En los primeros tres meses de embarazo, tu cuerpo experimenta una revolución interna, manifestándose a través de diversos síntomas que indican que estás embarazada. Aunque los cambios externos pueden ser sutiles, internamente se están produciendo transformaciones significativas.
Primeros Signos Físicos del Embarazo
Tal vez te preguntes si podrías estar embarazada. Ya sea porque lo estás buscando o por lo opuesto, este puede ser un momento confuso y emocionante, ya que tu cuerpo comienza a cambiar en respuesta a la vida que va a crecer dentro de ti. Si bien la mayoría de las mujeres no experimentan ningún síntoma hasta pasadas varias semanas, algunas pueden notar ciertos cambios en su cuerpo que indican que se ha implantado un óvulo fertilizado en el útero. Uno de esos primeros signos es el flujo vaginal, que puede aumentar de volumen y volverse más espeso debido a los cambios hormonales. Además de estos cambios físicos, muchas mujeres pueden percibir sensaciones como fatiga y cambios de humor durante esta etapa inicial del embarazo.
¿Cuándo comienzan a sentirse los síntomas del embarazo? Los síntomas mencionados anteriormente pueden aparecer entre una y tres semanas después de la concepción, pero es esencial recordar que cada mujer es diferente y los síntomas pueden variar en intensidad y momento de aparición. Algunas mujeres pueden notar estos cambios incluso antes de que la menstruación se retrase.
A continuación, detallamos las molestias más comunes durante el primer trimestre:
1. Ausencia de Menstruación
Si tu ciclo menstrual ha sido bastante regular durante años, y de repente se te retrasa el periodo, es conveniente que te hagas un test de embarazo de uso doméstico para comprobar si estás o no embarazada. La falta de menstruación es uno de los signos más tempranos y claros de embarazo. Sin embargo, la falta de menstruación no siempre indica embarazo.
No, no deberías tener el periodo durante el embarazo. Sin embargo, estando embarazada no se puede menstruar, pero sí existe la posibilidad de que las mujeres embarazadas sufran algún tipo de sangrado vaginal. Por lo general, tienden a producirse durante el primer trimestre de embarazo, pero un pequeño porcentaje de mujeres los sufre también durante el segundo y el tercer trimestre. Lo más recomendable ante este tipo de situación es consultar con tu ginecólogo habitual o acudir a Urgencias ginecológicas.
2. Sangrado de Implantación
Es posible que notes un ligero sangrado o manchado en torno a la fecha en la que debería iniciarse tu periodo. De hecho, se llama regla falsa y ocurre cuando el óvulo se implanta en la pared del útero. Esto se conoce como “sangrado de implantación” y ocurre cuando el óvulo fecundado se implanta en el endometrio cuando estás embarazada. Algunas futuras mamás pueden tener leves pérdidas de sangre al principio del embarazo, llamados “sangrados de implantación”. No suelen durar mucho.
Puede ocurrir sangrado leve o flujo rosa al limpiarte después de orinar sin menstruación cuando el óvulo fertilizado se adhiere al revestimiento uterino, entre 6 y 12 días después de la fertilización acompañados de calambres leves. Sangrar en el comienzo del embarazo puede ser un síntoma de riesgo de aborto espontáneo precoz. Sin embargo, muchas mujeres con un ligero sangrado siguen teniendo un embarazo normal.
3. Cambios en los Senos
Tus pechos pueden hincharse o incluso aumentar una talla de copa. También puedes sentir dolor o mucha sensibilidad. Ahora tus mamas de inflamarán aún más porque empieza a desarrollarse los conductos galactóforos por donde discurrirá la leche cuando nazca tu bebé. Además, notarás que la areola se obscurece y aparecen unas venas azuladas, causadas por el aumento de la irrigación sanguínea.
Muchas mujeres experimentan cambios en los senos desde las primeras semanas de embarazo. Estos cambios se pueden sentir como dolor, sensibilidad, pesadez o una sensación de hormigueo. Durante las primeras semanas de embarazo, es común notar un aumento en el flujo vaginal, que suele ser blanco y lechoso.
La hinchazón y el dolor en las mamas se debe a que las glándulas mamarias, por efecto del estrógeno y progesterona, se preparan desde el primer día para proporcionar alimento al nuevo ser que se está gestando. Hay quien experimenta estos cambios con tal intensidad, que el mero roce de la ropa le molesta. La areola puede pigmentarse tornándose más oscura y podría cubrirse de pequeños granitos, los Tubérculos de Montgomery, glándulas que secretan una sustancia que protege el pezón y areola de elementos bacterianos. En algunas mujeres puede verse una red de líneas azuladas (Red de Haller), que se debe al aumento del flujo sanguíneo hacia las mamas.
4. Fatiga
Es posible que te sientas excepcionalmente cansada las primeras semanas del embarazo. Los altos niveles de progesterona producen un profundo sueño. "Es muy común en el primer trimestre de embarazo sufrir hipersomnia, es decir, mucho sueño. Se debe principalmente al aumento de progesterona", nos comentan las matronas de explican la Asociación de Matronas de Castilla-León (ASCALEMA). Intenta descansar siempre que puedas.
Si bien este síntoma es muy inespecífico, la fatiga al principio del embarazo es común y algunas mujeres pueden notarla antes de saber que están embarazadas. Debido al aumento del volumen sanguíneo, el corazón y los órganos involucrados en la creación del nuevo ser trabajan para formar la placenta y los órganos principales del bebé, lo que conlleva un gasto mayor de energía. Durante esta etapa lo recomendable es dormir 8 horas por la noche y una siesta durante el día.
Llevar una dieta equilibrada, cubrir las carencias del organismo, si las hubiera, y algo de ejercicio físico adaptado pueden contribuir a aliviar la fatiga. Hay mujeres que se sienten más cómodas con una almohada entre las piernas cuando están recostadas.
5. Náuseas y Vómitos
Es posible que comiences a sufrir náuseas, e incluso vómitos, un síntoma clásico del embarazo que puedes experimentar entre la segunda y la octava semana del embarazo. Normalmente, estos síntomas se detienen a partir de la decimosexta semana. Durante el primer trimestre es muy probable que sientas las famosas nauseas e incluso que vomites.
Se cree que son las hormonas placentarias (gonadotropina coriónica humana y progesterona) las mayores responsables de estos molestos síntomas. Tu cuerpo está reaccionando a muchos cambios y tu aparato digestivo se vuelve más lento, además tu olfato se ha vuelto más sensible y descubre una gama de olores que pueden resultar molestos. Por lo general, estos síntomas suelen desaparecer pasado el primer trimestre aunque en algunas mujeres perduran durante el segundo y tercer trimestre.
Es el malestar más típico y reconocido durante esta etapa, aunque no todas las mujeres la sufren con la misma intensidad. Algunas no las sienten en absoluto, otras apenas se sienten mareadas y otras llegan a vomitar varias veces al día. Suelen ser nauseas matutinas, aunque se pueden presentar a cualquier hora del día, con la sensación de tener el estómago revuelto. Los causantes de las nauseas son varios: la rápida elevación de la hormona del embarazo (Hgc), la hormona luteinizante, el estrógeno, el estiramiento del útero y la relajación de los músculos del tracto digestivo.
Para aliviar las nauseas es importante beber mucho líquido, repartir las comidas en pequeños tentempiés, evitando estar muchas horas sin comer nada. Tener a mano unas galletitas es un remedio que a muchas mujeres les funciona, porque ayudan a mantener los niveles de azúcar en sangre.
Cuando sufras náuseas matutinas, asegúrate de beber mucha agua e intenta comer en pequeñas cantidades con frecuencia. Asimismo, se recomienda que evites cualquier comida u olores que provoquen los síntomas. A algunas mujeres les ayudan las bandas de acupresión.
6. Hiperémesis Gravídica
Aproximadamente una de cada 100 mujeres embarazadas padecen hiperémesis gravídica. Normalmente, la hiperémesis gravídica se prolonga hasta bien avanzado el primer trimestre (de 12 a 13 semanas) y provoca vómitos con tanta frecuencia que resulta imposible mantener alimentos o bebida en el estómago. En la mayoría de los casos, esta condición puede tratarse y solo en pocos conllevará complicaciones en el embarazo.
La hiperémesis gravídica, es decir, náuseas y vómitos extremos, puede suponer un riesgo para la vida. Los síntomas incluyen episodios prolongados de vómitos, deshidratación, presencia de cetona en la orina y pérdida de peso. Puede que sean necesarios tratamientos hospitalarios. Muchas unidades ahora ofrecen tratamiento ambulatorio, pero en los casos más graves puede que sea necesario el ingreso hospitalario.
7. Micción Frecuente
Aproximadamente entre 6 y 8 semanas después de la concepción, uno de los síntomas del embarazo que puedes experimentar es la necesidad de orinar con más frecuencia. Aunque tu útero aún es pequeño por su situación, presiona la vejiga y necesitas vaciarla con frecuencia. La razón es que el útero (término médico para denominar al vientre) se hace más grande y presiona la vejiga.
La necesidad de orinar frecuentemente aparece ya en etapas tempranas de la gestación. El crecimiento del útero comenzará a presionar la vejiga, y eso hará que la embarazada tenga que orinar más frecuentemente. El aumento de fluidos corporales y el incremento de actividad del riñón ayudarán a que el cuerpo elimine los desechos fácilmente.
8. Cambios en el Gusto y Apetito
Puedes perder el gusto por ciertas cosas como el té, el café o la comida grasienta y tener antojos de otras que habitualmente no te gustan. Es común desarrollar preferencias alimenticias inusuales o antojos específicos.
9. Calambres Abdominales
Al inicio del embarazo, puedes sentir calambres en el abdomen, ya que el útero empieza a expandirse. Es posible que notes unos ligeros calambres en los días próximos a la implantación.
Se pueden experimentar dolores ováricos, en la zona baja abdominal al principio del embarazo, pueden ser normales debido a la expansión temprana, incluido el crecimiento del útero.
10. Otros Síntomas Comunes
- Hinchazón
- Dolores de espalda y de cabeza
- Estreñimiento
- Oscurecimiento de las areolas
- Congestión nasal
Confusión con el Síndrome Premenstrual (SPM)
¿Pueden los primeros signos del embarazo confundirse con el síndrome premenstrual? Existe cierto solapamiento entre los síntomas del síndrome premenstrual y los primeros síntomas del embarazo, como los cambios de humor, la hinchazón, la fatiga y los antojos.
Muchos de los síntomas del embarazo temprano, como sensibilidad en los senos, fatiga, cambios de humor, calambres leves, dolor de espalda y otros, también son síntomas que las mujeres pueden experimentar con el síndrome premenstrual (SPM) o después de la ovulación en los días previos a su período menstrual.
Pruebas de Embarazo
Algunas pruebas de embarazo pueden detectar niveles de hCG incluso antes, cinco o seis días antes de un período perdido. Incluso si no se experimenta ningún síntoma de embarazo en la semana uno, sigue siendo una buena idea hacerse una prueba si cree que existe la posibilidad de que pueda estar embarazada.
Es importante tener en cuenta que algunos medicamentos para la fertilidad provocarán una prueba de embarazo positiva falsa, por lo que, si estás en tratamiento de fertilidad o crees que la reproducción asistida es una buena opción para mejorar las tasas de éxito, es importante hablar con tu médico sobre estas pruebas.
Las pruebas de embarazo que se realizan en casa son una opción conveniente y accesible para confirmar el embarazo. Es importante tener en cuenta que las pruebas de embarazo caseras pueden arrojar falsos negativos si se realizan demasiado temprano o si no se siguen correctamente las instrucciones.
Realizar una prueba de embarazo en el momento adecuado es fundamental para obtener resultados precisos. Lo más recomendable es esperar hasta que haya pasado al menos una semana desde el día en que debería haber llegado su menstruación.
¿Quieres hacerte un test para salir de dudas? Lo ideal es esperar (al menos) al primer o segundo día de retraso de la regla.
Embarazo Ectópico
El embarazo ectópico se produce cuando el embarazo se desarrolla fuera del útero. Casi el 99 % de los embarazos, normalmente, se producen dentro del útero, aunque cualquier mujer puede sufrir un embarazo ectópico.
Ten en cuenta que el embarazo ectópico puede presentarse con una variedad de síntomas. No todas las mujeres los experimentan. Los síntomas iniciales del embarazo ectópico podrían ser sangrado y dolor (el alivio requiere más que un calmante suave como el paracetamol). Si el embarazo ectópico produce desgarros, puedes experimentar dolor generalizado en el vientre que, a menudo, se asocia con dolor en el área de los hombros.
Otros de los síntomas experimentados incluyen dolor al orinar o al caminar, así como dolor intestinal al defecar. Si experimentas estos síntomas, solicita atención médica inmediata.
10 Primeros SÍNTOMAS de EMBARAZO 👩🏻⚕️ l Lo que tienes que saber @drapauzuniga
Recomendaciones Generales
Cada embarazo es diferente, algunos cambios de hábitos funcionan mejor para algunas mujeres, pero podrían no funcionar para ti. Si llevas adelante un embarazo normal y saludable, se considera seguro continuar con el nivel de ejercicio durante todo el embarazo, aunque es posible que se necesiten algunas modificaciones en las últimas semanas.
Mantenerse activa durante todos los trimestres puede ayudar a aliviar los síntomas comunes como el dolor de espalda, el estreñimiento, la hinchazón e incluso podría ayudar a acelerar el trabajo de parto. Si bien es útil moverse tanto como puedas, es igualmente (si no más) importante escuchar a su cuerpo y saber cuándo debes tomarlo con calma.
Tu cuerpo está realizando algunas tareas hercúleas, por lo que incluso si sientes que no has hecho nada más que estar acostada en el sofá todo el día, has estado trabajando duro para crear vida. Aprovecha cada oportunidad que tengas para tomar una siesta y dormir.
En algunas mujeres comer pequeñas comidas cada dos o tres horas es más fácil que tratar de comer tres comidas completas al día. Encuentra cualquier alimento saludable que puedas tolerar para mantener tu peso, come granos, huevos, frutas, verduras y grasas saludables (aguacate, nueces y aceites vegetales) y, si necesitas ayuda, consulta a una dietista-nutricionista.
Durante el embarazo se necesita más agua de lo normal para respaldar el aumento del flujo sanguíneo y todo el trabajo adicional que realiza su sistema. Además, beber más agua desde el principio simplemente te hará sentir mejor. Lo ideal es beber agua durante todo el día, y no solo cuando tengas sed. En algunas mujeres, un vaso de agua helada disminuye la sensación de náuseas y alivia otro molesto síntoma del primer trimestre: el estreñimiento.
Importancia del Cuidado Prenatal
Si confirmas que estás embarazada, debes solicitar una cita médica con el equipo médico del Hospital Universitario La Moraleja. En primer lugar, agende una cita con ginecólogo para comenzar el seguimiento prenatal.
Durante el primer mes de embarazo, ya puedes empezar el seguimiento médico: pide cita con tu médico para confirmar el embarazo y empezar los cuidados prenatales y conocer los próximos pasos. En el médico te proporcionarán consejos personalizados (nutrición, estilo de vida, soluciones en caso de síntomas...) y responderán a las dudas que tengas.
Controles prenatales en el primer trimestre: La primera consulta se dice que es la más importante, puesto que va a permitir situar el embarazo en su adecuado nivel de riesgo. Después se programarán visitas cada 4-6 semanas. Equipo de expertos: contamos con especialistas y un equipo de matronas especialmente formado en el control del embarazo.
Si estás pensando quedarte embarazada o ya lo estás, no olvides tomar ácido fólico.
La consulta con un médico es fundamental para una confirmación precisa del embarazo. El análisis de sangre mide los niveles de hCG y es más preciso que las pruebas caseras. Además, permite detectar el embarazo en etapas más tempranas. El médico también realizará un examen ginecológico para evaluar los signos físicos del embarazo.
¿Es posible saber si estoy embarazada sin test?
Aunque algunos síntomas pueden indicar un posible embarazo, ninguno de ellos es suficiente para confirmar la gestación de manera definitiva por sí mismo. La única manera de asegurarse es a través de la realización de un test de embarazo, ya sea de orina o de sangre.
Estos tests detectan la presencia de la hormona hCG, que se produce durante el embarazo. Los resultados de un test de embarazo suelen ser precisos y fiables, por lo que proporcionan la información necesaria para tomar decisiones importantes sobre la salud y el bienestar tanto del futuro bebé como de la madre.
Cada mujer y cada embarazo son únicos, por lo que es esencial estar informada y atenta a los posibles síntomas, pero siempre buscar la confirmación adecuada a través de las pruebas médicas apropiadas. En caso de surgir dudas o preocupaciones acerca de un posible embarazo, lo mejor es consultar a un profesional de la salud para poder recibir el asesoramiento adecuado.
Otros Recursos
Descubre todos los síntomas del embarazo en nuestro podcast Saber es Salud. Durante cinco episodios, ginecólogos, matronas y pediatras del hospital explican en qué consiste la gestación y cómo se desarrollan el parto y el posparto.
