El chupete, un objeto pequeño pero significativo, ha sido durante mucho tiempo un compañero en la infancia para muchos niños. Pero, ¿qué hay detrás de su uso desde una perspectiva psicológica? Este artículo explora las diversas facetas del chupete, desde su impacto en el apego infantil hasta las curiosidades de la autonepiofilia en adultos.
El Chupete y el Apego Infantil
La paternidad nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre la educación y la crianza. Como sociedad, a veces estamos obsesionados con la dependencia de quienes deben ser dependientes, aquellos que no tienen más alternativa que llamar la atención de los demás para poder sobrevivir.
Un bebé humano no dispone de más recurso que el llanto. Si tiene hambre, llora; si tiene sueño, llora; si se aburre, llora. Si dejamos a un bebé sin atender sus necesidades, sus opciones de supervivencia son nulas y dependen totalmente de la bondad de la gente que esté a su alrededor. Para cualquier desplazamiento, nos necesita a nosotros y a nuestros brazos.
Si queremos lograr adultos maduros e independientes, debemos fomentar la creación de un apego seguro desde el momento cero, desde el cual nuestros hijos se lancen a la aventura de explorar el mundo. El desarrollo de este apego seguro es una forma estupenda de favorecer una elevada autoestima, independencia y buena salud mental en la edad adulta.
Leondari y Kiosseoglou (2000) analizaron la relación entre los estilos de apego y la separación psicológica de los padres, según el funcionamiento psicológico de un grupo de adolescentes. Observaron que existía una asociación positiva entre el estilo de apego seguro y la libertad para sentir la ausencia de sentimientos de culpabilidad, ausencia de ansiedad y ausencia de resentimiento hacia los padres, lo que sugería una relación inversa entre un apego y la independencia emocional, funcional y actitudinal de éstos.
Esto también puede llevarnos a suponer que los individuos que han desarrollado un estilo de apego seguro, tienen una percepción más positiva de sí mismos (Siegel, 1999), más seguridad y la capacidad para enfrentar los problemas con una estructura más organizada (Girón, 2003; Flores, 2001); al contrario de lo que podríamos esperar con aquellos que han desarrollado un estilo de apego inseguro.
¿Cómo Facilitar el Desarrollo de un Apego Seguro?
- Capacidad de respuesta sensible: Implica reconocer las señales del bebé e intervenir apropiadamente en el momento adecuado.
- Consistencia y regularidad de la conducta: Que la figura de apego actúe de manera regular y coherente frente a las señales y demandas del niño, de manera que su conducta pueda ser previsible para el niño.
Todo esto se puede resumir en conductas muy concretas: lactancia materna, contacto piel con piel, porteo, colecho, atención inmediata al llanto del bebé, juego, empatía. Dejar llorar a un niño, no atender sus necesidades, demorar la respuesta, etc. no son formas válidas de transmitir seguridad y, por tanto, facilitar la independencia del niño.
El Chupete: ¿Cuándo, Cómo y Por Qué?
Es mucho lo que se escucha de la utilización del chupete. Los hay amantes de los chupetes y los hay férreos detractores de su uso, pero como casi todo en esta vida, no todo es blanco ni todo es negro y no toda la información que se escucha ahí fuera está basada en el conocimiento científico.
El chupete es un poderoso elemento para calmar al bebé, ya que la succión relaja y genera sensación de seguridad en los lactantes. Pero, como todo, ha de tener un final y éste en la mayoría de ocasiones no es fácil o puede generar mucha ansiedad, tanto al niño como a los padres. Lo ideal es ir quemando etapas sin traumas.
Beneficios del chupete:
- Es recomendado en casos de ansiedad o de procesos de dolor.
- Se ha relacionado con la prevención del síndrome de muerte súbita en el lactante durante los primeros meses de vida.
Desventajas del chupete:
- Si se utiliza el chupete después de los tres años se relaciona con la aparición de alteraciones orofaciales y dentales.
- Su uso prolongado más de dos años puede retrasar el habla.
Una de las razones por las que se desaconseja el uso de chupete a partir del año es porque su uso excesivo puede llevar a maloclusiones dentarias (fallos en la alineación de los dientes), deformaciones del paladar, así como aumento de la incidencia de caries y de otitis media. Incluso se ha relacionado el uso prolongado del chupete con problemas de dicción y del habla.
¿Cómo conseguir que el niño deje el chupete? Aquí hay algunos consejos:
- Limitar su uso
- Ofrecer otro consuelo
- Dárselo a los Reyes Magos o a Papá Noel
- Leer cuentos que hablen sobre el tema
- Negociar y pactar
- Paciencia y elogios
- No tomar medidas drásticas
- Aprovechar la guardería
La siguiente tabla resume las ventajas y desventajas del uso del chupete:
| Aspecto | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|
| Uso en bebés | Calma la ansiedad, reduce el riesgo de SMSL | Puede causar dependencia si se usa en exceso |
| Uso prolongado | - | Problemas dentales, retraso en el habla |
TIPS y consejos para quitarle el Chupete/Chupón a tu Bebé
La Autonepiofilia: Cuando el Chupete Va Más Allá
¿Sabías que se han llegado a describir 549 tipos distintos de parafilias? Entre ellas se encuentra una de las más curiosas, la autonepiofilia. Una parafilia es un patrón de comportamiento sexual que implica excitación y placer sexual ante situaciones, objetos o individuos poco comunes. Puede implicar la obtención de placer sexual a partir de objetos no humanos, de sufrimiento o humillación (propio o de la pareja) o de niños o personas que no consienten.
La autonepiofilia o infantilismo parafílico consiste en la excitación sexual derivada del hecho de llevar pañales, otros complementos de bebés y de comportarse y ser tratado como tal. Incluso tienen niñeras y guarderías especializadas. Se conoce también como síndrome del bebé adulto o adult baby (AB).
No se limita a llevar pañales y chupete, va mucho más allá. Las personas que la sufren pueden llegar a gastar muchísimo dinero en acondicionar su casa como una guardería, en pañales, en potitos de bebés… Pueden querer que su pareja se implique en su fantasía, cogiéndoles en brazos, “dándoles el pecho”, dándoles papillas, cambiándoles el pañal o jugando con ellos.
Hay que hacer otra distinción importante. La autonepiofilia no tiene nada que ver con la pedofilia, ya que los bebés adultos no se sienten atraídos por los niños ni manifiestan tendencias sexuales hacia ellos. La excitación la obtienen de ser tratados ellos mismo como bebés (en el caso del infantilismo parafílico); o del hecho de llevar pañal y que se lo cambien, del tacto del pañal húmedo con la piel, de la humillación de ser obligados a llevar pañal, etc. (en el caso del fetichismo de pañales).
¿Cuántos “Bebés Adultos” Hay?
Se calcula que a 1 de cada 1.000 personas le gusta sentirse bebé. De hecho, en el documental británico 15 Stone-Babies se señalaba que existen entre 200 000 y 500 000 bebés adultos ¡solo en Reino Unido! La cantidad exacta es difícil de estimar porque la autonepiofilia se puede manifestar de muchas maneras.
No deben ser pocos, ya que tienen grupos de apoyo y frecuentemente se forman reuniones de adeptos a este movimiento, en el que comparten experiencias, conocimientos, ideas, material, etc. Además, ya existen tiendas especializadas en material para AB/DLs, y se realizan desfiles de productos para bebés adultos. En general, suelen ser varones heterosexuales, aunque, por supuesto, también se da en mujeres. La mayoría, según investigaciones, con carrera, familia formada y empleo estable.
Causas del Infantilismo Parafílico
Algunos psiquiatras lo relacionan con el síndrome de Peter Pan, personas que no están dispuestas a crecer y asumir responsabilidades y siguen actuando como niños. Quizá simplemente sean personas que buscan una forma de liberarse de todo el estrés diario, y la mejor manera que encuentran de hacerlo sea la regresión a una edad infantil. El cerebro es un misterio.
