Patatas Fritas de Bolsa y el Embarazo: Riesgos y Consideraciones

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta numerosos cambios, tanto internos como externos. Uno de los fenómenos más comunes y a menudo discutidos son los antojos. Los antojos más clásicos incluyen helados, chocolate, y, notoriamente, patatas fritas de bolsa y otros aperitivos altamente calóricos. Si bien estos antojos son una parte normal del embarazo, es crucial entender sus implicaciones y cómo manejarlos de manera saludable.

¿Por Qué las Embarazadas Tienen Antojos?

Existen muchos mitos sobre los antojos en el embarazo. A menudo se dice que los antojos se "despiertan" por la necesidad de un determinado nutriente, pero esta afirmación carece de una base científica sólida.

Sin embargo, investigaciones recientes han proporcionado una explicación más plausible. Un estudio realizado por investigadores del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS) en Barcelona, demostró en ratones que el embarazo induce una reordenación de los circuitos neuronales relacionados con la motivación y el deseo, impulsando a la hembra embarazada a consumir productos dulces y calóricos.

Cuando algo nos provoca placer, como comer un pastel, nuestro cerebro intenta que esa experiencia se repita. Por eso, cuando nos sentamos en una mesa con platos de verduras y palmeras de chocolate, si nos dejamos llevar por nuestro instinto, iremos directamente hacia los dulces.

Los investigadores observaron en las ratonas embarazadas modificaciones en sus niveles de dopamina, una molécula que se encarga de trasmitir señales entre las neuronas que están conectadas entre sí. Comprobaron que la dopamina aumentaba en el núcleo accumbens, una zona del encéfalo ubicada en lo más interno de nuestro cerebro, que tiene una función en el placer, la risa y la recompensa.

Esto quiere decir que durante el embarazo, dentro de nuestro cerebro se produce una "reorganización" de los circuitos neuronales y se está más predispuesta a recibir recompensas o premios.

Riesgos de los Antojos Constantes y el Consumo de Alimentos Calóricos

Pero estos deseos de comer dulce o alimentos muy calóricos no solo repercuten en el peso de la embarazada si no tiene cuidado. Según han encontrado los investigadores de este estudio, las crías de las madres con constantes antojos a lo largo de todo el embarazo, y que por supuesto saciaban tomando alimentos de forma compulsiva, tenían más predisposición a padecer alteraciones alimentarias, como la ingesta compulsiva de alimentos. Así que por tener constantes antojos de dulces y alimentos muy calóricos y comerlos, el bebé no nacerá con manchas en su piel, pero quizás su metabolismo se vea afectado.

"Estos resultados son sorprendentes, ya que la mayoría de estudios se centran en analizar cómo los hábitos permanentes de la madre, como la obesidad, la desnutrición o el estrés crónico, afectan a la salud del bebé.

Comer demasiados ultraprocesados afecta al lenguaje del hijo"En cualquier sociedad hay quien come de forma sana y hay quien no. Por eso, optamos por hacer un estudio de tipo poblacional, con madres y niños con hábitos alimentarios más y menos saludables, para reflejar esta diversidad. Gracias a este enfoque, los resultados y conclusiones podrán aplicarse a cualquier niño o niña en esta franja de edad", ha precisado.

La clase social es un aspecto clave la nutricionista del grupo de investigación de ISGlobal, Júlia Puig, ha detallado que para evaluar si la ingesta de alimentos ultraprocesados en la dieta de las madres que han formado parte del estudio era elevada hicieron responder a todas las madres un cuestionario de consumo alimentario.

"Para evaluar si su dieta contenía una elevada carga de alimentos ultraprocesados, las dividimos en tres grupos iguales: uno en el que se incluían las madres con un nivel de ingesta bajo de ultraprocesados, otro con un nivel medio y otro, alto", ha precisado.

El perfil de una madre de ese grupo era el de una mujer con estudios primarios, de clase social baja y que no sigue de forma habitual una dieta mediterránea.

"Pudimos ver -ha añadido la investigadora- que los hijos de las madres que formaban parte del nivel elevado obtenían una puntuación baja en el apartado de habilidades verbales. Es importante saber que el perfil de una madre de ese grupo era el de una mujer con estudios primarios, de clase social baja y que no sigue de forma habitual una dieta mediterránea.

Los antojos, como decíamos, son un deseo inaguantable e inesperado de comer un alimento. Los antojos suelen ocurrir al final del primer trimestre. No hay un motivo exacto por el que sientes la necesidad de un determinado sabor o textura. Puede ser una necesidad de comer algo para sentirte bien o quizás asocies ciertos platos a tu niñez o cultura.

También podría ser el hecho de que tus receptores del gusto o el sentido del olfato estén más sensibles de lo normal o, todo lo contrario, insensibilizados o simplemente fuera de control durante el embarazo.

Si antes de estar embarazada ya tenías antojos, en especial antes de tu periodo, probablemente sigas teniéndolos ahora. O pueden deberse a cambios en las necesidades nutricionales en estos meses, ya que muchas embarazadas tienen una mayor necesidad de nutrientes como calcio y hierro.

Si tienes antojos de algo que no sea un alimento, puede que tengas un trastorno alimentario llamado Pica. Esto ocurre cuando tus antojos no tienen valor nutritivo: algunas mujeres quieren comer arcilla, cenizas de tabaco o almidón, entre otros. Este trastorno puede indicar la falta de una vitamina o mineral específicos y es importante que hables con tu médico, ya que comer estos objetos puede resultar peligroso para ti y para tu bebé.

El Impacto de los Alimentos Ultraprocesados y los Ftalatos

Aunque tengas antojos, tienes que recordar que estás embarazada y que todo lo que tú comas le llega a tu bebé. Las investigaciones demuestran que los ftalatos, una clase de sustancias químicas asociadas a los plásticos, pueden desprenderse de los envoltorios, los envases e incluso de los guantes de plástico que llevan los manipuladores de alimentos.

Las sustancias químicas pueden causar estrés oxidativo y una cascada inflamatoria en el feto, señalaron los investigadores. «Cuando las madres están expuestas a esta sustancia química, puede atravesar la placenta y pasar a la circulación fetal», dijo la autora principal, la Dra.

Este análisis incluyó datos de la cohorte de investigación Condiciones que afectan el desarrollo neurocognitivo y el aprendizaje en la primera infancia (CANDLE), que comprendía 1.031 personas embarazadas en Memphis, Tennessee, que se inscribieron entre 2006 y 2011.

Los investigadores descubrieron que los alimentos ultraprocesados constituían entre el 10% y el 60% de la dieta de las participantes, es decir, el 38,6% de media. Cada 10% más de alimentos ultraprocesados en la dieta se asociaba con un 13% más de concentración de ftalato de di(2-etilhexilo), uno de los ftalatos más comunes y nocivos.

Según los investigadores, los alimentos ultraprocesados se elaboran principalmente a partir de sustancias extraídas de los alimentos, como aceites, azúcar y almidón, pero han sido tan modificados por el procesado y la adición de productos químicos y conservantes para mejorar su aspecto o vida útil que resulta difícil reconocerlos de su forma original, señalaron los investigadores.

Cuando se trata de comida rápida, las principales fuentes de exposición pueden ser los guantes que llevan los empleados y los equipos o utensilios de almacenamiento, preparación y servicio. Según los investigadores, éste es el primer estudio que identifica los alimentos ultraprocesados como vínculo entre la exposición a los ftalatos y los problemas socioeconómicos de las madres.

Sathyanarayana dijo que las embarazadas deben intentar evitar en lo posible los alimentos ultraprocesados y buscar frutas, verduras y carnes magras. «Busque el menor número de ingredientes y asegúrese de entenderlos», dijo. Esto se aplica incluso a los supuestos «alimentos saludables», como las barritas de cereales.

¿Por qué se provocan los antojos durante mi embarazo?

Alimentos a Evitar Durante el Embarazo

Además de moderar el consumo de alimentos ultraprocesados y aperitivos calóricos como las patatas fritas de bolsa, es crucial evitar ciertos alimentos que pueden representar un riesgo para la salud de la madre y el bebé:

  1. Pescado y marisco crudo y fresco: Por el riesgo de anisakis, toxoplasmosis y salmonelosis. Si se decide comer pescado o marisco, hay que controlar que la cocción sea muy cuidadosa y a altas temperaturas, especialmente en mejillones, sepias, pulpo, almejas o langostinos.
  2. Carne poco hecha o curada: Aumenta el riesgo de sufrir toxoplasmosis. Si se quiere consumir carne poco hecha, se debe congelar de forma industrial, a una temperatura de entre 40-60 grados bajo cero. Las embarazadas que han dado negativo al toxo-test deben evitar completamente el consumo de embutidos crudos o curados.
  3. Quesos no pasteurizados: Especialmente los quesos blandos, porque son los que tienen más posibilidades de estar elaborados con leche sin pasteurizar (leche cruda). El queso tipo camembert, brie, azul... Además de que la leche usada para su elaboración puede ser cruda (lo que se indicará debidamente en la etiqueta), su corteza de moho (levaduras naturales) constituye un foco de riesgo durante la gestación.
  4. Algunas verduras: Es mejor no exagerar con los nabos. Asimismo, hay que descartar el consumo de tomates verdes, que son ricos en una sustancia tóxica que desaparece con la maduración y que puede producir trastornos gastrointestinales. Tampoco se deben consumir patatas verdes. Las espinacas y las acelgas contienen muchos nitratos.
  5. Sal: Los expertos recomiendan moderar el consumo de sal para evitar retenciones de líquidos. Además de reducir el consumo en sal, también hay que evitar la ingesta de aquellos alimentos que la contengan. Por la misma razón, hay que limitar el consumo de quesos salados, tipo feta o algunos quesos de cabra, y el uso de condimentos ricos en sodio, como las pastillas de caldo, la salsa de soja, el kétchup o la mostaza.

Recomendaciones Adicionales

  • Cafeína y teína: Las embarazadas deben moderar el consumo de cafeína y teína, que están contenidas en el café, el té y las bebidas a base de cola. En cuanto al café descafeinado, su consumo sí que está autorizado por los expertos, siempre que se haga con moderación, no más de una taza al día.
  • Alcohol: Las bebidas con alcohol también están prohibidas en el embarazo, ya que aumentan el riesgo de aborto, parto prematuro y otras complicaciones en el parto.

Mantener una Dieta Sana Entre Antojo y Antojo

Tus antojos vendrán y se irán y, a medida que avance tu embarazo, dejarán de ser tan intensos. Ten en cuenta que si tienes diabetes gestacional y picas cosas dulces durante el embarazo, puedes empeorar tu estado de salud.

Por lo tanto, los antojos no son malos en sí y puedes satisfacerlos siempre que no se trate de un alimento peligroso durante el embarazo por su riesgo de causar toxoplasmosis o listeria y que no afecten a tu dieta equilibrada.

La dieta que debemos seguir durante el embarazo debe ser saludable, equilibrada y contener productos de todos los grupos de alimentos.

«No culpamos a la embarazada», afirma Baker.

Mantener una dieta equilibrada y evitar los alimentos ultraprocesados es fundamental para la salud de la madre y el desarrollo saludable del bebé.

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