Sangrado Intermenstrual: Causas, Síntomas y Cuándo Preocuparse

El sangrado intermenstrual, también conocido como metrorragia o spotting ovulatorio, se define como cualquier sangrado vaginal que ocurre fuera del periodo menstrual. Algunas mujeres lo experimentan casi todos los meses; otras, ocasionalmente. Es importante comprobar que el sangrado intermenstrual procede realmente de la vagina y no del recto o de la uretra.

Aunque normalmente se trata de un proceso benigno relacionado con la ovulación, el sangrado también puede deberse a otras causas, como la utilización de algunos anticonceptivos, o ser un signo de algún problema de salud. Por este motivo, la mujer debe consultar al especialista si presenta sangrados intermenstruales. La mayoría de estos problemas no revisten importancia clínica y son fácilmente tratables pero habrá que descartar que la causa del sangrado intermenstrual no sea una patología más seria.

¿A qué se deben los sangrados intermenstruales?

Fases del Ciclo Menstrual

Para entender mejor el sangrado intermenstrual, es útil conocer las fases del ciclo menstrual:

  • Fase folicular: Dura desde el primer día del ciclo menstrual hasta la fase de ovulación, que suele ser sobre el día 14 del ciclo. Al inicio, los niveles de estrógenos y progesterona son bajos y como resultado se desprenden las capas superiores del revestimiento uterino o endometrio, sobreviniendo la menstruación. A su vez, la hipófisis aumenta la producción de una hormona encargada de estimular los folículos, unas pequeñas bolsas que forman parte de los ovarios donde se desarrollan los óvulos.
  • Fase ovulatoria: Ocurre a mitad del ciclo menstrual.
  • Fase lútea: Es la fase que va desde la ovulación hasta el final del ciclo menstrual. El folículo roto se cierra y forma lo que se conoce como cuerpo lúteo que produce de forma progresiva un aumento de la producción de progesterona, hormona encargada de preparar el útero y engrosa el endometrio preparándolo para albergar al embrión.

El sangrado al ovular o spotting ovulatorio es el que puede ocurrir hacia la mitad del ciclo menstrual, justo antes de la ovulación, cuando caen los niveles de estrógenos y el cuerpo lúteo no logra mantener los niveles adecuados de progesterona para mantener el endometrio.

Causas del Sangrado Intermenstrual

Las causas del sangrado intermenstrual son muy variadas y, pese a que en muchas ocasiones son leves y no suponen que haya una patología subyacente, este sangrado también puede estar producido por causas más graves. Algunas de las causas más frecuentes del sangrado intermenstrual son:

  • Desequilibrio hormonal: Los trastornos en la ovulación son más frecuentes en edades extremas de la vida reproductiva (pacientes muy jóvenes o aquellas en edad perimenopáusica). Las pacientes con síndrome de ovarios poliquísticos o problemas tiroideos también pueden presentar este tipo de trastorno.
  • Anticonceptivos Hormonales: El sangrado durante la toma de anticonceptivos hormonales es muy frecuente, principalmente en los primeros 2 meses de tratamiento. Al empezar a tomar este tipo de preparados hormonales es bastante frecuente tener un sangrado escaso entre una regla y otra. Suelen ser de corta duración, pero también hay mujeres que pueden llegar a manchar de manera continua. En la mayoría de los casos, se produce durante los primeros meses de tratamiento y desaparece posteriormente.
  • Estrés: Al mantener durante todo el día niveles elevados de hormonas de estrés pueden aparecer síntomas físicos como dolores de cabeza, contracturas, problemas intestinales o cardiacos, hasta una caída en el sistema inmunológico.
  • Infecciones vaginales.
  • Pólipos endometriales o miomas.
  • Problemas de tiroides.
  • Otras patologías más graves: Lesiones precancerosas o cáncer uterino, en el cuello del útero o, incluso, en las trompas de Falopio.

Existen otros motivos que pueden dar lugar al spotting ovulatorio:

  • Tomar antibióticos u otros medicamentos.
  • Algunos medicamentos pueden interaccionar con los anticonceptivos hormonales. Los compuestos de ambos productos son metabolizados en el hígado. Este órgano prioriza uno por encima de otro y el anticonceptivo puede perder parte de su efectividad y dar lugar a un desajuste hormonal.

Sangrado de Implantación

Cuando la mujer se queda embarazada, es posible que tenga un sangrado de implantación, pese a que no todas las embarazadas lo presentan. Este sangrado se produce unos 10 días después de la concepción. El sangrado de implantación aparece tan solo unos días antes de la fecha en la que hubiera bajado la regla. Por este motivo, puede ser frecuente confundir el sangrado de implantación con un pequeño adelanto en la menstruación. Sin embargo, el sangrado de implantación suele ser más ligero que la menstruación, amarronado o rosado y solo dura unas horas o, como máximo y de manera intermitente, 2-3 días.

El sangrado de implantación no significa que el embarazo vaya mal, sino que se produce, como su nombre indica, cuando el embrión implanta en el útero materno. Por ello, es frecuente que este sangrado se produzca junto a otros síntomas de embarazo como son náuseas y vómitos, sensibilidad mamaria y, por supuesto, luego habrá un retraso menstrual.

Cuándo Preocuparse y Buscar Atención Médica

Detectar síntomas o signos de alarma es clave. Cuando el sangrado durante la ovulación ha ocurrido de forma puntual y luego desaparece no suele tener mayor relevancia. En principio, el sangrado al ovular no debería constituir un motivo de preocupación. No obstante, si este sangrado es inusual o va acompañado de dolor, hay que descartar que la causa sea un problema de salud. Es importante asegurarse de que el sangrado proviene de la vagina y no del recto o de la orina, pues sus causas varían completamente. Si el sangrado intermensual es más abundante que tu regla y presentas también sudoración, mareo o taquicardias debes acudir a Urgencias.

En caso de padecer sangrado vaginal intermenstrual se aconseja consultar al ginecólogo y no dejarlo pasar. Además, se deberá acudir cuanto antes al especialista si el sangrado entre menstruaciones es abundante, prolongado, si se repite o si se presenta junto a otros síntomas como dolor.

Diagnóstico

En la mayoría de los casos, una exploración ginecológica es la mejor manera de detectar la fuente del sangrado. El ginecólogo determinará si la sangre proviene de la vagina, del cuello uterino o del útero y realizará el diagnóstico diferencial. Para ello, completará tu historia clínica y, en la mayoría de las ocasiones, indicará la realización de una ecografía y una citología.

El médico revisará la historia clínica de la paciente y preguntará acerca del tipo y la frecuencia de sangrado (cada cuanto tiempo es necesario cambiar una compresa). Además, podrá realizar un examen físico y varias pruebas para intentar determinar la causa y poder dar el mejor tratamiento. Entre las diferentes pruebas que el especialista puede considerar oportuno realizar, se encuentra:

  • Ecografía.
  • Análisis de sangre.
  • Prueba de embarazo.
  • Cultivo cervical.
  • Citología.
  • Biopsia endometrial o de cérvix.
  • Histerosonografía o histeroscopia.

Tratamiento

De este modo, en función de la causa del sangrado intermenstrual, se dará un tratamiento u otro. El tratamiento del sangrado intermenstrual puede ser muy variable y puede incluir un cambio de anticonceptivos, antibióticos para tratar una ETS, o, incluso, la cirugía para el tratamiento de miomas. Además, si la mujer tiene anemia por los sangrados frecuentes, el especialista puede indicarle que tome suplementos de hierro.

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