Prácticas y Recomendaciones para una Lactancia Materna Exitosa

La lactancia materna es el mejor alimento para el lactante hasta los seis meses de edad de forma exclusiva y hasta los dos años como complemento de otros alimentos. Cubre las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo físico y emocional. Le protege de muchas enfermedades y facilita el establecimiento de un buen vínculo madre-hijo. Favorece además la salud materna disminuyendo el riesgo de padecer osteoporosis y cáncer de mama y de ovario, entre otras patologías.

La Semana Mundial de la Lactancia Materna, se celebra todos los años del 1 al 7 de agosto, con el objetivo de fomentar la lactancia materna y mejorar la salud de los bebés de todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna como único alimento del lactante hasta los seis primeros meses de vida, momento en el que se considera incluir otros alimentos de forma complementaria hasta los dos años de edad o más, siempre que madre e hijo estén de acuerdo. Esta recomendación no está supeditada a modas pasajeras.

Comenzar la lactancia en la primera hora tras el nacimiento es fundamental. El bebé debe mamar “cuanto quiera y cuando quiera”. Esto asegura que reciba un aporte nutricional completo y que la madre mantenga la producción de leche gracias al vaciado regular del pecho.

El lactante que toma pecho tiene una mayor protección inmunológica frente a infecciones, un menor riesgo de alergias y una menor probabilidad de muerte súbita. La madre tiene una mejor recuperación tras el parto y, además, tiene un menor riesgo de padecer cáncer de mama.

Postura y Agarre Correctos

La postura de la madre y la colocación del lactante al pecho han sido objeto de todo tipo de recomendaciones, algunas contradictorias entre sí. La GPC de NICE recoge, entre otros, la evidencia de la Internacional Lactation Consultant Association (ILCA), un estudio de cohortes y dos revisiones narrativas.

LACTANCIA MATERNA. POSICIONES para amamantar y TÉCNICAS para un buen agarre |Cachitos de Mamá

La cabeza puede inclinarse ligeramente hacia atrás, sin estar hiperextendida, evitando presión sobre la parte posterior de la cabeza. Se han encontrado cinco estudios que describen cuál debe ser la posición del cuerpo del lactante en relación a la de la madre para realizar un agarre correcto y su impacto en el inicio y mantenimiento de la lactancia materna.

La evidencia indica que aunque existe una variedad de posturas, lo importante es observar que el cuerpo del lactante y la madre estén juntos y que la cabeza y cuello del bebé estén alineados.

Recomendaciones para la madre:

  • Apoyar la espalda de modo adecuado y apoyar los pies en el suelo (se pueden usar almohadas o reposapiés para mayor comodidad) y llevar al lactante al pecho.
  • Mantener al lactante pegado a su cuerpo y sujetarle la espalda y la cabeza.

Recomendaciones para el bebé:

  • La cabeza esté alineada con el cuello.
  • La nariz esté a la altura del pezón.
  • La boca esté bien abierta, tanto para el agarre como durante la toma (barbilla hacia el pecho).

Si es necesario la madre puede sostener su pecho por debajo con la mano, teniendo en cuenta que la mano o los dedos deben estar detrás de la areola y no interferir con el agarre del lactante al pecho. La toma debe de ser cómoda y ha de sentirse una deglución audible. Ambos deben de estar relajados.

Para conseguir que el niño chupe correctamente es necesario que tenga los carrillos hinchados, los labios hacia afuera y toda la areola en la boca (con la lengua debajo). Para ello, conviene acercar el niño al pecho con el pezón a la altura de la nariz. De este modo, cuando el niño abra la boca tendrá espacio suficiente para la lengua. La posición del resto del cuerpo es importante, pero secundaria.

Según el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, no existe una única posición adecuada para amamantar. Lo importante es que la madre esté cómoda, que el agarre sea adecuado y que el bebé esté enfrentado y pegado al cuerpo de la madre.

Posiciones comunes para amamantar:

  • Posición de crianza biológica: La madre se coloca recostada (entre 15 y 65º) boca arriba y el bebé boca abajo. Esta postura permite al bebé desarrollar el reflejo de búsqueda y reptar hasta el pecho, aunque la madre puede ayudarle con los brazos.
  • Posición invertida o balón de rugby: Colocamos al bebé por debajo de la axila de la madre, con las piernas hacia atrás y la cabeza a nivel del pecho, con el pezón a la altura de la nariz. Es una postura especialmente cómoda en el caso de gemelos o bebés prematuros.
  • Posición sentada: Para mamar correctamente, el bebé debe estar pegado a la madre y encarado hacia ella. Se debe sujetar al bebé con la mano en la espalda, de modo que su cabeza repose sobre el antebrazo de la madre. Un bebé mal colocado, tendrá la cabeza en el codo de la madre, viéndose obligado a doblar el cuello para alcanzar el pecho. Otra opción sería sujetar al bebé con el otro brazo.
  • Posición acostada: La madre se tumba de lado con la cabeza ligeramente levantada. El bebé también estará de lado, con su cuerpo pegado y enfrentado al de la madre.

En cuanto a la duración de la lactancia materna, un estudio descriptivo concluye que una mala posición y un mal agarre se asociaban con una menor duración de la lactancia materna. Una posición incorrecta también parece influir en la aparición de complicaciones en las mamas. En un estudio transversal se observó que los problemas en las mamas, tales como grietas en los pezones y mastitis, estaban asociados a una mala posición y un mal agarre.

González-Rodríguez describe que cuando el lactante no mama en posición correcta, no puede extraer la leche del final, y se producen lo que denomina «síndrome de la posición inadecuada». La madre experimenta dolor en los pezones y grietas, debido a que el lactante ejerce presión mantenida sobre una pequeña superficie, y también pueden darse ingurgitación, inflamación o incluso mastitis, dado que el pecho no se vacía.

Chistina Smillie acuña el término «amamantamiento dirigido por el lactante» («baby-led breastfeeding»), partiendo de la idea de que los lactantes están programados para encontrar el pecho por sí mismos. Kittie Frantz, basándose en la experiencia de Smillie, lo denomina «afianzamiento espontáneo» y Suzanne Colson establece el concepto de «amamantamiento en posición de crianza biológica®» («biological nurturing®») para describir la secuencia en la que tiene lugar el amamantamiento cuando se permite al lactante acceder al pecho para amamantarse de modo activo.

Smillie y Frantz realizan observaciones a través de grabaciones en video con lactantes de edades entre seis días y tres meses, algunos de ellos prematuros y otros a los que solo se había alimentado con biberón, con y sin problemas con la lactancia. Según ambas, situando a la madre desnuda de cintura para arriba y reclinada en un lugar cómodo, colocando al lactante en CPP en decúbito prono y en vertical sobre el tórax de la madre a la altura de los pechos, cuando el lactante desea mamar y está preparado (lo cual puede ocurrir inmediatamente o al cabo de un rato) se moverá hacia el pecho.

El roce de la mejilla con el pecho desencadena el reflejo de búsqueda (comenzará a mover la cabeza a ambos lados) hasta que su nariz se encuentre a la altura del pezón de la madre. Una vez situado con la barbilla tocando el pecho, echará su cabeza hacia atrás, abrirá la boca y se agarrará correctamente al pecho.

El Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría refiere que la postura de crianza biológica es especialmente adecuada durante los primeros días y cuando existe algún problema de agarre (dolor, grietas, rechazo del pecho…), aunque se puede realizar en cualquier momento.

Colecho y Lactancia Materna

La separación de los recién nacidos de sus madres y el alojamiento en nidos en las maternidades han sido identificadas como prácticas inadecuadas porque suponen un obstáculo para el inicio y el éxito de la lactancia materna. Actualmente, en la mayoría de los hospitales los recién nacidos no son separados y permanecen durante su estancia hospitalaria en una cuna junto a la cama de la madre, lo que ha supuesto un avance muy importante.

El colecho en la maternidad aumenta el número de tomas (tanto si la madre comparte la cama con el recién nacido como si se utiliza la cuna sidecar) en comparación a la utilización de cuna individual. La cuna sidecar es más segura que la cama de la madre para realizar el colecho, ya que el bebé se expone durante menos tiempo a situaciones potencialmente peligrosas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) junto con el Comité de Lactación de la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida. Lo ideal es ofrecerle el pecho antes de que llore demasiado y se irrite, pero esto es algo que se aprende con el tiempo.

El colecho en el hogar no era más frecuente en las madres que utilizaron la cuna sidecar en el hospital.

Teniendo en cuenta las siguientes comparaciones: C1: Cama vs. cuna individual; C2: Cuna sidecar vs. cuna individual; C3: Cama vs. Aceptabilidad: se cree que todas las madres que amamantan pueden querer compatir la cama con el recién nacido en la maternidad.

Por lo tanto se considera que la práctica del colecho puede facilitar el inicio de la lactancia materna. Sin embargo, debido al posible riesgo que supone para el lactante dormir en la misma cama que la madre, y teniendo en cuenta además que las camas que se encuentran en las maternidades pueden ser estrechas, se recomienda informar siempre sobre las condiciones que deben darse para favorecer un colecho seguro. Las cunas sidecar podrían ser una alternativa más segura.

Consejos Adicionales para una Lactancia Materna Exitosa

  • Lactancia a demanda: Optar siempre por la lactancia a demanda, aquella en que el bebé decide la frecuencia y la duración de las tomas.
  • Evitar interferencias: Evitar las interferencias hasta que la lactancia esté establecida. Los movimientos que realizan los bebés para tomar un biberón o calmarse con un chupete son diferentes de los que debe realizar para agarrarse correctamente al pecho y extraer la leche materna.
  • Buscar apoyo: Buscar apoyo en la matrona o un grupo de lactancia. La lactancia es una habilidad que requiere práctica y es muy útil ver cómo otras madres se manejan en sus lactancias y solucionan sus problemas.
  • Higiene: Es importante la higiene de las manos de la madre, con lo que es conveniente lavarlas con agua y jabón antes de dar el pecho. Con respecto al pecho, simplemente debe secarse después de cada toma, ya que el exceso de humedad en la areola favorece la formación de grietas. Evitar el lavado excesivo de los pechos.
  • Alimentación de la madre: Como era de esperar, la madre lactante debe seguir una dieta equilibrada y variada. La diferencia está en la cantidad de líquidos a ingerir, ya que necesita tomar unos 700 ml más de líquidos que una mujer no lactante.
  • Suplementos: Hay vitaminas y minerales especialmente importantes para la madre y el bebé en esta etapa de sus vidas, como el yodo y, en el caso de vegetarianas estrictas, también a la vitamina B12.

Si en cualquier momento te encuentras con dificultades a la hora de dar el pecho a tu hijo, ten presente que existen grupos de apoyo a la lactancia materna formados por personas que siempre estarán dispuestas a ayudarte.

Estas recomendaciones sirven, tanto a la madre como para el bebé, para establecer las bases de una lactancia materna mantenida en el tiempo y sin agobios. Cabe recordar que, siempre que el bebé aumente de peso, moje al menos 5 pañales en 24 horas y realice deposiciones (las deposiciones son muy variables y puede ser normal que haga 1 cada 48 horas o 6 ó 7 al día) estará bien alimentado.

La leche materna es el mejor alimento para el bebé durante los primeros meses de vida. La producción de leche se basa en la oferta y la demanda: cuánto más lo coloques en el pecho, mayor será la producción de leche, sin importar tanto el tiempo de succión. Vigila que el bebé no se duerma en el pecho. El pecho no tiene horario, sólo el bebé sabe cuándo y cuánto tiene que mamar. Olvídate del reloj y atiende las demandas del bebé.

Para evitar ingurgitación, comience cada toma por el pecho del que no mamó o del que mamó menos en la toma anterior. Deje que vacíe bien el pecho antes de ofrecer el otro, para que el bebé obtenga la leche más rica en grasas que sale al final y mantener la producción de leche.

Una buena técnica de lactancia permite mantener la producción de leche y evita la aparición de grietas y dolor. Si duele debes consultar ya que esto es un signo de mal agarre, infección u otros problemas en la mama. Hay distintas posturas con las que se puede amamantar de manera correcta, utiliza en la que te encuentres más cómoda y tu bebé succione mejor.

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