Preguntas Frecuentes sobre Lactancia Materna

La llegada de un bebé siempre es motivo de alegría, pero también despierta numerosas inseguridades en sus progenitores, especialmente en las madres, que desde antes del alumbramiento comienzan a hacerse preguntas sobre la lactancia y se cuestionan cuál es la mejor manera de alimentar al recién nacido.

Ofrecer un asesoramiento personalizado se ha convertido en una prioridad para muchas unidades de maternidad, que están reforzando su compromiso con las tareas de iniciar, apoyar y aumentar la duración de la lactancia materna.

La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses del bebé, pero hay mujeres que la abandonan antes de tiempo por falta de información. A falta de una buena red de apoyo y profesionales que las guíen y acompañen en este proceso, algunas terminan desistiendo en contra de su deseo.

Para solventar cualquier dificultad, muchas maternidades apuestan por implementar unidades de apoyo a la lactancia en las que se acompaña a los padres a lo largo de este proceso. La inquietud se reduce cuando se cuenta con la posibilidad de realizar clases de preparación sobre las diferentes opciones de alimentar al bebé.

Detectar las señales de alarma si se presenta alguna complicación y saber cómo reaccionar en caso de emergencia reduce mucho la presión de los progenitores. Para ayudar a vencer las preocupaciones habituales de los padres, les enseñamos que deben alimentar a sus hijos a demanda y sin restricciones en cuanto a la duración o frecuencia de las tomas.

Los padres deben saber que al pequeño, además de proporcionarle una alimentación adaptada a sus requerimientos nutricionales y fácil de digerir, se le protege frente a infecciones y frente al Síndrome de Muerte Súbita del lactante. También se reduce el riesgo de alergias, diabetes, enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal, obesidad, hipertensión o colesterol; mejora el desarrollo dental e intelectual y aporta seguridad y consuelo (por el contacto físico).

Por otra parte, la lactancia proporciona notables beneficios a la madre. Entre otros, previene la hemorragia posparto y la anemia; favorece la recuperación del peso pre-embarazo; produce bienestar emocional; crea un fuerte vínculo afectivo madre-hijo; disminuye el cáncer de mama y de ovario y mejora el contenido en calcio de los huesos al llegar a la menopausia.

A pesar de que prácticamente la totalidad de las madres tienen la capacidad de amamantar de manera exclusiva a sus hijos, existe un pequeño porcentaje que no está capacitado para hacerlo. Para las matronas es prioritario respetar la decisión de cada madre y asegurarse de que todas se encuentran bien física y emocionalmente. Eso es lo que les va a permitir cuidar de sus hijos y disfrutar de la crianza.

Cómo Saber que se Está Haciendo Bien

Las madres no tienen nada que temer si escuchan a su bebé tragar; ven su boca llena de leche; aprecian que gana peso y hace pis y caca con normalidad; notan que el pecho se les vacía y sienten sed o hambre durante el desarollo de la toma.

Ahora bien, deben preocuparse y consultar a su especialista si detectan que el recién nacido llora mucho y no se calma después de la toma; no hace pis o la orina es muy oscura; no defeca; no gana peso; tiene la boca seca o duerme demasiado entre tomas.

Para las todas las madres, la lactancia materna puede parecer abrumadora. Seguro que tendrás multitud de preguntas mientras tú y tu bebé descubrís el proceso, y eso es perfectamente normal. Sin embargo, lo más importante que debes tener en cuenta es que si tienes dificultades o te preguntas si lo estás haciendo bien, no tengas miedo de llamar a tu pediatra o especialista en lactancia.

Preguntas más Frecuentes sobre la Lactancia Materna

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¿Cómo sé si mi bebé está tomando suficiente leche?

En la fase del recién nacido, valoramos si el bebé está recibiendo suficiente leche o no a través de diferentes parámetros o actitudes del niño y la madre: por la cantidad de pañales mojados que tiene, por la sensación de plenitud y tranquilidad del bebé, porque el pecho de la madre se nota más vacío, etc.

Si creo que mi bebé no está tomando suficiente leche, ¿qué debo hacer?

Lo primero que debes hacer es llamar a tu pediatra. Podemos intentar que se coja al pecho para una toma, pesar al bebé antes y después de la alimentación y correlacionarlo con la cantidad de gramos que probablemente ha consumido, aunque esto cada vez se hace menos porque crea mucha incertidumbre. A partir de ahí, podemos solucionar problemas si es necesario.

¿Qué debo hacer si mi bebé no se coge bien al pecho?

Si tu bebé no se agarra bien al pecho, esto se puede solucionar normalmente contando con alguien que te ayude a posicionarlo correctamente, bien sea tu pediatra o tu especialista en lactancia.

¿Cómo evito que mi bebé me muerda?

Si te está mordiendo desde recién nacido, probablemente signifique que el agarre es demasiado superficial y debes trabajar para lograr un agarre mayor. Si tu bebé te muerde cuando tiene ya nueve meses y acaban de salirle algunos dientes nuevos, generalmente les decimos a los padres que lo corrijan en el momento en que comienza a morder. Apártalo suavemente y trata de hablarle.

A continuación, póntelo de nuevo en el pecho. Recibirá el mensaje de «oh, no me dejará mamar si sigo mordiendo». Si le dices que no a menudo y lo apartas, se detendrá. Los bebés son más inteligentes de lo que pensamos.

¿Es doloroso dar el pecho?

¡No debería! Si nunca has amamantado antes, la lactancia materna puede causarte sensibilidad porque tus pezones no están acostumbrados. Eso es perfectamente normal, pero la lactancia no debería causar ardor, llagas con costras en los senos o grietas en los pezones. Eso es signo de un agarre deficiente debido a diversas causas.

¿Con qué frecuencia debería alternar pechos?

Sea cual sea el pecho con el que empieces, generalmente ese será el pecho del que más tome tu bebé. Empieza con el primer pecho, déjalo terminar hasta el punto en que ya no succione y luego cámbialo al segundo pecho una vez que notes que se te ha vaciado ese primer pecho (el pecho se queda blando, no cae leche por las comisuras de la boca del niño, el bebé no hace ruido de deglución).

Es importante que en cada toma al menos se vacíe un pecho, aunque solo tome de uno; de esa forma, el niño tomará la parte final de la toma, que es la que más grasa lleva y más sacia.

¿Debería establecer un horario de lactancia?

Lo bueno de la lactancia materna es que no tienes que establecer un horario porque no estás combinando con biberones. Hay que hacer una lactancia a demanda. Por lo tanto, si no eres una persona que siente la imperiosa necesidad de establecer horarios, lo mejor es no marcarse ninguno.

Ciertamente, a los recién nacidos no se les debe poner un horario. Si intentas hacer que tu bebé de dos días se alimente cada tres horas, probablemente perderá peso porque necesita alimentarse con más frecuencia en ese momento. Esas tomas más cortas y frecuentes son naturales y necesarias. Una vez que tu bebé se alimente durante períodos más prolongados, estará bien dejarlo dormir más tiempo.

¿Qué dieta se recomienda para las madres que dan el pecho?

Una dieta variada y completa. En principio, no hay ningún alimento que esté prohibido consumir. En primer lugar, mantente hidratada y asegúrate de consumir suficientes calorías. Tu cuerpo va a darle prioridad al bebé. Por este motivo, si no estás bebiendo lo suficiente o no estás ingiriendo suficientes calorías al día, que generalmente son unas 300 o 400 calorías adicionales, tus nutrientes irán a tu bebé y luego tú te quedarás agotada.

En segundo lugar, el consumo de alcohol está totalmente desaconsejado, por no mencionar el consumo de otras sustancias más tóxicas. Recuerda que, todo lo que tú ingieres o consumes pasa a la leche materna, incluso los olores, y perjudican la salud de tu bebé.

¿Puedo amamantar si estoy tomando medicación?

La mayoría de los medicamentos son seguros para madres lactantes, pero recomendamos que consultes con tu pediatra antes de iniciar o continuar con cualquier tratamiento.

¿Puedo dar el pecho si estoy enferma?

¡Por supuesto! Un resfriado, fiebre, vómitos o diarrea no son motivos para dejar de amamantar. Tu leche materna cambiará según a lo que hayas estado expuesta o los antibióticos que hayas tomado. Estás fortaleciendo la inmunidad de tu bebé amamantándolo cuando estás enferma ya que la leche contendrá anticuerpos que reducirán el riesgo de que tu bebé contraiga la misma enfermedad.

Si estás amamantando mientras tienes gripe, un resfriado o incluso Covid-19, te recomendaríamos usar mascarilla mientras lo haces. También puedes optar por extraer la leche antes de las tomas y dejar que otra persona le dé la toma a tu bebé.

Todos estos son consejos generales sobre lactancia materna, que, en muchas ocasiones, habrá que modificar en función de las circunstancias especiales de cada caso.

Medicamentos y Lactancia Materna

Muchas personas tienen dudas sobre continuar con su tratamiento durante la lactancia. Los beneficios de la lactancia materna para bebés y padres, el sistema sanitario y la sociedad en general son numerosos y diversos estudios lo plasman. De hecho, actualmente se conoce que existen muchos aspectos positivos que puede aportar la leche materna, como el aporte de células vivas. Esto indica su superioridad nutricional.

A muchas personas con recién nacidos les preocupa tener que omitir o suspender la lactancia si se encuentran en tratamiento farmacológico. Sin embargo, no todos los medicamentos afectan a la lactancia o son incompatibles con ella, por lo que es importante consultar a un profesional médico sobre las medidas que se deben tomar.

El cuadro clínico de una persona puede ser complejo, por lo que cada caso es único. Se debe mirar, antes que nada, si el medicamento es capaz de pasar a la leche materna. Si la respuesta es negativa, no es motivo de preocupación y no se debe suspender. Otros medicamentos pueden pasar a la leche en cantidades tan pequeñas que no suponen un riesgo.

Ejemplos de medicamentos y su compatibilidad con la lactancia:

  • Insulina: Se traslada a la leche materna en muy baja cantidad, inofensiva para el bebé. La insulina es imprescindible si la madre es diabética, por lo que este tratamiento no se debe suspender, y es compatible con la lactancia.
  • Analgésicos y antipiréticos: Del mismo modo, estos medicamentos se trasladan a la leche en cantidades ínfimas que no son perjudiciales para el bebé. De hecho, con frecuencia se usan en pequeñas cantidades para tratar la fiebre o dolor en los bebés. Si se toman puntualmente, no es necesario suspender la lactancia.

Al dar el pecho, siempre es conveniente consultar con un profesional antes de tomar cualquier medicamento. Otra cuestión que debería abordarse en la consulta es el momento de tomar la medicación. Por ejemplo, si se toma el medicamento justo después de amamantar, la exposición al medicamento del bebé puede reducirse.

Al depender de diversas circunstancias, no existe una respuesta única sobre si un medicamento es seguro o no durante la lactancia. No automedicarse. Informarse sobre los tratamientos naturales y suplementos. Hablar con el médico sobre los tratamientos crónicos.

El Sacaleches

Algunos productos te ayudan con la lactancia, para que consigas dar a tu bebé el mejor de los alimentos: la leche materna. Existen muchas situaciones en las que no es posible dar el pecho. Sin embargo, esto no debe impedir que el bebé pueda disfrutar de la valiosa leche materna. Para todas estas situaciones, es conveniente utilizar el sacaleches.

El sacaleches se puede emplear para varios usos:

  • Estimular el flujo al inicio de la lactancia y ayudar al bebé a tomar el pecho.
  • Extracción de la leche por diversos motivos: cuando a la madre no le es posible ofrecer directamente algunas tomas al bebé; en caso de bebés prematuros, bebés con labio leporino, mandíbula hendida y fisura palatina; aparición de mastitis, absceso mamario o grietas en los pezones u otras anomalías en el pecho de la madre; por último, para vaciar los pechos cuando se produce una congestión mamaria por sobreproducción.

Conservación de la Leche Materna

Una vez extraída, la leche materna se puede conservar en la nevera, donde puede permanecer entre 12 y 24 horas, o en el congelador, donde puede conservarse hasta dos meses. Para conservar la leche, tradicionalmente se ha utilizado el recipiente para leche materna.

Recientemente, han aparecido en el mercado las bolsas de leche materna de un solo uso, desarrolladas para mejorar el espacio de almacenamiento, ser más higiénicas y económicas. Tienen una mayor superficie en forma horizontal que permite una congelación más rápida y una mejor descongelación, evitando, así, el deterioro de la leche y logrando una conservación óptima de ingredientes y propiedades.

La leche se puede descongelar al baño María o colocando el recipiente sobre un chorro de agua caliente, hasta que alcance la temperatura ambiente. Una vez descongelada, la leche materna no puede volver a congelarse; como mucho, se puede refrigerar hasta 24 horas en la nevera.

Uso de Pezoneras

La conformación del pezón es diferente de unas mujeres a otras: existen pezones retraídos, planos, invertidos, prominentes… Algunas de estas formas pueden crear dificultad en el momento de lactar. Además, pueden aparecer problemas de irritación del pezón o dolor en esta zona. En estos casos, se recomienda el uso de pezoneras.

Las pezoneras deben ser de silicona, ya que son más finas y suaves, logrando, con ello, una perfecta adaptación y una agradable sensación de confort.

Mitos y Realidades de la Lactancia Materna

  1. Nadie tiene mucha ni poca leche. Tú creas la leche que tu bebé necesita.
  2. Los primeros días pueden hacer solo 1-2 pipís al día hasta que a su mamá le suba la leche, desde entonces suelen hacer unos 6 al día y un mínimo de 4. Eso significa que está hidratado y comiendo bien.
  3. Lo más importante es que sepas que los bebés siempre se alimentan a demanda y cada cuánto necesitan comer depende mucho de cada bebé. Algunos toman pecho cada hora y media y otros cada 4 horas o pueden variar, algunos toman más veces por la tarde y noche que por la mañana, etc. No hay reglas.
  4. Algunos bebés por diferentes motivos rechazan un pecho y siempre quieren tomar del mismo.
  5. La lactancia materna tiene muchísimos beneficios como disminuir el riesgo de muerte súbita del lactante o prevenir el cáncer de mama y de ovario en el caso de la mamá.

Si tienes dudas o necesitas ayuda, acude a tu pediatra y a tu matrona para que te ayuden.

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