La posible implicación de la doble vacunación contra el COVID-19 en las pacientes que se someten a un tratamiento de fertilidad ha sido una de las preguntas que la comunidad científica y los pacientes se han hecho desde que estalló la pandemia.
En plena pandemia, las redes sociales pusieron el foco sobre nuevas cuestiones de la COVID-19 como los efectos de la vacuna sobre la menstruación. Muestra de la relación entre ciencia y ciudadanía, las redes sociales pusieron el foco sobre nuevas cuestiones de la Covid-19, como los efectos de la vacuna sobre la menstruación.
Tras las quejas de cientos de usuarias en las redes sociales, la ciencia demostró que la vacuna frente al SARS-CoV-2 podía generar alteraciones en la duración o en el patrón de sangrado del ciclo menstrual. La ciencia recogió el nuevo enfoque y demostró que la vacuna contra el SARS-CoV-2 podía generar alteraciones en la duración o en el patrón de sangrado del ciclo menstrual.
Ahora, el análisis de más de 1.800 ciclos de 371 usuarias recogidos por una aplicación móvil ha permitido a expertos del Instituto de Investigación de Inteligencia Artificial (IIIA-CSIC) liderar un estudio que muestra cómo la vacunación durante la fase lútea, es decir, después de la ovulación, podría evitar el incremento de la duración del ciclo menstrual.
Fases del ciclo menstrual.
El origen de la investigación: Comentarios en redes sociales
Todo comenzó a partir de comentarios de usuarias en redes sociales, donde destacaron alteraciones en el ciclo menstrual tras vacunarse contra la COVID-19. Todo parte de comentarios de usuarias en redes sociales donde destacaron alteraciones en el ciclo menstrual tras vacunarse contra la covid-19. Todo comenzó con los comentarios de usuarias en redes sociales en lo que hablaban de alteraciones en el ciclo menstrual tras vacunarse contra la COVID-19.
App Lunar: La herramienta clave para el hallazgo
Ante la falta de datos reales más allá de las quejas en redes sociales, los expertos recurrieron a una aplicación para móvil creada para monitorizar el ciclo menstrual. Ante la falta de datos, App Lunar, una aplicación de móvil para la monitorización del ciclo menstrual, incorporó una nueva funcionalidad para registrar, de manera voluntaria, la dosis, la marca y el país en el que se había recibido la vacuna.
Bajo el nombre de Lunar, la herramienta permitió recoger información voluntaria y anónima de las usuarias, que introdujeron la dosis, la marca y el país en el que se había recibido la vacuna.
Entre sus usuarias, se escogieron 371 perfiles anónimos que registraron al menos cinco ciclos menstruales consecutivos, y que estaban en el tercer ciclo en el momento de la vacunación. Entre sus usuarias, se escogieron 371 perfiles anónimos que registraron al menos cinco ciclos menstruales consecutivos, y que en el momento de la vacunación se encontraban en el tercer ciclo. Entre sus usuarias, se escogieron 371 perfiles anónimos que registraron al menos cinco ciclos menstruales consecutivos, y que en el momento de la vacunación se encontraban en el tercer ciclo.
En total, se registraron 1.855 ciclos entre septiembre de 2020 y febrero de 2022. En total, se registraron 1855 ciclos entre septiembre de 2020 y febrero de 2022.
Para analizar los datos, este estudio publicado en la revista American Journal of Obstetrics and Gynecology se basó en el método epidemiológico conocido como Self-Controlled Case Series, en el que es el propio sujeto quien compara los ciclos anteriores y posteriores al momento de la vacunación. Para analizar los datos, el estudio publicado en la revista American Journal of Obstetrics and Gynecology (una de las publicaciones más relevantes en su área), se basó en el método epidemiológico conocido como Self-Controlled Case Series, donde la misma persona es quien compara los ciclos anteriores y posteriores en el momento de la vacunación. Para analizar los datos, este estudio publicado en la revista American Journal of Obstetrics and Gynecology se basó en el método epidemiológico conocido como Self-Controlled Case Series, en el que es el propio sujeto quien compara los ciclos anteriores y posteriores al momento de la vacunación.
Para ello, las variables que se indicaron fueron la duración del ciclo, la duración del periodo de la menstruación y las variaciones en el sangrado y en la intensidad del dolor. En esta línea, a las mujeres se le indicaron variables a tener en cuenta como la duración del ciclo, la duración del periodo de la menstruación y las variaciones en el sangrado y en la intensidad del dolor. Por eso, las variables que se indicaron fueron la duración del ciclo, la duración del sangrado menstrual y las variaciones en la intensidad del sangrado y del dolor.
Representación visual de las fases del ciclo menstrual.
Resultados clave del estudio
Durante la investigación, se pudo observar que entre las usuarias vacunadas en la fase folicular, el 11% experimentó un incremento de la duración del ciclo menstrual de más de ocho días, un valor clínicamente significativo. Entre las usuarias vacunadas en la fase folicular, el 11 % experimentó un incremento de la duración del ciclo menstrual de más de 8 días, un valor clínicamente significativo.
Al observar que las personas que se habían vacunado durante la fase folicular, es decir, antes de la ovulación, presentaban un incremento medio de la duración del ciclo de un día, mientras que las personas que se habían vacunado durante la fase lútea no presentaban ningún incremento.
Sin embargo, las personas que se habían vacunado antes de la ovulación sufrieron una subida media de la duración del ciclo de un día,"mientras que las que se habían vacunado durante la fase lútea no presentaban incremento alguno", ha destacado en un comunicado el coordinador el proyecto Borja Velasco.
“Se observó que las personas que se habían vacunado durante la fase folicular, es decir, antes de la ovulación, presentaban un incremento medio de la duración del ciclo de un día, mientras que las personas que se habían vacunado durante la fase lútea no presentaban incremento alguno”, comenta Velasco.
Ante estos datos, el estudio destaca la importancia de la fase menstrual para minimizar las alteraciones de dicho ciclo, y concluye que la vacunación durante la fase lútea evitaría el potencial aumento de la duración del ciclo menstrual. Ante estos datos, el estudio destaca la importancia de la fase del ciclo menstrual en el momento de la vacunación para minimizar las alteraciones del citado ciclo, y concluye que la vacunación durante la fase lútea evitaría el potencial aumento de la duración del ciclo menstrual.
Estos resultados, observados en los diferentes tipos y marcas de vacunas, forman parte de “un tema importante y nuevo, sobre el que aún hay poca evidencia. Estos resultados, observados en los diferentes tipos y marcas de vacunas, forman parte de un tema importante y novedoso, sobre el que todavía hay poca evidencia.
Antes estos datos, el estudio ha destacado la importancia de la fase del ciclo menstrual en el momento de la vacunación para minimizar las alteraciones de dicho ciclo y ha concluido que la vacunación durante la fase lútea evitaría el potencial aumento de la duración del ciclo menstrual.
Vacunarse contra el coronavirus podría ser la solución para evitar las alteraciones en la menstruación que muchas mujeres han manifestado en los dos últimos años. Así lo ha asegurado un estudio de investigadores internacionales en el que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Beneficios importantes de la vacuna contra el COVID-19.
Otros estudios y perspectivas
Aunque las mujeres constituían aproximadamente la mitad de los participantes en los ensayos de las vacunas COVID, no se les preguntó sobre ningún cambio menstrual durante ese proceso. Cada vez hay más investigadores solicitando que se estudien más a fondo los efectos de las vacunas en la menstruación.
Un estudio publicado en enero por el Instituto Noruego de Salud Pública detectó un aumento significativo de sangrados más abundantes de lo normal entre las mujeres de 18 a 30 años después de recibir la vacuna contra el COVID.
La investigación de Edelman de principios de este año demostró que, en EE UU, la primera y la segunda dosis de la vacuna COVID se asociaron a ciclos menstruales más largos de lo normal (menos de un día más de menstruación).
En el pasado, también se han notificado cambios menstruales entre quienes recibieron vacunas contra la fiebre tifoidea, la hepatitis B y la gripe.
Estos avances también abren varias vías de investigación. Es importante reclutar a personas que ya están planeando recibir una dosis de vacuna, lo que evita los desafíos éticos de dar a los participantes un estímulo inmunitario puramente por razones experimentales.
Además de ver cómo la estimulación inmunológica afecta a los parámetros reproductivos femeninos, se puede abordar la pregunta contraria: ¿Cómo afectan la fase del ciclo menstrual y el uso de anticonceptivos hormonales a la respuesta inmunológica? Existe una oportunidad, finalmente, de comenzar a lograr un progreso real en una área que históricamente ha sido poco estudiada.
Referencia del estudio principal:
Borja Velasco-Regulez, Jose L. Fernandez-Marquez, Nerea Luqui, Jesus Cerquides, Josep Lluis Arcos, Analia Fukelman, Josep Perelló. Is the phase of the menstrual cycle relevant when getting the covid-19 vaccine? American Journal of Obstetrics and Gynecology. 2022.
