El puerperio es el tiempo que transcurre desde la expulsión de la placenta hasta que el aparato genital femenino vuelve a su estado anterior al embarazo. Suele durar entre seis y ocho semanas, aproximadamente unos 40 días, un período tradicionalmente conocido como cuarentena. Durante este tiempo, el organismo materno recupera su normalidad después del parto.
En este período, el organismo materno va recuperando su normalidad después del parto. Seguramente tu ginecólogo te ha hablado poco de este periodo, muy duro para las madres, y también para muchos padres. Lo importante es que sepas controlar tu estado de ánimo ante la avalancha hormonal que sufres.
Trastornos emocionales después del parto
Etapas del Puerperio
El puerperio se puede dividir en tres etapas principales:
- Puerperio Inmediato: Ocupa las primeras 24 horas después del nacimiento del bebé. La mujer se sentirá cansada por los esfuerzos del parto pero, al mismo tiempo, empezará a crear un vínculo con su hijo. Además, en este periodo hay que vigilar que no se produzca una hemorragia postparto.
- Puerperio Mediato: Esta etapa va de los 2 a los 10 días después del parto. Durante este periodo empiezan a aparecer los loquios (secreción vaginal que contiene sangre, moco y tejido placentario) y a producirse la subida de la lactancia. A no ser que se produzca algún problema, la mamá podrá amamantar a su hijo sin problema. Además, en este capítulo del postparto se da la regeneración del aparato reproductor (involución genital).
- Puerperio Alejado (o Tardío): Esta última etapa va desde el día 11 hasta el día 45 después del nacimiento. Durante este largo periodo, la involución uterina llega a su fin y el útero recupera su peso de antes del embarazo (unos 60 gramos). También, el cuerpo de la mamá querrá volver a ser como era antes de la gestación: modificaciones en el sistema hormonal, en la vagina, en la circulación, en el aparato urinario, en la piel, etc. Para ayudar al retorno podemos valernos de instrumentos como el láser. Esta etapa se da por finalizada tras la aparición de la primera menstruación.
Desde un punto de vista clínico, se pueden diferenciar tres etapas.
- Primera etapa: posparto inmediato El posparto inmediato comprende las primeras 24 horas, de las cuales las dos primeras representan un periodo de estrecha vigilancia, por el mayor riesgo de hemorragia posparto que existe. En la sala de partos se llevará a cabo un control regular de las constantes vitales, como son la temperatura, la tensión arterial y frecuencia cardíaca. Se valorará el sangrado vaginal y el tamaño del útero, que después del parto debe ir recuperando su tamaño de antes del embarazo de manera progresiva. Hay que verificar que no haya ninguna herida o laceración en la vagina que sangre activamente y, en el caso de que la mujer haya solicitado anestesia, comprobar la recuperación de la movilidad de las piernas. Se iniciará el contacto inmediato piel con piel del bebé con la madre, bajo la adecuada supervisión de los profesionales sanitarios, así como el inicio precoz de la lactancia materna si la madre así lo desea. También se realizarán los cuidados pertinentes al recién nacido sin alterar el binomio madre-hijo, siempre que las circunstancias lo permitan.
- Segunda etapa: posparto precoz El denominado posparto precoz, mediato o clínico abarca desde las 24 horas hasta el décimo día del posparto y se considera el periodo involutivo más relevante. En este periodo se debe prestar atención a las siguientes posibles complicaciones: Infección del endometrio, de la herida quirúrgica, de la episiotomía, de orina o de las mamas; problemas circulatorios como varices, hemorroides y dificultades relacionadas con la lactancia materna: dolor, grietas, inflamación y problemas de agarre del bebé. La estancia en el hospital se puede prolongar de 2 a 3 días en función del tipo de parto y siempre que la evolución de la madre y el bebé esté dentro de la normalidad. Una vez se produce el alta hospitalaria, la comadrona del centro de atención primaria será quien se encargará de la continuidad de los cuidados tanto de la mujer como de su bebé.
- Tercera etapa: posparto tardío Finalmente, la tercera fase, que corresponde al posparto tardío, está comprendida entre el 11.º y el 42.º día después del parto (6 semanas). En este periodo, los cambios físicos acontecidos durante el embarazo en la madre han desaparecido, la lactancia materna suele estar instaurada y aparece la primera menstruación en madres que no amamantan. Este es el momento ideal para tratar la temática de la anticoncepción, y debemos prestar especial atención al estado emocional de la mujer para detectar posibles alteraciones anímicas por falta de adaptación a la nueva situación.
El puerperio alejado es una denominación que utilizan algunos especialistas aunque con distintas consideraciones. No obstante, la denominación de el puerperio alejado se tiene cada vez más en consideración porque realmente existe y cualquier mujer que haya sido madre puede corroborarlo.
Cambios Fisiológicos Durante el Puerperio
Durante el puerperio, el cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios fisiológicos para devolver la normalidad al organismo. Los hechos más característicos son la involución, especialmente del aparato genital, y la lactancia, que condiciona en general la recuperación del ciclo menstrual. La mayor involución genital se produce en el puerperio precoz, es decir, durante la primera semana del postparto.
- Involución Uterina: El útero puede llegar a aumentar su tamaño entre 30 y 40 veces durante la gestación y se reduce progresivamente durante el puerperio. Esto se produce mediante un mecanismo llamado involución uterina. Tras la expulsión de la placenta, el útero se contrae, pudiendo ayudar nosotros a su involución con un suave masaje en fondo el uterino, que se encuentra aproximadamente a dos dedos bajo el ombligo.
- Involución Vulvo-Vaginal: La elasticidad vaginal hace que ésta pueda recuperar rápidamente su calibre normal. La vulva aparecerá edematosa y congestiva. La vagina recupera sus dimensiones normales a los diez días.
- Loquios: Se llama así al exudado genital del puerperio constituido por hematíes, células deciduales y descamaciones del endometrio y cérvix. Al poco de dar a luz, el organismo materno expulsará los llamados loquios, que no hay que confundir con la regla. Al principio, tienen un color rojo intenso porque son producto de la secreción de la herida donde se encontraba la placenta y los coágulos de sangre que han impedido que esta siga sangrando. Pero a medida que pasan los días, se vuelven de una tonalidad más asalmonada o serosos. Los loquios se eliminan durante los primeros días.
- Musculatura Perineo-Abdominal: La tonicidad se recupera paulatinamente.
- Temperatura: Lo normal es que se mantenga entre 36,5º y 37º.
- Frecuencia Cardiaca, Tensión Arterial y Pulso: La frecuencia cardiaca tiende a disminuir y la tensión arterial se mantendrá en cifras normales. Las paredes venosas recuperan su tono habitual y se recupera la frecuencia cardíaca normal.
- Sangre: Debido a la pérdida sanguínea tras el parto se produce una anemia.
- Sistema Urinario: Son frecuentes los episodios de retención urinaria por hiperdistensión de la musculatura. Se elimina la presión sobre el diafragma, el estómago, el intestino, los pulmones y la vejiga.
- Piel y Mucosas: Las estrías cutáneas (si las ha habido) adquieren una tonalidad nacarada. La pigmentación de la piel producida durante el embarazo en la cara, la línea alba y la pulpa desaparece durante el puerperio.
- Cambios Hormonales: Después de una semana del parto, los estrógenos, la progesterona y la gonadotropina coriónica humana recuperan los niveles normales. También recuperan su función normal el resto de las glándulas endocrinas.
- Sistema Inmunitario: El sistema inmunitario reduce su capacidad de respuesta durante el puerperio.
- Ciclo Menstrual: Después del puerperio, es posible que la menstruación de la mujer se reanude. El tiempo exacto en el que regresa el ciclo menstrual varía de una mujer a otra. Esto depende de si la madre amamanta a su hijo o no lo hace. Si le da el pecho, se puede producir un retraso en la menstruación que puede durar durante todo el período de la lactancia e incluso algo más. Después de dar a luz a tu bebé la menstruación puede tardar en volver, y la cantidad de tiempo que pasa hasta su reaparición puede variar desde unas cuatro semanas, hasta más de dos años.
Otros Aspectos Importantes
Además de los cambios físicos, se producen también cambios en la madre en el plano psicológico, en la estructura familiar y en el rol social. Un periodo en el que aparecen tantos cambios puede traducirse en una compleja o difícil adaptación, por lo que es importante que los cuidados proporcionados por los profesionales sanitarios se lleven a cabo desde un abordaje biopsicosocial y holístico y es recomendable que sean coordinados por una comadrona.
Es importante considerar opciones de planificación familiar si no deseas un embarazo cercano. En esas primeras horas del posparto o puerperio o cuarentena experimentarás una sensación de inmensa felicidad y euforia al tener a tu hijito en brazos.
