas y Arte Dramático.
Familia: Está soltera y sin compromiso.
Profesión: Actriz y empresaria. Desde muy joven su pasión fue la interpretación, tanto en cine como en teatro y televisión con obras como 'Al otro lado de la cama', 'Atraco a las 3… y media', 'La monja alférez', 'Abril en París', 'Las entretenidas'...

Productora

Es en la producción y dirección donde Blanca se siente más cómoda porque es ahí donde lleva a cabo proyectos de corte social, con el apoyo de la Fundación Repsol. Una ayuda inestimable con la que ha puesto en marcha el Programa de Teatro Interactivo para Personas con Discapacidad.

En la actualidad

Está de gira con 'Enamórate de Lope', un recital de sonetos de Lope de Vega. La obra consta de dos partes. En la segunda, el público sube al escenario para actuar.

Publicaciones populares: