El 25 de julio de 1978, el nacimiento de Louise Joy Brown en la clínica Bourn Hall de Cambridge, Reino Unido, marcó un antes y un después en la medicina reproductiva. Louise fue la primera niña concebida mediante fecundación in vitro (FIV), un logro revolucionario que cambiaría la vida de millones de parejas en todo el mundo.
Louise Brown, la primera bebé probeta.
Los Pioneros de la FIV
Robert Edwards y Patrick Steptoe, con la colaboración fundamental de Jean Purdy, lograron vencer la esterilidad con una técnica innovadora. Esta innovación consiste en la fertilización de un ovocito con un espermatozoide en el laboratorio y la posterior implantación del embrión en el útero materno. Los conocimientos, el esfuerzo y la dedicación del ginecólogo Patrick Steptoe y del fisiólogo Robert Edwards (Premio Nobel de Medicina en el año 2010), unidos al deseo de tener hijos y la perseverancia en conseguirlo de Lesley y John Brown, hicieron que se alcanzara un hito histórico en el mundo de la medicina.
En reconocimiento a este avance, Robert Edwards recibió el Premio Nobel de Medicina en 2010 y Patrick Steptoe fue ampliamente distinguido en vida, llegando a ser miembro de la Royal Society. Sin embargo, una figura clave en el desarrollo de la FIV quedó en la sombra: Jean Purdy, enfermera y embrióloga, quien desempeñó un papel fundamental en el éxito del procedimiento al ser la encargada de transferir el embrión al útero de la madre. A pesar de su contribución, su nombre ha sido históricamente ignorado en los reconocimientos oficiales.
El Papel de Jane Purdy
“Jane viajó conmigo a Oldham durante 10 años y contribuyó tanto como yo al proyecto. Edwards recibió en 2010 el premio Nobel de Medicina por la invención de la fecundación in vitro. La reciente película británica Joy (2024), dirigida por Ben Taylor, rescata la historia desde la perspectiva de Jean Purdy, visibilizando los desafíos y esfuerzos que hicieron posible este hito médico.
La película también relata los conflictos internos de Purdy para participar en el proyecto. La Iglesia se opuso a la fecundación in vitro, y oficialmente lo sigue haciendo a día de hoy, lo que, en la película provoca que la parroquia de Purdy la expulse de sus actividades. Otra licencia de Joy respecto a la historia real es la motivación de Purdue para participar en el proyecto. Según la película, la enfermera sufre de una endometriosis grave que le impide tener hijos, lo que le hace empatizar con otras mujeres con problemas de infertilidad.
Hitos Posteriores en la FIV
- 1978: Nacimiento de Louise Brown, la primera bebé concebida por FIV en Reino Unido.
- 1981: Nace en Norfolk (Virginia) el primer niño engendrado por fecundación in vitro en los Estados Unidos. Además, fue la primera vez que se utilizaron las gonadotrofinas para estimular el ovario.
- 1983: A nivel mundial, el primer nacimiento tras criopreservación y descongelación de embriones se lo debemos al equipo australiano dirigido por Trounson y Mohr.
- 1984: El 12 de julio nace en Barcelona Victoria Anna, la primera bebé probeta de España.
- 1985: El 9 de julio nace en Bilbao el primer niño de FIV concebido en la medicina pública en España.
- 1993: Comienzan a realizarse lavados de espermatozoides de hombres seropositivos al virus del VIH, consiguiendo un embarazo sin riesgo de contagio.
- En 2002: Nacen en España los primeros niños tras la congelación y descongelación de ovocitos.
- En 2007: Nacen en España los primeros niños tras la vitrificación de ovocitos.
- En 2008: Se consigue en España el primer nacimiento de un niño histocompatible para tratar a un hermano afecto de una anemia congénita severa (beta-talasemia major).
Cronología de la fecundación in vitro.
Evolución de la Medicina Reproductiva
Desde entonces, la medicina reproductiva ha evolucionado enormemente. Se han desarrollado técnicas avanzadas como la criopreservación de ovocitos, espermatozoides y embriones, lo que permite la donación y la posibilidad de postergar la maternidad por razones personales o médicas, como la superación de un cáncer. También ha avanzado el diagnóstico genético preimplantacional (DGP), que ayuda a prevenir enfermedades hereditarias. En España, la FIV ha abierto nuevas oportunidades para la maternidad, incluyendo a mujeres solteras y parejas de mujeres.
Hoy en día, la inteligencia artificial está transformando la medicina reproductiva, optimizando los tratamientos, prediciendo el desarrollo embrionario y ofreciendo métodos no invasivos para evaluar su viabilidad genética. Afortunadamente, muchas mujeres están dejando huella en este campo, como Karen Sermon, investigadora en DGP para enfermedades monogénicas, y Anna Veiga, pionera de la FIV en España. Es crucial seguir promoviendo la participación de las mujeres en la ciencia de la reproducción asistida.
Tal vez sólo queda pendiente conseguir que se pueda hablar de ello abiertamente sin ningún tipo de reparo. Esto ayudaría a la normalización de la situación y también haría más fácil a las parejas todo el proceso que les toca vivir. La ciencia ha permitido conseguir muchos avances desde que, en 1978, nació el primer bebé con la técnica de fecundación in vitro.
Fue una niña, y llegó al mundo en el Reino Unido, más concretamente cerca de la ciudad de Manchester. Lo que aquel día fue un logro revolucionario, hoy en día se ha convertido en una práctica muy habitual. Sólo en España se realizan cerca de 150.000 fecundaciones in vitro al año. Estas cifras han provocado una gran evolución y mejoras en las técnicas que acompañan el tratamiento, aumentando así las probabilidades de éxito.
Ha evolucionado el trabajo común entre biólogos y equipo médico, propiciando la aparición de especialistas en este campo. En CIRH, nuestro equipo médico analiza cada caso de manera individual y personaliza el tratamiento para cada una de nuestras pacientes. Si los detalles del caso llevan a nuestros especialistas a pensar en la posibilidad de realizar una fecundación in vitro para conseguir el embarazo, llevamos a cabo el tratamiento con las especificaciones que precise cada caso (con óvulos y semen propios o con donación de óvulos y/o semen).
Avances Científicos Preliminares
Los grandes avances que se han conseguido en el campo de la medicina siempre han tenido una fase previa de ensayos con animales. Desde la creación de cualquier vacuna hasta la validación de un medicamente para curar cualquier enfermedad. La fecundación in vitro no es una excepción y, antes de conseguir llevarlo a cabo en mujeres, se realizaron diferentes pruebas en animales.
A finales del siglo XIX ya se llevaban a cabo estudios para conseguir realizar una inseminación fuera del útero y poder conseguir una correcta evolución del embrión. En 1890 Walter Heape, zoólogo y embriólogo británico, consiguió por primera vez transferir un embrión de conejo. En este caso el problema apareció en la evolución del embrión.
El valor de este gran paso se pudo poner en valor cuando el siguiente logro en este campo se demoró 59 años. Fue en 1949, cuando John Hammond Jr. Consiguió que un embrión de ratón consiguiera sobrevivir hasta llegar al estado de blastocisto (quinto día de evolución). Dos años más tardes el biólogo chino-estadounidense Min Chueh Chang y el profesor en biología Colin Russell Austin descubrieron, de manera paralela, la capacitación espermática, un paso importante para mejorar la capacidad de fecundar el óvulo. El propio Chang, en 1959, consiguió el nacimiento de conejos a través de la fecundación in vitro.
Sólo un año después se consiguió otro avance importante para el sector de la ginecología. Fue en 1960 cuando, de la mano de Patrick Steptoe, obstétrico y ginecólogo británico, se implementó el uso del laparoscopio para visualizar los órganos pélvicos. Tres años después, los que finalmente serían los artífices del primer nacimiento, el propio Patrick Steptone y Robert G. Edwards, fisiológico pionero en el campo de la medicina reproductiva, consiguieron un embarazo ectópico en las Trompas.
Louise Brown: Un Legado de Esperanza
El nacimiento de Louise Joy Brown, el 25 de julio de 1978, representó uno de los mayores avances médicos del siglo XX. Como la primera bebé nacida mediante fecundación in vitro (FIV), su llegada no solo marcó un hito histórico, sino que abrió la puerta a una nueva esperanza para millones de parejas con problemas de fertilidad.
Desde entonces, la fecundación in vitro ha evolucionado significativamente. Actualmente, en CGB Fertility Unit ofrecemos tratamientos personalizados, seguros y con tasas de éxito muy superiores a las de las primeras décadas. El legado de Louise Brown va más allá del avance técnico: simboliza la posibilidad de cumplir el sueño de ser padres y madres. En CGB Fertility Unit contamos con los tratamientos de fertilidad necesarios para adaptarnos a tus necesidades.
En los años 80 se desarrollaron técnicas de congelación que permitían conservar los embriones sobrantes para un posible uso futuro, evitando tener que volver a extraer óvulos. Más recientemente se han ideado algunos métodos de alta precisión como la inyección intracitoplasmática, mediante la cual se inyecta directamente un espermatozoide, que incluso puede ser seleccionado específicamente, en el óvulo. Una de esas personas fue la hermana de Louise, Natalie, ya que sus padres volvieron a recurrir a esta técnica cuatro años después.
“Desde entonces la técnica ha evolucionado de una manera vertiginosa”, explica el doctor Jan Tesarik, director de la Clínica Margen de Granada, uno de los pioneros de esta técnica, que logró en 1982 el nacimiento de un bebé sano por fecundación in vitro en la República Çheca 2 años antes de España. “Con la fecundacion in vitro tradicional hoy -señala el doctor Tesarik- conseguiríamos sólo el 10 por ciento de los nacimientos basados en fecundación asitida que se logran actualmente”.
Avances Clave en la FIV
Los avances en endocrinologia, alcanzados en los primeros años de la fecundación in vitro, fueron la base de los procedimientos clínicos conocidos hoy día bajo el término “estimulación ovárica“. Comparado con ciclos naturales, en los que se obtenía un solo óvulo, la estimulación ovárica permite la recuperación de varios óvulos a la vez.
Pero no sólo esto. Ésta técnica ha también facilitado, de una manera importante, el manejo de los protocolos de reproducción asistida, sobre todo en mujeres con ciclos irregulares, además de facilitar la obtención de óvulos en casos de mujeres premenopausicas, relacionados, o no, con la edad. Actualmente se utilizan preparaciones hormonales, definidas y estandardizadas, que permiten actuar de manera personalizada para cada paciente, aumentando no sólo la cantidad sino, también, la calidad de los óvulos.
Cultivo Celular: Selección de los Mejores Embriones
La estimulación ovárica ofrece la disponibilidad de varios óvulos por tratamiento ¿Pero son todos de la misma calidad? La respuesta es NO. La mejora de las técnicas de cultivo celular ha permitido alargar el tiempo durante el cual los embriones resultantes de la fecundación in vitro se pueden mantener fuera del organismo materno, sin comprometer su vitalidad. Durante el cultivo prolongado se acentúa la diferencia entre la apariencia de embriones de buena calidad y los de una calidad inferior.
Esto permite la evaluación más precisa de la condición de cada embrión y la selección de los mejores para ser transferidos en el útero. Por otro lado, las técnicas de cultivo celular, adaptadas está vez a los óvulos todavía no fecundado, pueden “salvar” aquellos óvulos que no son completamente maduros pero pueden madurar correctamente en el laboratorio, ampliando así la disponibilidad de óvulos para la fecundación in vitro en el mismo ciclo de la estimulación ovárica.
La historia de Louise Brown y la Fecundación In Vitro
Criobiología: Preservando la Fertilidad
Las posibilidades de mantener vivas células humanas a temperaturas extremamente bajas, en un estado congelado, para reanudar sus actividades vitales después de volver a la temperatura fisiológica, fue la base del desarrollo de protocolos de criopreservacion de embriones y óvulos. Esta técnica ha cobrado relevancia con la posibilidad de obtener varios óvulos, y de formar varios embriones, a la vez. El primer embarazo después de la transferencia de un embrión previamente congelado se logró en Australia en el año 1983. Desde entonces, la técnica de criopreservación de óvulos y embriones se ha hecho común en todas las clínicas de reproducción asistida del mundo. Actualmente se recomienda congelar óvulos no fecundados a las mujeres que ha decidido no tener niños antes de los 35 años para preservar su fertilidad en el futuro.
Micromanipulación Celular: Soluciones para la Infertilidad Masculina
Los avances en las técnicas de micromanipulación celular, desarrolladas a lo largo de los años 1990, han abierto una nueva dimensión a la técnica de fecundación in vitro. La técnica de ICSI (Intra Cytoplasmic Sperm Injection) permite tratar con éxito casos de infertilidad masculina severa -el 100% de espermatozoides inmóviles por ejemplo- seleccionar un solo espermatozoide para inyectar en cada óvulo de la paciente, algo que no se podían solucionar con una fecundación in vitro convencional.
El siguiente paso, la técnica ROSI (Round Spermatid Injection), desarrollada por el equipo del doctor Tesarik y la doctora Carmen Mendoza, permitió, en 1995, el nacimiento del primer bebé del mundo tras una fecundacion “sin espermatozoides”. Una técnica de micromanipulación similar a la de la ROSI, desarrollada también por Jan Tesarik y la doctora Mendoza, se utiliza para semiclonación reproductiva y permitirá crear óvulos y espermatozoides artificiales a partir de otros tipos de células de los mismos pacientes, con su propia carga genética.
En una línea simiar, en el año 2000 el equipo del doctor Tesarik desarrolló otra técnica de micromanipulación, utilizada recientemente por un equipo estadounidense para paliar una anomalía del ADN mitocondrial, conocido popularmente como el caso del “hijo de 3 padres”.
Genética Molecular: Diagnóstico y Tratamiento Preimplantacional
Los últimos años de la evolución de la fecundación in vitro están marcados por una expansión de técnicas de genética molecular. De hecho, el diagnóstico de anomalías genéticas en embriones preimplantatorios no es nuevo. El primer caso fue publicado por un grupo de investigadores de Reino Unido en el año 1990, y desde entonces la utilización del diagnóstico genético preimplantacional se ha expandido a casi todos tipos de anomalías genéticas conocidas.
Sin embargo, siempre se trataba de un simple diagnóstico y no permitía salvar los embriones afectados por las diferentes anomalías. Los últimos avances en la genética molecular permitirán, en un futuro no lejano, tratar los embriones afectados por diferentes anomalías genéticas para convertirlos en embriones normales, que podrán ser transferidos en el útero de la madre y dar origen al nacimiento de un niño sano.
Aunque estas técnicas no están aún lo suficientemente evaluadas para ser utilizadas, es previsible que, a medio plazo, se obtengan resultados convincentes que permitirán su aplicación clínica. Con esta perspectiva, el equipo del Doctor Tesarik recomienda la criopreservación de embriones diagnosticados como anormales a los pacientes solicitantes de un diagnóstico genético preimplantacional, lo que permitirá el tratamiento de estos embriones en el futuro.
Según el doctor Jan Tesarik “La técnica inicial de fecundación in vitro, que permitía tratar sólo un pequeño grupo de pacientes, se ha ampliado progresivamente para la mayoría de casos de infertilidad. Además, su utilización actual no se limita solo a casos de infertilidad sino tambiénn a pacientes perfectamente fértiles pero con los que existe el riesgo de transmitir varios tipos de enfermedades a su descendencia”.
Actualmente las técnicas de reproducción asistida forman parte de nuestro día a día. Según la OMS, cerca de 50 millones de parejas y más de 180 millones de personas tienen problemas de fertilidad. Estas cifras demuestran lo comunes que se han convertido las historias de bebés que han nacido gracias a las técnicas de reproducción, entre ellas, la fecundación in vitro.
La Perspectiva de Louise Brown
Hoy, 45 años después, Louise Brown nos recibe en la Clínica Tambre de Madrid, también especializada en fertilidad, para contarnos su historia y la de su familia y cómo, sin saberlo y con apenas segundos de vida, trajo esperanza a otras muchas parejas (ya son diez millones los niños nacidos en todo el mundo mediante fecundación in vitro). Ya como adulta y siendo madre de dos hijos fecundados de manera natural, sigue inspirando a miles de personas.
¿Cómo te sientes sabiendo que abriste camino a millones de familias, a millones de vidas, en todo el mundo?
Estoy muy orgullosa de ser la primera persona gestada in vitro. Y estoy convencida de que tanto mi madre y mi padre como Bob, Patrick y Jean, los médicos que han hecho todo posible, estarían muy sorprendidos positivamente de saber que lo que han creado ha llegado a este punto. Y, sobre todo, saber que lo que ha ocurrido, lo que ha sido creado en un hospital de pueblo, [Oldham, en Manchester] ha llegado a ser mundialmente conocido y ser de gran ayuda para tantas familias.
¿Por qué tus padres? ¿Por qué fueron ellos los elegidos para el primer tratamiento de fecundación in vitro de la historia?
Antes de ser mamá, mi madre había estado casi 10 años intentando tener un bebé y no conseguirlo le llevó a caer en depresión. Entonces fue a ver a su médico de familia, quien le dijo que lo que le provocaba la depresión era justamente el hecho de no tener un bebé. Por esta razón le remitió a un ginecólogo de la ciudad, de Bristol, y este le habló de unos médicos en el norte del país que estaban trabajando en un proyecto de fertilidad. Tras muchas entrevistas con estos médicos, que son Patrick, Bowen y Jean, y después de la recomendación del ginecólogo de Bristol, le propusieron a mis padres integrarse en el programa de fertilidad. Y creo que el hecho de haberlos elegido a ellos fue porque venían de una familia con poco dinero y porque eran una familia normal.
Cuuando empecé a ir a la escuela, mis padres decidieron parar las entrevistas, pero aún así la prensa aparecía de vez en cuando. ¿Y cómo lo llevabas tú? ¿Te suponía esta situación un problema?
En realidad, he aprendido a vivir con ello. He aprendido hasta tal punto que sabía que cada vez que ocurría algo nuevo, como cuando falleció el doctor Patrick, la prensa iba a tocar a nuestra puerta. Y así fue. Por eso fui creando algunas estrategias, como cuando celebré mi 21 cumpleaños: dije que estaba en Blackpool, en Inglaterra, y en realidad solamente estaba haciendo una fiesta en mi casa. Y lo mismo cuando nació mi hijo Cameron; ya tenía dos semanas y mi agente, Martin, decía a la prensa que todavía no había nacido.
¿Qué le dirías a una mujer o a una pareja que desean tener un hijo y dudan si recurrir a un tratamiento de fertilidad o no?
Simplemente les diría que, como hizo mi madre, que crean de verdad que se van a quedar embarazadas. Que hagan como mi madre, que decía que hubiera hecho todo lo que hubiera sido necesario para tener un bebé, aunque eso hubiese significado ir desnuda por Trafalgar Square, como ella decía.
