La lactancia materna ofrece numerosos beneficios tanto para el lactante como para la madre, su familia, el sistema sanitario y la sociedad. Sin embargo, muchas madres lactantes se enfrentan a la duda de si deben interrumpir la lactancia al necesitar tomar algún tipo de medicamento, ya sea de manera ocasional o continua.
Es crucial entender que contraindicar la lactancia sin una justificación válida puede acarrear riesgos innecesarios para la salud del bebé y frustrar el deseo de la madre de amamantar. En la práctica, son pocos los fármacos que realmente contraindican la lactancia.
Este artículo proporciona información esencial sobre la compatibilidad de diversos medicamentos, especialmente antibióticos, durante la lactancia, basándose en datos teóricos farmacocinéticos y evidencia científica.
Impacto de la Lactancia Materna en la Resistencia a Antibióticos
Un estudio internacional liderado por el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC) ha demostrado que la lactancia materna exclusiva durante el primer mes de vida tiene un efecto protector contra la aparición de bacterias portadoras de genes de resistencia a los antibióticos, un problema de salud pública significativo.
La investigación revela que la lactancia favorece la presencia de bacterias del género Bifidobacterium, que desempeñan un papel clave en la protección del intestino infantil contra la aparición de bacterias que presentan genes relacionados con la resistencia a los antibióticos.
"Una alta presencia de bifidobacterias en el intestino infantil se asocia con un conjunto de genes del microbioma que confieren resistencia a los antimicrobianos, lo que llamamos resistoma, menos diverso y con menor carga de genes de resistencia", revela Mª Carmen Collado, investigadora del IATA-CSIC que lidera el trabajo.
Además, el crecimiento de bifidobacterias asociado a la lactancia materna exclusiva podría paliar los efectos adversos del nacimiento por cesárea, que interfiere en la transferencia natural de bacterias beneficiosas durante el parto e implica una exposición temprana a los antibióticos.
En cambio, la interrupción de la lactancia antes de los seis meses de vida se asoció con un aumento sostenido de genes relacionados con la resistencia a los antibióticos, lo que podría dificultar el tratamiento de futuras infecciones.
"Estos hallazgos aportan evidencia científica sobre la importancia de la lactancia materna en la salud del bebé lactante a corto y largo plazo", indica Cecilia Martínez Costa, jefa del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de València y coautora del estudio.
"Además, estas estrategias también contribuirán a reducir la resistencia a los antibióticos, uno de los grandes desafíos de salud pública a los que se enfrenta nuestra sociedad", concluye.
Fuente: AESAN
Consideraciones Farmacocinéticas y Medicamentos Comunes
Para que un medicamento tomado por la madre afecte al lactante, debe llegar a la leche a partir del plasma sanguíneo materno o interferir con la producción láctea.
Algunos medicamentos pueden disminuir la producción láctea por inhibición de la prolactina, como los alcaloides del ergot, los estrógenos y los anticolinérgicos.
Muchos fármacos de administración parenteral y algunas de administración oral no se absorben en el intestino, como es el caso de muchos antiácidos, laxantes y antiparasitarios.
Tras la llegada a plasma, muchos medicamentos sufren una metabolización hepática y solo un porcentaje de lo administrado acaba llegando realmente a plasma; es lo que se conoce como biodisponibilidad del medicamento.
Cuando el lactante toma leche en la que hay una determinada cantidad del fármaco tomado por la madre, debe aún absorberlo en su intestino para que llegue a su circulación.
Se considera seguro cuando la dosis recibida es inferior al 10% de la dosis habitual recomendada para ese medicamento.
El período neonatal y la prematuridad implican mayor riesgo por la peor capacidad de metabolización hepática y el menor aclaramiento renal propio de este periodo.
Son preferibles los medicamentos de vida media corta.
Ejemplos de Medicamentos y su Compatibilidad con la Lactancia:
- Analgésicos y antipiréticos: El paracetamol, ácido acetilsalicílico y antiinflamatorios no esteroideos parecen seguros durante la lactancia, especialmente si su uso es ocasional.
- Anticoagulantes: La heparina probablemente no pasa a la leche materna y, por lo tanto, parece seguro su uso. También parece seguro el uso de dosis bajas de warfarina y otros derivados de dicumarínicos.
- Anticonvulsivantes: Su toma ocasional parece segura, aunque no hay datos fiables en tratamientos prolongados. Con los datos de que se dispone en la actualidad, parecen seguros para el uso como anticonvulsivantes durante la lactancia la carbamacepina, fenitoina, ácido balproico y fenobarbital.
- Diuréticos: El uso de diuréticos tiacídicos no parece tener problemas durante la lactancia.
- Corticoides: Su excreción por leche parece ser mínima con dosis inferiores a los 20 mg.
- Antidepresivos: Los datos que existen son escasos y algo controvertidos.
- Benzodiacepinas: En general, no deben usarse.
Antibióticos y Lactancia: Consideraciones Específicas
Con frecuencia, la presencia de una infección o la administración de un tratamiento antibiótico en la madre que amamanta son motivo de contraindicación o retirada de la lactancia materna. Por ello, es imprescindible que el profesional disponga de las herramientas adecuadas que permitan elegir el mejor tratamiento compatible con la lactancia materna.
Prácticamente todos los antibióticos de uso habitual son compatibles con la lactancia, aunque algunos pueden ser menos recomendables o estar contraindicados.
En nuestro contexto sanitario el tratamiento antibiótico de elección, en una mujer con una mastitis relacionada con la lactancia (no grave, que no mejora tras 24-48 horas de medidas no farmacológicas) sería la cloxacilina oral o el cefadroxilo; en otros ámbitos, las opciones de primera línea serían dicloxacilina** , flucloxacilina**, cloxacilina o cefalexina.
Si la madre es alérgica a los betalactámicos, se indica que se puede utilizar clindamicina aunque añade que cuando el lactante tenga más de 4-6 semanas de vida puede utilizarse también TMP-SMX. Añade que como S. aureus es el patógeno más común, se deberían utilizar antibióticos con actividad contra estafilococos y plantea que, si se puede excluir mediante cultivo infección por SARM o si el SARM no es localmente prevalente, la opción inicial sería dicloxacilina**, cloxacilina o flucloxacilina** (según la disponibilidad) por vía oral durante 10 a 14 días.
Fuente: PharmaSalud
Exploraciones Radiológicas
Las radiografías, tomografías computarizadas y resonancias magnéticas, con o sin contrastes (contrastes yodados o compuestos de gadolinio), son compatibles con la lactancia.
Las exploraciones con contraste radiactivos (gammagrafías) obligan a suspender la lactancia durante el tiempo que dure el radionúclido en el cuerpo de la madre y su periodo de semidesintegración, extrayendo la leche para desecharla.
Es aconsejable acumular reservas de leche extraída previamente para administrarla al bebé durante ese periodo.
Dónde Consultar
Podemos obtener información fidedigna de 3 maneras:
- En la página PubMed de la US National Library of Medicine (www.pubmed.com) con la estrategia de búsqueda (breastfeeding or breast feeding or milk or lactation or colostrum or prolactin) and fármaco, siendo fármaco el nombre en inglés del fármaco a investigar.
- En la página web e-lactancia.org
- Consultar con un profesional médico
En esta página, basada en trabajos publicados, obtenemos directamente una ficha con la clasificación de riesgo del fármaco consultado, junto con un comentario-resumen breve de la bibliografía al respecto, el grupo terapéutico del fármaco, sus marcas más habituales, las alternativas más seguras posibles, los datos farmacocinéticos disponibles (peso molecular, porcentaje de fijación a proteínas plasmáticas, índice leche/plasma, volumen de distribución, tiempo máximo, semivida de eliminación, dosis teórica recibida y relativa respecto a madre o habitual pediátrica) y el listado de referencias bibliográficas con acceso al resumen o texto completo.
Tabla de Compatibilidad de Antibióticos y Lactancia
La siguiente tabla resume la compatibilidad de algunos antibióticos comunes durante la lactancia:
| Antibiótico | Compatibilidad con la Lactancia | Consideraciones |
|---|---|---|
| Penicilina | Seguro | Excreción en leche materna insignificante y/o mínima. |
| Amoxicilina | Seguro | Excreción en leche materna insignificante y/o mínima. |
| Cloxacilina | Seguro | Tratamiento de elección para mastitis. |
| Cefadroxilo | Seguro | Tratamiento de elección para mastitis. |
| Clindamicina | Precaución | Considerar si el lactante tiene más de 4-6 semanas. |
| TMP-SMX | Precaución | Evitar en bebés con ictericia, prematuros o menores de 2 meses. |
| Tetraciclinas | Precaución | Concentración en la leche humana insignificante. Poca absorción por la formación de quelatos con el calcio lácteo. El uso prolongado en la madre puede afectar el cartílago de crecimiento. La tinción dental nunca se ha informado después de la exposición a través de la leche materna. |
| Quinolonas | Poco seguro | Uso controvertido en la lactancia por posible afectación del cartílago. Las quinolonas de segunda generación parecen ser mas seguras. Ciprofloxacino, Norfloxacino y Ofloxacino se consideran de muy bajo riesgo. |
Importante: Siempre consulte a su médico antes de tomar cualquier medicamento durante la lactancia.
Los medicamentos y la lactancia
Recomendaciones Finales
- No automedicarse: Siempre consultar a un profesional médico antes de tomar cualquier medicamento.
- Informarse: Utilizar recursos como e-lactancia.org y PubMed para obtener información fiable.
- Hablar con el médico: Informar al médico sobre la lactancia al prescribir cualquier medicamento.
- Momento de la medicación: Considerar tomar la medicación justo después de amamantar para reducir la exposición del bebé.
La lactancia no debe verse como un impedimento para el tratamiento médico. Con la orientación adecuada y la información correcta, las madres pueden tomar decisiones informadas sobre su salud y la de sus bebés.
