La lactancia materna en espacios públicos es un tema que genera controversia y debate en la sociedad actual. Aunque no existe una ley que prohíba explícitamente amamantar en público en España, tampoco hay una norma que lo proteja como un derecho fundamental.
Esta falta de legislación específica ha llevado a situaciones problemáticas, donde madres se enfrentan a la política de admisión de establecimientos como cafeterías, museos y tiendas, basada en la falta de costumbre de ver a mujeres amamantando en público.
Un estudio reciente realizado por LOLA MullenLowe y Lino Market Research Spain revela que el 52% de las mujeres españolas ha tenido que ocultarse para dar el pecho en un lugar público, y más de la mitad (63,5%) se han sentido juzgadas en este contexto. Además, un 15% de las mujeres han sido invitadas a taparse, irse a un espacio más reservado, a un rincón, a una sala de lactancia o un baño.
Este vacío legal y la percepción social negativa han impulsado iniciativas para reivindicar el derecho a amamantar en público y promover una legislación que lo proteja.
Iniciativas y Reivindicaciones
La organización sin ánimo de lucro Teta & Teta ha lanzado la campaña "Quien no llora no mama" para reivindicar una ley específica que proteja la lactancia en público. Con el fin de escenificar con impacto su petición, han colocado una escultura hiperrealista de un bebé en la plaza del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, y allí estará una semana. El objetivo es recoger las 500.000 firmas precisas para elevar la solicitud al Congreso como una iniciativa legislativa popular.
Marina García Canedo, portavoz de Teta & Teta, defiende la necesidad de una "legislación específica que blinde el derecho a dar de mamar en público": "A día de hoy no se prohíbe, pero tampoco se avala. Este derecho estaría recogido dentro de la Ley Orgánica 3/2007 para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, pero esta ni es específica ni está funcionando".
Este grupo de madres han colocado una escultura hiperrealista de un bebé en la Plaza del Museo Reina Sofía para dar visibilidad a la iniciativa, la cual permanecerá ahí toda la semana.
Desde la organización que impulsa la iniciativa, aseguran que un 85% de las mujeres cree necesaria una ley que ampare lo que consideran un derecho, amparándose en el estudio antes mentado.
El 22 de noviembre de 2016, el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU) emitió un comunicado en el que reconoció la lactancia como «un derecho humano para bebés y madres que debe ser fomentado y protegido», e instó a los países a esforzarse para asegurarlo. A pesar de esto, en 2023, España sigue sin tener una legislación específica en este sentido.
En menor grado, países de nuestro entorno, como Francia o Reino Unido, también recoge este derecho en su legislación. A escala internacional, América Latina goza de un grado de protección sobre la lactancia materna sin parangón.
La OMS y UNICEF señalaron el amamantamiento como una herramienta clave para combatir los altos índices de desnutrición y malnutrición infantil, en la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna el pasado mes de julio.
Casos Relevantes
La expulsión de Carmen Vega, una madre sevillana, de una tienda de la conocida cadena de ropa irlandesa Primark cuando daba el pecho a su hijo ha servido para destapar otros casos similares y ha abierto el debate sobre la pertinencia de amamantar a los bebés en público.
Carmen Vega ha contado que, pocos minutos después de entrar al local, fue interpelada por el guardia de Seguridad. “Esta persona, apelando a la política de empresa, me invitó a abandonar la tienda porque podía ofender al resto de clientes”, explica Vega.
El caso de Carmen ha funcionado como efecto llamada para otras mujeres que también han pasado por situaciones similares. A través de las redes, se ha conocido que en 2011 sucedió algo parecido en un establecimiento de la misma cadena en Jerez y, un año después, en Valencia -con un bebé de tan solo 15 días- y en Murcia.
Primark ha emitido un comunicado en el que lamenta el malentendido que se ha generado sobre el tema. En el texto, la cadena irlandesa expresa que su política “no prohíbe a las madres lactantes dar el pecho” y que “cualquier cliente pude solicitar una zona tranquila y privada dentro de la tienda”.
Argumentos en Contra y a Favor
Quienes se muestran críticos con la reivindicación del derecho de las madres a amamantar a sus bebés fuera del hogar suelen argumentar que no por el hecho de ser algo natural, debe hacerse en público. Esta misma justificación fue la empleada por Primark para expulsar de su establecimiento a Carmen Vega.
Las reivindicaciones de las organizaciones 'lactivistas' apelan al derecho del bebé a ser alimentado a demanda en cualquier lugar y momento. Ante el vacío legal, las asociaciones toman como referencia acuerdos internacionales que se han desarrollado para proteger la lactancia en países en vías de desarrollo.
En lugares como Gran Bretaña o Estados Unidos sí se han aprobado leyes que describen específicamente la prohibición de amamantar en público como discriminación a la mujer. La Ley de Igualdad británica (2010) contempla como discriminación el trato desfavorable a una mujer por el hecho de estar dando el pecho a su bebé.
Sin embargo, una encuesta del Departamento de Salud realizada en 2004 concluyó que a un 67% de las madres les preocupa la opinión de aquellos que cuestionan lo apropiado de dar el pecho fuera del hogar. En Estados Unidos, una ley federal ampara a las madres lactantes, pero solo es aplicable a las instalaciones del gobierno federal.
Percepción Social y Comodidad de las Madres
Según datos de la Encuesta Nacional sobre Hábitos de Lactancia realizada por la Asociación Española de Pediatría, se estima que aproximadamente el 43% de las madres se sienten incómodas dando el pecho en público, y consideran que se trata de uno de los principales inconvenientes para amamantar a sus hijos. De hecho, el 14% de las madres llega a abandonar la lactancia materna por este motivo.
Un estudio de 2018 en España reveló que un tercio de los encuestados consideraba que no era apropiado que las mujeres dieran el pecho en lugares públicos. Similares datos se han reportado de países europeos, pero estas cifras se elevan en otros países como Estados Unidos, hasta el 50%, o Qatar al 59%.
Las madres que reciben críticas o presiones por amamantar sin restricciones afirman que estas críticas van en aumento a medida que el niño se iba haciendo más mayor, siendo considerado como una “obscenidad” el lactar en público.
Las razones principales para la incomodidad que genera el ver a una mujer dando el pecho son que los pechos no se asocian a su función, que son vistos como objetos de deseo sexual, o que las mujeres tienen una falta de vergüenza al mostrarlos en público.
Iniciativas a Favor de la Lactancia en Público
Han surgido iniciativas a favor de la lactancia en público en contra de este tabú. Las asociaciones de madres de apoyo a la lactancia son las más visibles en la lucha por defender este derecho de la mujer y del niño.
Desde Amamanta, se ha creado en 2019 la Red de espacios amigos de la lactancia materna, para visibilizar la lactancia materna en los espacios públicos y fomentar esta práctica, generando unos entornos más amables hacia las madres porque los lactantes tienen derecho a ser amamantados cuando lo precisen.
Movimientos como la Semana Mundial de la Lactancia Materna, dirigida por la World Alliance for Breastfeeding Action siguen trabajando para contrarrestar esa noción, buscando proteger, promover y apoyar la lactancia, haciendo que se trate menos de un momento privado y más de una función natural biológica que no está limitada a ningún entorno en particular.
En España, hay comunidades autónomas que han sido referentes en avanzar a favor de la lactancia a demanda. Por ejemplo, amamantar en lugares públicos es un derecho reconocido en el País Vasco desde 2015 y en la Comunidad Valenciana desde 2016. Posteriormente, Navarra en 2017, y el resto de las comunidades dentro de las normativas de igualdad, regularon este derecho de las mujeres a amamantar en público.
Es importante promocionar la imagen de la mujer lactando para que este acto sea percibido como algo natural, y así, eliminar ese pudor o rechazo que sienten muchas madres al amamantar en lugares públicos.
Deben publicarse libros y programas de televisión con madres que amamanten, cuando la realidad que conocemos es lo opuesto. Los niños tienen que jugar con muñecos que tomen el pecho, no biberones. Si una niña crece pensando que la lactancia materna es la forma normal de alimentar a un bebé, será mucho más probable que lo intente, y tendrá más confianza en sí misma como madre que amamanta.
La alimentación es un derecho humano, y es por ello por lo que se requiere un cambio social y cultural. Se ha de dejar a un lado la hipersexualización del pecho para darle su importancia como rol nutritivo.
Formación de Profesionales Sanitarios
La educación de los padres antes y después del parto, parece esencial para el éxito de la lactancia. En España no disponíamos de ninguna herramienta específica y validada para estimar los conocimientos en lactancia materna hasta la publicación del trabajo realizado por Gómez Fernández-Vegue y Menéndez Orenga, que nos ofrece un valioso instrumento para validar los conocimientos y las habilidades en lactancia materna en profesionales sanitarios.
Al revisar los currículos formativos publicados de las universidades, en el grado de Medicina, nos encontramos con que los estudiantes de medicina solo se forman en fisiología de la lactancia y que, los médicos especialistas en ginecología y obstetricia o pediatría, en su periodo formativo MIR, no se especifica la necesidad de formación en lactancia materna, aunque sí en la patología mamaria puerperal o en la lactancia artificial.
La lactancia materna no es únicamente un tema de las madres, ni solo de aquellos interesados, sino que, por la importancia que tiene en la promoción de la salud pública, corresponde a los poderes políticos y gestores sanitarios, que son los que han de organizar políticas educativas adecuadas en los distintos currículos profesionales y diseñar programas de formación conjuntos en las áreas materno-infantiles de todos los centros hospitalarios, que incluyan a todas las categorías profesionales implicadas en el cuidado de la mujer y recién nacido.
El IBLCE (International Board of Lactation Consultant Examiners) es el organismo internacional independiente encargado de certificar a todas las consultoras del mundo. Para obtener la certificación, es necesario acreditar previamente una serie de horas de prácticas, conocimientos de anatomía y fisiología de la Lactancia y el crecimiento infantil, y formación específica en Lactancia Materna.
Código Deontológico y Lactancia Materna
Las recomendaciones infundadas y los juicios que escuchan las madres en las consultas sanitarias suponen, hoy en día, un obstáculo para sus lactancias maternas. Los profesionales sanitarios deben respetar el derecho a la intimidad y confidencialidad de los pacientes en todas las áreas de la salud y en la lactancia igualmente.
No se puede esperar que los profesionales sanitarios, que no han recibido formación en la lactancia, puedan ofrecer a las madres orientación eficaz y asesoramiento competente. Además, hay que abordar la formación de los profesionales, que muchas veces se encuentra financiada por las empresas de alimentación infantil y de las fórmulas artificiales.
El derecho a la confidencialidad es el derecho de cada paciente a que no se revelen los datos íntimos. La Ley 41/2002, de la Autonomía del paciente obliga a los centros sanitarios españoles a aceptar las medidas oportunas para garantizar la confidencialidad de los datos referentes a la salud de las personas y a elaborar normas y procedimientos protocolizados que lo garanticen.
En el ámbito de la lactancia materna, los profesionales sanitarios deben respetar el principio de autonomía de la voluntad y su intimidad en situaciones como la de la madre que no desea amamantar a su hijo.
El Código Internacional de Comercialización
Es competencia de los Gobiernos la implementación de mecanismos sólidos, suficientes y sostenibles para la vigilancia y control de la aplicación del Código.
A pesar de estas recomendaciones, un estudio publicado el año pasado nos sigue mostrando que el 80% de las madres encuestadas afirmaron y recordaban haber visto publicidad de sucedáneos de la leche materna en medios de comunicación en los últimos 6 meses, y más de la mitad había recibido alguna recomendación sobre la alimentación con sucedáneos.
Durante la pandemia del coronavirus, en el año 2020, una fundación y una empresa de productos de alimentación infantil, han lanzado una campaña de promoción para donativos de fórmulas infantiles a poblaciones vulnerables, poniendo en riesgo la salud de los recién nacidos.
Estas prácticas inadecuadas en la comercialización y distribución de sucedáneos de la leche materna ya se han denunciado en varias ocasiones, porque impactan directamente en el abandono de la lactancia materna.
