Problemas de Aprendizaje Comunes en Niños de 6 a 12 Años: Detección y Abordaje

No todos los niños tienen el mismo ritmo de desarrollo cognitivo y madurativo. Sin embargo, es muy habitual encontrarnos con alumnos con claras dificultades en el aprendizaje, incluso desde el ciclo de Infantil. Si estas dificultades no se detectan y atienden desde el aula, podrían afectar en un futuro al aprendizaje y al rendimiento escolar.

En este artículo, abordaremos los principales problemas y dificultades de aprendizaje en niños, las causas más frecuentes y las formas de detección. Además, exploraremos estrategias para apoyar a los niños que enfrentan estos desafíos.

Niño con dificultades de aprendizaje

Dificultades Comunes en el Aula de Infantil

Los tipos de problemas de aprendizaje más frecuentes entre los 0 y 6 años se suelen presentar en áreas como el desarrollo del lenguaje, la coordinación motora o la orientación espacio-temporal, entre otras. Estas dificultades no tienen por qué ser signo inequívoco de necesidades especiales en el alumno. No obstante, es necesario que el profesor estimule y trabaje el desarrollo de las competencias del niño como medida preventiva de posibles trastornos del aprendizaje futuros, para mejorar su autoestima y evitar que se desmotive ante el estudio.

1. Falta de Autonomía

Uno de los problemas más habituales con los que se topa el profesor en el primer año del segundo ciclo de Infantil es la escasa o nula autonomía de muchos de sus alumnos. Son niños que con tres años todavía no saben ir al baño solos, calzarse, ponerse el abrigo o recoger los materiales de clase. Normalmente esta inmadurez se debe a tres razones:

  • El niño no ha acudido durante los años anteriores a un jardín de infancia, donde los cuidadores hacen especial hincapié en enseñar a los pequeños a ser autónomos y prepararles para asumir las rutinas escolares.
  • Sus padres o cuidadores (a veces sobreprotectores, a veces demasiado diligentes), no le han inculcado los hábitos básicos para su desarrollo personal, como comer y vestirse por sí mismo o dormir solo; o no delegan en el niño unas mínimas responsabilidades dentro de las tareas del hogar (recoger los juguetes, preparar la mesa antes de comer…) que le harán “sentir mayor”.
  • O, sencillamente, es el niño el que no quiere abandonar el rol de bebé o no ha alcanzado la madurez suficiente para ello.

2. Dificultades para Expresarse Verbalmente

Aunque los bebés experimentan una etapa prelingüística, la adquisición del lenguaje propiamente dicha se sitúa en torno entre los 2 y 3 años, cuando el niño empieza a construir oraciones, busca la interacción verbal y comienza a expresar sus gustos y pensamientos. Por ese motivo, los problemas de desarrollo lingüístico de un niño suelen hacerse evidentes a partir de la segunda etapa de la Educación Infantil. Los signos de alerta, en líneas generales, son:

  • Un vocabulario demasiado pobre.
  • Falta de comprensión de las instrucciones del profesor.
  • Mala pronunciación de determinados fonemas.
  • La formulación desordenada de las oraciones.
  • Utiliza el lenguaje telegráfico o no sabe asociar las palabras con los objetos que se le nombra.

Ante la detección de alguna de estas dificultades en el lenguaje en un alumno es aconsejable previamente se le realice una evaluación médica, tanto oftalmológica como auditiva.

3. Problemas de Motricidad

Hablamos de dificultades motoras no solo cuando el niño se retrasa a la hora de empezar a caminar, también cuando muestran problemas de coordinación en edades más avanzadas. Un ejemplo sería el alumno que superada, la edad de 4 años, se muestra torpe a la hora de saltar, correr, subir y bajar escaleras, dar patadas al balón o montar en el triciclo. En ocasiones el motivo se puede deber a un retraso madurativo en el niño, debido, a su vez, por una falta de estimulación.

Los padres, por miedo a que su hijo se haga daño o por falta de tiempo, no le han animado a desarrollar actividades físicas (correr, trepar, jugar en los columpios o practicar algún deporte). No obstante, en estos casos se recomienda evaluar también la posibilidad de que el niño padezca algún problema de coordinación y percepción visomotora que le impidan un desarrollo motor adecuado.

Además de la descoordinación, también es frecuente en estas edades que los niños no muestren buenas destrezas en la motricidad fina: dificultades para “hacer la pinza” con los dedos (básico para la futura escritura), moldear plastilina por la falta de fuerza manual y tono muscular en las manos.

4. El Esquema Corporal y la Orientación Espacio-Temporal

Los problemas del niño para identificar las partes de su cuerpo y componer una imagen global de sí mismo puede ocasionalmente ser síntoma de un retraso en su maduración neurológica y/o evidenciar también problemas de integración perceptiva. Tanto en la escuela como en casa es fundamental facilitar que el niño a que se reconozca en un espejo y poco a poco que sepa señalar las partes de su cuerpo y reconocerlas en los demás.

No hay que olvidar que una mala integración de la imagen corporal suele derivar en problemas de orientación espacial y en el aprendizaje de conceptos como “aquí y allí” o “cerca y lejos”.

5. Dificultades en el Aprendizaje de las Matemáticas

Que las Matemáticas son una de las asignaturas más temidas por los alumnos es un hecho constatado. Y es que, a veces, el cerebro del alumno no está preparado neurológicamente para el desarrollo de las competencias que requiere el pensamiento matemático: abstracción, atención y ejecución. Los primeros indicios de dificultades en competencias matemáticas en niños entre los 3 y 6 años comienzan con la asociación de los números a sus grafías y el conteo.

Una vez aprendidas estas tareas, otros signos muy comunes son los problemas para seguir las secuencias numéricas del alumno, el razonamiento matemático o el aprendizaje del concepto cantidad (añadir elementos, quitar elementos, repartir…), es decir, las destrezas claves para desarrollar habilidades de cálculo en el futuro.

Dificultades de Aprendizaje en Matemáticas

Trastornos del Aprendizaje Específicos

Para introducir un poco de orden, se consideran “trastornos del aprendizaje” los que se dan en niños o adultos que tienen una inteligencia normal, y que no pueden explicarse por una educación inadecuada, diferencias étnicas o culturales, problemas en la visión o el oído o retraso mental. Lo más característico es que presentan una diferencia sustancial entre sus posibilidades teóricas y sus resultados reales, una inconsistencia entre las habilidades y los logros, entre las capacidades medidas y el desempeño en determinadas áreas.

El diagnóstico se basa en test de lectura, matemáticas, escritura o expresión escrita, que muestran que el niño está sustancialmente por debajo de lo que se podía esperar por la edad, escolaridad y nivel de inteligencia.

Tipos de Trastornos del Aprendizaje

Los trastornos del aprendizaje se pueden clasificar en diversas áreas, que en ocasiones, se superponen. A continuación, se presentan algunos de los más comunes:

  • Dislexia: Dificultad específica del aprendizaje que afecta la capacidad de leer, escribir y procesar el lenguaje de manera fluida.
  • Disgrafía: Trastorno de aprendizaje específico que afecta la capacidad de escribir de manera clara y coherente.
  • Discalculia: Trastorno de aprendizaje específico que afecta la capacidad de comprender y trabajar con números y conceptos matemáticos.
  • TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad): Trastorno que provoca dificultades en la regulación de la atención, el control de los impulsos y la actividad motora.

Como ayudar a los niños con dislexia, ejercicios efectivos - Problemas de aprendizaje

Causas de los Problemas de Aprendizaje

Las principales causas del fracaso escolar y de los problemas de aprendizaje son:

  • El Trastorno por Déficit de Atención y/o Hiperactividad (TDAH).
  • La Dislexia.
  • Las Altas Capacidades Intelectuales (ACI).

Aunque no siempre van de la mano, en los 3 casos son frecuentes los problemas de conducta y comportamiento. Además, estos 3 problemas pueden aparecer mezclados entre ellos provocando importantes problemas a nivel académico, familiar y social desde los primeros años de vida.

En caso de que no se detecten a tiempo, las consecuencias a largo plazo pueden provocar fracaso escolar, ansiedad, depresión, malas relaciones familiares, agresividad, dificultades sociales…

¿Qué Hacer si Tu Hijo Tiene Problemas de Aprendizaje?

Si tu hijo tiene dificultades de aprendizaje o conducta deberías averiguar por qué. Si tiene alguno o varios de los problemas anteriores, estás perdiendo el tiempo. Empieza ahora mismo a actuar para poder averiguar cuál es y comenzar a ponerle una solución.

Estos son los pasos que tienes que seguir.

  1. Valorar el riesgo de TDAH
  2. Valora el Riesgo de Dislexia
  3. Valorar la existencia de Altas Capacidades

Para cada una de estas 3 situaciones, hay que seguir los siguientes pasos:

  • Hay una serie de escalas de evaluación de riesgo que te pueden ayudar de forma muy rápida y sencilla a saber si tu hijo tiene probabilidades de tener TDAH, Dislexia o Altas Capacidades
  • En función de la edad, hay que valorar unos síntomas u otros
  • Según el resultado de la escala de evaluación, se determina el riesgo y la actitud a tomar.
Signos de alerta de la dislexia en niños

Profesionales que Tratan los Trastornos del Aprendizaje

Los trastornos de aprendizaje son condiciones complejas que requieren la intervención de diversos profesionales especializados:

  • Psicopedagogos: Realizan evaluaciones detalladas para identificar signos de dislexia y otras dificultades del aprendizaje.
  • Logopedas: Especializados en dificultades del lenguaje, ayudan a mejorar la comunicación y el procesamiento lingüístico.
  • Terapeutas ocupacionales: Ayudan a mejorar la coordinación motora fina necesaria para escribir.
  • Psicólogos: Ofrecen apoyo emocional y estrategias para manejar el estrés y la frustración asociados con los trastornos del aprendizaje.
  • Maestros de educación especial: Adaptan el proceso de aprendizaje a las necesidades del niño y refuerzan sus habilidades de manera progresiva.
  • Pediatras y neurólogos: Pueden descartar o diagnosticar condiciones médicas subyacentes que contribuyan a las dificultades de aprendizaje.
  • Orientadores escolares: Proporcionan orientación y apoyo tanto a los estudiantes como a sus familias, facilitando la comunicación entre la escuela y el hogar.

En conclusión, la detección temprana y la intervención adecuada son cruciales para ayudar a los niños con dificultades de aprendizaje a alcanzar su máximo potencial. Con el apoyo adecuado, estos niños pueden desarrollar estrategias para superar sus desafíos y lograr un aprendizaje efectivo sin afectar su bienestar emocional.

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