Cojín de Lactancia: Tipos, Usos y Beneficios para Mamá y Bebé

El cojín de lactancia, también conocido como almohada de maternidad o de embarazo, es un accesorio diseñado para dar soporte al bebé y elevarlo a la altura adecuada del pecho materno. Su utilidad comienza mucho antes del parto, sorprendiendo a muchos padres incluso meses antes de la fecha probable de alumbramiento.

Beneficios del Cojín de Lactancia

¿Sabías que una madre puede pasar más de 770 horas al año dando el pecho? Sin duda, una mala práctica que sobrecarga las cervicales, los hombros y la zona lumbar de sobremanera. El cojín de lactancia ofrece múltiples beneficios tanto para la madre como para el bebé:

  • Alivio para la Madre: Al elevar al bebé al nivel del pezón, se reduce drásticamente la tensión en los trapecios y los brazos. Este es un punto vital.
  • Mejora del Agarre: Un buen agarre es la base de una lactancia exitosa.
  • Facilitación de la Digestión: Al mantener al bebé en una posición ligeramente inclinada, se ayuda a reducir problemas comunes como el reflujo gastroesofágico y los cólicos tras las tomas.
  • Prevención de la Plagiocefalia: Los bebés pasan muchas horas en brazos. Si estos apoyos son demasiado rígidos, pueden contribuir al síndrome de la cabeza plana.
  • Menor presión en el abdomen tras la cesárea: En el caso de partos por cesárea, el abdomen está extremadamente sensible y la cicatriz puede doler ante el más mínimo roce, en incluso, abrirse los puntos de la misma.
  • Descanso para los padres: La comodidad es el requisito básico que se busca en los cojines de lactancia. Este accesorio está pensado para prevenir tensiones musculares y malas posturas al dar el pecho al bebé.

El cojín de lactancia no solo beneficia a quien sostiene (la madre), sino principalmente a quien es sostenido (el lactante).

Tipos de Cojines de Lactancia

No existe un cojín único de maternidad para todas las mujeres, pero sí uno ideal para cada necesidad. A continuación, se describen algunos de los tipos más comunes:

  1. Forma de herradura o «U»: Son semirrígidas y se ajustan al contorno del abdomen. Son excelentes para mantener la espalda recta y suelen ser muy estables.
  2. De «C» o compactos: Ideales para viajar o para madres que buscan algo menos voluminoso.
  3. Los de forma de «O» o envolventes: Rodean completamente el torso de la madre.
  4. De tipo serpiente, churro o largo: Son las más versátiles.

Materiales y Características Importantes

Siempre hay que mirar y tener en cuenta a la hora de comprar una almohada de lactancia que el material es tan importante como la forma:

  • Firmeza: El cojín debe ser lo suficientemente rígido para no hundirse bajo el peso del niño. Si el bebé se hunde, la postura se pierde y el esfuerzo muscular de la madre vuelve a aparecer.
  • Transpirabilidad: El contacto piel con piel genera mucho calor.
  • Higiene: Es inevitable que el cojín se manche con leche o las típicas regurgitaciones del bebé. Por ello, debe ser desenfundable y lavable a máquina.

Es importante comprar un cojín con funda extraíble y lavable en máquina, ya que es normal que se manche a menudo. El tejido de la funda debe ser 100% algodón para no dañar la delicada piel del bebé.

Rellenos Comunes de Cojines de Lactancia

En la firmeza del cojín influye su relleno. En el mercado podéis encontrar diferentes tipos de rellenos: poliéster (con granulado), poliestireno, silicona, espuma y trigo.

Aquí hay una tabla comparativa de los rellenos más comunes:

Tipo de Relleno Ventajas Desventajas
Poliéster (con granulado) Buen ajuste al cuerpo, elasticidad y flexibilidad. -
Poliestireno Precio bajo. No es la mejor elección.
Silicona Buena selección, rellenos de granulado o de fibras. -
Espuma (Poliuretano o Termoelástica) Transpirable, buen apoyo (Poliuretano), se ajusta al cuerpo (Termoelástica). Más caro.
Trigo Buena ventilación, ajuste a la forma del cuerpo. -

Posiciones de Lactancia con Cojín

El cojín de lactancia es muy útil para ayudar a las mamás primerizas a encontrar una postura cómoda para dar el pecho.

Aquí hay algunas posiciones comunes:

  • Posición de Cuna (Clásica): Es la más habitual.
  • Posición de Balón de Rugby: El bebé se coloca bajo el brazo de la madre, con sus pies hacia la espalda de ella.
  • Posición Tumbada: Muy útil para las tomas nocturnas.
  • Posición «A caballito»: Útil cuando el bebé ya es capaz de sentarse (alrededor de los 6 meses).

Gracias al cojín, el bebé conseguirá agarrarse al pecho más fácilmente y la lactancia se instaurará de modo fluido. Hay muchas formas posibles de colocarse para un correcto amamantamiento.

Otros Usos del Cojín de Lactancia

Una de las grandes ventajas del cojín de lactancia es su vida útil prolongada. El cojín no tiene que usarse exclusivamente para amamantar. También puede ayudar a los papás cada vez que el niño quiera estar cerca de ellos y sentirse seguro, es decir, al abrazarlo.

Consideraciones Finales al Elegir un Cojín de Lactancia

Una vez que has valorado los aspectos anteriores, vamos a ver cómo elegir un cojín de lactancia entre los diferentes modelos, formas y tallas.Lo primero que hay que tener en cuenta es la forma del propio cuerpo: por ejemplo, los modelos en forma de “C”, como las almohadas de lactancia Boppy, son generalmente más universales y se adaptan fácilmente a la mayoría de las formas corporales y, a pesar de ser más pequeños, garantizan un buen soporte para el brazo de la madre.Por otro lado, los modelos en forma de “O” envuelven todo el torso completamente y son especialmente útiles para las madres que están amamantando por primera vez ya que proporcionan una mayor superficie de apoyo.También podemos encontrar los modelos en forma de media luna que abrazan el costado o el torso de la madre, pero pueden ser menos adecuadas con un tamaño corporal de mediano a pequeño ya que no son tan cómodas y pueden no garantizar un soporte óptimo del bebé.Por último, los tipos largo o “de churro” tienen muchas posibilidades de uso ya que se utilizan como almohada de embarazo y durante la lactancia, pero poseen un relleno más blando que ofrece menor sujeción y soporte para el bebé.

Recuerda: mientras más grande, más cómodo pero solo si lo usas en casa. Está bien probar el cojín antes de comprarlo para verificar su altura: debe permitir colocar bien al bebé a la hora de amamantar. En cambio, la firmeza del cojín depende de la edad del niño. Mientras más grande el bebé, más suave debe ser la almohada. Sin embargo, para los bebés la solución óptima es un cojín más firme porque protege mejor la delicada columna del niño.

Un cojín de lactancia ideal es ese que también está perfectamente ajustado a la mamá. Debe tener la altura y el tamaño adecuados.

Solo hay una fórmula mágica para elegir el mejor cojín de lactancia: decidirse por un modelo cómodo, firme y suave con el que puedas mantener una postura adecuada mientras das el pecho a tu bebé.

Si consigues esto, muy probablemente el almohadón también resulte útil para aumentar tu sensación de bienestar durante el embarazo y en las primeras después del parto.

La lactancia es el tiempo de intimidad y establecer una estrecha relación entre la mamá y el niño.

Cómo usar la Almohada de Lactancia 5 en 1 | Guía Maternelle

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