El aborto espontáneo, también conocido como aborto natural o aborto involuntario, se define como la pérdida de un embarazo antes de la semana 20 de gestación o cuando el feto tiene un peso inferior a los 500 gramos.
Es importante señalar que, por motivos de claridad, se utiliza la terminología médica (muerte fetal, aborto), pero también se identifican otras formas de hablar de la pérdida o muerte perinatal. A menudo, la terminología médica puede ser delicada para algunas madres y padres, especialmente si se usan palabras como ‘feto’, ‘fetal’, ‘aborto’.
La muerte perinatal abarca la muerte fetal y la muerte neonatal. La muerte neonatal es la que se produce entre el momento del alumbramiento entero de un bebé vivo y un máximo de 28 días posparto. La muerte neonatal precoz es la que ocurre entre el alumbramiento (día 0) y 6 días posparto (7 días en total) y la muerte neonatal tardía es la que ocurre entre 7 días y un máximo de 28 días posparto.
Dado que la muerte fetal (stillbirth) y la muerte neonatal tienen definiciones más o menos amplias, también el periodo perinatal tiene varias definiciones. En un principio, las definiciones internacionales (por ejemplo, de la OMS) se centraron en las muertes producidas a partir de las 28 semanas de gestación porque desde este momento del embarazo un bebé tenía cierta posibilidad de sobrevivir en el caso de un parto prematuro.
Por este motivo existe una obligación legal de inscribir las muertes fetales a partir de esta fecha en el registro civil, pero no las que ocurren antes (aunque lo animan y lo aceptan). En aproximadamente 25%-50% de casos no llegan a conocer la causa de la muerte, pero esto depende de las pruebas de anatomía patológica que se realiza y la experiencia del patólogo con autopsias perinatales.
La muerte perinatal y el duelo perinatal son distintos. La muerte perinatal es una manera de definir, en términos biológicos (semanas de gestación, peso al nacer) este tipo de muerte.
En aproximadamente 25%-50% de casos no llegan a conocer la causa de la muerte, pero esto depende de las pruebas de anatomía patológica que se realiza y la experiencia del patólogo con autopsias perinatales.
Causas del Aborto Espontáneo
El aborto espontáneo generalmente es debido a problemas en el desarrollo del feto o alteraciones en la salud de la madre:
- Anomalías genéticas: Alrededor de la mitad de los abortos espontáneos se deben a problemas cromosómicos en el feto como un déficit o exceso de cromosomas que impiden el desarrollo adecuado del feto.
- Afecciones maternas: Enfermedades como la diabetes mal controlada, problemas hormonales, anomalías uterinas, infecciones graves y enfermedades autoinmunes pueden aumentar el riesgo de aborto.
- Factores externos: La exposición a radiación o sustancias químicas, especialmente en el entorno laboral, podrían influir.
Si bien es cierto que algunos factores personales (edad, peso, dieta, fumar, consumo de drogas, algunas medicinas, estrés) pueden estar asociados a un mayor riesgo de pérdida gestacional, la presencia de uno o más de ellos no significa que estos hayan sido la causa. Cuando sea la primera o segunda pérdida no se suele hacer pruebas o tratamiento.
Cómo afrontar el duelo que se padece tras sufrir un aborto
Tipos de Aborto Espontáneo
Podemos distinguir diferentes tipos de aborto natural en función de los siguientes factores:
- Esporádico vs. recurrente: en función de si el aborto ha ocurrido de forma puntual o si han tenido lugar varios abortos. Esto sería lo que denominamos aborto de repetición.
- Clínico vs. subclínico: en función de si el aborto ocurre en estadios avanzados o si ocurre de forma muy temprana, es decir, cerca del momento de la implantación. Este último es el que se conoce como aborto bioquímico o microaborto y la mujer lo suele confundir con una menstruación.
- Anembrionado vs. embrionado: en el primer caso, no es posible apreciar el embrión dentro del saco gestacional por ecografía, lo cual se conoce como huevo huero. En el segundo caso, sí se observa embrión pero éste ha detenido su desarrollo. Esto tipo de aborto también se denomina aborto retenido o aborto diferido.
- Completo vs. incompleto: en función de si se consigue eliminar todo el contenido uterino tras el aborto o, por el contrario, aún quedan restos fetales dentro del útero.
- Amenaza de aborto: Se presenta con síntomas como sangrado vaginal y dolor abdominal, pero el cuello uterino permanece cerrado.
- Aborto en curso: El sangrado y el dolor abdominal tipo cólico aumentan.
- Aborto retenido: La paciente está asintomática (no refiere sangrado ni dolor abdominal), pero al realizar una ecografía se objetiva que el feto ha dejado de desarrollarse y no hay latido cardíaco.
- Aborto espontáneo incompleto: No se han expulsados todos los tejidos (embrión/feto/bebé y placenta) del cuerpo.
Además, es importante considerar el embarazo ectópico, que se produce cuando un óvulo fecundado se implanta fuera del útero, normalmente en una de las trompas de falopio.
Síntomas del Aborto Espontáneo
Los síntomas de un aborto espontáneo pueden variar, pero los más comunes incluyen:
- Sangrado vaginal: El sangrado es el síntoma más común y puede presentarse en diferentes intensidades. Puede comenzar como un manchado leve y progresar hasta convertirse en un sangrado abundante, similar al de una menstruación intensa.
- Dolor abdominal y cólicos: Los cólicos abdominales, que suelen ser similares a los de la menstruación, pueden variar en intensidad, desde molestias leves hasta dolor severo.
- Expulsión de tejido o líquido: La expulsión de líquido amniótico o de fragmentos de tejido gestacional a través de la vagina es otro signo claro de aborto espontáneo.
- Dolor en la parte baja de la espalda: Algunas mujeres experimentan dolor en la zona lumbar, especialmente si el aborto se encuentra en curso o es inminente.
- Disminución o desaparición de los síntomas del embarazo: En algunos casos, las mujeres pueden notar una disminución repentina en los síntomas típicos del embarazo, como náuseas, sensibilidad en los pechos y fatiga.
- Aceleración del ritmo cardíaco o sensación de mareos: En casos de aborto espontáneo cuando se produce una hemorragia masiva, es posible que se experimenten síntomas como palpitaciones, mareos o desmayos.
- Fiebre y escalofríos: Aunque menos frecuente, la fiebre puede ser un síntoma de una infección asociada al aborto, especialmente en casos de aborto incompleto o séptico.
- Fatiga extrema o debilidad: La fatiga y la debilidad también pueden aparecer durante un aborto espontáneo, especialmente si se produce un sangrado en cantidad muy abundante.
Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, es fundamental acudir al médico de inmediato. No todos los casos de sangrado o dolor abdominal finalizan en un aborto, pero siempre es recomendable realizar una evaluación médica para determinar la causa y evitar complicaciones.
Tratamiento del Aborto Espontáneo
El tratamiento depende del tipo de aborto:
- En algunos casos, el cuerpo expulsa el tejido de forma natural.
- En otros casos, es necesario realizar un legrado (dilatación y legrado) para retirar los restos de tejido fetal del útero.
- Manejo expectante: en muchos casos, el cuerpo de la mujer expulsa naturalmente el tejido fetal días o semanas después si el embarazo no evoluciona.
Si una mujer experimenta síntomas de aborto diferido, es fundamental que busque atención médica para recibir un diagnóstico adecuado y el tratamiento necesario.
Recuperación Emocional
La recuperación emocional tras un aborto espontáneo es un proceso complicado. Es fundamental contar con apoyo emocional y no dudar en buscar ayuda psicológica cuando sea necesario.
Prevención del Aborto Espontáneo
Aunque no siempre es posible prevenir un aborto espontáneo, hay medidas que pueden reducir el riesgo. Estas incluyen:
- Mantener un estilo de vida saludable.
- Seguir las indicaciones médicas.
- Evitar el consumo de sustancias nocivas como el alcohol y el tabaco.
- Acudir a controles prenatales regulares.
- Tratar de forma adecuada cualquier enfermedad preexistente.
Parto Prematuro: Definición y Manejo
Un parto prematuro (código CIE-10: P07.3) se produce cuando un bebé nace antes de finalizar la semana 37 de embarazo, es decir, más de tres semanas antes de la fecha prevista de nacimiento. Un embarazo normal dura unas 40 semanas.
Causas del Parto Prematuro
Hay varias causas que pueden desencadenar un parto prematuro. A menudo intervienen varios factores a la vez, lo que significa que no se puede responsabilizar a una sola causa:
- Periodontitis: Las mujeres que padecen periodontitis tienen un mayor riesgo de parto prematuro.
- Complicaciones del embarazo: Pueden producirse otras complicaciones del embarazo.
- Antecedentes de parto prematuro: Si una mujer ha sufrido un parto prematuro con su primer hijo, existe riesgo de recurrencia para el segundo.
- Embarazos múltiples: Los nacimientos prematuros son especialmente frecuentes en los embarazos gemelares.
- Estilo de vida poco saludable: Fumar y consumir alcohol o drogas no sólo pueden perjudicar el desarrollo del niño, sino también aumentar el riesgo de parto prematuro.
- Estrés grave: El estrés grave puede desencadenar un parto prematuro y, por tanto, provocar un nacimiento prematuro.
- Factores hereditarios: Las mujeres que nacieron prematuramente o que tienen un hermano que nació prematuro tienen entre un 50 y un 60 por ciento más de riesgo de parto prematuro.
- Infecciones: Las infecciones en la zona genital pueden ser causa de parto prematuro.
Consecuencias del Parto Prematuro
Como en un parto prematuro se pierde un tiempo importante de desarrollo en el útero, los niños de la misma edad pueden tener una ventaja en el desarrollo. Los bebés prematuros suelen necesitar varios años para ponerse al día.
A los efectos tardíos del nacimiento prematuro se les aplica un principio sencillo: cuanto más tarde nace un niño, menos probabilidades tiene de sufrir efectos tardíos graves. Por tanto, los bebés prematuros con un peso extremadamente bajo al nacer (menos de 1.000 gramos) tienen muchas más probabilidades de desarrollar una discapacidad física o un deterioro cognitivo.
El nacimiento prematuro también tiene consecuencias sociales y psicológicas a largo plazo: Los niños que pesan menos de 1.500 gramos al nacer tienen más probabilidades de ser ansiosos e inseguros en la edad adulta que sus compañeros nacidos a término y también más probabilidades de sufrir depresión y trastornos de ansiedad.
Un parto prematuro es una carga enorme para los padres. No sólo están preocupados por el bienestar de su pequeño, sino que a menudo se sienten culpables y tienen la sensación de haber fracasado, aunque en realidad no sean culpables del nacimiento prematuro.
Signos de un Parto Prematuro Inminente
Muchas mujeres tienen miedo a un parto prematuro. Por eso es tan importante reconocer los primeros síntomas:
- El signo más claro de un parto prematuro es el inicio precoz del trabajo de parto.
- Otro signo de parto prematuro es la rotura prematura de la bolsa amniótica.
- El sangrado puede ser un signo de que la placenta se está desprendiendo prematuramente.
Manejo del Parto Prematuro
El manejo del parto prematuro depende de si:
- el parto está permitido porque el líquido amniótico ya se ha roto o la placenta ya ha sido expulsada o el bebé tiene, en general, buenas probabilidades de sobrevivir.
- el bebé aún no está preparado para nacer y los profesionales sanitarios intentan retrasar el parto terapéuticamente.
Si el cuello uterino ya se ha abierto y está acortado, los médicos pueden realizar un cerclaje hasta las 23 semanas de gestación y cerrar el cuello uterino artificialmente.
En caso de parto prematuro entre las semanas 24 y 32 de embarazo, la futura madre puede recibir sulfato de magnesio en forma de infusión unas horas antes del parto. Esta medida también se conoce como neuroprotección.
Para reforzar el vínculo emocional entre padres e hijo y dar al bebé una sensación de seguridad y protección, se coloca a los bebés prematuros sobre el pecho desnudo de la madre o el padre durante varias horas al día, vestidos únicamente con un pañal. De este modo, el bebé puede oír el latido familiar de su corazón y disfrutar del contacto físico.
La leche materna de las madres que han tenido un parto prematuro contiene una concentración especialmente alta de nutrientes importantes y también proporciona anticuerpos al bebé.
Prevención del Parto Prematuro
Si tienes un embarazo de alto riesgo, se pueden tomar medidas preventivas para evitar un parto prematuro:
- Asegúrate de acudir a las revisiones durante el embarazo.
- Un estilo de vida sano es condición indispensable para un embarazo saludable.
- Las infecciones en la zona genital pueden ser causa de parto prematuro.
- El estrés también es un factor de riesgo de parto prematuro.
