La canela, una especia apreciada desde hace milenios, tiene una historia rica y variada. Procedente del sur de la India y Sri Lanka, la canela se cultiva desde hace más de 2.500 años. Tradicionalmente era una especia de gran valor. En China, por ejemplo, se apreciaba tanto como el oro; y en zonas religiosas de Oriente Medio, se ofrecía el primer manojo como ofrenda al sol. Los árabes la usaban para aromatizar carnes y en el Antiguo Egipto se comerciaba con ella, entre otras razones, por sus supuestas propiedades afrodisíacas. En la actualidad se cultiva también en Indonesia, Vietnam, China, Brasil, Madagascar o Zanzíbar.
Amén de sus incuestionables valores organolépticos, a la canela se le presuponen beneficios para la salud de lo más diverso. La canela es una especia que se obtiene de un árbol, el canelero de Ceilán, o canelo (Cinnamomum zeylanicum). Al igual que el laurel, pertenece a la familia botánica de las lauráceas. Lo que usamos como especia se obtiene de la corteza interna del canelo. "Para ello hay que pelar y frotar las ramas más pequeñas. Una vez desprendida, la corteza se enrolla formando barras de aproximadamente un metro de largo, que se dejan fermentar 24 horas”, explica la experta, miembro de la Academia Española de Nutrición y Dietética. El último paso es separar la capa exterior más rugosa para dejar secar la capa interna.
Aunque a nivel doméstico solo se conoce un tipo de canela, la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry cifra por lo menos, cuatro tipos de canela. Todas ellas se extraen de la corteza interna de los árboles del género Cinnamoomum:
- Canela de Saigón o canela vietnamita (Cinnamomum loureiroi).
- Canela Cassia o canela china (Cinnamomum cassia). De color rojizo oscuro, su corteza es más gruesa y texturizada.
- Canela de Ceilán (Cinnamomum verum). Para muchos es la auténtica canela. Se caracteriza porque su corteza y su polvo son de color más pardo que la proveniente de China.
- Canela de Indonesia o Korintje (Cinnamomum burmannii). Se caracteriza por ser más fuerte que las anteriores en sabor y olor.
Si nos ponemos rigurosos con la tradición popular de atribuirle numerosas propiedades, la canela se sitúa entre los primeros superalimentos de la historia de la Humanidad. La realidad es que, como afirma la dietista-nutricionista, “esta especia es rica en hierro y calcio. Un estudio de 2013 identificó numerosos beneficios de la canela para la salud, entre los que cabe destacar actividad antimicrobiana y antiparasitaria, reducción de glucosa en sangre, presión arterial y colesterol sérico”. Sin embargo, aún son escasos los estudios en humanos que hayan evaluado su efecto en la salud, aunque su uso como complemento nutricional está siendo evaluado en distintos resultados de salud con resultados prometedores.
Las especias, junto con las hierbas aromáticas, son elementos culinarios de gran interés, no solo por su contribución a la ingesta diaria de sustancias fitoquímicas activas, sino también porque facilitan el consumo de otros alimentos claves en patrones de alimentación saludable, como la dieta mediterránea.
Beneficios de la canela
La canela es una especia que tiene efectos positivos en el cuerpo. Podemos decir entonces que uno de sus principales beneficios es ayudar a fortalecer el sistema inmune, con lo que es un remedio perfecto contra las enfermedades típicas del invierno. Puede aliviar los molestos síntomas del resfriado o la gripe como el dolor o la congestión nasal si la incluimos en la preparación de líquidos calentitos en épocas frías. Otra de sus conocidas ventajas es disminuir el colesterol, la glucosa e insulina en sangre. Además, su olor relaja, ya que el aroma que desprende tiene ciertos componentes que bajan los niveles de estrés en sangre, pudiendo ayudarte a concentrarte y mantenerte tranquilo por más tiempo.
A continuación, se detallan algunos de los beneficios más destacados:
- Triglicéridos y colesterol: Los suplementos de canela tienen el potencial de reducir los niveles de triglicéridos en la sangre, así como el colesterol total y el colesterol LDL, aumentando ligeramente el colesterol HDL.
- Pérdida de peso: Los suplementos de canela podrían ser efectivos como agente complementario en la pérdida de peso, aumentando la saciedad, reduciendo la ingesta de energía y grasa, incrementando la termogénesis y la tasa metabólica, y previniendo la maduración de las células adiposas.
- Insulina y glucosa: Estudios en humanos indican que dosis de 3 gramos al día o más de suplementos de canela mejoran el control de la glucosa y la sensibilidad a la insulina en personas tanto sanas como diabéticas.
- Contra bacterias y hongos: Algunos estudios refieren que algunos componentes de la canela tienen actividad antibacteriana y antifúngica.
- Efectos cardiovasculares y neurológicos: También se han descrito propiedades antioxidantes y antitrombóticas que podría contribuir a la salud cardiovascular. Asimismo se glosan efectos neuroprotectores que podrían ser beneficiosos en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer.
Canela y embarazo: precauciones necesarias
Las mujeres embarazadas han de ser especialmente precavidas a la hora de mantener unos hábitos saludables y cuidados específicos, que ayudarán a que la gestación se produzca de la forma más segura y favorable posible. Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta durante esas semanas es el de la alimentación, algo que va más allá de simplemente comer sano durante el embarazo.
Por un lado, las medidas de higiene serán determinantes, tal y como señala el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. “Las manos, las superficies y los utensilios de cocina utilizados se deben lavar a fondo después de manipular carne, pescados, aves de corral, frutas y vegetales no lavados y cualquier otro alimento crudo”, recomienda. Por otra parte, todos los alimentos que se consuman durante el embarazo deben ser beneficiosos y seguros. De manera que es posible que se deban realizar ciertos cambios en la dieta habitual, para así evitar aquellos que, si bien no supondrían un problema normalmente, sí implican ciertos riesgos en una mujer embarazada.
Uno de los que cabe destacar son las especias y las hierbas. “Aunque las hierbas son naturales, no todas las hierbas son seguras para tomar durante el embarazo”, advierte la Administración de Alimentos y Fármacos, según recoge la Asociación Estadounidense del Embarazo. El consumo de hierbas y especias durante el embarazo debe hacerse tomando siempre las precauciones necesarias. “No debemos restarle importancia a la potencia que pueden tener las plantas en cuanto a sus efectos”, asevera la ginecóloga Elisa García, especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, en ‘Natalben’.
En cuanto a esto, la ginecóloga tiene claro qué hierbas y especias debe evitar una embarazada, se trata de las que poseen concentraciones elevadas, por ejemplo, los extractos purificados o los aceites esenciales, también las que vienen ‘concentradas’. Sobre todo, advierte acerca de la importancia de tomar con moderación algunas como la nuez moscada, el comino, el orégano, la canela, la albahaca, la cayena o la pimienta. En cambio, recomienda como las más adecuadas el perejil, el jengibre, el laurel, el tomillo o el romero, estas brindarán beneficios durante la gestación.
Aunque tradicionalmente en algunas cultura se señala a la canela como aliada en el posparto por sus propiedades antiinflamatorias y sedantes, este consejo debe tomarse con cautela, pues no existe evidencia que la respalde.
Riesgos del consumo excesivo de canela durante el embarazo
Consumir casi cualquier cosa más de lo necesario o en exceso, puede ser perjudicial para nuestra salud. Una vez que se conocen todos los beneficios de la canela, como sus propiedades antiinflamatorias y antibacterianas, es preciso saber que usar esta especia más de lo recomendable puede generar los siguientes efectos en personas embarazadas o con embarazos de riesgo: en algunos casos puede llegar a provocar un parto prematuro.
- En algunos casos puede llegar a provocar un parto prematuro.
- Algunas especias pueden tener propiedades que inducen contracciones o afectan el flujo sanguíneo hacia la placenta.
- El consumo excesivo podría estimular contracciones uterinas, especialmente en el primer trimestre.
La enfermera Sheila Peón indica en paraBebés que las infusiones de canela pueden ayudar a reducir las náuseas en el embarazo, controlar la diabetes gestacional y bajar la presión arterial en casos de hipertensión. Sin embargo, recomienda no consumir esta bebida porque puede causar daños en la placenta y provocar contracciones. Aconseja evitarla especialmente durante el primer trimestre, por ser una etapa en la que el riesgo de aborto es mayor.
También hay que tener cuidado con los suplementos y extractos de canela por “su alto contenido en cumarina, con el consiguiente efecto hepatotóxico”.
Tipos de canela y contenido de cumarina:
- Canela de Ceylán (Cinnamomum verum o Cinnamomum zeylanicum): proviene de Sri Lanka y tanto su sabor como su olor son dulces y suaves.
- Canela cassia (Cinnamomum cassia): proviene en su gran mayoría del sur de China. Su sabor es más fuerte y picante, así como su aroma. Media cucharadita de canela cassia puede llegar a contener hasta 20 mg. de cumarina, una cantidad muy superior a la considerada segura para una persona adulta.
| Tipo de Canela | Origen | Sabor y Olor | Contenido de Cumarina |
|---|---|---|---|
| Canela de Ceylán | Sri Lanka | Dulce y suave | Bajo |
| Canela Cassia | Sur de China | Fuerte y picante | Alto (hasta 20 mg por media cucharadita) |
Recomendaciones generales sobre el consumo de especias durante el embarazo
En primer lugar, y como explicábamos en el caso de las infusiones, no hay una evidencia científica significativa, debido a la falta de estudios clínicos y a la dificultad en la homogeneización de los datos disponibles, debido al tiempo de uso de las mismas y las dosis consumidas. No debemos restarle importancia a la potencia que pueden tener las plantas en cuanto a sus efectos. De hecho, de ellas han surgido la mayoría de los medicamentos que ha utilizado la humanidad, así como multitud de venenos.
Por todo lo anterior, concluimos con que, al no haber datos concluyentes acerca de la inocuidad del consumo de hierbas y especias durante el embarazo y la lactancia, la tendencia puede ser hacia desaconsejar su consumo. Pero también debemos tener en cuenta que las que son utilizadas habitualmente -y desde la antigüedad- como condimento culinario, lo son en cantidades pequeñas, lo que reduce considerablemente el riesgo de ocasionar ningún perjuicio durante estas etapas tan importantes de nuestra vida.
Es fundamental estar bien informado y consultar con profesionales de la salud para tomar decisiones alimenticias seguras y nutritivas. El conocimiento sobre qué no puede comer una embarazada o qué alimentos no puede comer una persona embarazada es esencial para garantizar un embarazo saludable y sin complicaciones.
Siempre es recomendable que las mujeres embarazadas consulten con un nutricionista o con su médico antes de realizar cambios significativos en su dieta. Acudir a una nutricionista durante el embarazo es importante porque una alimentación adecuada es esencial para la salud de la madre y el desarrollo del feto. Durante este periodo, el cuerpo de la mujer experimenta cambios significativos, y es importante que la nutrición se adapte a estos cambios para satisfacer las nuevas necesidades nutricionales. Además, una nutricionista puede ayudar a la madre a manejar problemas de salud relacionados con la nutrición durante el embarazo, como la diabetes gestacional, la presión arterial alta y la anemia.
Mantenerse informada sobre qué no puede comer una embarazada y estar al tanto de las últimas investigaciones y recomendaciones es crucial. La educación nutricional durante el embarazo es clave para evitar riesgos innecesarios. Optar por alimentos seguros y evitar aquellos que puedan ser perjudiciales no significa restringir la dieta severamente.
