El inicio de la alimentación complementaria es un momento especial en el desarrollo de nuestro bebé. Sabemos que cada bebé va a su propio ritmo y que empezar la alimentación complementaria puede generar dudas. Aquí te ofrecemos una guía completa sobre cómo preparar la primera papilla para tu bebé, con ingredientes seguros y métodos de preparación sencillos.
Aunque a partir de los 6 meses se pueden introducir muchos alimentos en la alimentación del bebé, la fruta suele ser el primero. Y a esa edad, la textura más práctica es la papilla. Por eso las papillas de frutas suelen considerarse como el primer alimento del niño tras la lactancia exclusiva.
Para los padres, las papillas, frente al alimento entero, tienen las ventajas de la comodidad a la hora de preparar y dispensar el alimento al niño. Para los bebés que empiezan con la alimentación complementaria, se aconseja pelar la fruta antes de triturarla o chafarla o tomarla por el sistema BLW (Baby Led Weaning).
¿Qué Frutas Elegir para la Primera Papilla?
No hay ningún orden específico a la hora de elegir la fruta que vamos a proporcionar al bebé. El sistema de elección va a depender de las habilidades y actitud de los padres y de la madurez del bebe. “No hay una recomendación en firme, se debe valorar cada caso. Algunos bebés muestran interés por los alimentos sólidos y se sienten mejor cuando ellos manipulan la comida (método BLW o destete dirigido por el bebé, por sus siglas en inglés).
“Se puede comenzar por la fruta que queramos, siempre que esperemos 3-5 días para añadir una nueva”, afirma esta dietista-nutricionista. Tradicionalmente, la manzana, la pera, el plátano y la naranja suelen ser los primeros en incorporarse a la dieta del niño. Esta elección se debe más a la facilidad de encontrarlos en cualquier mercado durante todo el año, que a las consignas de ningún manual pediátrico.
Sin embargo, sugiere cautela con las más alergénicas (albaricoque, kiwi, fresas, piña, nectarina o melocotón). “Es preferible añadirlas un poco más adelante, cuando las reacciones anafilácticas sean más fáciles de solventar por los profesionales sanitarios”.
¿Cómo introducir los alimentos en la dieta del bebé para evitar alergias?
Preparación y Conservación de la Papilla
Recomienda utilizar preferiblemente, fruta fresca de temporada y de cercanía. Lo ideal es prepararla en el momento de la toma. Si va a pasar más tiempo, se oxidará y adquirirá un color marrón parduzco.
“Para evitarlo, puedes añadirle a la papilla un chorro de zumo de limón, meterla en un tarro de cristal y conservarla en el frigorífico un máximo 48 horas. Los trozos de fruta que nos sobran de un día para otro (media manzana, unos gajos de naranja, un trozo de plátano…), los podemos guardar tapados en la nevera. Para que no se oxiden (es decir, que no se oscurezcan) podemos rociarlos con unas gotas de limón. “Siempre que estén aptos para comer, son perfectamente aprovechables para la papilla del día siguiente”.
La publicidad nos intenta convencer de que las papillas industriales son más equilibradas que las de casa. “Mi recomendación es la casera, sin discusión alguna. La fruta que se come justo recién de pelarla o triturarla mantiene todos sus nutrientes intactos, mucho más que en un producto ya elaborado”, señala.
Si necesitas llevar la merienda fuera, una buena opción son las batidoras de vaso con vaso transportable, como las que ofrece Ufesa. Estas permiten batir y servir directamente en el mismo recipiente, que luego puedes sellar con una tapa hermética. Para aquellas tardes que no estemos en casa podemos simplemente hacerlas antes de salir de casa y transportarlas en un tupper cerrado. Hay batidoras de vaso muy cómodas para estos casos, porque el mismo vaso mezclador se convierte en un recipiente hermético perfecto para llevar la merienda allá donde vayamos.
¿Qué Cantidad de Fruta Debe Comer el Bebé?
La cantidad de fruta va aumentando a medida que avanzan las semanas y en función del desarrollo del bebé. “Normalmente se comienza con unos 80-100 gramos de fruta madura fácilmente masticable o chafada con un tenedor y se va incrementando la cantidad. Pero todo va a depender de lo que el niño demande, debemos escuchar sus necesidades sin obligarlos a comer más de lo que quieran”, recomienda.
Consejos Adicionales para la Introducción de la Papilla
- No le presiones para comer: insistir puede provocar rechazo hacia ciertos alimentos.
- Sé flexible con los alimentos: es normal que al principio no le gusten algunos sabores o texturas.
- Introduce un nuevo alimento cada vez: para detectar posibles intolerancias o alergias, empieza por papillas de uno o dos ingredientes y espera al menos tres días antes de introducir otro nuevo.
- Unos días antes de comenzar a darle papilla es conveniente ofrecer al bebé una cuchara para que se familiarice con ella.
Enriqueciendo la Papilla
Muchos padres añaden algún ingrediente (una galleta, leche, cereales, un poco de miel…) a la papilla de fruta con la esperanza de que así el bebé la tome mejor. “Lo mejor es que sea solo de frutas. ¡Paciencia!”. En cuanto a los cereales en la papilla de fruta, “si el bebé tiene un percentil de peso bajo para su edad y necesitamos que suba, sí son recomendables. Si no, aconsejo dar la fruta sola que, por sí misma, tiene unas propiedades maravillosas.
Cuando mi pediatra me recomendó añadir leche a las papillas de frutas, no lo dudé. Era la solución perfecta para que mi bebé aceptara la leche sin rechistar. Además, me ayudó a crear meriendas más completas y nutritivas que lo mantienen lleno de energía.
Damira te da otras opciones para enriquecer tu receta: añadir un par de cucharadas de cereales.
¿Qué Hacer si el Bebé Rechaza la Papilla?
Muchos padres se encuentran con que su niño rechaza la papilla durante días e incluso dudan de que pueda ser signo de una intolerancia. Una vez descartada la intolerancia, toca ser pacientes. “Lo normal es que un niño rechace el alimento hasta 20 veces antes de tomarlo. Entre las posibles estrategias, propone poner menos cantidad de la fruta objeto del rechazo, y combinarla con otras que sepamos que le gustan más.
Por encima de todo, lo que te recomendamos es que tengas mucha paciencia… Seguramente tu peque tocará el puré, lo escupirá o lo refregará por la cara. Recuerda que el único mecanismo que hasta ahora conoce es el de succión, a partir de este momento tendrá que practicar cómo tomar comida de la cuchara y tragarla. Si crees que tu hijo aún no está preparado y además la toma de la papilla supone una experiencia llena de lloros y gritos, vuelve a intentarlo más adelante, tu bebé aún no está preparado para este cambio.
Recetas de Papillas Caseras
Aquí te presentamos algunas recetas sencillas para preparar papillas caseras y nutritivas para tu bebé:
Papilla de Pera y Plátano
- Lava y pela la pera, asegurándote de quitarle todas las semillas. Como la pera es una fruta dura, la vamos a cocer unos minutos.
- A continuación, en un recipiente, machacamos el plátano con la ayuda de un tenedor.
- Tritura hasta obtener una textura homogénea.
Papilla de Calabaza y Patata
- Lo primero que haremos será pelar y cortar la calabaza y la patata en trozos pequeños.
- Colocamos todos los ingredientes en una olla con un poco de agua y cocinamos a fuego medio durante unos 15 minutos, o hasta que estén tiernos.
- Cuando estén cocidos, los retiramos del fuego.
- En un recipiente, añadimos la patata y la calabaza ya cocinadas junto a una cucharada de AOVE.
- Trituramos todo hasta obtener una textura cremosa.
Papilla de Manzana y Zanahoria
- El primer paso será lavar bien la manzana y la zanahoria antes de pelarlas y cortarlas en trozos pequeños.
- Colocamos todos los ingredientes en una olla con un poco de agua y cocinamos a fuego medio durante unos 15 minutos, o hasta que estén tiernos.
- Una vez cocidos, echamos los trozos de zanahoria y manzana en un recipiente, añadimos una cucharadita de AOVE y trituramos con la ayuda de una batidora hasta lograr una textura homogénea y suave.
Papilla de Calabacín y Patata con Leche
- Empezamos lavando y pelando el calabacín y la patata, asegurándonos de quitarle las semillas al calabacín.
- Cortamos ambos ingredientes en trozos pequeños para facilitar la cocción.
- Colocamos todos los ingredientes en una olla con un poco de agua y cocinamos a fuego medio durante unos 15 minutos, o hasta que estén tiernos.
- Transcurrido este tiempo, ponemos todos los ingredientes en un recipiente, al que añadimos la leche y una cucharada de aceite de oliva virgen extra (AOVE).
- Trituramos todo hasta obtener una textura cremosa.
Papilla de Avena Casera
- Hidrata la avena: coloca los copos en un cazo con el agua o la leche elegida.
- Cocina a fuego suave: calienta la mezcla durante unos 5 minutos, removiendo constantemente para evitar grumos.
- Textura progresiva: al principio, es mejor que la papilla sea muy suave.
- Evita azúcares añadidos: no es necesario añadir azúcar ni edulcorantes.
La avena es una fuente excelente de energía, fibra soluble (beta-glucanos) y minerales como el hierro y el magnesio. Ayuda a regular el tránsito intestinal y proporciona sensación de saciedad.
| Ingrediente | Beneficios |
|---|---|
| Pera | Fácil digestión, baja en alergias |
| Plátano | Rico en potasio, energético |
| Calabaza | Fuente de vitaminas y antioxidantes |
| Patata | Aporta hidratos de carbono |
| Manzana | Rica en fibra, mejora la digestión |
| Zanahoria | Fuente de vitamina A, buena para la vista |
| Calabacín | Suave y fácil de digerir |
| Avena | Rica en fibra, hierro y vitaminas del grupo B |
La fruta es clave en nuestra dieta y no hacer bien su introducción en los niños puede tener consecuencias en su salud. “La fruta es fuente de muchos nutrientes esenciales (vitamina C y A, potasio, antioxidantes, folatos…). Si no conseguimos introducirla en la infancia, será difícil que se incorpore de modo natural en la adolescencia y la edad adulta. Por el contrario, tomarla tiene múltiples beneficios para la salud. Incluso puede ayudar al niño a mejorar algunas dolencias.
Las papillas de fruta pueden servirse a temperatura ambiente o a la temperatura del refrigerador. Elige la que más le guste a tu bebé.
