Muerte Fetal en el Tercer Trimestre: Causas, Prevención y Apoyo

La muerte fetal es una de las complicaciones más traumáticas que puede sufrir una mujer durante el embarazo o en el momento del parto. El fatal desenlace puede tener consecuencias a nivel fisiológico y psicológico.

Cada año mueren cerca de 1.200 bebés en España durante el tercer trimestre del embarazo. Globalmente, hay 2,6 millones de bebés que fallecen antes de nacer.

La muerte fetal intrauterina, también llamada óbito fetal, es la muerte del feto antes de su expulsión o extracción en el nacimiento y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es independiente de la duración del embarazo.

A pesar de ello, en general, se considera muerte fetal anteparto cuando ocurre después de la semana 20 de gestación. Además, también se habla de muerte fetal tardía si tiene lugar después de la semana 28.

Después de haber nacido, el feto muerto pasa a llamarse mortinato o feto cruz.

En primer lugar, debemos diferenciar el concepto de aborto espontáneo y muerte fetal. Conceptos temporales que parten de las 20 primeras semanas o posteriores para su diferenciación. Así, dependiendo del grado de desarrollo del feto, la muerte fetal se cataloga como muerte fetal temprana, muerte fetal tardía y muerte fetal a término. De las semanas 20 hasta la 27, entre la 28 - 36 y de la semana 37 en adelante. En las 20 primeras semanas hablaríamos de aborto espontáneo.

De otra, a nivel legal dejar de utilizar la palabra feto implica que el bebe sobreviva a las 24 horas siguientes tras el parto. Por lo que la muerte fetal incluye los supuestos de parto y las horas siguientes al mismo.

¿Qué se entiende por muerte fetal?

Es importante entender qué se considera muerte fetal. En términos biológicos (semanas de gestación, peso al nacer) este tipo de muerte. La muerte perinatal abarca la muerte fetal y la muerte neonatal.

La muerte neonatal es la que se produce entre el momento del alumbramiento entero de un bebé vivo y un máximo de 28 días pos-parto. La muerte neonatal precoz es la que ocurre entre el alumbramiento (día 0) y 6 días posparto (7 días en total) y la muerte neonatal tardía es la que ocurre entre 7 días y un máximo de 28 días pos parto.

Causas de la Muerte Fetal

Las causas de muerte fetal pueden ser endógenas, exógenas o fortuitas o una suma de todas. A la hora de buscar una clasificación debemos atender sus factores.

Las causas de la muerte fetal, es decir, la muerte de un feto en el útero antes de su nacimiento, pueden ser diversas y a menudo no se puede determinar la causa exacta en todos los casos.

Aunque es muy difícil determinar una causa única de la muerte fetal, si el niño nace ya muerto algunas de las posibles causas de la muerte fetal pueden incluir:

Muerte Fetal: Causas cuando el niño nace muerto

  • Problemas con la placenta: La placenta es esencial para proporcionar nutrientes y oxígeno al feto. Si hay problemas con la función de la placenta, como placenta previa, desprendimiento prematuro de placenta o insuficiencia placentaria, el feto puede no recibir suficiente oxígeno y nutrientes, lo que puede llevar a la muerte fetal.
  • Problemas genéticos o cromosómicos: Algunas anomalías genéticas o cromosómicas pueden ser incompatibles con la vida fetal y pueden llevar a la muerte antes del nacimiento.
  • Defectos de nacimiento: El niño no puede desarrollarse correctamente por algún problema a nivel genético, se da entre un 15 y un 20 % de los casos.
  • Malformaciones estructurales: Algunas malformaciones congénitas graves pueden ser incompatibles con la vida fetal y pueden llevar a la muerte antes del nacimiento.
  • Restricciones del crecimiento: El bebé viene muy pequeño o crece lento. También puede ser un problema durante el parto.
  • Infecciones

Muerte Fetal: Causas del fallecimiento durante el parto:

En cambio, si el niño fallece en el momento del parto, las causas más comunes son:

  • Complicaciones del cordón umbilical: En ocasiones, el cordón umbilical puede enrollarse alrededor del cuello del feto (prolapsos del cordón) o puede haber nudos en el cordón umbilical que pueden dificultar el suministro de oxígeno y nutrientes al feto.
  • Infecciones maternas: Algunas infecciones maternas pueden afectar al feto y causar su muerte. Estas infecciones pueden incluir la toxoplasmosis, rubéola, citomegalovirus, herpes y listeriosis, entre otras.
  • Rotura uterina: Se da cuando se da una pérdida de la pared del útero. Puede ser provocada por el exceso de oxitocina en el momento del parto.
  • Uso inadecuado de instrumental médico: Cuando las herramientas utilizadas para el alivio expulsivo se utilizan demasiado pronto pueden provocar la muerte del niño.

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Factores externos de muerte fetal

Nos referimos, por ejemplo, al grado de desarrollo de la sanidad de un país o factores biológicos puros.

Por ejemplo, es fácil entender que los niveles de mortalidad varían por países, pero es menos conocido que los índices son similares en las fases tempranas en todos los países, independientemente de los profesionales médicos.

Los primeros momentos del feto son clave, conforme va madurando si viabilidad es mayor, así como la posibilidad de recibir un tratamiento adecuado.

En España, según la anteriormente mencionada Doctora Olga Gómez, especialista senior del Servicio de Medicina Materno fetal del Hospital Clínico de Barcelona, «la muerte, la mortalidad fetal tardía, como lo define el Instituto Nacional de Estadística, se dio en 3,2 de cada 1.000 nacimientos en el año 2006.» (Última referencia consultada)

Síntomas Previos a la Muerte Fetal

Para evitar la muerte fetal se hace un seguimiento normal del embarazo. Para prevenirlo, se debe estar especialmente atento a antecedentes de abortos espontáneos, movimiento del feto, ritmo cardíaco, pérdida de líquido amniótico, dolor abdominal intenso o sangrado vaginal entre otros.

Síntomas comunes de muerte fetal

Cualquier anomalía debería activar protocolos de especial seguimiento. Por ello, ante cualquier alarma se debe acudir de forma inmediata a urgencias para determinar el motivo o causa. Entre los diagnósticos más frecuentes o factores de riesgo encontraremos:

  • Enfermedades congénitas o defectos de nacimiento.
  • Patologías de la madre como colectasis, diabetes mellitus, pre-eclampsia u otras relacionadas con órganos vitales y el funcionamiento normal del cuerpo.
  • Restricciones del crecimiento.
  • Problemas de placenta o restricciones del crecimiento intrauterino o relacionados biológicamente con el mismo embarazo, así como rotura uterina en el momento del parto.
  • Lesiones durante el embarazo o uso inadecuado de instrumental médico. Así como lesiones pasadas.
  • Infecciones bacterianas en placenta, feto o madre. Así como trastornos del desarrollo relacionados con los anticuerpos.
  • Problemas con el cordón umbilical durante el embarazo o momento del parto por compresión.
  • Edad de la madre superior a 35 años.
  • Seguimiento inadecuado del parto: Macrosomía fetal subvalorada.

Prevención de Muerte Fetal: Pruebas y Exámenes Médicos

Muchos de estos, aparecen en el historial médico de los padres o son detectables durante el embarazo. La mayoría de pruebas están enfocadas a los anteriores, entre los que destacan:

  • Examen pélvico de cuello uterino.
  • Ultrasonido abdominal o vaginal con el objetivo de verificar el grado de desarrollo del bebé, posible sangrado, etc.
  • Cardiotocografía en reposo de frecuencia cardíaca del feto.
  • Ecografía para obtener imágenes del feto en tiempo real.
  • Análisis genéticos y sanguíneos.

En un segundo grupo estarían comprendidos los relacionados con la muerte fetal en el momento del parto por complicaciones o por deficiente atención antes o durante.

¿Qué sucede tras la muerte fetal?

Una muerte fetal no suele representar riesgo inmediato para la mujer a nivel físico. Dependiendo del caso los factores de riesgo van a hacer necesaria medicación para forzar el parto o extraer el feto mediante cesárea de urgencia, así como procedimientos para eliminar cualquier tejido restante en el útero.

La autopsia por muerte fetal

Los casos de muerte fetal generan incomprensión en el entorno. Por ello,se aconseja acompañamiento psicológico. El sentimiento de culpa, los antecedentes y su nexo tras la autopsia, junto con la incomprensión del “ya tendrás otro” son difíciles de digerir. Especialmente en un caso de negligencia médica por muerte fetal.

Se debe indicar que la autopsia por muerte fetal no es obligatoria, pero nos va a permitir saber la causa de la muerte fetal, además de tener un mejor duelo. Muchas muertes fetales no encuentran explicación.

Negligencia médica y muerte fetal: ¿Cómo actuar frente a estos casos?

No existe el embarazo perfecto. Si bien, no es fácil digerir y descubrir tras la autopsia que pudo deberse a la falta de la diligencia debida por los profesionales médicos. Al dolor familiar se suma el desconocimiento de las causas y la falta de atención especializada en los hospitales. Esta autopsia por la muerte del bebe permite a los padres iniciar un proceso legal indemnizatorio por muerte fetal frente al centro sanitario o los profesionales.

Si decide presentar una reclamación por muerte fetal ejerciendo una acción por negligencia médica al feto, puede encontrar en nuestro despacho un abogado especialista en negligencias médicas al feto que le brindarán una consulta gratuita para conocer los detalles y viabilidad de su caso.

Se debe estudiar la información del embarazo para determinar si nos encontramos ante una negligencia médica al feto culposa por acción o no observación de los protocolos médicos.

Los supuestos a analizar son los de negligencia, impericia, imprudencia o violación de la lex artis en la atención médica o en la asistencia clínica durante el embarazo o en el momento del parto. Se pretenderá en la mayoría de los casos una acción por daño moral en base a la deficiente atención ante las complicaciones fetales, junto con una investigación de los hechos.

Casos más comunes de muerte fetal

Como abogados especialistas negligencias médica hemos tenido que tratar casos cuyo resultado había sido la muerte del feto. Algunas de las más relevantes son:

  • Una rotura uterina que pasó inadvertida.
  • Un bebé que falleció tras realizar una cesárea.
  • El uso de una ventosa demasiado pronto.

Recuerde que existen plazos de tiempo muy cortos para reclamar, y que la justicia no se interrumpe ni ante una situación psicológica de duelo como la que pasan los familiares en estos momentos.

En el estudio de MiNESS de la universidad de Manchester se preguntó sobre los hábitos de sueño a mujeres cuyo bebé murió antes de nacer. El principal hallazgo fue que las madres que se dormían boca arriba tenían el doble de riesgo de muerte fetal en comparación con las madres que se dormían sobre el lado izquierdo.

Como señala el estudio de MiNESS: si todas las mujeres embarazadas en España se acostasen de lado durante el tercer trimestre se podría evitar la muerte de alrededor de 50 bebés al año.

Existen muy pocos factores de riesgo modificables para prevenir la muerte fetal, por eso es tan importante su identificación.

Hay una creencia común de que la mayoría de los bebés que fallecen en el último trimestre son muertes inevitables pero la realidad es otra, tal y como señaló la serie de 5 artículos del Lancet en el 2016 “Ending Preventable Stillbirths”; sí que se pueden evitar, incluso hasta en una tercera parte.

La muerte de un bebé durante el embarazo es un suceso traumático para la familia y el equipo sanitario que los atiende, si no has pasado por ello es difícil imaginar que te pueda pasar a ti pero, por desgracia, en España cada año hay más de 2.000 familias cuyo bebé muere antes de nacer.

En aproximadamente 25%-50% de casos no llegan a conocer la causa de la muerte, pero esto depende de las pruebas de anatomía patológica que se realizan y la experiencia del patólogo con autopsias perinatales.

Es muy importante que la mujer lleve un estilo de vida sano durante todo el embarazo.

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